About these ads
Feeds:
Entradas
Comentarios

Archivos de la categoría ‘CULTURAS AMERICANAS’

Muchas de sus construcciones antiguas, monumentos, pirámides, templos, están orientados hacia las Pléyades. Las tradiciones Mayas siempre hacen referencia a este mismo grupo de estrellas: las Pléyades. Presencia pleyadiana hace miles de años?
Los mayas poseían conocimientos astronómicos, de ingeniería y arquitectura muy avanzados, fuera de su época, que fueron dados por seres superiores a quienes consideraron “dioses”, que llegaron de los cielos a instruirlos.
Veamos que nos dicen los mayas acerca de su dios Quetzalcoatl, el dios más importante: “Provenía de un país extranjero del Sol naciente (Venus?), era fornido y de gran altura, vestía una ténica blanca y lucia barba. Vivió con los indios 52 años, era un príncipe sacerdotal y creador de criaturas humanas, portador de cultura y mensajero de los dioses. Enseñaba al pueblo todas las ciencias, facultades, artes y usos (esto explica en parte como los mayas obtuvieron tantos conocimientos!) y dictaba leyes muy sabias (igual que los ángeles!). Se dice con legitimo orgullo que bajo su mando crecían los maizales hasta la altura de un hombre, y el algodón florecía exuberante (ciencia extraterrestre aplicada a la agricultura?).
Cuando Quetzalcoatl cumplió su misión, se retiro hacia el mar, sin dejar de predicar, y allí embarco en una nave que lo traslado al lucero del alba (?Venus!). Quetzacoatl también prometió regresar (casualidad?).
La mitología maya, el Popol Vuh, nos dice que los “dioses” lo conocían todo: el vacio, las cuatro direcciones del horizonte e incluso la redondeada faz de la Tierra. Cómo supieron que la Tierra
era redonda? Será por que la vieron desde el espacio exterior?
Entre Marte y Júpiter existe el llamado “Cinturón de asteroides”, si allí hubiese un planeta hoy en día, tardaría 5,2 años en dar una vuelta alrededor del Sol, en ese tiempo el planeta estaría en posición optima para realizar un viaje hasta la Tierra
, coincidentemente ese día los mayas temían el regreso de los dioses.
A lo largo de 900 años, los mayas edificaron Teotihuacan o ciudad de los dioses, una enorme ciudad, ateniéndose estrictamente a los planes originales para dibujar un gigantesco mapa del sistema solar.
Otra grandes construcciones como la pirámide solar que tiene unas dimensiones mas grandes que la de Keops (Egipto). También construyeron templos en las cumbres de la pirámides. Cabe destacar la figura de piedra de 3 m de altura y 22 000 Kg
de peso en la pirámide lunar.
Partiendo de la ciudad como centro, la posición exacta de cada uno de los planetas de nuestro sistema solar viene determinada por alguna construcción importante, algunos de ellos incluso fuera del perímetro de la ciudad, la cual se encuentra orientada con una desviación de 17 grados Este, de forma que el Cerro gordo indicara la dirección en que se representan Neptuno y Plutón.
Se han hallado grabados en piedra en cerros a 35 Km
de la ciudad de Teotihuacan, orientados en línea recta a la pirámide solar.
En Durang, situado a 720 Km
de Teotihuacan por el norte se han hallado otros dibujos rupestres, todas estas marcas están orientadas hacia las constelaciones celestes, principalmente las Pléyades.
El vehículo anfibio que aparece en las esculturas del Templo del sol en Teotihuacan.
El campo de pirámides de Teotihuacan (México) abarca una superficie aproximada de 20 Km2 y todos los monumentos independientes se orientan hacia determinadas estrellas. El texto más antiguo acerca de Teotihuacan nos dice que los “dioses” se reunieron allí para celebrar consejo sobre los hombres ?mucho antes de que apareciera el homo sapiens!
El dibujo litográfico del dios Cucunatz encontrado en Palenque. Aparece un ser humano, sentado, encorvado y tenso, manipulando una serie de palancas y apoyando el talón izquierdo en una especie de pedal, se encuentra dentro de lo que parece ser un vehículo espacial.
About these ads

Read Full Post »

Los escritos mayas nos relatan catástrofes e inundaciones que al parecer contiene elementos que van mucho más allá de una mera inundación, tales como fuegos subterráneos, hundimiento de la tierra, el cambio de la “cara de los Cielos”, etc. Algunos de estos elementos son más indicativos a un cambio violento en el eje del planeta que un aguacero de lluvia (asi como en el relato bíblico del diluvio de Noé), y me inclino a pensar que estos serían los mismos elementos que acompañan a la desaparición de la Atlántida.
Entre algunos de los registros y escritos que los mayas dejaron, nos encontramos con varias historias de un gran diluvio que acabó con el mundo anterior y permitió la creación de un nuevo orden cosmológico. Bartolomé de Las Casas (1967) menciona que en el pueblo Maya Quiché de Verapaz hay una historia sobre un diluvio, y el fin del mundo, que llamaron Butic, es decir, un “diluvio de muchas aguas”. Aparte de Chumayel, sólo los textos de Maní, Tizimín, Kaua, Ixil, y Tusik han sobrevivido.
El valor de los libros de Chilam Balam se basa en el hecho de que fueron escritos por autores Maya Quiché, sobre todo en el idioma Quiché (utilizando caracteres latinos) poco después de la conquista Española, y por lo tanto no implica los problemas experimentados normalmente cuando se trata de una traducción de los jeroglíficos Mayas .* La traducción a continuación se ve influida por la traducción al español del mayista Prof. AM Bolio (1930).
“Fue durante la Undécima Ahau Katún cuando Ah Mucencab llegó y ocultó el rostro de los cielos [Oxlahún-ti-Ku]. . . [El eclipse] se produjo cuando toda la Tierra comenzó a despertar, pero nadie sabía lo que iba a suceder. De repente, el mundo terrenal se incendió [Bolon-ti-Ku] se apoderó del cielo y el fuego hizo llover, y descendió cenizas y rocas, y árboles cayeron, y la madera y la piedra chocaron entre sí. Entonces el cielo se dividió en dos, la cara de los Cielos [Oxlahún-ti-Ku] fue sacudido hacia atrás y adelante. . . y echado sobre su espalda. . . Después de que los huérfanos, los miserables y las viudas fueron perforados [las versiones de Tizimín y Mani dice: "hecho pedazos"]: todos estaban vivos cuando su corazón se detuvo. Y ellos fueron enterrados en la arena bajo las olas”
“Y en una gran prisa repentina de agua de su Gran Serpiente [Canhel] fue arrebatado de los Cielos [Oxlahún-ti-Ku]. El cielo se cayó y la tierra se hundió, cuando los cuatro dioses, los cuatro Bacabs surgieron, quienes habían provocado la aniquilación del mundo”
“Después de que la destrucción fue completa. . . los cuatro pilares del cielo [árboles Bacab] se restablecieron. . . Y la Gran Madre Seiba aumentó recuerdos en medio de la destrucción de la Tierra” (Libro de Chilam Balam de Chumayel)
Un “eclipse” precedió al desencadenamiento del cataclismo acuoso, y la reconstrucción de los “pilares del cielo” (árboles Bacab) inmediatamente después indica que un ciclo de destrucción del mundo y la renovación se había completado, según lo observado por Taube (1995) . Y así como en la épica Enuma Elish de Babilonia, cuando el Creador-dios Marduk tiró lanzas al dragón cósmico Tiamat, dividiéndolo en dos, y luego usando su cadáver como material para el universo, del mismo modo que los textos de Tizimín y Mani, la cabeza de un cocodrilo Cósmico es cortada, y, después de la inundación resultante, su cuerpo se utiliza como material para el nuevo cosmos.
El pueblo Cakchiquel llegó al Valle de México “a través del mar,” de una isla que estaba dominada por un volcán y una montaña (blanca) cubierta de nieve! Desde allí emigraron, en masa, y eventualmente llegaron a Tulán en el centro de México, quedandose por un tiempo.
La mayoría, si no todas, las tribus indígenas de Mesoamérica migraron originalmente de un “mítico” punto de origen hasta un lugar en México llamado Tulán, antes de extenderse hacia fuera en las diversas áreas de México, Yucatán, Honduras y Guatemala.
“Aquí escribiré unas cuantas historias de nuestros primeros padres y antepasados, aquellos que engendraron al hombre, antes de que estas montañas y valles fueran habitadas, cuando había sólo conejos y aves, eso es lo que dicen; cuando nuestros padres y abuelos fueron a poblar las montañas y valles, oh, hijos míos! en Tulán.
“Voy a escribir las historias de nuestros primeros padres y abuelos, uno de los cuales fue llamado Gagavitz (“cerro o montaña de fuego”), el otro Zactecuah (“Montaña Blanca”), las historias que nos dijeron a nosotros, que desde el otro lado del mar llegamos a un lugar llamado Tulán, donde fuimos engendrados y dados a luz por nuestras madres y nuestros padres, ¡oh, nuestros hijos! “
“De este modo ellos relatan de antaño, que los padres y abuelos se llamaban Gagavitz y Zactecuah, aquellos que vinieron a Tulán, los dos hombres que nos engendraron, el Xahila.” (Cakchiquel MS., Pt. 1)
En el Borturini Codex hay un relato de una migración de los Aztecas de la isla de Aztlán al Valle de México (Gemelli Careri, 1699). Otras traducciones Aztecas nos dan historias de una Gran Inundación (Bierhorst, 1992) que destruyó el Sol llamado Nahui-atl (“cuatro-agua”) en el que se destruyó toda la humanidad y se ahogó: “Al cielo se acercaba el agua. En un solo día todo estaba perdido, y el día Nahui-xochitl (flor de 4 ), destruyó todas nuestra carne.” (Códice Chimalpopoca, traducido por Brasseur de Bourbourg, 1857-1859)
El etnólogo Américano, HH Bancroft, dice que los anteriores Toltecas también trazaron sus migraciones de un punto de partida a la que llamaban Atlan o Aztlán. El afirma además que el Popol Vuh relata que después de la migración desde Aztlán tres hijos del rey de los Quichés, por orden de su padre, regresaron al Oriente, de donde habían primero venido, para recuperar valiosos conocimientos ancestorales- arte de la pintura y un sistema de escritura. (Bancroft, 1874)
El mayista Brasseur de Bourbourg acertadamente observa que las palabras Atlas y Atlántico no tienen etimología satisfactoria en todos los idiomas europeos, pero que en Estados Unidos es una historia completamente diferente. Es en las lenguas indígenas de las Américas, que tan a menudo se encuentra el fenomena radical atl. De ahí una serie de palabras, como Atlan, que significa “en la frontera, o en medio, el agua”-de la que podemos derivar el adjetivo “Atlántico”. También tenemos atlaça, “para salir o un dardo del agua”, que en el pretérito hace atlaz (¿origen del nombre “Atlas”?).
De acuerdo con el famoso Abbé, atl, en la lengua náhuatl, significa “agua” (generalmente representado en los códices como un vaso lleno de agua; Musur, 1978), observando que una ciudad llamada Atlan (“Cerca del Agua”) una vez existió en las costas del Golfo de Darién, “en el lado Atlántico del Istmo de Panamá en el momento de la Conquista.” (de Bourbourg, 1855 a 1868) Una serie de nombres de lugares parecidos a la palabra “Atlantis”, existen en todo el continente Américano, conservando el vocablo atl. ¿Vamos a creer que esto carece de importancia?
Si bien puede ser cierto que incluso el más antiguo de estos textos Mayas pueden ser poco más de 2,000 años, los eruditos no tienen duda de que temas tales como cataclismos mundiales y continuos ciclos de la Edad de la humanidad podría haber sido arrastradas a través de ceremonias sagradas (juegos, danzas, rituales de iniciación, etc) durante miles de años, incluso si la escritura no era en la práctica continua a lo largo de toda la historia de cada tribu Mesoamericana.
Y a pesar de que nuestro conocimiento actual del sistema de jeroglíficos Mayas se encuentra todavía en las etapas iniciales de desarrollo, dando lugar a veces a tontas e ininteligibles traducciones, lo cierto es que todos los elementos básicos de los cataclismos del mundo y la renovación están presentes en estos documentos y son cada vez mas fácil de reconocer.
Los antiguos Mesoamericanos y los Egipcios que nunca se conocieron y vivieron siglos y miles de kilómetros de distancia ambas adoraban a la serpiente emplumada. Wadjet, la serpiente alada de Egipto, protector de los Faraones y controlador de las aguas del Nilo. Al igual que la versión mexicana, la Serpiente Emplumada Egipcia fue representada a veces con el cuerpo rojo, la cabeza azul y plumas verdes.
Ya sea en la forma de un dragón, una serpiente emplumada, una serpiente con cresta, o un reptil de múltiples cabezas, el símbolo suele ser conectado de alguna manera con el “Cósmico Profundo” (abismo) de la creación -por ejemplo, el Narayana de 7 cabezas, o el Gucumatzla cubierto de plumas -y/o la inundacion por las aguas- el Leviatán de las 7 cabezas de los Cananeos, las múltiples cabezas Leviatán (Salmo 74:13-14) y el orgulloso Rahab de los antiguos Hebreos (Isaías 27: 1; 51:9-10).
Símbolos tales como la Pirámide, la Cruz, o el Sol se pueden derivar de las cosas observadas en nuestro mundo natural por cualquier cultura, pero la Serpiente Emplumada no es un elemento existente en el mundo natural, y por lo tanto no podría ser de origen natural “asumido”, por lo que debe haber sido llevado de una cultura a otra mediante un proceso conocido como “difusión” (la temida palabra “D” entre los antropólogos culturales).
Para un símbolo no natural que ha sido tan universalmente reconocido, los autores de tales signaturas tendrían que haber de alguna manera tocado un buen número de partes del mundo (a través del comercio, la exploración, colonización, etc): en cualquier caso, su influencia parece haber sido verdaderamente mundial en su alcance.

Read Full Post »

Durante los últimos milenios, el Foco Espiritual Planetario oKundalini de Gaia se encontró en el Monte Kailash, en el Tibet. En 1945 comenzó a moverse hacia América, llegando a Norteamérica en 1947. La Serpiente de Luz o Serpiente Blanca continuó desplazándose. En 1968 llegó a México, y luego a Panamá.

La Serpiente quedó atascada en el Canal de Panamá, y no pudo continuar por el Camino Blanco hacia Sudamérica. Esto fue así hasta que en 1999, los Mayas y otros 200 pueblos realizaron en conjunto laCeremonia del Águila y el Cóndor. Entonces, la Kundalini se movió rápidamente por Sudamérica, hasta anclarse en Bolivia (el Foco Masculino en los Montes Tunupa y Sajama, y el Foco Femenino en las Islas del Sol y de la Luna, en el Lago Titicaca).

Ahí, la Kundalini de Gaia durmió, esperando las tres activaciones que tendrían que darse el 2003, 2010 y 2017, para que el Chakra del Titicaca comience a irradiar en toda su capacidad.

El 20 de Marzo del 2003 llegó el momento de realizar la Primera Activación de la Kundalini. Mientras el Águila Oscura y los Señores de las Sombras iniciaban también su propio Ritual de Muerte, Destrucción y Sacrificio Humano Masivo en Irak para tratar de bloquear esto, el Águila Blanca y losGuardianes de la Luz mayas, ayudaban al despertar de la Madre Tierra con una ceremonia especial. No se pierdan este hermoso documental.

 

http://xentinels.blogspot.com.es/2013/04/camino-blanco.html

Read Full Post »

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú

Casi 1300 kilómetros al sureste de Lima, Perú, a orillas del Lago Titikaka, se encuentra un sitio que confunde a los visitantes de todo el mundo. Los chamanes visitan este lugar para realizar rituales y ofrecer oraciones a la pared de roca situado en la meseta, como lo hacen por generaciones.

El sitio es conocido como la “Puerta de Hayu marca”, o también como “La Puerta de los Dioses”. Es desconcertante verlo: una puerta gigante, excavada en roca sólida. Parece de facil acceso, pero no esta en cualquier lugar.


El sitio se encuentra literalmente en medio de la nada, a más de 4.000 metros de altura, en donde en una enorme roca ha sido labrado un rectángulo gigante y, en la parte inferior, hay una hendidura que parece una especie de puerta. Los nativos peruanos lo llaman la “puerta de los dioses”. Pero ¿Por qué construir una puerta en la piedra que no llevan a ninguna parte?.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú

La antigua leyenda peruana dice que una vez todas las Américas se unieron bajo un solo líder y bajo una tradición espiritual común. El nombre “América” se deriva de “Amaru-ca-ca” o “Población”, “Ameri-ca”, que significa “Tierra de la Serpiente”, denominada así después del suceso relacionado con un portador de cultura y tecnología conocida históricamente como Sasan Muru o Amaru (serpiente/sabiduría).

Sasan Muru provenía del antiguo continente de Mu. Tenía consigo muchos objetos tecnológicos, incluyendo el poderoso “disco sagrado de oro”. Según los nativos del Perú, el rey sacerdote, en la antigüedad habría asistido a muchas tribus primitivas, después de llegar tras la destrucción de Mu y la Atlantis. Gracias a su ayuda, las tribus fueron capaces de construir los impresionantes templos megalíticos que son todavía visibles en el territorio mesoamericano.

Según la leyenda, este primer rey sacerdote cruzó el portal gracias a un objeto especial que desencadena la apertura transformando la piedra en un puerta estelar. Cuenta la leyenda que en el momento en que los conquistadores españoles llegaron a Perú y saquearon el oro y las piedras preciosas de las tribus incas un sacerdote inca del templo de los Siete Rayos llamado Amaru Meru (Aramu Muru) huyó de su templo sagrado con un disco de oro conocida como “la llave de los dioses de los siete rayos”, y se ocultó en las montañas de Hayu Marca. De algún modo llegó hasta la puerta que había sido cuidada por los sacerdotes chamanes. Les mostró la llave de los dioses y realizó un ritual que concluyó con un acontecimiento mágico iniciado por el disco de oro que abrió la puerta, y de acuerdo con la leyenda una luz azul emanaba de un túnel interno. El sacerdote Amaru Meru entregó el disco de oro a los chamanes y luego pasó a través del portal “para no ser visto de nuevo”

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
Interpretación artística del portal de destino por donde Amaru Meru salió.

Los arqueólogos que examinaron la puerta de los dioses, han descubierto una pequeña depresión circular en el centro. Hay quienes creen que, quizás, esta depresión fue donde se colocaba el disco de oro. Según Philip Coppens, autor y periodista de investigación, parece una historia de ciencia ficción. Dice que el dispositivo se hizo de oro y otras piedras preciosas. Quien estaba en posesión, podría llegar a la puerta y activarla, para así establecer contacto con los dioses, o invocarlos.

La mayoría tiende a pensar que esto es solo coincidencia o imaginación. Sin embargo parece que algo se oculta detrás de esta leyenda histórica: este disco de oro tenía un vínculo con alguna civilización extraterrestre y era un dispositivo con el que era posible viajar entre mundos diferentes. Esto tomaba a una persona físicamente, lo llevaba a otro lugar o dimensión y lo traía de regreso.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
Puerta con el orificio en donde posiblemente se colocaba el disco de oro.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
Vista ampliada del orificio.

Según la leyenda local, estos sacerdotes reyes, conocidos como “hermanos del espacio”, parecían provenir de otros mundos. ¿Pueden haber llegado a la Tierra a través de la puerta de los dioses?

Pero, ¿En realidad el disco de oro era un dispositivo capaz de activar esta puerta?. Según los teóricos de “antiguos astronautas”, la puerta de los dioses es el final de un túnel espacio-temporal, una especie de portal que se conecta a otra parte del universo o a otra dimensión.

El túnel gravitacional es una construcción teórica basada en relatividad general. El concepto es que realmente existe la posibilidad de que el espacio y el tiempo están conectados y que varias partes del espacio y el tiempo están conectadas por un pequeño canal. Si se crea esta estructura, obtendrías un atajo entre porciones del universo muy lejanos.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
El túnel gravitacional es, por lo tanto, un elemento aceptado por la física teórica. Los antiguos dioses podrían haber llegado a nuestro planeta no gracias a un platillo volador, sino gracias a los portales estelares.

La leyenda ya mencionada concluye con la profecía que la puerta de los dioses se abrirá un día “muchas veces más grande de lo que es actualmente” y permitirá que los dioses regresen en sus naves solares.

¿Podría ser esta leyenda real? La leyenda Inca señala también que héroes pasaban por la puerta para unirse o ver a sus dioses y de vez en cuando volvían con sus dioses para “inspeccionar todas las tierras del Reino”.

Quizás todas las leyendas tengan algo de verdad en ellos. De lo contrario, ¿Por qué ellos tallarían una puerta de alguna clase en el medio de la nada? ¿Una pequeña puerta en la roca sólida? ¿En qué estaban pensando en esos tiempos? ¿Y qué decir de la leyenda del disco de oro como el factor clave? ¿Ellos realmente tallaron una espacio en la puerta para la llave?.

¿Podría algún tipo de seres extraterrestres haberles ayudado a construir esta puerta y darles una llave mágica que abre algún tipo de puerta o un portal? Tal vez nunca lo sabremos. Es difícil imaginar que no tenían algo en mente cuando estaban construyendo estas estructuras. Tubo que ser por algo más que “por el placer de hacerlo” o “rituales religiosos”.

http://alternativa11.blogspot.com.es/2013/03/puerta-de-hayu-marca-un-ancestral.html

Read Full Post »

Un estudio realizado por investigadores franceses y brasileños reveló evidencias de una presencia humana en Toca da Tira Peia en el Estado Piauí, al noroeste de Brasil, con artefactos de piedra que corresponden a 22.000 años atrás.

El equipo liderado por la arqueóloga Christelle Lahaye de la Universidad Michel de Montaigne Bordeaux en Francia, señala que la nueva investigación “contribuye a la reescritura del poblamiento del continente americano”.

Los descubrimientos muestran evidencias de una presencia humana anterior a la llegada de los indios americanos Clovis, considerados históricamente por algunos arqueólogos como los primeros pobladores americanos. Esto, sin reconocer mediciones hechas en Sudamérica con fechas más prehistóricas, por considerarlas dudosas.

“Numerosos datos, a partir de investigaciones arqueológicas, así como de paleogenética, estudios antropológicos y ambientales, han dado lugar a interpretaciones parcialmente contradictorias en los últimos años, a menudo debido a la falta de un marco cronológico fiable” señala el estudio de Lahaye, agregando que la nueva investigación confirma la buena integridad del sitio arqueológico así como los artefactos descubiertos.

“Tenemos confianza en la exactitud de los resultados de luminiscencia”, señala en su reporte.

A su vez, la especialista destaca que “tenemos evidencia nueva y fuerte que el modelo Clovis no está actualizado”, dice Lahaye, según cita el Instituto de Arqueología Cass.

El último descubrimiento corresponde a la presencia de Toca da Tira en Piauí, donde los restos humanos corresponden a 22.000 años atrás.

En una escala cronológica, los autores, citan otros importantes descubrimientos encontrados en Sudamérica. Entre ellos los encontrados en la Pedra Furada, al este de Piauí en Brasil en la localidad de Sao Raimundo Nonato.

Se trata de una roca descubierta en 1973, que fue un refugio humano prehistórico, donde se observan pinturas rupestres. El equipo a cargo del franco brasileño Niède Guidon dató los restos entre 48.000 y 32.000 años atrás.

En el lugar, los arqueólogos desenterraron madera quemada y antiguos fogones humanos, y herramientas de piedra, señala Cass, de unos 50.000 años atrás.

Según el arqueólogo Gary Haynes, de la Universidad de Nevada, quien se niega a confirmar los descubrimientos de Brasil, las fluctuaciones de la humedad del suelo pueden haber distorsionado las estimaciones de edad.

En cambio el arqueólogo, Tom Dilehay, de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, respecto a los artefactos encontrados en Toca da Tira Peia, sostiene que son implementos hechos por el hombre, y son similares a los descubiertos de Monte Verde en Chile con más de 13.000 años de antigüedad, y otros sitios de Perú.

En el caso de Monte Verde, sitio arqueológico ubicado a orillas del estero Chinchihuapi, en Puerto Mont, al Sur del país, las dataciones de un asentamiento humano descubierto en el lugar, podría incluso corresponder a 33.000 años atrás, según Dilehay, informó Cass.

Según reportes chilenos, se hallaron restos de viviendas de madera y las características de un hábitat en un sitio boscoso templado frío.

Toca da Tira Peia

Entre 2008 y 2011 el equipo del francés y brasileño a cargo de Lahaye, encontró en Toca da Tira Peia 113 artefactos de piedra en cinco capas de suelo

Los investigadores encontraron herramientas bifaciales y otros artefactos a diferentes niveles de profundidad y realizaron mediciones in situ de la espectrometría gamma.

En la secuencia de fechas arqueológicas se detectó en la capa superior a restos de 2000 años a. C. Más abajo eran de 10.900 a 900 a. C., hasta llegar a un nivel de 15.100 años a. C. y el último de 20.000 a 1.500 años a. C., a 1,6 metros de profundidad.

Los arqueólogos chequearon la datación de los artefactos con un total de 22.000 años, y ahora esperan calcular cuándo fueron enterrados.

En las investigaciones participó también Marion Hernández de la Universidad Michel de Montaigne Bordeaux, Eric Boeda y Marina Pagli de la Universidad de París, Gisele D. Felice de la Fundación Homem del Museo Americano (FUNDHAM), Sirlei Hoeltz de Investigaciones arqueológicas de Brasil. Anne Marie Pessi de la Universidad de Perjnammbuco, Michel Rasse de la Universidad de Rouen, Francuia y Sibeli Viana del Instituto Goiano de Antropología.

http://www.lagranepoca.com/27517-nueva-evidencia-humanos-hace-22000-anos-brasil-reescribe-historia-americanos

Read Full Post »

Puerta del Sol

La cultura tiahuanaco fue una civilización preincaica que durante su período de mayor expansión se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. Comprendía casi todo el altiplano denominado meseta del Collao hasta la costa del océano Pacífico por el oeste y el chapare por el este. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiwanaku, ubicado en las riberas del río Tiwanaku en el actual departamento de La Paz en Bolivia.
Destacaron por el manejo de enclaves en tierras más bajas y el manejo vertical de los ecosistemas. Además de poseer cultos religiosos muy complejos y el desarrollo de un sistema filosófico dual que permanecería incluso hasta luego de su desaparición como civilización.
Sus artes variaron en perfección y estilos de acuerdo a las eras cronológicas y su cercanía con la capital. La arquitectura monumental tiahuanacota es de características megalíticas. En cuanto a la cerámica en el año 2006 se descubrieron más de 100 piezas escultóricas de gran perfección y colorido, por lo que todavía se discuten algunos aspectos sobre la periodización del arte cerámico de la cultura tiahuanaco; existieron a su vez estilos cerámicos tiahuanacotas periféricos como los hallados en Azapa, Moquegua y San Pedro de Atacama. También destacaron en el arte textil con predominio del uso de fibras de alpaca, llama y vicuña. Usaron ampliamente la tecnología del bronce, además de ampliar territorialmente tecnologías agrícolas como los camellones y las terrazas de cultivo.
El primer estudioso en llegar a las ruinas de Tiwanaku (capital de la cultura Tiahuanaco) y hacer una descripción detallada fue el cronista Pedro Cieza de León en el siglo XVI. El primer arqueólogo en hacer análisis científicos en Tiahuanaco fue el alemán Federico Max Uhle, a comienzos del siglo XX, posteriormente Arthur Posnansky estudia la zona planteando diversas teorías sobre los orígenes de Tiahuanaco. Otros estudiosos de esta cultura han sido el boliviano Carlos Ponce Sanginés, Wendell Bennett y Alan Kolata.
La cultura tiahuanaco es denominada por los historiadores bolivianos como la “cultura madre de Bolivia”.

Tiahuanaco fue la cultura más longeva del área andina, por tanto la periodización evolutiva tuvo distintas teorías y postulados que han ido variando a lo largo de la historia. En un principio Wendell Bennett dividió a Tiahuanaco en tres periodos denominado: temprano, clásico y decadente. Esta división cronológica fue replanteada con estudios posteriores. Basándose en la división de Benett, Wallace definió al periodo tiahuanacota temprano como cultura Keya o Qeya.1
Posteriormente Ponce Sanginés propuso una cronología en 5 fases, las dos primeras anteceden al periodo temprano que había planteado Benett y corresponden al periodo formativo tardío de América, posteriormente denominado periodo aldeano.1
El territorio tiahuanaco fue fundado aproximadamente en 1500 a. C., como una pequeña villa, y creció a proporciones urbanas entre el 300 y el 500, consiguiendo un importante poder regional en los Andes centrales. En su máxima extensión, la ciudad cubría aproximadamente 6 km², y tuvo un máximo de 40 000 habitantes.
Colapsó repentinamente aproximadamente en 1200. La ciudad fue abandonada y su estilo artístico se desvaneció.
Se reconocen los siguientes periodos:
En este periodo el sitio de Tiwanako estaba ocupado por una pequeña aldea con casas rectangulares techadas a dos aguas a las que se adosaba un recinto circular, posiblemente destinado a la cocina. Los cimientos eran de piedra y los muros de adobe; pequeñas calzadas unían las viviendas. No se han encontrado vestigios de arquitectura religiosa o monumental, ni tampoco hay indicios de que existieran clases sociales. Los enterramientos se realizaban directamente en cestas de piedra. Los cuerpos hallados indican que se practicaba la deformación craneana. Su economía se basaba en el cultivo de papa, que para su almacenaje era deshidratada en la forma que hoy se conoce como “chuño”; así mismo se cultivaba la oca. Uno de los elementos decisivos fue la domesticación de la llama lo que permitió el pastoreo; formaban caravanas que sirvieron para el intercambio de productos. La lana fue necesaria para la textilería y su carne servía de alimento. Mantenían un comercio suplementario a través del intercambio de flechas de obsidiana tan características de la cultura Wankarani. Se traía la sodalita para la manufactura de cuentas que utilizaban como ornamento; también se traía helio basalto de las canteras de Querimita. Se conocía el cinabrio, cuyo color rojo se utilizaba en los entrenamientos. Se trabajaba el cobre incluyendo el vaciado. Así mismo se trabajaba el oro y la plata. En el periodo aldeano hay dos tipos de cerámica, uno de ellos -que tiene similitud con la Pucara- es incisa y pintada de color marrón, rojo y blanco sobre fondo castaño claro. Son notables las vasijas globulares decoradas con esta técnica, algunas presentan un felino con el cuerpo de perfil y el rostro humanoide de frente. Otras vasijas tienen forma de aves. El segundo tipo carece de pintura y algunas de sus piezas están modeladas en forma antropomórfica (figura humana).

En el siglo II, Tiwanako dejo de ser la aldea concentrada de los primeros tiempos para convertirse en una gran urbe ceremonial que tiene dos centros dominantes: el conjunto de Akapana con los edificios que la rodean y el Puma-Punko situado al suroeste de Akapana. Ambos muestran la estructura doble de Tiwanako, que evidencian la visión propia de la sociedad andina, división que pervive hasta la llegada de los españoles y aun después. Todas las ciudades andinas, incluyendo Cusco, se dividen en dos; Anan (los de arriba) y Urin (los de abajo).
En el siglo VIII, Tiwanako se expande sobre la base de de los enclaves preexistentes, tanto en la costa como en los valles interandinos; así mismo extiende su poderío sobre el altiplano y la sierra. Esta expansión fue posible gracias al dominio del bronce que le permitió una gran superioridad militar. La expansión se evidencia por la difusión de los símbolos y elementos Tiwanakotas, que aparece en la cerámica y los textiles de todo el ámbito conquistado. Esta expansión llega hasta el norte de Chile (San Pedro de Atacama) y muestra relaciones con la cultura de la Aguada de Argentina, deja su huella en los valles de Cochabamba y avanza por el norte hasta Cerro Baul, moderna Moquegua (Perú), donde contactan con el Imperio Huari, con el que comerciaron intensamente. Ante la caída de Huari en el siglo X , Tiahuanaco también entra en crisis. En el siglo XII el colapso es inevitable y en la región donde floreció Tiwanako aparecen invasiones aimaras, denominados reinos collas.

Políticamente la cultura tiahuanaco fueron un estado teocrático que no utilizó la fuerza militar en sus conquistas territoriales. Hacia los años 400 y 500 d.C. los tiahuanacotas refuerzan su poder religioso concentrando el culto en la ciudad de Tiwanaku, ampliando su dominio territorial hacia la costa por occidente y el bosque tropical por el oriente.
La economía tiahuanacota se basó en actividades agrícolas, ganaderas y artesanales. Tuvieron enclaves agrícolas en las yungas marítimas y fluviales, además de los valles interandinos y la puna. Aunque se tiene evidencia del manejo intensivo de la agricultura, no hay estimaciones consensuadas de la cantidad de su producción.
La acumulación de la riqueza se dio a través de las cabezas de ganado. Las evidencias muestran que las élites tiahuanacotas manejaron grandes rebaños de camélidos que sirvieron para la confección de textiles de gran calidad, como lo demuestran los descubrimientos en la costa sur. Sus tapices polícromos fueron una demostración de prestigio y poder de las élites. La élite tiahuanacota al manejar grandes rebaños, también manejaron el trasnporte comercial de la hoja de coca y el maíz que viajaban desde las zonas cálidas hasta el centro ceremonial de Tiwanaku.
La denominada “deidad de los báculos” fue el dios principal de los tiahuanacotas, éste representa a un dios celestial y según algunas hipótesis, ésta deidad podría ser el mismo Tunupa de los posteriores reinos aymaras, o el Wiracocha de los tardíos Incas. Históricamente la deidad de los báculos es adorada en la meseta del collao desde tiempos anteriores a los tiahuanacotas y aparece tardíamente en los wari.
Iconográficamente, la representación mejor lograda y conservada de la deidad de los báculos se encuentra en la Portada del sol, en donde la deidad aparece en posición central rodeada de seres alados.

Se tiene evidencia que los ritos tiahuanacotas fueron de mucha complejidad y asociados al consumo de sustancias alucinógenas. Las sustancias utilizadas, además de las hojas de coca, fueron las semillas de anadenanthera o el parica y eran consumidas en tabletas; las tabletas fueron representadas en las esculturas tiahuanacotas como el monolito de Bennet y de Ponce, además de haber sido encontradas en las tumbas de Tiwanaku y San Pedro de Atacama. Aparentemente estos alucinógenos se conseguían en enclaves tiahuanacotas en el chapare y eran consumidas tanto por los sacerdotes como por seres humanos sacrificados.
En excavaciones realizadas en el sitio arqueológico de Akapana se han encontrado materiales como ofrendas, alfarería, fragmentos de cobre, huesos de camélidos y entierros humanos. Estos objetos fueron encontrados en el primer y segundo nivel de la pirámide de Akapana y la cerámica adjunta corresponde a la fase III de los tiahuanacotas.

En la base del primer nivel de Akapana se hallaron hombres y niños desmembrados a los cuales les faltaba el cráneo; estos restos humanos estaban acompañados de camélidos desarticulados además de cerámica. En el segundo nivel se encontró un torso humano complentamente desarticulado. En total se encontraron 10 entierros humanos, de los cuales 9 eran varones. Estos sacrificios corresponden, aparentemente, a ofrendas dedicadas a la construcción de la pirámide.
Durante el periodo urbano (fases III y IV), la cultura tiahuanacota desarrolló importantes centros urbanos e incluso se expandió fuera del valle de Tiwanaku: Khonkho Wankane en el valle inmediato al sur, Lukurmata y Pajchiri al norte de Tiwanaku, y Ojje en la península de Copacabana son 4 ciudades que cuentan con plataformas aterrazadas, patios hundidos y monolitos. Además existieron un número todavía no calculado de enclaves fuera de la meseta del Collao, sólo en el sur del Perú (departamentos de Tacna y Moquegua) en el año 2000 se contabilizaron 20 enclaves permanentes atribuidos a la cultura tiahuanaco.

Tiwanaku

Es el principal centro religioso y urbano de los tiahuanacotas, según Lumbreras fue un foco de peregrinación con influencia en todos los andes centrales, fue el principal símbolo del poder religioso y político. Actualmente se ubica en las riberas del río Tiwanaku (afluente del lago Titicaca), al sur de la ciudad de La Paz. La ciudad se ubica en el área denominada altiplano boliviano a 3840 msnm.

Dios de los Báculos

Actualmente se sabe que la ciudad y sus principales edificios se construyeron en diferentes fases aunque el orden en el que fueron construidas sus estructuras todavía no está clara. Todos los monumentos constructivos de la ciudad de Tiwanaku tienen una rigurosa planificación y tecnologías constructivas innovadoras para la época. Ésta ciudad se caracteriza por las plataformas, patios hundidos y pirámides escalonadas.
En la ciudad destacan la pirámide de Akapana, el Puma punku, Kalasasaya, templete semisubterraneo, Kori Kala y Putuni, aunque también tiene construcciones menores como Chunchukala, Laka Kollu y la Karana.
Algunas obras maestras de la escultura tiahuanacota en la ciudad de Tiwanaku lo componen la Puerta del Sol, los monolitos de Ponce, el fraile y Benett, las cabezas clavas y algunas estelas.

Khonkho Wankane

Khonkho Wankane o Khonkho Wankani es un centro administrativo tiahuanacota que se encuentra en una formación aluvial del valle del río Desaguadero por debajo de las faldas de la cordillera de Chilla-Kimsachata, a unos 25 kilómetros directamente al sur de Tiwanaku. El sitio ocupa una porción de la pampa Machaca cercano a la comunidad de Qhunqhu Liquiliqui (Municipio de Jesús de Machaca en el departamento de La Paz, Bolivia) entre las estribaciones de la cordillera y el río Bravo o Jach’a Jawira, afluente sur del Río Desaguadero.
Se aprecian dos montículos rodeados por varios montículos más pequeños. El montículo principal Wankane consiste en una plataforma artificial que se ha planteado sobre una loma natural. Estos montículos fueron habitados probablemente desde el 200 a.C. hasta tiempos de los señoríos Pacajes (1470 d.C.). Sin embargo las construcciones habitacionales que transformaron la fisonomía del montículo fueron realizadas por los pobladores Tiahuanacotas (formativo tardío), quizá entre los años 200 a 400 d.C. En este periodo los pobladores de Wankane hicieron profundas transformaciones del tipo de organización social, de sus ideales, valores, hábitos y visión de su futuro.

Las habitaciones son de tipo trapezoidal, con una estructura circular y patios rectangulares construidas de piedra y arcilla. En el centro del asentamiento se descubrió la construcción de un canal subterráneo, trabajado con piedras angulares en las paredes y largos bloques transversalmente dispuestos a modo de techo. Las dimensiones de este interesante ducto es de: 55 centímetros de ancho en la base, 45 cm a la altura del techo, 70 cm de la base al techo y sobrepasan los cien metros de largo que se dirigen hacia el sur del montículo.
En el lugar se encuentran cinco monolitos: el Wila Kala (piedra roja) erigido en la ladera Sureste, Jinchun Kala (piedra con orejas) parado al Sur, los dos bloques parados en la ladera Oeste y el Tata Kala que se halla tendido en la parte central del montículo y es la estela de mayor tamaño con una longitud de aproximadamente 5.20 m. Asimismo, disperso en toda la superficie se hallan fragmentos de materiales antiguos de naturaleza cerámica, ósea, lítica, que ahora se los puede observar en el Museo A. Portugal que se encuentra en el centro poblado de Qhunqhu Liquiliqui.

Pajchiri y Lukurmata

Pajchiri y Lukurmata, aparte de Tiwanaku, son las ciudades tiahuanacotas más estudiadas en Bolivia. Ambas ciudades están ubicadas en el valle norte inmediato a la ciudad de Tiwanaku (Pampa Koani), correspondiente al Río Katari. Pajchiri y Lukurmata distan apenas 8 kilómetros la una de la otra y destacan por el gran número de camellones creados por la cultura tiahuanacota para intensificar la agricultura a 3800 msnm.

Ojje

Se encuentra ubicada en el extremo sur de la península de Copacabana, desde esta zona se domina el archipiélago de Wiñaymarka (Islas de Anapia y Yusipiqui) y presenta terrazas de cultivo (andenes) de factura tiahuanacota.

Pariti es una isla ubicada en el segmento del lago Titicaca denominado Lago Menor o Huiñaymarca, y que forma parte del departamento de La Paz en Bolivia. El 11 de agosto del 2004 dos arqueólogos, el boliviano Jedú Sagárnaga y el finlandés Antii Korpisaari, descubrieron más de un centenar de piezas de cerámica de inusitado perfeccionalismo y colorido. Los descubrimientos de la isla de Pariti fueron fechados entre el 900 d.C. y el 1050 d.C.
Hasta antes de éste descubrimiento, en la cerámica tiahuanacota primaba el color ocre y las representaciones iconográficas simbólicas, en cambio en Pariti se descubrieron cerámicas escultóricas (huacos retratos) de gran perfección y realismo, además de una utilización realista del color en sus decorados. En las representaciones destacan los pumas, cóndores, rostros y seres humanos, además de personajes mitad animales y mitad humanos.
De todas las muestras sobresale en perfección la denominada “Señor de los patos”, que representa a un anciano llevando un pato en uno de sus brazos.
La cerámica descubierta en Pariti es custodiada en el Centro artesanal de la isla de Pariti, en el cual se exponen 368 piezas de cerámica recuperada.

Read Full Post »

LOS HABITANTES DEL LAS PROFUNDIDAD

Por: Roberto S. Contreras Esparza
En el Distrito Federal, para fortuna nuestra y al igual que en otras partes del país, tenemos lugares importantes, mágicos, cargados de leyendas y tradición. Estos sitios, por su ubicación e historia guardan esa energía y misticismo que ha perdurado hasta nuestros días, son sitios de poder y han sido fundamentales en el desarrollo del pueblo mexicano. Lugares como el Zócalo lugar del Templo Mayor, la gran Tenochtitlán, el cerro del Tepeyac, el cerro de la Estrella, el Ajusco o el mismo Chapultepec, son sólo algunos de los sitios que por su función social, política y religiosa, siempre han sido de gran convocatoria para los mexicanos. Y precisamente es de uno de ellos, el cerro del Chapulín, del que trataremos en este articulo. Como casi todos sabemos, Chapultepec significa “Cerro del Chapulín”, este cerro es una roca en la cual fue construido un palacio donde vivieron los virreyes, mandatarios y gente importante de México, como el mismo emperador Maximiliano. Ese glorioso castillo fue el escenario en 1847, donde los alumnos del Heroico Colegio Militar hicieron la memorable defensa contra los invasores norteamericanos.
CHAPULTEPEC PREHISPÁNICO
Pero también, el lugar considerado como la “esmeralda del Anáhuac”, era en el pasado un lugar a donde iban reyes y poetas de caza o a contemplar la naturaleza. Ahí se asentaron varios pueblos indígenas como chichimecas, toltecas teotihuacanos y mexicas. Éstos últimos, en su peregrinaje desde tierras del norte a finales del siglo XIII, se quedaron ahí durante 20 años aproximadamente. Desde este punto fueron expulsados por los tecpanecas de Azcapotzalco, antes de fundar la gran ciudad de México-Tenochtitlán, en el centro de la laguna del valle de México. Los tenochcas, mexicas o aztecas, como se les conoció después, llegaron a dominar toda Mesoamérica a partir de la llamada triple alianza que establecieron con los pueblos de Texcoco y Tlacopan (Tacuba). Una vez instituida la gran Tenochtitlán, se consideró a Chapultepec como un lugar sagrado desde donde Moctezuma Ilhuicamina, señor de los mexicas, mandó construir un acueducto, que pasaba por la Calzada de Tlacopan (hoy Av. México Tacuba), para traer agua desde los manantiales de Chapultepec hacia la gran Tenochtitlán.
UNA ENTRADA AL INFRAMUNDO
 Quetzalcoatl y Mictlantecuhtli los Opuestos
Posteriormente, Moctezuma Xocoyotzin hizo que en Chapultepec se construyeran estanques para criar peces y enriqueció la flora del bosque con gran variedad de plantas y árboles venidos de toda Mesoamérica. Nezahualcóyotl, señor de Texcoco y aliado de los mexicas, mandó construir un palacio al pie del cerro, cercó el bosque e introdujo más especies de animales y plantas, como los fantásticos arboles ahuehuetes (Ahuehuete o Ahuehué, nombre común de un árbol de la familia de las Taxodiáceas que crece en México) que por fortuna, todavía se conservan hoy en día. El zoológico del emperador Moctezuma, maravilló a los mismos españoles (curiosamente un zoológico aún se encuentra ahí). Además el emperador contaba en ese lugar con baños de aguas termales, un temazcal (del náhuatl temazcalli, “casa del baño caliente”), del que aún podemos apreciar sus vestigios y admirar su tamaño. Pero lo más increíble es que a las faldas de este pequeño cerro, nuestros antepasados veneraban y tenían localizada en ese místico sitio, una entrada al “infierno”, o el inframundo en donde se creía que vivía el rey de los muertos, Mictlantecutli del cual se decía que gobernaba el noveno y último mundo subterráneo, el Mictlán.
UNA HISTORIA SECRETA
Con referencia a la importancia y veneración que nuestros antepasados tenían por de este sitio, encontramos en el interesante libro del investigador de temas prehispánicos Gutierre Tibón, en donde se narra la historia de un personaje importante y de gran inteligencia de nombre Huemac (el de la mano grande), un sacerdote del dios Quetzalcóatl, que gobernó la ciudad de Tula allá por el año de 1070 y del cual se ha dicho que era el mismo dios, y que también (como Quetzalcóatl) fue engañado y despedido por su misma gente. Triste y desilusionado por ese acto hacia el de su pueblo, este hombre santo abandono ese lugar y ya no se supo más sobre él.
HUEMAC SE INTERNO EN UN MUNDO SUBTERRÁNEO
Entre la historia y la leyenda sobre el destino de Huemac, se cuentan varias posibles versiones de lo que le sucedió a este personaje después de salir de su tierra. Como la que se narra sobre un interesante acontecimiento que dice que Huemac, después de abandonar a su gente se internó en una cueva a la que llamaban Xico, con el significado de “ombligo”, y de la que según relatan los textos e historias orales aztecas, se encuentra en la inmediaciones del poblado de Chalco, en el estado de México, en el poblado del mismo nombre (Xico). Al llegar a dicha cueva se interno el sabio Huemac y se decía que ahí había vivido por siglos, que no salió más. Curiosamente esta historia del sabio Huemac-Quetzalcóatl nos recuerda los relatos de otras partes del mundo que hablan de una civilización o súper raza que por muchos años ha vivido y se ha desarrollado en el subsuelo, bajo nuestros pies, las historias sobre estos habitantes de las profundidades vienen de varias regiones importantes del planeta, como los relatos asiáticos y sus insólitos habitantes del fondo de la tierra, la gente del reino de Agharta.
LA SUPERSTICIÓN DE MOCTEZUMA LO VENCIÓ
Otra de esas leyendas no menos interesante, relata que Huemac en realidad se interno en el Valle de México, llegando a una gruta sagrada de Chapultepec y no se introdujo a vivir ahí, porque se cuenta, que él se ahorcó en esa gruta. Algunos años después en 1519, el emperador Moctezuma por medio de prodigios se enteró de la llegada de los invasores españoles y debido a los múltiples portentosos y extraños sucesos que se manifestaban por aquellos días, se dio cuenta de que su imperio estaba llegando a su final. Y debido al gran temor de este supersticioso gobernante, que confundió a Hernán Cortés con el mismísimo Quetzalcóatl, mandó a reunir a sus magos tlamatinis, los conocedores de las antiguas leyendas y decidió enviarlos a la cueva de Chapultepec, al inframundo, en busca de sus habitantes, para pedir consejo. Se organizo una comitiva de hechiceros, jorobados y enanos, a los cuales se las consideraba en el pasado con cierto grado y poder que fueron enviados a ese enigmático lugar. Se dice que el grupo llegó a Chapultepec y bajaron por la gruta en busca del divino Huemac, “el de la mano grande”.
MOCTEZUMA ENFRENTAR SU DESTINO
Narra la historia que el mismo Huemac se hizo presente y le mandó decir a Moctezuma que no fuera cobarde, que se enfrentara a su destino. Los hechiceros, al regresar a dar el mensaje al emperador, tan sólo consiguieron enfurecerlo. Pero cuando Moctezuma se quedó solo, recibió la visita de un misterioso mensajero de los dioses, quienes le advertían de su próxima muerte. Con gran temor y después de pensarlo, el rey azteca decidió suicidarse en la gruta de Chapultepec, ahí en donde 500 años atrás Huemac hiciera lo mismo que el emperador pretendía. Al llegar a la entrada del inframundo, Moctezuma reflexiona y en el último momento se arrepintió y con cierto valor decidió enfrentar su destino, consumándose lo que la historia ahora nos cuenta.
PERO, ¿EN DONDE SE ENCUENTRA LA ENTRADA AL INFRAMUNDO?
Según escribió en su libro Gutierre Tibón, que en 1974 en compañía de un licenciado y un doctor buscaron y encontraron la gruta sagrada de Chapultepec, que para nuestros antepasados marcaba la entrada al inframundo. Esa cueva está localizada a escasos metros de un centenario y antiguo gran árbol ahuehuete que lleva por nombre de “El Sargento”, a las faldas del carro de Chapultepec. El mismo Gutierre Tibón nos relata su experiencia cuando busco ese lugar… “Bajamos hasta un pequeño subterránea en cuyas paredes están empotradas lápidas conmemorativas de trabajos coloniales, relativos a las captaciones de manantiales acuíferos destinados al acueducto. La más antigua inscripción data de 1571, medio siglo después de la caída del Imperio Azteca. En al pequeño subterráneo hay un baqueta que permite bajar a un cuarto más estrecho, de unos tres metros de alto. Echando un papel encendido vimos la entrada de una galería que se interna en el cerro”… Más adelante nos cuenta Tibón, que dos de los trabajadores con más tiempo en el bosque de Chapultepec, le relataran que ellos si habían recorrido la cueva y que encontraron una galería que llega justo debajo del cerro.
NOSOTROS TAMBIÉN FUIMOS A LA BÚSQUEDA DEL INFRAMUNDO
Interesante la descripción que hace este escritor sobre la cueva del inframundo. En la actualidad, tratando de saber más sobre ese enigmático lugar, nosotros fuimos en su busca de este mítico sitio y guiándonos por ciertos escritos prehispánicos y las pistas que nos da Gutierre Tibón, logramos bajar y recorrimos la parte que queda visible de la mencionada cueva. En el área encontramos que a pocos metros de la entrada una placa conmemorativa que dice lo siguiente: “Zona arqueológica. Excavaciones realizadas en 1973, como parte del drenaje profundo, dieran coma resultado e1 descubrimiento de restos de construcción prehispánica y del antigua acueducto en la zona comprendida entra el estanque de Moctezuma y la cueva conocida como Cincalco”. Con esta placa podemos entender claramente lo que nos indica, que la cueva, que por cierto se encuentra en su parte interior bloqueada, es un paraíso y no el inframundo, porque Cincalco significa “El lugar de la casa del maíz, paraíso par donde desciende el Sol, casa solar”. Es el lugar en donde todas las mujeres que mueren en un parto llamadas las Cihueteteo, las mujeres diosas, porque dieron su vida al traer al mundo a un guerrero.
¿QUE DEBEMOS ENTENDER POR INFRAMUNDO?
Pero, ¿qué es el Inframundo? En e1 Interesante libro de la investigadora Adela Fernández, “Dioses Prehispánicos de México, (Mito y deidades del panteón náhuatl)”, podemos leer lo que significó para nuestros antepasados el inframundo: Inframundo o Tlaxico (en el ombligo de la tierra), el Chicunamitlan (los nueve recintos infernales), es en donde se encuentra Mictlantecutli, Mictecacihuatl (los señores de la muerte). Finalmente nos damos cuenta de que, al parecer, esta cueva tiene dos posibles acepciones que nosotros entendemos como el cielo o el infierno. Y aunque en la actualidad el lugar se encuentra bloqueado, no deja de tener gran relevancia por su significado histórico y sobre todo místico, que le daban nuestros antecesores prehispánicos. Y aunque no sabemos con certeza cuál podría haber sido la verdadera función de este enigmático recinto, sí se cree que era la entrada al inframundo o al Cincalco. Pero de una cosa sí podemos estar seguros, Chapultepec fue y sigue siendo un lugar lleno de magia, misticismo y muy importante para el pueblo Mexicano… Esta investigación la realizamos hace algunos años y muy pronto les presentaremos lo que en la actualidad hemos descubierto, sobre esta mágica y enigmática zona.

Read Full Post »

LA CULTURA AZTECA

El Estado mexica (en náhuatl: Ēxcān Tlahtolōyān), llamado comúnmente Imperio azteca, fue la formación política mexica derivada del proceso de expansión territorial del dominio económico de la ciudad-estado México-Tenochtitlan, que floreció en el siglo XIV en Mesoamérica.

Fue encabezado por los mexicas —también conocidos como aztecas—, un pueblo que, de acuerdo con algunos documentos históricos como la Tira de la Peregrinación, era originario de un sitio mítico conocido como Aztlán, al que se suele ubicar fuera de los confines de Mesoamérica. Sin embargo, parece plausible que los mexicas fueran un pueblo de tradición cultural netamente mesoamericana y no los descendientes de grupos chichimecas dedicados a la cacería y la recolección.
Estructura de dominio

Los mexicas y sus aliados establecieron su dominio sobre numerosos pueblos, especialmente en el centro de México, la región de Guerrero y la costa del golfo de México, así como algunas zonas de Oaxaca. Poseían además enclaves en varias posiciones estratégicas en la región de Tabasco (Xicalanco) y dominaban la ruta entre el corazón de Mesoamérica y la rica región del Xoconochco —ubicada en el sur del actual Estado mexicano de Chiapas— que era regida directamente por los mexicas.

Los mexicas expandieron su control económico, principalmente mediante tributación, a través de una amplia región del actual centro de México, con excepciones importantes de control político en altépetl disidentes o fronterizos. Formalmente, se trataba de un conjunto de dominios inicialmente regidos de los tres estados integrantes de la Triple Alianza —Texcoco, Tlacopan y México-Tenochtitlan—, aunque es verdad que los mexicas de Tenochtitlan encabezaron esta confederación y fueron el estado más expansionista de los tres mencionados. Por otra parte, los mexicas nunca establecieron un dominio directo sobre los pueblos conquistados.
Exactamente, la élite gobernante de la Triple Alianza se apropiaba de la producción de las otras naciones mesoamericanas mediante la imposición de un tributo, que era fijado de acuerdo con la especialización económica y geográfica de los dominados y recolectado por un calpixque, o recaudador. Los dominadores no impusieron su religión ni su lengua a los dominados. Aunque es cierto que los estados sometidos no tenían independencia política total, seguían gobernados por grupos locales. Sólo en algunos casos, los mexicas establecieron un control militar en ciertos puntos estratégicos de sus dominios.
El modo en que los mexicas impusieron su dominio sobre otros pueblos mesoamericanos fue diverso, no ajustándose a una estructura imperial tradicional como en las monarquías europeas. Aunque se suele señalar el carácter militar de varias conquistas mexicas, también establecieron una complicada red de alianzas matrimoniales con las élites locales para asegurar la lealtad hacia el poder de México-Tenochtitlan. Tal fue el caso, por ejemplo, de los zapotecos de Tehuantepec. El dominio del Estado mexica en Mesoamérica no fue total. Varios estados mesoamericanos fueron capaces de resistir el empuje de los tenochcas y sus aliados, entre ellos los popolocas de

Teotitlán del Camino, los tlapanecos de Yopitzinco, el señorío de Metztitlán (norte de Hidalgo), los mixtecos de Tututepec, la confederación Tlaxcalteca y el estado tarasco de Michoacán. De sobra es conocido que los tlaxcaltecas eran enemigos acérrimos de los mexicas, que les habían impuesto la obligación de participar de la Xochiyáoyotl a cambio de su independencia. Tampoco debe dejar de mencionarse que los mexicas nunca pudieron derrotar a los tarascos, y que la presencia de este pueblo impidió la expansión de sus dominios hacia el occidente.
El fin del régimen de dominio internacional de los mexicas y sus aliados en Mesoamérica concluyó con la Conquista española de México-Tenochtitlan. En este suceso, que se suele tomar como punto final del desarrollo independiente de la civilización indígena mesoamericana, participaron no sólo los expedicionarios europeos, sino, decisivamente, sus aliados indígenas provenientes de numerosas naciones tributarias de la Triple Alianza que vieron en los recién llegados una oportunidad de poner fin al dominio tenochca.
Contexto histórico y geográfico

Diversos pueblos convivieron en la etapa final del desarrollo mesoamericano, conocido arqueológicamente como Posclásico tardío, que comprendió de los siglos VIII a XIV.
En este tiempo la entidad política de mayor complejidad fue México-Tenochtitlan, cuyo origen histórico se remonta a una coalición militar conocida como la Triple Alianza, que vinculó a tres estados emergentes: los mexicas, cuya ciudad capital fue México-Tenochtitlan, famosa urbe de su época; los Acolhua con Texcoco como ciudad primordial, considerada el centro cultural por excelencia; y Tlacopan, que reunió a los sobrevivientes del antiguo señorío que alguna vez dominó el valle de México. Los Aztecas impusieron con astucia su jerarquía sobre sus aliados, y extendieron su dominio hasta las costas del Océano Pacífico y del Golfo de México. Adquirieron riqueza y poder a partir de la imposición de un estricto sistema de tributación, de tal manera que a la llegada de los españoles en los inicios del siglo XVI, su capital era considerada la urbe más importante y magnificente de su época. La lengua dominante entre los aliados fue el náhuatl, que se convirtió en la “lingua franca” de gran parte de Mesoamérica, utilizada para nombrar la geografía del México antiguo, sustituyendo inclusive las voces de otros ancestrales idiomas. En cuanto al otro estado indígena, el Imperio Tarasco, conocido también como Purépecha, cuya ciudad principal fue Tzintzuntzan, que al final de su periodo histórico funcionó como su capital política, impuso su dominio militar en una amplia zona que comprendió el centro-norte y occidente de México. El idioma de este pueblo era el Porhe o Tarasco, fundamentalmente diferente al Náhuatl y que no se vincula con ninguna otra lengua del México antiguo.
La expansión de los mexicas coincidió con el florecimiento de una tradición ideológica de carácter interétnico que vinculó a pueblos que hablaban lenguas e idiomas diferentes, Este lenguaje artístico comunicó historias, deidades y ritos en los que coincidieron ancestrales mitos y tradiciones.
Luego la Triple Alianza se disipo por completo debido a que los hijos de los jefes se pelearon a muerte y el vencedor, tras su victoria tuvo sexo con las esposas de los otros jefes.

Ubicación geográfica del Imperio azteca

Los aztecas establecieron México-Tenochtitlan en el centro del Valle de México, expandiendo su control hacia ciudades-estado ubicadas en los actuales estados de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Guerrero, la costa de Chiapas, Estado de Hidalgo, y parte de Guatemala. El territorio que se conquistó no fue de un monótono clima, sino que abarcó climas tan variados como el clima polar de alta montaña hasta los climas cálidos. Hubo una gran variedad de ecosistemas desde bosques de coníferas, mixtos, caducifolios hasta los ecosistemas cálidos como lo son las selvas tropicales, desiertos rocosos, selva caducifolia, manglares, bosque tropical, entre otros ecosistemas.

Ecosistemas
Entre los ecosistemas de la Mesoamérica antigua se hallan los siguientes:
Selva tropical lluviosa
Selva seca
Bosque de coníferas
Bosque caducifolio
Manglar
Sabana
Bosque de niebla
Estepa
Matorral
Selva
Esta variedad se ve complementada por diversos ecosistemas endémicos como el bosque templado lluvioso, el bosque de coníferas de Chiapas (ubicado en las puntas de la Sierra Madre de Chiapas), entre otros biomas originados por la situación geográfica particular de la región mesoamericana.

Conquistas y pueblos tributarios de los mexicas

Después de 20 años de haber llegado a la Cuenca del Valle del Anáhuac hoy Valle de México, a partir de la derrota de Azcapotzalco, los mexicas iniciaron una serie de conquistas sin precedentes en América. Como se consigna en la Matrícula de Tributos, los pueblos sometidos tenían que pagar diversos tributos: maíz, frijol, amaranto, chía, mantas y telas, copal, liquidámbar, sal, trajes militares, productos que se elaboraban en la región, y contribuir con hombres para la guerra

Mexicas en México

Los lugares que se conoce hasta el momento que fueron conquistados por los Aztecas son los estados mexicanos que a continuación se mencionan:

Mexicas en Chiapas

De esta región lo que se extraía no eran sólo productos del campo y del mar, sino también muy posiblemente ámbar, pues es el único estado de la República donde se le encuentra. También se capturaban quetzales y guacamayas rojas y verdes para extraerles sus plumas y elaborar vistosos trajes y penachos de la realeza y otros objetos suntuarios.
Para 1486 conquistan a los zoques, cobrándoles tributo, pero al no poder conquistar a los chiapanecos se ven en la necesidad de regresar a la costa y continuar su marcha a las tierras altas de sierra de los Cuchumatanes en Guatemala.
En 1524 regresan junto con ejércitos tlaxcaltecas comandados por españoles conquistando este territorio. Como premio a la conquista de este territorio les permiten fundar un barrio en Ciudad Real, el actual San Cristóbal de las Casas, que hasta la fecha existe.

Mexicas en Oaxaca

Hacia 1458 los mexicas inician campañas expansionistas bajo los reinados de Tizoc, Ahuizotl y Moctezuma y con ello la decadencia de los mixtecos, que ocupaban hasta Tuxtepec.
De aquí también se llevaba al imperio el cacao, junto con el maíz y otros productos de esta provincia. Además de que se extraían de aquí también productos del mar como conchas marinas, pescados, mariscos y trozos de coral. Pero por lo que mayormente fue conocido fue por la gran habilidad que tenían de trabajar los metales como el oro, plata y platino. Habilidades que los Aztecas, con el tiempo pudieron replicar y mejorar, aunque en sus inicios les enseñaron los mejores maestros de Mesoamérica. Aunque las herramientas que usaban para trabajar los metales no parecían muy modernos podían hacer grandes obras de arte con los metales preciosos.

Mexicas en Guerrero

Para el siglo XIV en el estado, se encontraban ya asentados en el territorio de la entidad diversos pueblos con sus características culturales propias, conviviendo algunos de manera pacífica y otros en constantes conflictos bélicos. Entre los más importantes estaban los purépechas, cuitlaltecas, ocultecas y matlatzincos, en la Tierra Caliente; los chontales, mazatlecos y tlahuicas en la Sierra Norte; los coíxcas y tepuztecos en los Valles Centrales; los tlapanecos y los mixtecos en La Montaña; los jopis, mixtecos y amuzgos en la Costa Chica, y los tolimecas, chubias, pantecas y cuitlaltecas en la Costa Grande.
De estos lugares se extraían productos muy parecidos a los que se extraían de Veracruz. Pero en menor medida ya que esta zona no tenía la misma importancia, aunque de aquí se extraía el oro y la plata que tanto apreciaban los Aztecas. Junto con los artesanos que la trabajaban, prácticamente todo el estado fue conquistado por los Aztecas y aquellos lugares que se resistieron hicieron un pacto similar al de los Aztecas con lo Tlaxcaltecas.
En el estado de Guerrero habitaron los yopes, una tribu que nunca fue sometida por los aztecas, y fue conquistada hacia 1553 por los españoles y exterminada casi totalmente; en fecha de 2004, sólo quedan algunas pequeñas congregaciones de yopes.

Mexicas en Puebla

Puebla fue una provincia de los aztecas de la cual salían productos que iban a alimentar a la sociedad azteca. Debido a esto Puebla fue atacada en varias de sus ciudades no solo por ser quien proveía la mayoría de los alimentos y materias con que se comerciaban. Si no por ser todas sus ciudades, fieles al imperio. Y al ser lugares donde los Aztecas podían obtener alimentos y hombres para la batalla se convertían en un enemigo potencial. Debido a esto la ciudad de Cholula fue atacada con el pretexto de haber asesinado a un enviado de los tlaxcaltecas.
En las Sierra Negra de Puebla se comerciaba principalmente con la capital las flores que están muy apreciadas y a la región que proveía de estas flores era conocida por sus colinas verdes y que tocaban las nubes.

(more…)

Read Full Post »

LA CULTURA OLMECA

La cultura olmeca es el nombre que recibe una cultura que se desarrolló durante el Preclásico Medio. Aunque se han encontrado indicios de su presencia en amplias zonas de esta área cultural, se considera que el área nuclear olmeca —o zona metropolitana— abarca la parte sureste del estado de Veracruz y el oeste de Tabasco. Se desconoce a ciencia cierta la filiación étnica —esto es, quiénes son los ascendientes de este pueblo—, aunque hay numerosas hipótesis que han intentado resolver la incógnita de la identidad de los olmecas. En ese sentido, es necesario hacer la aclaración de que el etnónimo olmeca les fue impuesto por los arqueólogos del siglo XX, y no deben ser confundidos con los olmeca-xicalancas, que fueron un grupo que floreció en el Epiclásico en sitios del centro de México como Cacaxtla.
Durante mucho tiempo se consideró que la olmeca era la cultura madre de la civilización mesoamericana.1 Sin embargo, no está claro el proceso que dio origen al estilo artístico identificado con esta sociedad, ni hasta qué punto los rasgos culturales que se revelan en la evidencia arqueológica son creación de los olmecas del área nuclear. Se sabe, por ejemplo, que algunos de los rasgos propiamente olmecas pudieron haber aparecido primero en Chiapas o en los Valles Centrales de Oaxaca. Entre otras incógnitas que están pendientes de respuesta definitiva está la cuestión de los numerosos sitios asociados a esta cultura en la Depresión del Balsas (centro de Guerrero). Sea cual haya sido el origen de la cultura olmeca, la red de intercambios comerciales entre distintas zonas de Mesoamérica contribuyó a la difusión de muchos elementos culturales que son identificados con la cultura olmeca, incluidos el culto a las montañas y las cuevas, el culto a la Serpiente Emplumada como deidad asociada a la agricultura, la simbología religiosa del jade e incluso el propio estilo artístico, que fue reelaborado intensamente en los siglos posteriores a la declinación de los principales centros de esta sociedad.

El área nuclear olmeca es el termino arqueológico que designa a la zona donde se originó la cultura olmeca, está cultura precolombina tuvo una difusión que alcanzó la mayor parte de Mesoamérica (excepto en la región de occidente). Una de las regiones donde se han encontrado las evidencias más claras de la presencia de esta cultura es la parte sur de la llanura costera del Golfo de México, comprendida entre los ríos Papaloapan y Grijalva, que corresponde a la mitad norte del istmo de Tehuantepec.
Actualmente, esta zona corresponde al sureste del estado de Veracruz y el poniente del estado de Tabasco, ambos de México. Se trata de una zona de clima cálido y muy húmedo, condiciones que seguramente poseyó también en la época precolombina de la ocupación por los olmecas.
La palabra “olmeca” significa “habitantes de la región del hule” y fue utilizada por los mexicas para nombrar a varios pueblos, étnica y lingüísticamente diversos, que ocuparon la región de Veracruz y Tabasco a través de los siglos. El nombre que se daban a sí mismos a quienes llamamos olmecas se desconoce. Esta cultura duró siete siglos y medio y pertenece al horizonte preclásico (500 a. C. al 200 ) del pasado mesoamericano.
Bajo el término “olmeca” han sido agrupadas dos realidades: un pueblo de la región del Golfo y un estilo artístico. El estilo olmeca puede verse plasmado en peñas, cuevas, esculturas grandes y chicas y objetos de barro que se encuentran diseminados por todo mesoamérica. De Jalisco a Costa Rica, pasando por Guerrero, Chiapas, Oaxaca, el Altiplano Central y la costa del Golfo, se han encontrado imágenes de niños-jaguares y otros rasgos propios del arte olmeca. Se cree que la dispersión de este estilo artístico se debe a que los pueblos del Golfo crearon una amplia red de intercambios con otras poblaciones lejanas. De este modo, los símbolos y formas olmecas se integraron a las expresiones artísticas de otras zonas mesoamericanas.

Asimismo, se le llama olmeca a la “cultura madre” de Mesoamérica porque en estas primeras sociedades se dio inicio a algunas prácticas culturales que se integraron plenamente a la cultura mesoamericana, como el uso de un patrón urbano de asentamiento, el establecimiento de una sociedad teocrática, entre otras.
Con todo y que la cultura olmeca tuvo una difusión que alcanzó la mayor parte de Mesoamérica —excepto en la región de Occidente, que siguió un desarrollo cultural más o menos autónomo hasta finales del Preclásico—, una de las regiones donde se han encontrado las evidencias más claras de la presencia de esta cultura es la parte sur de la Llanura Costera del Golfo, comprendida entre los ríos Papaloapan y Grijalva, que corresponde a la mitad norte del Istmo de Tehuantepec. Actualmente, esta zona corresponde al sureste del estado de Veracruz y el poniente de Tabasco. Se trata de una zona de un clima cálido y muy húmedo, condiciones climatológicas que seguramente poseyó también en la antigüedad precolombina.

El área nuclear olmeca es irrigada por caudalosos ríos que bajan de las estribaciones de la Sierra Madre de Oaxaca y la Sierra Madre Oriental, como el Coatzacoalcos, San Juan y Tonalá. Debido a la humedad de la zona y de las fuentes de estos ríos, en temporada de lluvias los desbordamientos de las corrientes son una constante. Aunque en la actualidad la vegetación de esta región de la República Mexicana ha sido ampliamente modificada por la acción del hombre, antiguamente estuvo recubierta por una espesa selva tropical, que era el hábitat de numerosas especies que en la actualidad se encuentran a punto de desaparecer en el territorio mexicano, entre ellas el jaguar, las aves de plumajes preciosos como guacamayas y quetzales; reptiles de diversas especies, y mamíferos como el jabalí y el tapir
La región posee suelos ricos en humus y de espesores considerables. El petróleo crudo brota a flor de suelo entre la vegetación. Sin embargo, carece de muchos de los materiales que son característicos de los objetos de estilo olmeca encontrados en esta zona y en otras partes de Mesoamérica. Entre ellos se incluye la obsidiana, el jade, la serpentina y el cinabrio. Para obtener piedra sólida para sus materiales, los habitantes de esta región recurrieron a las canteras de la Sierra de los Tuxtlas —conocida también como sierra de Santa Martha o de San Andrés—, que les proveyeron de basalto y otras rocas volcánicas que emplearon en la construcción y en la escultura. Sin embargo, estas fuentes de materiales pétreos se encuentran a más de cien kilómetros de distancia respecto a sitios como San Lorenzo y La Venta, lo que puede dar una idea del nivel de organización que se requirió para trasladar —sin animales de carga y sobre un suelo cenagoso— esos monolitos que se pesan en decenas de toneladas, hasta los centros políticos de la cultura olmeca.

La palabra “olmeca” significa “habitantes de la región del hule” y fue utilizada por los aztecas para nombrar a varios pueblos, étnica y lingüísticamente diversos, que ocuparon la región de Veracruz y Tabasco a través de los siglos. El nombre que se daban a sí mismos a quienes llamamos olmecas se desconoce. Esta cultura duró siete siglos y medio y pertenece al horizonte preclásico (2 500 a. de N.E. a 200 d. de N.E.) del pasado mesoamericano.
Bajo el término “olmeca” han sido agrupadas dos realidades: un pueblo de la región del Golfo y un estilo artístico. El estilo olmeca puede verse plasmado en peñas, cuevas, esculturas grandes y chicas y objetos de barro que se encuentran diseminados por todo Mesoamérica. De Jalisco a Costa Rica, pasando por Guerrero, Chiapas, Oaxaca, el Altiplano Central y la costa del Golfo, se han encontrado imágenes de niños-jaguares y otros rasgos propios del arte olmeca. Se cree que la dispersión de este estilo artístico se debe a que los pueblos del Golfo crearon una amplia red de intercambios con otras poblaciones lejanas. De este modo, los símbolos y formas olmecas se integraron a las expresiones artísticas de otras zonas mesoamericanas.

Asimismo, se le llama olmeca a la “cultura madre” de Mesoamérica porque en estas primeras sociedades se dio inicio a algunas prácticas culturales que se integraron plenamente a la cultura mesoamericana, como el uso de un patrón urbano de asentamiento, el establecimiento de una sociedad teocrática, entre otras.
Se estima que los indicios más antiguos de la cultura Olmeca son de alrededor de 1200 a. C., y los más recientes son aproximadamente del año 400 a. C. La civilización Olmeca se constituyó principalmente alrededor de 3 centros ceremoniales: San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes, además de manifestarse en otros sitios como Laguna de los Cerros.
El centro olmeca más antiguo registrado es el de San Lorenzo (1150 a. C. aprox.), situado en la cuenca del río Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz. El inicio del florecimiento de la cultura olmeca en este sitio comenzó alrededor del año 1150 a. C., época de la que datan la mayor parte de las esculturas y elementos arquitectónicos que caracterizan a la cultura olmeca, muchos de los cuales se conservan en el sitio. San Lorenzo fue saqueado en el año 900 a. C., y las esculturas monumentales sufrieron un intento de destrucción; algunas se enterraron, y otras fueron trasladadas al centro ceremonial La Venta.
También se han encontrado cabezas colosales y tronos, que merecen especial reconocimiento por el hecho de que para construirlas, tuvieron que ser transportados los enormes bloques de basalto desde la Sierra de los Tuxtlas, a decenas de kilómetros de ahi, ya que por ser una zona pantanosa y arenosa, no habia piedras. Se cree que pudo llegar a albergar hasta a 18.000 habitantes.

El centro ceremonial de Tres Zapotes fue el último en desarrollarse. Es el más conocido porque fue el que sobrevivió hasta una época más cercana, pero la civilización olmeca que se desarrolló aquí fue una cultura ya en decadencia, no el esplendor que vivió en los centros ceremoniales anteriores.
Estos centros ceremoniales tenían función de ciudades, y en ellos se construyeron edificaciones de tierra y adobe, por lo cual han perdurado pocos restos. Se construyeron montículos con templos en la parte superior, lo que se podía considerar como un precursor de las pirámides mesoamericanas. También construyeron edificaciones en torno a patios centrales, característicos de las civilizaciones posteriores en la zona. Desde el 900 a. C. existen pruebas de bruscos cambios políticos; como muestra, el intento de destrucción de algunas de las cabezas olmecas.
Si para la mayoría de los especialistas como Michael D. Coe o Richard Diehl, la cultura olmeca es originaria de la costa del Golfo (ZMO: Zona Metropolitana Olmeca), para la escuela francesa promovida por Christine Niederberger y desarrollada en particular por en:Caterina Magni, la cultura olmeca aparece como un conjunto multiétnico y plurilingüístico que se extiende sobre la mayor parte de Mesoamérica desde 1200 hasta 500 a. C.
La presencia olmeca se certifica en México (costa del Golfo, costa del Pacífico y altiplano central), principalmente en la zona costera del Golfo de México entre los ríos Papaloapan y Grijalva, pero también en lugares como Chalcatzingo (Morelos), Teopantecuanitlán (Guerrero).
Más allá de las fronteras mexicanas, vestigios de una presencia olmeca se encuentran en Guatemala (Takalik Abaj), Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
Su religión desarrolló todos los temas importantes encontrados en los cultos posteriores. Tenían una religión politeísta, gran número de sus dioses eran relacionados con la agricultura y otros elementos como el sol, el agua, los volcanes, etc.

(more…)

Read Full Post »

La cultura tolteca es una cultura arqueológica mesoamericana cuyo centro ceremonial principal fue la ciudad de Tollan-Xicocotitlan, localizada en lo que actualmente se conoce como Tula de Allende (estado de Hidalgo, México). El gentilicio deriva del náhuatl toltécatl, que originalmente designa a los nativos de los lugares llamados Tollan, pero que después, durante la época mexica, pasó a ser sinónimo de artesano o artista. Esto se debe, entre otras cosas, a la relación mitológica establecida entre Xicocotitlan y la mítica Tollan.
Los toltecas fueron la etnia dominante de un estado cuya influencia se extendía hasta el actual estado de Zacatecas y al sureste en la península de Yucatán. La relación entre los toltecas y los mayas del período posclásico ha sido objeto de grandes controversias.
Después de la caída de Teotihuacan hacia el año 700, hubo en Mesoamérica varios siglos de tinieblas y concusión, cambió el índole de su civilización, las ciudades sin fortificaciones y gobernadas por sabios sacerdotes se desmoronaron y dieron lugar a ciudades guerreras y a religiones más belicosas.
Una de estas ciudades surge hacia el año 950 Tula, la capital de los Toltecas.
La historia de los Toltecas comienza con una leyenda que los describe como una tribu Chichimeca que viene del norte a principios del siglo X conducida por un rey llamado Miscoatl y que se establece en Culhuacán. No se sabe con exactitud si Miscoatl existió o fue solo leyenda, pero su hijo Topiltzin vivió realmente y es el primer personaje de carne y hueso que aparece en la Historia de México.
En ese sentido, los toltecas (náhuatl: tōltēcah; ‘[maestros] constructores’), fueron los miembros de una cultura precolombina que dominó la mayor parte del centro de México entre los siglos X y XII. Su lengua, el náhuatl, también fue hablado por los aztecas. Mucho de lo que se conoce de los toltecas está envuelto en mitos.
Si bien es cierto que los toltecas tuvieron una gran influencia entre los mayas, no está comprobado que hubiera una presencia militar en la península de Yucatán. Ni viceversa, aunque algunos autores pensaron que Tula había sido fundada por mayas de Yucatán.
De lo que si se puede hablar es de una gran influencia comercial, política-religiosa en la zona al grado que se ve reflejada básicamente en la arquitectura de muchas estructuras como son el Castillo, el Templo de los Guerreros de una fusión estilo Pucc (seguramente influenciada por Uxmal) con diseño tolteca así como de la presencia del chac-mool típico de Tula. La incursión de Quetzalcóatl como deidad es otro elemento tolteca importante reflejado en Kukulkán entre los mayas.

Tuvieron mucho talento para construir. Su influencia se extendió a la mayor parte de Mesoamérica en el período Posclásico. Los toltecas (o, algunos dicen, una versión ficcionalizada de ellos) se han hecho famosos en las décadas pasadas a través del escritor Carlos Castaneda.
Entre los pueblos nahuas de la época de la conquista, la palabra tolteca significaba alguien sabio que dominaba las artes y artesanías. Y la palabra toltequidad equivalía a lo que llamaríamos, alta cultura.
En 1941, un grupo de antropólogos mexicanos designó a la ciudad de Tula, en el estado de Hidalgo, como Tollan, la mítica capital de los Toltecas, pero algunos arqueólogos, como Laurette Séjourné criticaron la decisión, señalando que después de varias etapas de excavación no se había revelado una ciudad suficiente para justificar la leyenda de los toltecas, señalando que el origen de Tollan y de la leyenda debería ubicarse en Teotihuacan, siendo el pueblo de Tula uno de los refugios de los sobrevivientes de Teotihuacan y por ello se ostentaban como Toltecas.
El historiador mexicano Enrique Florescano, del Instituto Nacional de Antropología e Historia ha retomado esta interpretación, basándose en la mención de textos mayas anteriores a Tula, que se refieren a Teotihuacan como Tollan.
Esta cultura y en investigaciones se basa en que su ciudad es mapa de la traslación de Venus, es decir, su recorrido alrededor del sol. Cerca de ahí esta una montaña llamada Xicuco (Shicuco) que en náhuatl es Ombligo, que en significado de los toltecas es entre lo interior y lo exterior y hace una vez más referencia a Venus, esta montaña tiene que ver con su arquitectura vista desde sus edificios dan los ciclos antes mencionados de Venus, sin olvidar que este astro aparece en las mañanas en el horizonte como lucero que recibe el nombre de Citlalith (estrella del amanecer). Estos ciclos hacen referencias a las etapas de Quetzalcóatl para poder ser hombre – Dios, que representan las etapas de los humanos (en el catolicismo nacer – vida – resucitación). Esta cultura fue muy especial ya que en el traje de los Atlantes se encuentran representadas todas estas etapas, como el espejo negro que hace que Quetzalcóatl, vea sus errores para purificarse, otras pieza importante es el Chacmol, que representa al mismo

Quetzalcóatl saliendo de la etapa del fuego escondido debajo de la tierra, representa entregando el mismo fuego a la superficie, que es cuando Venus no aparece en el horizonte y surge en el horizonte. Se dice también que esta ciudad fue unas de las más difíciles de pasar al cristianismo, que Sahagún era el encargado de hacerlo, ya que tenían muy bien arraigado sus creencias, Sahagún aprovecho el significado de la montaña Xicuco y el Sol sobre la misma que era unas de las etapas de Quetzalcóatl surge como sol y Dios, esto Sahagún represento como un flor sobre para que los Toltecas asimilaran y pudiesen ser pasados al Cristianismo. Esta ciudad fue envidiada por los Aztecas que a lo contrarios de los Toltecas tenían otra visión de Quetzalcóatl les había enseñado esto provocó un desorden de ideas haciendo que pasaran a ver mas sacrificios humanos que los Aztecas creían que era lo mejor, con la invasión de los españoles los Aztecas confundieron a Cortes como la resucitación de Quetzalcóatl esto provocó la anulación de guerreros sobre ellos quedando confundidos, también se dice en Tula (Tollan, ciudad de los Toltecas) se fueron a enterrar las galletas rancias que Cortes dio como intercambio del oro Azteca que se dio cuando llegaron. Estos relatos fueron sacados de libro de los espejos de la arqueología, códices Borgia y escritos de Sahagún.
Es indudable que los toltecas aportaron cambios importantes en cuanto a las normas arquitectónicas que existían en Mesoamérica en el siglo IX uno de ellos es el empleo de esculturas antropomorfas que sostenían con la cabeza el techo de una habitación, logrando así un gran espacio interior, como se aprecia en el templo de Tlahuizcalpantecuhtli El Señor del Alba. Se estima que Tula albergó alrededor de 30 000 habitantes los cuales vivían en grandes complejos de un solo piso con techos planos básicamente de piedra y tierra y acabados en adobe. Excluyendo la zona ceremonial, el diseño de las zonas habitacionales de Tula reflejan un plano cuadricular que definían claramente diferentes barrios.

De los elementos arquitectónicos más significativos esta la pirámide B con sus llamados “atlantes”, figuras de 4.60 m de altura y que alguna vez sostuvieron el tejado de un templo. Según los estudios estos atlantes estaban decorados con mosaicos enjoyados y plumas. Restos de pintura indican que probablemente fueron pintados para representar al guerrero tolteca-chichimeca de Mixcoatl (padre de Quetzalcóatl)o al dios estrella de la mañana “Tlahuizcalpantecuhtli”, aunque también construyeron columnas en forma de serpientes emplumadas, con la cabeza al suelo y la cola hacia arriba, sosteniendo el dintel que formaba parte de la entrada a la gran habitación.
En el ámbito doméstico poseían tres distintos clases de conjuntos habitacionales, el grupo de casas, las unidades residenciales y las residencias palaciegas.
La economía se basaba en una agricultura de extensos campos de cultivo irrigados por complejos sistemas de canales, donde el maíz, el frijol y el amaranto eran el principal cultivo. Al igual que en otros estados mesoamericanos, el comercio jugaba un papel fundamental para la obtención de materias primas y bienes de lugares muy alejados. Además de estas actividades, también se dedicaban a la explotación de minas con cal y demás.
De acuerdo a investigaciones realizadas en Tepetitlán, área rural de Tula, Hidalgo, los especialistas Guadalupe Mastache y Robert Cobean descubrieron que el amaranto fue esencial en la alimentación de la cultura Tolteca, ya que evitó que estas tribus pasaran hambrunas durante las épocas de sequías.
Actualmente el amaranto produce “alegrías”, mezcla de este producto con la miel, el cacahuate y las pasitas.
El amaranto, huautli o alegría, nombre con el que se le conoce en la actualidad, fue en época prehispánica un cultivo básico en diversas culturas del país, entre ellas la que se asentó en Tula, Hidalgo, como lo refieren evidencias arqueológicas y datos etnohistóricos sobre su cultivo.

Por su parte, Nadia Vélez Saldaña, arqueóloga especialista en paleobotánica y miembro del equipo de investigadores de la Zona Arqueológica de Tula, explicó que esta semilla no sólo fue importante para esta población de Hidalgo, sino también en toda Mesoamérica, debido a que era una planta fácil de cultivar, además de tener un alto grado de resistencia a las temporadas de secas y heladas.
“El amaranto es más re

sistente, y crece en toda clase de terrenos abonados, por lo tanto, a falta del grano, el huautli era el que cubría las necesidades alimenticias de la población”, comentó la investigadora.
Otra de las características del amaranto, es su posibilidad de almacenamiento en ollas de barro, por largos períodos de tiempo, sin descomponerse.
Lo anterior asociado a su alto valor nutritivo, lo llevó, en ocasiones, a ser considerado el cultivo más importante de Tula, incluso sobre el maíz.
De hecho, uno de los tributos que las provincias de Ajacuba y Jilotepec, entre las que quedaba comprendida Tula durante el Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.), daban a la Triple Alianza -además de maíz y frijol- era precisamente amaranto, lo cual indica que esta planta era un cultivo importante durante ese período.
El amaranto no sólo fue utilizado como alimento, sino también como parte de las ofrendas y rituales; en este sentido, Vélez Saldaña mencionó que el uso del grano fue documentado por Sahagún y otros cronistas, quienes describen su utilización en algunas ceremonias donde se usaban figurillas hechas con amaranto aglutinando.
Las figurillas rituales de huautli, eran elaboradas con la técnica que hoy en día se utiliza para fabricar los dulces de amaranto, relató la investigadora. Tostaban el amaranto y después lo mezclaban con miel de maguey para obtener una masa maleable para formar las figuras antropomorfas de algunas deidades, que eran utilizadas en las ceremonias.
Finalmente, Vélez Saldaña señaló que, según parece, pudo haber sido su importancia ritual la causa de su prohibición a partir de la Conquista, decreciendo su cultivo hasta casi desaparecer de algunas regiones, durante la época Colonial.
La sociedad tolteca se dividió en dos clases:
• El grupo privilegiado: Integrado por jerarcas militares, funcionarios, el supremo gobernante y los sacerdotes, quienes estuvieron al servicio de la casta militar y se encargaban de atender el culto, los calendarios y la cuenta del tiempo. Los jefes guerreros subordinaron todas las actividades a sus intereses particulares; conquistaron grandes extensiones territoriales para formar un gran imperio cuyas fronteras fueron sólo superadas por los aztecas.
• La clase explotada: Integrada por los trabajadores agrícolas y artesanos (pintores, lapidarios, carpinteros, albañiles, alfareros, hilanderos, tejedores, entre otros).

Mitología tolteca

La mayor parte que se conoce sobre los toltecas viene de las leyendas adoptadas por culturas posteriores. Los toltecas fueron la última cultura dominante en Mesoamérica antes de la llegada de los aztecas, aunque tuvieron su declive después de un enfrentamiento con los teotihuacanos alrededor del 900.
Los toltecas practicaban lo que en nuestra cultura occidental llamamos: sacrificios humanos que para ellos era una forma de comunión y servicio hacia algunos de sus dioses. Es posible que usaran el “tzompantli”, que usaban los aztecas, estante donde eran colgados los cráneos de los muertos con una finalidad específica desconocida. La religión politeísta del imperio tolteca estaba dominada por dos deidades principales. El primero, Quetzalcóatl, se representaba como una serpiente emplumada. Era la deidad del conocimiento, cultura, filosofía, y la fertilidad; fue adoptada de culturas anteriores. Su contraparte o rival es Tezcatlipoca, el espejo empañado, conocido por su naturaleza guerrera. Los dioses importantes dentro de la mitología tolteca son los siguientes:
Quetzalcóatl
Tezcatlipoca
Tláloc
Centéotl
Itzlacoliuhque
El más grande de los reyes toltecas fue Ce Acatl Topiltzin quien era reconocido por ser el principal sacerdote de Quetzalcóatl cuando fueron establecidos Tollan y el imperio Tolteca. De acuerdo con la leyenda tolteca, los seguidores de Tezatlipoca guiaron a Topiltzin y los seguidores de Quetzalcóatl a las afueras de la ciudad alrededor del año 1000 DC. Se dirigieron al sur, donde derrotaron a los mayas en la ciudad de Chichén Itzá, y la reclamaron para sí mismos. Un dato interesante en la leyenda de Topiltzin es que prometió regresar a Tollan durante el año sagrado con motivo de tomar venganza. Esta leyenda se mantuvo viva durante la época de los aztecas, quienes atribuyeron la llegada de los españoles como el retorno de Topiltzin, un evento que temieron grandemente.

Mito de Quetzalcóatl

Existen varias versiones del mito de Quetzalcóatl. En una de ellas, era gobernante de Tollan durante su época dorada. Tollan era descrita como un lugar de perfección universal. Durante su reinado, Quetzalcóatl se sumergió cada vez más en su propia perfección espiritual. Esto incluía actividades como el baño ritual, rezos, ayuno, autosacrificio y otras rutinas que se vinculaban con la vida sacerdotal. Con el tiempo, esta obsesión con su realidad interna causó que perdiera el sentido de lo que estaba ocurriendo en el mundo exterior.
Tezcatlipoca y otros dioses ganaron el acceso al palacio espiritual de Quetzalcóatl. Ellos probaron la vanidad de Quetzalcóatl al revelarle falsamente su imagen y su inmortalidad en un espejo. El impacto de verse a sí mismo le abrumaba, incluso lo horrorizaba, por lo que los dioses oscuros le ofrecieron ayudarlo a lo que este accedió. A continuación, le ofrecieron una manera de olvidarse de su fealdad: con cinco copas de una bebida intoxicante el pulque. Quetzalcóatl se alcoholizó y en este estado tuvo relaciones sexuales ilícitas con Quetzalpétlatl, su hermana. Este evento deshonorable terminó con su función como líder espiritual. Fue esta caída de gracia, debido a la pérdida de control sobre sus pasiones, lo que lo llevo a la resignación como líder, y consecuentemente, el fin de la era dorada de Tollan. Su primer acto de conciliación fue el enterrarse en un ataúd de piedra. Cuatro días después se levantó y abandono la ciudad. Quetzalcóatl siguió la ruta al este de Tollan hacia el mar. Viajó a través de muchos pueblos y sitios sagrados, dejando un rastro en forma de formaciones rocosas y nombres de lugares a través de México que aun se puede reconocer. Finalmente llegó a la costa donde construyo con serpientes una balsa y se embarcó hacia el horizonte en el mar.
Huémac ocupó el lugar de Quetzalcóatl como gobernante de Tula. Una serie de eventos alarmantes se gestaban en otra parte de la ciudad que interrumpieron los altos estándares de la comunidad. Se piensa que fueron causados por el dios Tezcatlipoca, algunos eventos de naturaleza sexual fueron impactantes, mientras que otros desmoralizaban totalmente a la población. En una de las historias este dios tomó la forma de un horrible vendedor de chile quien se las arregló para cortejar a la hija del rey Huémac, exponiendo sus grandes genitales. Y de esta manera ganó el acceso al poder y el prestigio como miembro de la familia gobernante.

Otras versiones del Mito

De acuerdo con los Anales de Cuauhtitlan, un importante cuerpo de historias sobre los mitos aztecas, también se describe a Quetzalcóatl como el rey-sacerdote de Tollan, se dice que él nunca ofreció víctimas humanas, solamente aves, víboras, y mariposas. Por lo que el dios del cielo y la noche, Tezcatlipoca, lo expulsó de Tollan por realizar actos de hechicería. Quetzalcóatl vagó hacia la costa del “agua divina” y se inmoló a sí mismo en una pira en medio de la costa, después de cuatro días se transformó en un ave quetzal que voló hacia el cielo para convertirse en el planeta Venus.
Quetzalcóatl y Xolotl
Existe también otra parte del mito de Quetzalcóatl que habla sobre su hermano gemelo, el deformado (se representaba como un perro) dios llamado Xólotl. En vista del grado de destrucción literaria realizada por los monjes españoles, en realidad no se sabe exactamente como fue la función de estos dos dioses juntos, pero se sabe que Quetzalcóatl se identificaba con la estrella de la mañana y Xolot con la estrella de la tarde. Algunos investigadores creen que es una analogía con la relación entre el Sol y Venus.
Preservación de sus mitos en otras culturas
Al llegar al valle de Anahuac, los aztecas trataron de incorporar la cultura y los dioses de las civilizaciones más avanzadas que ya estaban establecidas o de civilizaciones más antiguas como la Tolteca; de este modo incluyeron a Tlaloc, Tezcatlipoca y a Quetzalcóatl dentro de su panteón de dioses en la religión.

http://mparalelos.jimdo.com/2013/03/07/la-misteriosa-cultura-tolteca/

Read Full Post »

El Fuerte de Samaipata es un sitio arqueológico en Bolivia, localizado a pocos kilómetros de la población de Samaipata en el departamento de Santa Cruz, a una altura de 1.950 msnm.
Declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el año 1998, es considerado la mayor obra de arquitectura rupestre del mundo. Se cree que es la obra de la cultura guaraní, se han encontrado restos arqueológicos guarani en el Fuerte de Samaipata. Según algunos, el término Samaipata significa en quechua “lugar de reposo entre montañas.”. Aunque debe su nombre principalmente a los chanés.
El centro ceremonial de Samaipata está ubicado en el centro de Bolivia, en las primeras estribaciones andinas. Colinda con el sector meridional de Parque Nacional Amboró y, según algunos investigadores, demarca la frontera del imperio incaico en su lado Este. El sitio es conocido popularmente como fuerte debido a que se localiza en la parte superior de una colina.
Aparentemente fue un centro ceremonial y, por ende, un lugar de comunicación del hombre con los dioses. Aparentemente su ubicación le permitía también cumplir una función astronómica y podría haber sido un lugar propiciatorio por los ciclos agrícolas. No se sabe mucho sobre sus constructores, aunque casi todos los estudiosos concuerdan que se trata de poblaciones originarias de los llanos amazónicos. Solo en épocas posteriores el sitio fue ocupado por los incas, en su momento de máxima expansión, poco antes de la conquista española, fue cuando sobrepusieron decoraciones en sus estilos.
La instalación del Fuerte de Samaipata está dividida en dos sectores: El primer sector está compuesto por: Una roca esculpida de 250 m de largo por 60 m de ancho con 1,2 ha, lo que lo hace el mayor petroglifo del mundo. Está situada en una colina a 1.950 msnm. La piedra arenisca fue labrada para crear hornacinas con diseños de estilo zoomorfo como serpientes, pumas, jaguares, entrelazados de diseños geométricos, estilo cascabel. El segundo sector está compuesto por: Una zona administrativa y residencial, ubicada al sur de la gran roca tallada, y del tamaño de varias hectáreas.
La importancia de preservar El Fuerte de Samaipata y su entorno, es alta debido a que es la única roca en el mundo tallada por el hombre y que fue habitada por cinco culturas en diferentes épocas. El área no solamente está compuesta por la roca tallada, sino también por un complejo de 20 hectáreas aproximadamente. Allí se pueden observar los asentamientos culturales de los mojocoyas y chanés, que se presume fueron los primeros en empezar a tallar la piedra. También hay rastros de la cultura inca y colonial y en medio surge la entrada de los guaraníes.

http://mparalelos.jimdo.com/2013/02/25/el-misterioso-fuerte-de-samaipata/

Read Full Post »

El arqueólogo Thierry Jamin ha encontrado lo que parece ser una puerta oculta en las ruinas de la ciudad inca. El descubrimiento fue realizado gracias a las notas del ingeniero francés David Crespy, quien describió en sus anotaciones  una especie de “refugio” en el centro de las ruinas.

Puerta Secreta en las Ruinas del Machu Picchu

En visitas posteriores, Thierry fue capaz de localizar y confirmar el hallazgo de una puerta sellada en el sitio. Con ayuda de un instrumento electromagnético, fue le fue posible revelar la presencia de varias salas subterráneas, una escalera y numerosos depósitos de oro y plata. Thierry y su equipo podrían haber encontrado un tesoro perdido hace mucho tiempo.

Apodado “Machu Picchu 2012″, el proyecto se ha extendido mientras se solicita el permiso de las autoridades peruanas para abrir la puerta sellada y explorar lo que hay dentro. Si el equipo de Thierry recibe el visto bueno, entonces podría dar lugar a uno de los descubrimientos Inca más importante en la historia, después de que Hiram Bingham, descubriera las ruinas en el año 1911.

 http://asusta2.com.ar/2013/02/17/una-puerta-secreta-en-las-ruinas-del-machu-picchu/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+com%2FzGDM+%28Asustados%29

Read Full Post »

A finales del año 2012 la Ciencia y Tecnología confirman mi teoría de que: Las “piedras” que conforman los muros de Sacsayhuaman fueron construidas. 

© micktravels.com

La empresa GEO & ASOCIADOS S.R.L. y varios Geofísicos del instituto VNIISMI de Rusia encabezados por el Doctor Andrey Verianov adelantaron un estudio del subsuelo del complejo arqueológico de Sacsayhuaman con tecnología de escaneo GPR y un estudio superficial de los bloques utilizando los siguientes equipos: 1. Microscopio Optico (microscopio de polarización Axio Imager A2m, Carl Zeiss (Germany); microscopio binocular Discovery v. 12, Carl Zeiss, (Germany). 2. Rayos X – análisis de fluorecencia de composición química (S4 Pioneer, Bruker, Germany). 3. Rayos X – análisis de fases de estructuras (Miniflex II, RIGAKU, Japan).
El informe completo de los resultados de está investigación los pueden encontrar en:

https://skydrive.live.com/redir?resid=4EE303B02F73E56B!5572

Algunos apartes de la conclusión de esta investigación son:

“..Las composiciones químicas de las muestras analizadas son las mismas, lo que demostraría que el material de los bloques de la muestra (Nº115) se hace de piedra caliza, extraída de la cantera (muestra Nº4)………El resultado nos revelo que los bloques no son compactos sino son aglomeradosque muestran que el material empleado fue recogido en una cantera, posteriormente fue molido y usado para hacer una mezcla para crear los moldes de los bloques dicho material también se erosiona con el tiempo debido al clima (a raíz del agua, ácidos y otros elementos químicos de las lluvias). Otro factor a considerar es la actividad sísmica del Perú, los muros de Sacsayhuaman requerian ser solidos y flexibles a la vez. Por tal motivo los bloques se creaban de manera que conseguían mayor área de fricción entre sí. Cada bloque se hacía a base del bloque anterior para así tener una fuerte unión entre ellos. Con el tiempo el agua disolvia las superficies tangentes entre los bloques disminuyendo el area de friccion entre ellos, amenzando asi la estabilidad de los muros.
El complejo arqueologico Sacsayhuaman presenta 2 tipos de bloques (A y B) los bloques tipo A que se encuentran en el primer nivel estan hechos de una cantidad de rocas y un caparazón que los cubría de material analizado (este caparazón es la superficie que es soluble en ambiente acido), bloques tipo A estan hechos de esta forma para recibir la mayor cantidad de peso posible. Ya que los niveles superiores no recibian tanto peso, sus bloques fueron hechos enteramente del material analizado. Para asegurarnos, los bloques del tipo A fueron escaneadas con el georadar y se ha demostrado que su interior no es homogéneo. Como se ha dicho anteriormente los bloques tipo A reciben la mayor cantidad de peso…..
……El proceso de hacer el material del bloque - es imposible ser un proceso de la naturaleza. La caliza orgánica con estructura cristalina oculta, unida al agua y con alta temperatura puede ser trans-cristalizado hasta un mármol, pero en este caso los cristales serán grandes, porque los procesos de la naturaleza van lentamente, permitiendo que los cristales crezcan en su forma natural. La estructura uniforme de los cristales pequeños, como podemos ver en la muestra Nº115, es posible obtener sólo si los procesos son muy rápido y cada punto del sistema se proporciona con agua, y el material de carbonato……

El Dorado Colombia

http://alternativa11.blogspot.com.es/2013/02/los-misteriosos-muros-del-peru.html

Read Full Post »

Los arqueólogos hicieron el hallazgo del fogón en el ala derecha de la Pirámide Principal del complejo, con características que nunca habían sido encontradas en Lima, según manifestó el viceministro de patrimonio cultural e industrias culturales del Ministerio de Cultura, Rafael Varón.

“Este hallazgo abre un nuevo camino para el Complejo Arqueológico El Paraíso, para la investigación y recuperación integral de todos los sectores del monumento”, indicó Varón en un comunicado de prensa, sin precisar la fecha del descubrimiento.

El hallazgo forma parte de un proyecto de inversión pública, por 4,3 millones de soles (1,6 millones de dólares), que empezó el pasado 20 de diciembre para un periodo de cinco años.

El templo descubierto es de planta rectangular, con una orientación de 44° noreste, y además tiene 6,82 metros de largo y 8,04 metros de ancho.

Su único acceso, de cuarenta y ocho centímetros, es restringido y pequeño como para que solo una persona pueda ingresar al cuerpo central del templo, indicó la información del ministerio.

En el centro del templo se encuentra un piso a desnivel de forma rectangular, al cual se accede mediante un peldaño de cuarenta y cinco centímetros de altura.

En el centro de ese desnivel se halla el fogón ceremonial, un espacio en el cual se incineraban las ofrendas.

Además, los muros del templo son de piedra y están revestidos con barro fino de color amarillo, y sobre esta capa se ha encontrado restos de pintura roja.

La antigüedad del templo, de unos tres mil años antes de Cristo, se comprobará con los resultados del análisis de radiocarbono.

“Este descubrimiento en el Complejo Arqueológico El Paraíso, tiene particular importancia porque es la primera de este tipo de estructura que se encuentra en la costa central, lo que corrobora que la actual región Lima fue uno de los focos de la civilización en el territorio andino, demostrando su importancia religiosa, económica y política desde tiempos inmemoriales”, afirmó Varón.

Por su parte, el complejo arqueológico El Paraíso es el más antiguo y amplio de Lima, además de ser uno de los más extensos de la costa central del Perú.

Está integrado por diez edificios que se extendían a lo largo de cincuenta hectáreas en el distrito capitalino de San Martín de Porres. EFE

http://spanish.ruvr.ru.g2.developer.stack.net/2013_02_12/Peru-arqueologos-descubrimiento-templo-estudios/

Read Full Post »

El fondo de este lago ha permanecido hasta ahora más secreto que la superficie de la luna”, explicaba Jacques Cousteau en 1968, luego de realizar la tercera exploración arqueológica subacuática en la historia del lago Titicaca. Sus aguas, así como sus 36 islas, esconden un sinfín de enigmas, historias y leyendas vinculadas fuertemente con el misticismo chamánico, la cosmovisión y lo mágico. Una, la más conocida y comentada a los turistas, se remonta a sus orígenes y destaca la importancia del dios Viracocha en los pueblos ancestrales que habitan la Isla del Sol, la tierra naciente de la civilización inca.

El Lago Titicaca y sus misterios

En la actualidad, la vida cotidiana y las costumbres de los aymaras, los quechuas y los urus son el resultado de un profundo mestizaje entre la fe cristiana que impusieron los colonizadores españoles y las creencias incaicas milenarias.

La historia de Viracocha y los pumas de piedra se basa en el significado etimológico del nombre del lago. “Cuando los españoles llegaron aquí no pudieron pronunciar correctamente Titekjarka, que es el nombre original, y por eso lo llamaron Titicaca. Traducido al castellano sería el lago de los pumas de piedra (tite es jaguar y kjarka, roca)”, explica Alfredo, uno de los ocho guías de la comunidad challampampa que habita el sector norte de la isla. Incluso, existen teorías que prueban que al invertir el mapa del lago puede apreciarse el contorno de un puma sosteniendo entre sus garras a una vizcacha. Esta imprecisa y rebuscada interpretación intenta establecer coincidencias entre el nombre del lago y su topografía.

Sin embargo, existen otros que apuntan el origen de su nombre al de la isla Intikjarka, que derivada de las lenguas aymaras y quechuas significa Isla del Sol (inti: sol y kjarka: isla).

A pesar de que coexistan diferentes interpretaciones contrapuestas sobre el significado del término Titicaca, todas las leyendas coinciden en Viracocha como el dios Sol, creador de las estrellas y la luna, y artífice supremo de los hombres y los pueblos.

Los mitos incaicos y preincaicos que supieron recoger los primeros cronistas españoles hace 500 años registran dos apariciones: una que lo retrata emergiendo de la Roca de los Orígenes (Roca Titicaca o sagrada) durante la creación del mundo y otra que cuenta que surgió de las aguas del lago durante la época del Purun Pacha (el silencio después de la tempestad). “Viracocha Pachacayaki tiene mucha energía. Los que tocan la roca sagrada reciben algo muy especial porque es el creador de todas las cosas y su poder es infinito”, afirma Elio, un guardaparques del Museo del Oro de la Ciudad Sumergida.

Historias de ofrendas

Existe también otra leyenda vinculada con Viracocha que explicaría la sacralidad y los poderes mágicos que se le atribuyen al lago. La historia cuenta que en la antigüedad existía una ciudad muy desarrollada, llena de recursos y fertilidad, similar a un paraíso terrenal, en la que reinaban el amor, la paz y la felicidad. Se dice que los Apus (dioses de las montañas), satisfechos por la fortuna y la prosperidad de sus pobladores, sólo les prohibían subir a la cima de las cordilleras donde ardía el Fuego Sagrado. Pero el diablo, que no podía soportar el bienestar y la algarabía imperantes, se apareció en el lugar para persuadir a los mortales a que escalaran las laderas de aquellos riscos y finalmente alcanzaran la cumbre prohibida.

Los Apus, al descubrir que los ciudadanos habían infringido su voluntad divina, decidieron castigarlos y liberaron a un centenar de pumas para que los devoraran. Cuando Viracocha vio que toda la población había muerto, lloró durante 40 días y 40 noches. La lluvia roja que cayó destruyó los canales de riego y desbordó los ríos. Las aguas cubrieron toda la ciudad y así se originó el actual lago Titicaca. Según la leyenda, los únicos sobrevivientes a la destrucción fueron los kallawayas, unos curanderos milenarios de grandes habilidades que trabajan con plantas medicinales balsámicas.

La otra parte de la historia cuenta que existieron otros sobrevivientes: Manco Kapac y su hermana y esposa, Mama Ocllo. Alfredo explica que ellos son los hijos del dios Inti o Viracocha y surgieron de las espumas del lago tras el gran diluvio. “Son los semidioses precursores de la ciudad del Cuzco y los padres de la civilización inca”, concluye.

La historia sobre el génesis del lago permite entender por qué sus habitantes lo consideran una deidad propiamente dicha (Mamakhota) y lo contemplan como la suprema fuerza reguladora del universo. Para comprender esta idea, Juan, un niño de 12 años que es guía en el museo arqueológico de la Isla del Sol, explica que siempre que una persona quiera investigar los dominios del lago deberá ofrendarlo con flores y cebo de puma, además de respetar las tradiciones ancestrales. Los honores consisten en un ritual denominado Uma Loqta: vasijas repletas de quinua, tubérculos, maíz, carne seca de llama, chicha y vino que deben ser sumergidos en el medio del lago para rendirle tributo. “Titicaca provoca una maldición sobre las personas que no lo veneran”, concluye el pequeño sigilosamente.

Durante las épocas de sequía, el yachaqopaqu (conocedor de los misterios) pide con sus plegarias que venga el agua. El ritual consiste en interpretar el futuro augurio con hojas de coca, beber alcohol puro para calentar el cuerpo y así conectar con la Pachamama, y finalmente fumar tabaco, exhalando el humo en direcciones norte, sur, este y oeste.

Ruinas subacuáticas

Si bien desde tiempos inmemoriales se construyeron mitos sobre posibles metrópolis en los alrededores del lago, a partir de 1956, luego de la primera exploración arqueológica subacuática, se encontraron restos que sugerían la existencia de construcciones sepultadas por las aguas del Titicaca por razones que aún se desconocen.

El profesor Rubén Vela, del Instituto Arqueológico de Tiahuanaco, elabora una hipótesis para entender el origen de los vestigios encontrados: “Estas ruinas tienen un carácter sagrado. Su construcción hace pensar en un templo lacustre que habría constituido el punto de reunión de una peregrinación religiosa muy importante”. Otros investigadores complementan esta teoría al sostener que las ruinas sumergidas son una prolongación de los muros del Templo del Sol que se encuentra en el sector norte de la isla y que existían previamente al Titicaca. Para los yatiris (sabios chamanes), en las profundidades del lago se encuentra el Taypi Qallta, el origen del universo aymara.

Según una investigación realizada por un grupo de buzos argentinos en 1966, se hallaron muros y recintos en forma de U con la parte abierta señalando hacia el centro del lago. También se encontró un camino empedrado de unos 30 metros de longitud en perfectas condiciones, similar a los caminos del inca que pueden encontrarse en distintas zonas de Perú. Y no faltan las versiones que hacen referencia a una Atlántida o ciudad perdida en las profundidades del Titicaca, y a la existencia de un grupo de laberintos sagrados (conocidos como chinkanas) de varios kilómetros, que en su tiempo podrían haber servido como conexión con Cuzco y Machu Picchu.

Si bien los pobladores de la Isla del Sol se muestran reacios a prestar información sobre las ruinas, diversas exploraciones como las de Cousteau y otros investigadores, en las que se hallaron oro, vasijas y construcciones pertenecientes a períodos muy arcaicos, han fomentado la creencia en la existencia de una ciudad perdida.

En 1848, las ruinas tiwanakotas que se hallan próximas a La Paz fueron visitadas por Bartolomé Mitre, quien apuntó en sus notas de viaje las siguientes palabras: “Se extendía a mis pies una llanura inmensa y árida y teníamos sobre nuestras cabezas el cielo más espléndido y transparente del universo. Casi en el centro de este llano andino yacen las famosas ruinas de Tiahuanaco, que por su antigüedad y sus misterios, así como por la originalidad de su arquitectura, ha sido llamada la Babel americana”.

La leyenda de los mil escalones

Saxamani es el principal puerto de la Isla del Sol y está en el sector sur. A escasos pasos de allí se encuentra una escalinata empedrada con mortero de barro (técnica milenaria perteneciente a los tiwanakus) de aproximadamente 60 metros de altura, rodeada de bellos jardines. Al ascender a su punto máximo se encuentra la Fuente de las Tres Aguas, donde confluyen tres chorros de agua que representan la purificación, la vida y la juventud. Los lugareños afirman que quienes beben de ella sanarán su alma y prolongarán su vida eternamente.

Cuenta la leyenda que el líder inca era subido por seis sacerdotes del imperio hasta la cúspide de los mil escalones de Saxamani, en un trono de oro, para beber el agua sagrada. Por esta razón es común que algunas interpretaciones señalen que la fuente representa las tres leyes máximas de los incas: ama sua, ama llulla y ama khella, que significan no robes, no mientas y no seas flojo.

La Isla de los Uros: Una respuesta a tantas preguntas

En los márgenes del Titicaca, alejado de las grandes comunidades de la Isla del Sol, se asienta uno de los pueblos más antiguos de América. Los uros o puquinas, a pesar del mestizaje con quechuas y aymaras, persisten en sus costumbres al desarrollar las mismas tareas que sus antepasados.

Contemplar el islote en el que viven es capturar un momento detenido en el tiempo. Aún construyen embarcaciones con paja de totora (la planta sagrada que crece en los pantanos del Titicaca), levantan sus viviendas sobre islas flotantes (todas hechas con totora), y viven de la caza y de la pesca.

La comunidad de los uros tiene un valor histórico fundamental, ya que podría ser la respuesta a millones de interrogantes, como el basamento y el inicio de la civilización tiwanacota. Al igual que, ante las pirámides egipcias, muchos se cuestionan las causas de su edificación, los arqueólogos que estudian a los incas se preguntan cómo fue posible mover y transportar los pesados cantos de andesita sobre los que se cimentan los templos en Tiahuanaco. Todo parece indicar que a través de las aguas del Titicaca, a bordo de inmensas naves de totora, se lograron trasladar los materiales necesarios para construir dichas edificaciones.

La raza de los puquinas va camino a extinguirse, ya que progresivamente pierde su linaje y su población disminuye en número año tras año, de manera considerable.

Conexiones Con Extraterrestres:

Las antiguas culturas existentes en el Perú como la Tiahuanaco y la Inca han dejado un legado inmenso de construcciones, artefactos y utensilios que, sin duda, nos demuestran el increíble avance en tecnología, astronomía e ingeniería que se tuvo en aquella época. Todos estos increíbles vestigios han dado a conocer al mundo la majestuosidad y el gran nivel que tuvieron todas estas antiguas culturas peruanas, muchas veces subestimadas. Pero también han surgido muchos cuestionamientos muy lógicos que hacen deducir que los antiguos peruanos estuvieron estrechamente relacionados con supuestas razas extraterrestres.

Antes de dar a conocer los hechos a más detalle quisiera dejar claro que no dudo del gran potencial de nuestros antepasados, y ni de su vasto conocimiento, teniendo en cuenta la época en que vivían; sin embargo existen evidencias ‘innegables’ que parecen afirmar que se recibió asesoría o ayuda de seres extraterrestres en el pasado.

La cultura Tiahuanaco

Según los historiadores la cultura Tiahuanaco se desarrolló en Bolivia, 1,500 años a.C., cerca de la actual ciudad de La Paz. Esta cultura se expandió hasta el sur del Perú y el Norte de Chile y su apogeo se dio entre los siglos IV y X de nuestra era. Misteriosamente Tiahuanaco se extinguió, alrededor del siglo XII.

La puerta del sol

Tiahuanaco duró aproximadamente 2,500 años, pero a pesar del tiempo de vigencia que tuvo se sabe muy poco de ella. Lo poco que se sabe ha sido obtenido gracias a los restos arqueológicos existentes hasta hoy en día. Estas reliquias dan cuenta de una extraordinaria civilización con sorprendentes técnicas arquitectónicas y desarrollados conocimientos en astronomía e hidráulica.

Increíbles e inexplicables evidencias

Uno de los hechos más inexplicables, y que están presentes en casi todas las culturas que dejaron construcciones en piedra, son los precisos y tan perfectos cortes logrados en los bloques de piedra; piedras que además presentan diseños geométricos nunca antes vistos en la región.

Otra de las impresionantes construcciones realizadas por los Tiahuanaco es la llamada “Puerta del Sol”, que nos hace pensar en una posible puerta dimensional utilizada por antiguos seres extraterrestres ligados sin duda al dios Wiracocha, el cual aparece tallado en la “Puerta del Sol”.

Investigaciones del arqueólogo Arthur Posnanky han demostrado que en templos de la cultura Tiahuanaco se han encontrado bloques de piedra pulida con hileras de pequeños agujeros redondos, los cuales se cree que podrían haber servido para sujetar algo. Años más tarde en1943, durante una conferencia de prensa Posnanky presentó en un loque de piedra de Tiahuanaco con cinco clavos de oro incrustados. Posnanky concluyó que aquellos clavos servían para sujetar grandes y pesadas láminas de oro las cuales cubrían las paredes de los templos Tiahuanaco.

Los Annunaki y su conexión con Tiahuanaco

Los Annunaki se supone que fueron un grupo de extraterrestres que llegaron a la tierra hace miles de años en búsqueda de oro; estos serían los mismos extraterrestres que se habrían establecido en las cercanías al lago Titicaca, en donde se habría erigido una increíble civilización basada en la extracción y en el procesamiento de oro y otros valiosos metales. Según Zecharia Sitchin, defensor de la teoría de los antiguos dioses Annunaki, el objetivo de la explotación minera en aquella región habría sido revestir los muros del templo de Kalasasaya con oro para dar una majestuosa bienvenida a Anu, gran jefe Annunaki, y el utilizar dicho mineral para salvar la atmósfera de su planeta Nibiru. Además Kalasasaya habría servido, entre otras cosas, de observatorio astronómico para determinar el regreso a la Tierra del líder de los Annunaki.

Culturas Tiahuanaco e Inca, compartiendo un mismo origen
Se ha logrado establecer por medio de historiadores y manuscritos antiguos que la cultura Tiahuanaco habría sido la predecesora de la gran cultura Inca.

La leyenda de la fundación del imperio incaico afirma que el primer Inca Manco Cápac y su pareja Mama Ocllo salieron de las profundidades del lago Titicaca y establecieron el mencionado imperio al hundir un bastón de oro en el terreno aledaño. Este relato o más bien, como yo suelo llamarle, metáfora podría dar cuenta de dos seres, supuestos extraterrestres, que luego de salir de alguna base submarina en el lago Titicaca habrían fundado el famoso imperio.

Otros supuestos orígenes y conexiones extraterrestres de la cultura Tiahuanaco e Inca

Según el conocido cronista Inca Garcilazo de la Vega, en su obra “Comentarios reales” narra como el Padre Sol, por amor a sus hijos, envió a la tierra a su hija, en un rayo de plata. Este ser femenino descendió sobre la Isla del Sol, en el Lago Titicaca; y con el objetivo de ayudar a los habitantes de esa zona y enseñarles a urdir la lana, mejores técnicas de siembra y un mejor y apropiado uso de los metales.

Por otro lado el Biólogo español García Beltrán, descendiente directo del anteriormente mencionado Inca Garcilaso de la Vega, del cual se dice habría heredado todos los documentos inéditos pertenecientes anteriormente a su antepasado, dio a conocer sorprendentes hechos que según él le pertenecían a Garcilazo.

Este sería uno de los extractos de los que dio a conocer García Beltrán y que vale la pena difundir por las reveladoras frases que contiene:

“En la era Terciaria, cuando ningún ser humano existía aún en nuestro planeta, poblado sólo de animales fantásticos, una aeronave brillante como el oro viene a posarse sobre la Isla del Sol del lago Titicaca”.

”De la nave descendió una mujer, que se parecía a las mujeres actuales de los pies a los senos; pero tenía la cabeza en forma de cono, grandes orejas y manos palmeadas de cuatro dedos”.

“Su nombre era “Orejona” y venía del Planeta Venus, en donde la atmósfera es más o menos análoga a la de la Tierra”.

(more…)

Read Full Post »

Una colaboración de Linterna Blanca

Read Full Post »

La enigmática ‘Reina Roja’ de Palenque | Crédito: Michel Zabe – INAH

En el año 1994, la arqueóloga mexicana Fanny López protagonizó uno de los descubrimientos más importantes de su carrera. Aquel año, mientras estudiaba junto a sus colegas el interior del Templo XIII de la antigua ciudad maya de Palenque, se topó con un imponente sarcófago de 2,40 por 1,20 metros. En su interior esperaba una espectacular y valiosa sorpresa: el esqueleto –tintado de un vivo color rojo– de una mujer que murió hace aproximadamente 1.300 años.

El hecho de que los restos óseos estuvieran en el interior de un sarcófago y cubiertos por cinabrio –la presencia de este mineral explica el llamativo color rojo del esqueleto, origen del apodo de ‘Reina Roja’–, así como el hallazgo de un valioso ajuar y de otros dos esqueletos en la tumba, hizo pensar a los arqueólogos que aquella mujer debió ser una dama importante en su tiempo. Por desgracia, la ausencia de inscripciones en el sarcófago ha mantenido durante años el misterio sobre la identidad de la mujer.

Durante mucho tiempo se barajaron diversas posibilidades para tratar de identificar a la ‘Reina Roja’, todas ellas vinculadas con altos dignatarios de la antigua ciudad maya. En los últimos años, sin embargo, ha ido cobrando cada vez más fuerza la hipótesis de que podría tratarse de Tz’akbu Ajawla esposa del poderoso Pakal el Grande y abuela del último mandatario maya. Aunque hasta la fecha se han realizado numerosos estudios científicos sobre los restos óseos, hace apenas unos días se dio a conocer la realización de un nuevo análisisque podría ayudar a confirmar la identidad de la ‘Reina Roja’.

Un equipo conjunto del Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Autónoma Metropolitana de México han puesto en marcha una nueva iniciativa durante la que se examinarán muestras de ADN intactas extraídas de fibras de colágeno de una de las vértebras del famoso esqueleto. Tanto Lourdes Muñoz, del Instituto Politécnico como Javiera Cervini, experta en geoquímica de la universidad mexicana, destacaron el magnífico estado de conservación de las fibras de colágeno, lo que ha permitido la extracción de una muestra clara de ADN.

El análisis permitirá datar los restos óseos de una forma mucho más precisa y ofrecerá a los arqueólogos e historiadores otros datos de interés. Y, quién sabe, quizá en un futuro próximo sirvan para confirmar definitivamente que la ‘Reina Roja’ fue, en efecto, la esposa del gran Pakal.

Fuente: In new study, Mexican researchers extract intact DNA from Palenque’s Red Queen (Art Daily)

http://www.planetasapiens.com/?p=7014

Read Full Post »

Ruth Rodríguez Sotomayor, brillante erudita de origen ecuatoriano a la altura de un Zecharia Sitchin, expone en esta notable entrevista en video sus descubrimientos y soluciones al enigma de la Protohistoria Oculta de América, a la que ella prefiere referirse como Preamérica en vez de América Precolombina, para no seguir perpetuando —dice ella— un inmerecido protagonismo a Colón y sus hordas destructoras.
El camino de investigación de Ruth —autora de obras como «Kara Maya: Madre de la Humanidad» y «Runa Simi: Una Lengua Universal en un Pasado Remoto»—, comenzó hacia 1975, cuando descubrió que los topónimos y antropónimos de las culturas del Reino de los Kitus (hoy Ecuador) son vocablos del Sánskrito de la India. Al indagar en los Vedas hindúes, encontró las confirmaciones de que la raza preamericana habría sido la instructora de los Sacerdotes Brahamanes, habiendo arribado a la India en edades remotísimas, donde impartió sus conocimientos sobre Cosmogonía, Ciencias, Arte y Lenguas.
Posteriormente, confirmaría que el Runa Simi, o Quechua Sureño era el Sánskrito primigenio, el Sánskrito aglutinante, de modo que el binomio Aymará-RunaSimi sería la lengua prehistórica de la que se derivarían las lenguas euroasiáticas, a través del Sánskrito. En su trabajo, Ruth expone las evidencias reunidas por muchos años de que las Dinastías Preamericanas fueron las mismas que rigieron en la India, ya que poseían los mismos distintivos reales.
LA HISTORIA
En la antigua Tradición Védica, se consideraba a Kasyapa como uno de los 14 Prajapati (Señores de la Progenie), un Padre de la Humanidad, quien tuvo varias esposas.
Una de ellas fue la Reina Diti, con quien engendró al Arquitecto y Astrónomo Universal llamado Maya, y a los Gigantes Daityas, que obtuvieron una vez la soberanía de la Tierra y derrotaron a los Dioses Menores. Los símbolos que señalan esta época de los Daityas son los mismos que figuran en las reliquias de las culturas del Reino de los Kitus.
Otra de las esposas de Kasyapa fue la Reina Kadru, quien trajo al mundo a los Naga Mayas, Nawa Mayas ó Kara Mayas, raza destinada a poblar Nagalandia y el Continente de Pushkara, al extremo oriente de la India, el cual sería nada menos que América. Por esta razón existirían en el Reino de los Kitus (hoy Ecuador) los descendientes del Rey KASYAPA, cuyo nombre habría sido alterado por los Jesuitas y transformado en CAYAPA.
Precisamente, en su «Historia del Reino de los Kitus», el clérigo Juan de Velasco, menciona el arribo de una raza de Gigantes a las costas de Ecuador. Según Velasco, cuando arribaron los Karas a las costas ecuatorianas, ya sabían de la existencia de los Gigantes que se les habían anticipado, llegando por mar en barcas y que ocupaban una extensa región.
Los KARAS, cuya procedencia ignora Velasco, habrían fundado una ciudad llamada KARA, hoy llamada Bahía de CARÁQUEZ. Los Karas, eran del Reino del Paraná-Pur, y formaban parte de la poderosa Raza Wara, que estaba integrada por tres grandes ramas:
1) Los KARAS, que posteriormente emigran a Europa y Asia y fundan la Karia. Siendo grandes estrategas militares, fueron contratados por los egipcios en tiempos de guerra.
2) Los TUPI WARAS, que se asentaron en Anatolia (hoy Turquía), llegando a conocerse como los Hititas.
3) Los ÍBEROS, de Corrientes (Argentina), que emigran a Europa, legando su nombre a la Península IBÉRICA.
Los KARAS y los ÍBEROS dan su nombre al Mar KARA-ÍBER, el cual sería deformado por los Jesuitas y convertido en CARIBE. TSALASA, el nombre antiguo del Mediterráneo, vendría de TSALA, «Playa de Piedras» en la lengua Kayapa de los Kitus. SAKKARA, el antiguo nombre del Desierto del Sahara, vendría de SAKIRIGRINA: «Ir a quedarse». La lengua LUCANIA de la Italia prehistórica, viene de los LUKANAS, que formaban parte de la Elite de los Incas. Etcétera. El trabajo de Ruth reúne las huellas dejadas en todo el planeta por las delegaciones de sabios preamericanos que emigraron difundiendo su cultura en edades inmemoriales.
El nombre antiguo de los Tibetanos es KHAMPAS, nombre que revela su parentezco con los KAMPAS, etnia del Gran Pajonal de Perú. Perú significa Oriente en Sánscrito. Y en Quechua, Occidente se dice Kunti, que era el nombre de una Princesa de la Antigua India.
En sánscrito, Humanidad se dice MANAVA. MANABÍ es una cultura del Reino de los Kitus. MANNA es un Pueblo asentado en Persia. Los nombres de algunos de los Reyes de este pueblo, son vocablos del Runa Simi.
KAMSA, el nombre del tío de Krishna, es el nombre de una etnia de Colombia. RAMA, el nombre de un Rey de la Dinastía Solar de la Antigua India, es el nombre de una etnia de Nicaragua.
Los LICAMARAS vendrían de los CAMARAS, una de las tres etnias originadas de Mrigamanda, una de las nietas de Kasyapa. Los PURUHAS de Ecuador y los PURUSHUCOS de Perú serían descendientes de PURU, uno de los hijos del Rey Lunar Yayati.
Los NAGA MAYAS eran conocidos como los Hombres Serpientes, y dieron origen a los MAYAS de Centroamérica, una de cuyas ramas eran los CHAN («Serpientes»). Hacia el 1600 AEC, un grupo de éstos emigró a China, dando origen a la Dinastía SHAN.
Los estudios de Ruth son Historia Científica pura. Un paciente, silencioso y arduo trabajo de recuperar pruebas, durante más de 30 años, organizando y unificando datos de inestimable valor que estaban dispersos y ocultos. Es una puesta al día o actualización de la riqueza de los conocimientos ancestrales americanos, expuestos con una nueva y más amplia visión.
Ruth tiene duras palabras para el Establishment de la Historia Oficial, cómodamente apoltronada en su conformismo:
«Las Universidades no cumplen su función de crear nuevos investigadores, nuevos creadores, nuevos pensadores; sino que lo que hay es una fábica de repetidores de lo que otros han pensado. Yo digo que los historiadores ecuatorianos y de todos nuestros países son como loros amaestrados que van repitiendo; y muñecos de cuerda que bailan la música que les montan las grandes potencias extranjeras, porque son serviles, y no están para la defensa de las culturas aborígenes, que es para lo que tienen que estar».

http://veritas-boss.blogspot.com.es/2013/02/kara-maya-protohistoria-oculta-de.html

Read Full Post »

Cuando el explorador español de Granada, Gonzalo Jiménez de Quezada llegó a Colombia se sorprendió del gran contraste entre los indígenas de las playas y los pueblos del interior, entre ellos los Muiscas, vestidos con finas telas de algodón, conocedores de astronomía y guiados en su vida cotidiana por un distintivo calendario lunar.

Al igual que los Incas, Mayas y Aztecas, un Rey y un Sacerdote supremo imponía a la población bajo su mando un culto al Sol, con dramáticas escenas de sacrificios humanos en la culminación de ciertos ciclos lunares.

En otros aspectos, los Muiscas eran grandes conocedores de la agricultora. Se dedicaban además a la minería de la sal, muy disputada con sus vecinos, y a la metalurgia con la extracción de oro y piedras preciosas, elemento codiciado por los conquistadores.

Las leyendas hablan de numerosas tradiciones de este gran pueblo de Colombia y de su existencia desde “un tiempo remotísimo en que aún la Luna no acompañaba a la Tierra, en que la meseta de Bogotá estaba convertida en lago de gran extensión por causa de las inundaciones del río de Funhzé”, relata el sitio Banrep Cultural.

La historia describe que Bochica, cuyo nombre significa “hombre blanco” o también llamado Idacanzas, se abrió paso por las aguas del lago y reunió a los hombres dispersos para introducirlos al culto del Sol, similar al de Manco Capac en Perú y al de Quetzalcoatl en México.

Bochica lideró la nación como sumo sacerdote a la par del Rey Huncahua. La leyenda dice que vivió 2000 años, tras lo cual sus principales seguidores continuaron con peregrinaciones por los lugares en que él vivió y visitó.

Se cree que Bochica fue el encargado de establecer las reglas del calendario que los regían antes de la llegada de los españoles. Curiosamente a los conquistadores los llamaron “hijos del Sol”, quizás por su asociación al hombre blanco.

Calendario

Los muiscas creían en un día divido en cuatro: la salida del Sol hasta el mediodía, el medio día al atardecer, del atardecer a la noche y de la noche al nuevo día.

Desconocían al igual que los asiáticos la semana de siete días. En cambio tenían una semana de tres días que se iniciaba con un día de mercado en Turmequé.

Los meses eran lunares y el año común o vulgar se componía de 20 lunaciones. En cambio el año de los sacerdotes consistía en 37 lunas. Zocam era el término que usaban para el calendario anual y Zunas para el mes lunar.

También contaban con un año rural de 12 lunas entre cada estación lluviosa, al cual el sacerdote le agregaba un mes lunar llamado “Sordo”, cada ciertos meses para sumar en total 37

  • Año común de 20 meses
  • Año sacerdotal de 37 meses
  • Año rural de 12 meses

Tenían un ciclo de 20 años sacerdotales, que correspondía a 60 de los solares occidentales. Era dividido en cuatro ciclos y a cada uno de ellos se le anteponía el nombre que los caracterizaba. Para guiarse lo escribían en piedras.

De esa manera contaban con el ciclo hisca, ubchihica, el quihícha hisca y guetacada uno de ellos formado por 185 lunas, equivalentes a 15 años occidentales. Estos ciclos correspondían a las cuatro grandes estaciones que finalizaban con una gran ceremonia.

En piedras ellos escribían el nombre del ciclo y los signos correspondientes del año lunar o Zocam y el mes lunar o Zunas.

Para los meses lunares existían 10 nombres, los cuales eran además la numeración de los Muiscas, del 1 al 10: Ata (1), Bosa(2), Mica(3), Muyhica(4), Hisca(5), Ta(6), Cuhupqua(7), Suhuza(8), Aca(9), Ubchihica (10).

Tanto el Zocam como las zunas recibían uno de estos nombres progresivamente: zocam ata, zocam bosa, zocam mica y sucesivamente.

El primer año sacerdotal comenzaba con una zuna ata. La zuna número 37 era la Cuchupqua por lo que en el segundo año sacerdotal se iniciaba con la zuna Suhuza.

A su vez cada cuatro años rurales se completaban 36 zunas, por lo que el sacerdote agregaba un mes sordo, sin nombre para completar el ciclo de 37 e iniciar el cuarto mes rural con la zuna Suhuza al igual que el inicio del ciclo sacerdotal siguiente.

En una piedra pentagonal los muiscas anotaron en sus cinco caras laterales a los cinco años sacerdotales de 37 zunas cada uno, descritos con su nombre.

Además anotaron en ella nueve marcas que corresponden a los años comunes o vulgares, ya que nueve de estos años son equivalentes a cinco años sacerdotales.

La numeración de los Muiscas era decimal y llegado al número 10 se anteponía la palabra quihicha o chicha, que corresponde a 10: chicha ata (11) chicha bosa (12), etc.

A su vez al número 20, se le da el nombre “pie diez” o sea “quihicha ubchihica”. Para los siguientes números usaban gueta (20) asaqui (más) ata (1) (21) hasta legar a 30, el cual se describía como la suma de 20 más 10.

El 20 también significó un número importante en las siguientes numeraciones. De esta estaba el Gue-bosa (dos veces veinte) para el número cuarenta o gue-mica (tres veces 20 para el número 60).

La cuenta por veintenas se propagó por el continente americano y fue también usada por los mexicas, los Januros del Orinoco y los Guaranies de Paraguay.

Historiadores americanos comparan algunas numeraciones del continente con las usadas por los Vascos y los habitantes de Armórica, antigua región francesa.

El territorio que ocupaban los Muiscas era la actual Colombia Central y se extendía por unos 47.000 kilómetros cuadrados. Se cree que la población migró desde el altiplano entre 5500 y 1000 a.C.

http://www.lagranepoca.com/26968-calendario-lunar-muisca-colombia

Read Full Post »

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.847 seguidores

%d bloggers like this: