About these ads
Feeds:
Entradas
Comentarios

Archivos de la categoría ‘CULTURAS AMERICANAS’

Cuentan los indios Hopi de Arizona, EUA, que los Kachina —antiguos espíritus mediadores entre los dioses y los hombres— surcaban el cielo en extraordinarios “escudos volantes” a los que ellos llaman paatuwvota en lengua nativa. Y según los describen en varias de sus leyendas, estos singulares objetos voladores eran de forma circular, como el escudo de un guerrero, y emitían “un sonido estruendoso (y) un ruido sibilante como el del viento que pasa por un lugar estrecho…”

En uno de sus tantos dibujos rupestres, los Hopi representan a un personaje sentado en uno de esos “escudos voladores”, dando cabal idea de su aspecto relativamente pequeño y maniobrable.

Dibujo hopi de un personaje sentado en un “escudo volador”. La flecha de abajo hace referencia a la idea de velocidad.

Ahora bien, si acaso tales “escudos voladores” señalados por los Hopi podrían inducir por sí mismos —en el marco de la hipótesis del Antiguo Astronauta— a pensar de inmediato en concretos artefactos voladores de alguna clase, resultará más interesante todavía encontrar referencias semejantes en otros tiempos y lugares…

Así pues, llama la atención que en su “Liber Prodigiorum” (Libro de los Prodigios), una suerte de compendio de fenómenos acaecidos entre los años 737 y 9 a.C., el historiador romano Iulius Obsequens haya dejando constancia de la aparición en el cielo de artefactos que él también, al igual que los hopi, describe como “escudos”.

Leemos en la obra citada: (215 a.C.): “Bajo los Cónsules Cneo Servilio Gémino y Gayo Quintio Flaminio (…) en Arpi se vio un escudo en el cielo…” (…) (98 a.C.): “Durante el Consulado de Gayo Mario y Lucio Valerio, en Tarquinio (…) A la puesta del sol se divisó un objeto circular parecido a un escudo, que cruzaba de Oeste a Este”.

Asimismo, estos singulares “escudos voladores” fueron mencionados por el arqueólogo Chi-Pen-lao, de la Universidad de Pekín, al referirse a una enigmática pintura rupestre descubierta por él en China, en 1961. En efecto, encontrado entre muchos dibujos en una galería subterránea debajo del lago Dongting, en la provincia de Hunan, uno en particular representa una rara escena de caza que muestra animales huyendo en una misma dirección perseguidos por hombres armados con lanzas, y por encima de todos ellos aparecen dos extraños personajes, con aureolas en sus cabezas y portando armas desconocidas, suspendidos en el aire y sentados sobre pequeños objetos circulares, semejantes a esos “escudos volantes” de los Kachina…

Dibujo de extraños personajes en “escudos voladores”, descubierto en Hunan, China, en 1961.

Comparativamente hablando, estas semejanzas no pueden menos que despertarnos la curiosidad sobre lo que unos y otros vieron alguna vez… y a su manera describieron como pudieron. Y en tal sentido, por su manifiesta similitud con tales “escudos que vuelan”, no podemos en modo alguno pasar por alto una muy interesante estatuilla hallada en Veracruz, México, y exhibida actualmente en el DeYoung Museum de San Francisco, California – EUA, que muestra a un raro ser sentado en una especie de pequeño disco volador…

Figura de raro personaje sentado en una suerte de disco volador, hallada en Veracruz, México.

Va de suyo que a estas alturas ya notamos todos claramente el gran parecido que hay a simple vista entre los antiguos artefactos referidos hasta ahora, pero una muy buena idea de qué podrían ser en verdad nos la proporciona un sofisticado vehículo volador diseñado recientemente por la empresa estadounidense Aerofex, que se propone, según afirma su eslogan, “cambiar la forma en que la gente percibe y utiliza el vuelo”.

El artefacto de Aerofex, al que llaman “moto voladora”, viene siendo desarrollado desde 2008, pero se encuentra aún en un fase incipiente —de hecho, el primer prototipo se estrelló contra un arbusto y se incendió a poco de levantar vuelo— de modo que es por ahora nada más que una buena promesa de tecnología futura que vemos a continuación…

Prototipo del vehículo volador desarrollado por la empresa estadounidense Aerofex

Pero en cualquier caso, y especialmente atentos a su peculiar aspecto, no resulta difícil imaginar por ejemplo a un “espíritu Kachina” comandando sus controles… ¿Será pues que nuestra futura tecnología se va acercando poco a poco a la milenaria “tecnología de los dioses”?

Hay cosas que no sólo sorprenden sino que, en efecto, abonan además algunas sospechas. Porque, como he dicho ya en otras ocasiones: si tiene bigotes de gato, orejas de gato y cola de gato, es muy probable que se trate de un gato…

Por César Reyes de Roa,  publicado el 4 de Julio del 2013

http://www.mysteryplanet.com.ar/site/?p=6088

About these ads

Read Full Post »

Huehuetéotl Xiuhtecuhtli

Huehuetéotl-Xiuhtecuhtli era el dios viejo y del fuego de la mitología azteca. Su culto se remonta a las primeras civilizaciones mesoamericanas, pues su figura fue encontrada en asentamientos muy antiguos como Cuicuilco y Monte Albán en México.

Al igual que la mayoría de los pueblos primitivos, los pueblos precolombinos concebían el universo en tres niveles: el celeste, el terrestre y el inframundo. El nivel terrestre tenía un centro fundamental expresado a través del templo principal donde habitaba Huehuetéotl-Xiuhtecuhtli y de donde partían los cuatro rumbos del universo, o cuatro puntos cardinales. Huehueteotl ocupaba el axis mundi, o “centro del mundo”, pues era no sólo el dios del fuego sino además el abuelo de los hombres y el dueño del tiempo.

Como elemento de la naturaleza, el fuego tenía su dios particular, una divinidad solar y por lo tanto, asociado al calendario, que los aztecas llamaban Huehue-téotl, o “el Dios Viejo”, debido a su antigüedad.

También se lo llamaba Xiuhtecuhtli, que quiere decir –entre muchos de sus significados- “el Señor del año”, y se lo representaba como un anciano sedente cargando un brasero en su cabeza para encender el fuego. En este brasero aparece la cruz que se repite en las figuras de los sacerdotes de este dios, pues Huehuetéotl representa una de las más viejas concepciones del hombre mesoamericano y era el centro en relación con los puntos cardinales que marca la cruz que lo identifica.

Al final de cada siglo azteca –el cual duraba 52 años- se celebraban rituales en honor de Huehueteotl-Xiuhtecuhtli para evitar que los dioses abandonaran a los mortales. Dentro de estas celebraciones se realizaban sacrificios humanos en los que se inmolaban a un cautivo ataviado con el ropaje del dios tras haberle extraído su corazón. Otro ritual descrito por los cronistas españoles era la ceremonia del fuego nuevo en la cual se encendía fuego sobre el pecho del sacrificado.

Xiuhtecuhtli tenía una contraparte femenina llamada Xiutecihuatl o “Señora del año”, y ambos eran personificaciones de los padres de los dioses y de la humanidad. Se pueden ver representaciones de este antiguo dios del fuego en relieves y estatuillas de carácter litúrgico, donde presentan sus atributos iconográficos correspondientes; sin duda una de las figuras divinas más representativas del arte precolombino.

Fotos vía: mexicolore y crystalinks

 http://sobreleyendas.com/2009/03/03/huehueteotl-xiuhtecuhtli-el-viejo-dios-del-fuego/

Read Full Post »

Una colaboración de Francisco Guanipa

Este documental nos lleva a la selva virgen más extensa e intacta del mundo. Es la morada de los dioses de la Gran Sabana venezolana donde se encuentran los sagrados tepuyes. Está en el Macizo Guayanés, al sur de Venezuela, lindando con Brasil.
En el interior de este mundo verde anclado en el tiempo, viven hombres y mujeres adaptados íntimamente a este medio selvático. Pertenecen a diferentes etnias: pemones, maquiritares, panares y hotis, divididos en un sin fin de tribus.
Todos ellos temen y respetan los tepuyes, gigantes del universo como ellos los describen en su mitología. Sin duda, el tepuy más venerado es el auyan-tepuy, “la Montaña del Diablo” en idioma pemon. Creen que allí arriba moran entes extraordinarios, monstruos malignos y serpientes de tres cabezas. En una de sus paredes se encuentra el Kerepakupai-Meru, también conocido como Salto Angel, que es absoluto tabú para los indígenas.
Mas al sur nos encontraremos con Los Sanema, tribu escindida de los Yanomamis, conocidos como el Pueblo Feroz del Amazonas. La mujer sanema es la encargada de la mayoría de los trabajos domésticos: recolecta frutos y leña en el bosque, cultiva, cocina y cuida de los niños más pequeños. El hombre emplea casi todo su tiempo en la caza y ocasionalmente pesca en las quebradas cercanas al poblado.

Read Full Post »

Poco sabemos de Teotihuacán si no es sobretodo por la labor de los aztecas que tras haber sido destruida en el s. VIII se instalaron allí, interpretando que aquel centro ceremonial tenía que haber sido la cuna de la civilización. Así le dieron el nombre de Teotihuacán que significa “lugar donde nacieron los dioses.

Una de las grandes incógnitas de este lugar es la famosa pregunta de quiénes fueron sus constructores. La falta de restos arqueológicos que nos ayuden a desvelar este misterio ha dado lugar a numerosas teorías, de las cuales las menos convencionales hablan de que pudo ser de creación extraterrestre.

Esta ciudad de tiempos mayas, se convirtió en un importantísimo centro ceremonial a gran velocidad. Se vivía de la agricultura, favorecida por una serie de manantiales que la rodeaban y un sistema de riego espectacularmente desarrollado para el momento.

La ciudad se planeó en cuatro ejes y contrario a lo que se podría pensar esos ejes no estaban orientados inicialmente hacia los puntos cardinales. Todas las estructuras y hasta el río San Juan que pasa por allí fueron orientadas en un ángulo de 15,5 grados. Así una gran avenida llamada Calle de los Muertos marca el eje desviado, levantándose en el lado este una gran pirámide consagrada al sol. En el extremo norte de la avenida se construyó una pirámide de menor tamaño que se interpretó que estaría consagrada a la luna.

Teotihuacán

Teotihuacán

La pirámide del sol supera los 60 metros de altura. Su lado occidental encara Cerro Colorado y Cerro Maravillas, los cuales podrían haber sido considerados también sagrados. Un revelador descubrimiento surgió bajo esta pirámide: un curioso pasadizo de lava alineado con la constelación de las Pléyades. Llamó a su vez la atención que los picos montañosos también estaban orientados hacia el ocaso de dicha constelación.

Ésto daba una serie de pistas sobre la desviación de los ejes de la ciudad con respecto a los cuatro punto cardinales. Pero aun se quiso buscar más. El astrónomo estadounidense Anthony F. descubrió que realmente la procedencia de que el eje de la ciudad estuviera desviado estaba en relación al norte astronómico. Es decir, Teotihuacan había sido construida bajo una orientación cosmológica.

Pero lo sorprendente es que a pesar de que los ejes estaban orientados por el norte estelar, se descubrió también que las pirámides del sol y de la luna marcaban un eje norte-sur cardinal.

Pero las sorpresas para la comunidad científicas no acababan ahí. Al parecer dentro de la ciudadela, en el extremo meridional de la Calle de los Muertos, se encuentra una pequeña pirámide de 7 escalones cubierta de grabados que representan al dios Quetzalcóatl, la serpiente emplumada. En ella todo parece indicar que la dimensión de cada escalón refleja una proyección a escala matemática de la estructura de la tierra, lo que indicaría entonces fascinantemente es que los constructores de Teotihuacan conocían las exactas dimensiones del planeta tierra. Ésto ha llevado a muchos a pensar que necesariamente tuvo que tener un origen alienígena o que al menos hubiera una serie de contactos con seres más evolucionados que transmitieran dichos cálculos.

¿Cual es el origen de esta enigmática ciudad?

http://oculto.eu/misterios-de-teotihuacan/

Read Full Post »

El arqueólogo colombiano Carlos Castaño Uribe describió el Parque del Chiribiquete, no solo como “de extraordinaria belleza y gran interés biológico y ecológico, sino también como un probable lugar de manifestaciones de arte rupestre y culturales en la mitad de la selva amazónica de la cual no se conocía nada”.

Como resultado de las expediciones realizadas por un grupo interdisciplinario de científicos en 1992, en el Parque del Chiribiquete se hizo el sorprendente hallazgo de “un conjunto apreciable de yacimientos pictográficos de imponente belleza y majestuosidad constituido por 36 abrigos rocosos, con más de 200.000 dibujos que conforman el mayor hallazgo de pictografías amazónicas hasta ahora reportado en el mundo científico”, según descripción realizada en el libro Serranías y Sierras.

Fue la casualidad lo que llevó a Castaño a conocer este lugar en 1987. El piloto debía tomar la ruta hacia Leticia, pero el mal tiempo los hizo volar hacia la Araucara, por el suroccidente del país. Después de un tiempo de sobrevuelo empezaron a sobresalir de la gran extensión verde de la selva amazónica, “majestuosas estructuras rocosas que nos obnubilaron. Nos gastamos dos horas y toda la gasolina recorriendo la serranía…”, señaló en agosto pasado, Castaño al medio El Espectador.

Para los treinta y cinco científicos que participaron en la investigación, el lugar era un completo enigma, dijo Castaño. En uno de los 17 sobrevuelos pudieron darse cuenta de gran cantidad de plantas desconocidas, y además eran muy notorias unas manchas rojas en las rocas, que luego con un acercamiento del aeroplano, constataron, eran innumerables pinturas.

“Me quise desvanecer la primera vez que vi de cerca una de esas manchas rojas” destacó el arqueólogo, en la entrevista. “Innumerables figuras diminutas, preciosas (miniaturas de un centímetro y otras hasta de metro y medio), jamás imaginé la exquisitez del detalle, la minuciosidad…”, dijo el arqueólogo.

Según Carlos Castaño la gran expresión pictórica del Chiribiquete, muestra “escenas rituales propiciatorias de faenas de caza y/o de guerra. La figura del jaguar es uno de los elementos iconográficos más importantes de la distinción de poder y conocimiento y demuestra  la habilidad y agudeza de los cazadores“.

De acuerdo a la descripción que hace el libro Serranías y Sierras, en la mitología de las comunidades indígenas amazónicas, “el jaguar es creado por el Sol como su representante en la Tierra; es el único animal que domina el agua, la tierra y el cielo pero ante todo, protector de la selva; es un animal fálico, símbolo de la fecundidad del universo”.

Saber quién y cuándo se realizaron estas pictografías es muy difícil, destacó el arqueólogo Alvaro Botiva en entrevista para La Gran Época. No se ha encontrado algo que explique estos interrogantes, todo lo planteado hasta el momento en las investigaciones arqueológicas son meramente hipótesis.

Según Botiva, en su Manual de Arte Rupestre es probable que el origen de estas manifestaciones artísticas sea en contextos de rituales, es decir, bajo el efecto de sustancias psicotrópicas, con las cuales observaron determinadas figuras que plasmaron en estas inmensas rocas. Este planteamiento también es “insatisfactorio debido a la imposibilidad de probar si lo que está representado es efectivamente lo que el investigador supone que es”.

Acercarse a qué quería plasmar el artista, es “una empresa completamente difícil” concluye Alvaro Botiva. Incluso otros investigadores plantean que sin conocer “el contexto de elaboración” tampoco se puede dar una explicación a su significado.

Los análisis de los pigmentos de las pictografías y las numerosas piezas encontradas en el Chiribiquete corresponden a un periodo de tiempo que va desde 17.000 años antes de Cristo hasta después de la Conquista. Se supone que pudieron ser los Karijona, una de las familias más importantes de la época precolombina quienes utilizaban este lugar, para sus rituales, planteó el arqueólogo Castaño en su investigación.

Son casi tres millones de hectáreas, que de acuerdo a la descripción de Parques Nacionales (fotos) es una extensa sabana de tupidos bosques de las que sobresalen formaciones rocosas muy antiguas llamada tepuyes, formando un paisaje de una gran “imponencia”.  Alberga una gran diversidad de flora y fauna, en algunos casos especies de carácter endémico y otras sin clasificar.

Los estudios de el ornitólogo estadounidense Gary Stiles quien hizo parte del equipo de científicos reunidos por Carlos Castaño,  mencionan que el Parque del Chiribiquete se ha convertido en un lugar muy importante para la conservación de aves puesto que se han encontrado 450 especies entre ellas el colibri esmeralda unico de este lugar.

Los cultivos ilícitos y la deforestación en el Parque del Chiribiquete, promovidos por grupos alzados en armas, están atentando contra la estabilidad de la biodiversidad de la Serranía. Aunque la  explotación aurífera se realiza en zonas lejanas al Parque, los métodos rudimentarios han destruido centenares de hectáreas de bosques, contaminado ríos y quebradas con mercurio, cianuro y residuos de combustibles, señaló el biólogo Germán A. Corzo M.  en el estudio que realizó como consultor, para la ampliación del Parque Serranía del Chiribiquete, en mayo de 2012.

En la actualidad posiblemente existen cuatro grupos indígenas en condiciones de aislamiento voluntario en la zona del Chiribiquete, según investigaciones por Parques Nacionales. Pero con respecto a sus antiguos pobladores, los Carijona, después de la extinción ocasionada por la explotación del caucho por comerciantes invasores entre los años 1905 y 1970, sólo existirían algunas familias sobrevivientes lejos de allí, en las partes altas de los ríos Vaupés y Caquetá en cercanías  a la frontera con Brasil.

Todos estos factores, más la posible explotación de petróleo en la zona, motivaron a que Parques Nacionales y el Instituto von Humboldt gestionan la ampliación de la zona protegida.

En el mes de agosto de 2012, el Ministerio de Medio Ambiente anunció la expansión del Parque Nacional del Chiribiquete de 1.2 millones de hectáreas a casi tres millones de hectáreas.

http://www.lagranepoca.com/30614-parque-del-chiribiquete-joya-arqueologica-arte-rupestre-amazonas-colombia

Read Full Post »

 Los esqueletos desaparecidos de la antigua raza de gigantes que gobernaron América

Existen descubrimientos que, por motivos no del todo claras, se almacenan en el olvido del conocimiento humano. Estos hallazgos pueden arrojar luz sobre el pasado lejano de la humanidad, sin embargo, estan envuelta en niebla y con muchas líneas de tiempo contradictorias.

La siguiente historia parece añadir un elemento importante a la teoría de que, en un tiempo remoto, una raza de hombres gigantes habitaban el planeta Tierra. Una peculiar historia que se produjo hace un siglo, una historia que por un lado confirma la existencia de gigantes y, por otro lado, podría erosionar el sentimiento de muchos, según la cual existiría una arqueología prohibida el cual archivo el incómodo descubrimiento que podría revelar a la humanidad la verdadera historia de su evolución.

En mayo de 1912 un equipo de arqueólogos del Beloit College en los EE.UU., en una excavación realizada en el lago Delavan en Wisconsin, trajo a la vida a más de doscientos montículos efigies que fueron considerados – como un ejemplo clásico de la cultura Woodland, una cultura que se cree prehistórico americano que se remonta al primer milenio antes de Cristo.

Diversos estilos de montículos para fines ceremoniales, residenciales o de enterramientos fueron encontrados en Norteamerica escondiendo en ellos un gigantesco secreto.

Pero lo que sorprendió a algunos los investigadores fue el descubrimiento de 18 esqueletos de tamaño enorme y cráneos alargados, descubríeron que no encajaba en absoluto con las nociones clásicas que figuran en los libros de texto. Los esqueletos eran realmente enorme y, aunque tenían rasgos humanos, no podían pertenecer a los seres humanos normales.

[Ver: La misteriosa caverna de los Gigantes Pelirrojos]

La noticia tuvo un gran eco y causo un gran revuelo, tanto es así que el New York Times informó de la noticia en sus páginas. Tal vez, en esos días, había mas libertad y menos miedo de los descubrimientos que pueden cambiar las creencias científicas bien establecidas basadas únicamente en teorías. Así escribe el columnista del artículo del New York Times publicado 04 de mayo 1912.

“El descubrimiento de varios esqueletos humanos mientras se escavaba una colina en el Lago Delevan indica que una raza de hombres hasta ahora desconocida una vez habito en el sur de Wisconsin. [ ... ]. Las cabezas, presumiblemente de estos hombres, son mucho más grandes que las cabezas de cualquier raza que habita America hoy en día.

El cráneo parece estirarse hacia atras inmediatamente encima de las cuencas de los ojos y los huesos de la nariz sobresale muy por encima de los pómulos. Las mandíbulas parecen ser largo y puntiagudos [ ... ].”

New York Times, 1912.

La descripción de los cráneos proporcionadas por el New York Times, recuerda mucho a la forma de los esqueletos que pertenecen a la recientemente descubierta en un antiguo enterramiento en México con la diferencia que aquí estamos tratando con individuos más altos de tres metros . ¿Quiénes eran ellos, y por qué no hay ni rastro en la historia oficial que nos enseñaron en la escuela?

¿Estos gigantes humanos vivieron en nuestro planeta, y en cualquier caso, pertenecen a la raza humana? ¿Esto puede ser un antiguo asentamiento de los antiguos humanos, sobrevivientes de la tragedia de la Atlántida? ¿O, fueron seres de otros mundos que corrobora la teoría de los antiguos astronautas? Es difícil de decir.

 Los esqueletos desaparecidos de la antigua raza de gigantes que gobernaron América
Varias hallazgos de una raza de gigantes fueron reportados en América del Norte. Ellos parecen haber sido de características enormes, pelirrojos, y a menudo han tenido cráneos alargados, tal vez incluso cuernos.

150 años de descubrimientos

Estos esqueletos de los gigantes del Lago Delevan no eran una novedad en la arqueología americana. Urgando en las barras laterales de los periódicos locales, parece que el hallazgo de Wisconsin es sólo uno de docenas de hallazgos similares reportados por los periódicos locales. El primer archivo de noticias se remonta a 1856 reportados en un artículo de fecha 21 de noviembre del mismo New York Times.

“Hace un par de días, algunos trabajadores han descubierto en el sótano del viñedo Wickan del sheriff, en el este de Wheeling, Illinois, un esqueleto humano. Algo en ruinas, era difícil identificar la posición de los huesos, que parecen tener la longitud del cuerpo humano normal en su posición original. Lo que más impresionó al sheriff y a los trabajadores eran del tamaño del esqueleto, que asciende a unos once pies (tres metros y medio)! Tenía la mandíbula y los dientes casi tan grandes como los de un caballo.”

New York Times, 1856.

12 años más tarde, en 1868, el día de Navidad, el NYT da otra noticia de gigantes. Algunos trabajadores de la compañía Sank Rapid Water Power se dedicaban a las excavaciones para la construcción de una presa para la creación de energía hidroeléctrica a lo largo del río Mississippi. Durante el trabajo, los trabajadores desenterraron los restos de un esqueleto humano incrustado en una gigantesca roca de granito.

“La tumba era de unos 3.6 metros de largo, 1.2 metros de ancho y 1 metros de profundidad. Los restos del humano gigante estan completamente petrificado. La cabeza es masiva, las medidas de 80 centimetros de circunferencia, pero con una frente muy baja, y muy plana en la parte superior. La altura total del misterioso individuo es de igual a unos 3 metros con 40 centímetros”.

New York Times, 1868.

El 8 de septiembre de 1871, el New York Times informa la noticia de otros esqueletos gigantes descubiertos durante los trabajos de excavación en Petersburg, Virginia.

“Los trabajadores que participan en los trabajos de la vía férrea, se encontraron con una tumba que contenía los esqueletos de los que se cree fueron los nativos americanos de una época pasada y una raza humana perdida y olvidada. Los cuerpos exhumados eran de formación extraña y notable. [ ... ] . El fémur es mucho más largo que el de los individuos humanos normales, la estatura del cuerpo que es, probablemente, tan grande como 2.5 metros y 3 metros”.

New York Times, 1871.

El 10 de agosto de 1880, el artículo del NYT menciona la información del Harrisburg (Penn) Telegraph, en el que muestra un extracto de un informe preparado el 24 de mayo 1798 por el juez Atlee siguendo un extraño descubrimiento.

“… estando en Hanover en compañía con el jefe McKean, el juez Bryan, Mr. Burd, y otros, caballeros respetables, nos fuimos a la propiedad del señor Neese, donde nos mostraron el lugar cerca de su casa hace varios años en los que se encontraron dos esqueletos humanos. Los esqueletos tenian alrededor de 2.5 metros de largo”.

New York Times, 1880.

El 25 de mayo 1882 NYT informa la noticia de un descubrimiento en St. Paul, Minnesota.

“Un esqueleto de dimensiones heroicas y forma singular fue descubierta durante la excavación de una colina en el valle del río Rojo. [.... ]. El cráneo en cuestión era el único perfecto, y cerca de él se encontraron algunos huesos del cuerpo anormalmente grandes. el hombre que lo llevó era, evidentemente, un gigante.”

New York Times, 1882.

El 20 de diciembre de 1897, el New York Times informa el primer descubrimiento de los gigantes que tuvieron lugar en Wisconsin, cerca de Maple Creek. Se descubrieron tres colinas funeral, una de las cuales estaba abierta, dejando al descubierto el misterioso y su contenido: el esqueleto de un hombre gigante. La estatura del ser era casi de tres metros, y su casi perfecto estado de conservación.

El 11 de febrero 1902 se muestra la noticia de una expedición arqueológica en un sitio en Nuevo México, donde se encontraron algunos esqueletos humanos gigantes.

“Debido al descubrimiento de los restos de una raza de gigantes en Guadalupe, anticuarios y arqueólogos están preparando una adicional expedición para explorar la región. Esta determinación se basa en la emoción que existe entre la gente de un ámbito del país cerca de Mesa Rico, a unos 200 km al sureste de Las Vegas, donde se ha descubierto un antiguo cementerio que ha dado esqueletos de enormes dimensiones.

Luiciana Quintana, en cuyo rancho el lote del antiguo cementerio se encuentra, descubrió dos piedras que llevaban curiosas inscripciones, y debajo de ellos fueron encontrados en las excavaciones de poca profundidad los huesos de un armazón que no podría haber sido de al menos de 3,6 metros de longitud. Los hombres que abrieron la tumba dicen que el antebrazo era de 1,2 metros de largo y que una mandíbula muy bien conservada de los dientes inferiores iban desde el tamaño de una nuez de nogal a la de la más grande nuez en tamaño.

Quintana, quien ha descubierto muchos otros lugares de enterramiento, expresa la opinión de que tal vez se encuentren miles de esqueletos de una raza de gigantes hace mucho tiempo extinta. Esta suposición se basa en las tradiciones transmitidas desde principios de la invasión española que han detallado el conocimiento de la existencia de una raza de gigantes que habitaron las llanuras de lo que hoy es el este de Nuevo México. Leyendas de los indios y los tallados también en la misma sección indican la existencia de tal raza.

New York Times, 1902.

Pero el New York Times no es el único periódico que lidio con los gigantes. Algunos periódicos informaron de la noticia de los gigantes del siglo como Sun, 1893, New Age Magazine en 1913, Popular Science en 1932, el San Antonio Express 1940.

 Los esqueletos desaparecidos de la antigua raza de gigantes que gobernaron América

James Vieira, un investigador independiente, desde hace casi veinte años, y antes de la llegada de Internet, a recopilado miles de referencias e informes de prensa sobre los hallazgos de los gigantes, en lo profundo de los archivos del New York Times, Smithsonian Ethnology Reports, American Antiquarian, y la revista Scientific American, descubriendo que la mayoría de estos hallazgos es prácticamente oculto a la opinión pública.

Entre los descubrimientos notables de Vieira, hay una foto desenterrado en los archivos de los Reportes Etnológico del Smithsonian, tomada durante una conferencia del prof. McGee, en el que se ve un esqueleto de estatura gigante de cerca de 2.5 metros de altura, y que luego fue vendido al Institución Smithsonian.

El gigante fue encontrado en una cueva cerca de San Diego, California, por un grupo de buscadores de oro, de acuerdo con el expositor. Sobre la cabeza, habían restos de una capucha de cuero que parecía haber sido parte de una mortaja. El alargado cuerpo demacrado se irguió en un gran ataúd estrecho de tres metros de largo. Un pedazo de la piel seca del gigante se retiró y cuando se probó en el laboratorio químico del Smithsonian concluyeron de que estaba hecha de gelatina. El expositor engañado acordó la venta por unos $500 al Instituto Smithsonian que después de comprarlo esmeradamente lo perdieron. 

 Los esqueletos desaparecidos de la antigua raza de gigantes que gobernaron América
El profesor McGee del Smithsonian se muestra a la izquierda del gigante, acompañado por el expositor a la derecha que fue perfectamente inocente del fraude.

El denominado gigante de San Diego pertenecería a la llamada cultura de Mounds Builders (literalmente constructores de montículos), un antiguo pueblo de América del Norte que vivió hace unos 5000 años, en un período anterior de la historia del Antiguo Egipto y todas sus dinastías.

Según los teóricos de la conspiración, el Institución Smithsonian compro los esqueletos con la intensión de evitar el conocimiento del público. Pero ¿por qué? ¿por qué debería haber un encubrimiento masivo de todos estos descubrimientos? 

[Ver: Sitios Siniestros: el Instituto Smithsoniano]

Según Vieira, el razonamiento es muy simple: la necesidad de mantener como valida la teoría de la evolución de Darwin, lo que explica muy bien la evolución normal de todos los seres vivos, incluidos los seres humanos, a partir de formas simples a formas más complejas.

El problema es que estos esqueletos, en relación con el ser humano, no obstante, muestran una involución, ya que la complejidad de los fósiles gigantes encontrados es particularmente evidente. ¿Cómo colocar a estos gigantes humanos en la escala de la evolución humana? ¿Esto puede ser suficiente motivación para eliminar los artefactos que podrían arrojar luz sobre el pasado distante del hombre?

Según los teóricos de los Antiguos Humanos residentes de la mítica Atlántida fueron los famosos gigantes que también se mencionan en la Biblia, como Sanson y Goliat. Algunos sobrevivientes de la destrucción de la antigua civilización de la Atlántida podrían entonces haber preparado el escenario para la creación de nuestra especie y nuestra civilización. Tal vez esta es la historia que desean mantener oculta ¿Y por qué? ¿Quizas por qué el evento catastrófico que destruyó la Atlántida podría destruirnos, tarde o temprano, también?

En el análisis final, hay los que asumen que los esqueletos gigantes no pertenecen a la especie humana, sino que son los cuerpos de los Antiguos Astronautas que habitaron nuestro planeta. En este sentido, el encubrimiento sería atribuible a una estrategia más amplia que quiere ocultar la existencia de extraterrestres a la humanidad. Sin embargo, uno de los gigantes, tales como el de la Atlántida, por una razón u otra, sigue siendo tema tabú para la comunidad científica.

http://conspiraciones1040.blogspot.com/2013/12/Los-esqueletos-desaparecidos-de-la-antigua-raza-de-gigantes-que-gobernaron-America.html#.UrvM7PTuK80

Read Full Post »

LOS EXPERIMENTOS ACÚSTICOS DE LOS MAYAS RESPONDEN A UNA TRASCENDENTAL COSMOGONÍA Y A UN CONOCIMIENTO MATEMÁTICO Y CIENTÍFICO HASTA HOY INALCANZADOS, ENTRE SUS MARAVILLAS DE INGENIERÍA Y ARTE; SI APLAUDES FRENTE A LAS ESCALERAS DE LA PIRÁMIDE DE KUKULKÁN ESCUCHARÁS EL CANTO DE UN QUETZAL

quetzal 2¿Qué tan avanzados conocimientos tenían los mayas, que crearon tecnología a la que aún hoy no podemos acceder? ¿Cómo sus espacios arqueológicos aparentemente sobrios y carentes de máquinas aparatosas, lograban efectos que aún no se comprenden en su totalidad?

Entre una de las más fascinantes y bellas ofertas acústicas de la ciudad maya de Chichen Itzá, ubicada en la península de Yucatán México, se encuentra una aparente oda a la figura de uno de los  pájaros más hermosos del mundo: el quetzal. Ave que para los mayas era el mensajero de los dioses, y que siempre estuvo presente en su percepción cosmogónica. Deslumbrantemente, cuando uno aplaude al frente de la pirámides del templo de Kukulkán, un sonido “ecoso” parecido al canto del Quetzal aparece.

Según arqueólogos como David Luman, la tradicional serpiente que se dibuja en la anterior pirámide como parte del inicio del  equinoccio de primavera, fue más bien pensada asociada al quetzal, que según afirma, en vuelo se asemeja a la serpiente. Como quiera que sea, el quetzal es privilegiado recurrentemente en la visión maya y la fusión del ave y la serpiente componen la viisión simbólica principal de las culturas mesoamericanas.

Cabe recordar algunas otras de las más enigmáticas y alucinantes creaciones sonoras de los mayas en la ciudad de Chichen Itzá, como el que los edificios del centro de la ciudad, funcionen como amplificadores de sonido, el cual puede llegar hasta a un perímetro de cien metros.

Es memorable también el hecho de que cuando se aplaude al interior de la plaza de juego de pelota, el eco se repite siete veces, a pesar de tratarse de un espacio abierto que carece de cúpula. También, está comprobado que en los sitios al interior de las pirámides, específicamente creados para el uso de sacerdotes o músicos, los sonidos son mucho más nítidos. Hasta hoy, existen aún misterios sobre el conocimiento acústico de los mayas, sobre sus alcances y procesos de aplicación.

 

Read Full Post »

Un tótem puede ser el símbolo de una tribu, clan, familia o individuo. La tradición nativa americana establece que cada persona está conectada con nueve diferentes animales que acompañan a cada persona a través de la vida, actuando como guías. Guías de diferentes animales entran y salen de nuestras vidas en función de la dirección en la que nos dirigimos y las tareas que deben completarse a lo largo de nuestro viaje.

Por otro lado, tu Animal personal de Poder puede cambiar varias veces en tu vida, dependiendo de tus necesidades específicas.
creencias indígenas explican con más detalle que un animal totémico es el que está con nosotros en el transcurso de nuestra vida, tanto en el mundo físico y espiritual. Aunque la gente puede identificarse con las guías de animales diferentes a lo largo de su vida, es el animal totémico el que actúa como el espíritu guardián principal.

Con este animal compartimos una conexión, ya sea a través del interés en el animal, las características, los sueños, o de otro tipo de interacción.
El animal totémico ofrece poder y sabiduría a la persona cuando “comunica” con ella, transmite su respeto y confianza. Esto no significa necesariamente que lo adoptemos como mascota o que pasemos tiempo con el animal, sino que debemos estar dispuesto a aprender sus lecciones.
Cada uno de nosotros tiene un animal particular como su Medicina personal. Los Tótems o Animales personales de Poder son los espíritus protectores que nos ayudan tanto en nuestra vida cotidiana como en nuestra búsqueda espiritual de Armonía. Estos Animales de Poder son comúnmente un reflejo de tu yo más profundo, y también representan las cualidades que necesitas en este mundo, pero que con frecuencia están ocultas u oscurecidas.
Para algunas personas, saber cuál es su animal totémico es casi un proceso natural. Inexplicablemente se sienten atraídos por un determinado animal o tienen una especial sensibilidad por la energía del animal.
Para otros, identificar su totem animal es mas complicado.

http://www.enlabuhardilla.com/Esoterismo/ZoologiaChamanicaTotems.aspx

 

 

¿Cómo saber cuál es tu Animal de Poder?
Los Animales de Poder no necesariamente son animales exóticos: pueden ser cualquier animal de las familias de los mamíferos, reptiles, insectos o aves. O podría ser un animal mítico, como el Unicornio o el Pegaso. Por otro lado, tu Animal personal de Poder puede cambiar varias veces en tu vida, dependiendo de tus necesidades específicas.
Ante esto algunas preguntas que pueden hacerse si se desea saber cual es su totem animal
1- ¿Te has sentido especialmente atraído por un animal u otro, sin poder explicar por qué? Estos pueden ser cualquier animal de las familias de los mamíferos, reptiles, insectos o aves. O podría ser un animal mítico, como el Unicornio o el Pegaso.

2-De todos los animales, que animal eligirias como mascota?

3-Cuando  vas al zoológico, un parque, al campo, o el bosque, que animal es el que mas te interesa ver??

4 Si pudieras ser un animal ¿qué animal serías?

5-¿Alguna vez has tenido un sueño recurrente acerca de un animal determinado, o un sueño de la infancia que nunca has podido olvidar?

6-¿De qué animal tienes miedo y no sabes porque?
7- ¿Que animales aparecen constantemente en tu vida?
Esto no necesariamente tiene que ser un aspecto físico, podría estar representado por otros medios tales como la recepción de tarjetas y cartas con el mismo animal en la foto, los sueños inexplicables de un animal en particular, ver la televisión ,en las noticias, comentarios etc.

8- ¿Hay un animal en particular que ves con frecuencia cuando  estás en la naturaleza?

9- Has sido atacado o mordido alguna vez por un animal?

10_¿Qué animal te ha mirado durante un buen rato?

11-¿Te atrae las imagenes, pinturas o joyas de un animal en concreto?
Su Totem o Animal de poder será el que ha respondido por lo menos tres veces dentro de las once preguntas. Cuantas más veces aparece el mismo animal en sus respuestas  más importante y más fuerte es en su vida.
Los Tótems  de los nativos americanos no incluyen todos los animales descritos a continuación, ya que muchas de estas criaturas no existían en América del Norte. Sin embargo, el concepto de “tótems”,  se han conocido en todo el mundo desde los primeros días de la mitología griega. Aunque el unicornio es generalmente aceptado como una criatura mítica desde hace siglos por los europeos, imágenes de este animal fabuloso se han encontrado en tapices y dibujos nativos americanos.

Read Full Post »

Por sugerencia de Wilfredo

Trentren Vilu y Caicai Vilu
Según los mapuches, estas dos serpientes serían originalmente los hijos de los pillanes más poderosos, que como castigo habrían sido convertidos en estos seres. Así que el hijo de Peripillán fue convertido en una inmensa serpiente que sería Caicai y el hijo de Antu convertido en una inmensa serpiente que sería Trentren. Ambas serpientes serían adversarias, así como fueron adversarios Antu y Peripillán. Caicai habría sido mandada a vivir en el mar para ayudar a cuidarlo junto a los Ngen-ko, y Trentren habría sido mandada a vivir en la tierra para ayudar a cuidar junto a los demás Ngen a la tierra, y para ayudar al ser humano; Siendo así como estas dos culebras son usadas como un instrumento a través del cual también se cumple la voluntad de los antiguos espíritus mapuches.

Se dice que cuando Caicai despertó de su gran sueño de varios años, a causa del desagradecimento que tuvieron los hombres por todo lo dado por el mar; Caicai se enfureció y usó su cola en forma de pescado para golpear el agua. Con ello inició un gran cataclismo que empezó a inundar y crear un diluvio todo el territorio; ya que tenía el deseo de castigar al ser humano y de incorporar toda la vida terrestre a sus dominios. Caicai ordenó a las aguas que inundaran los valles y cerros, y que llevasen a todos los habitantes al fondo del mar.
mitos
Al ver Trentren, que los habitantes y animales estaban desesperados y que los hombres la invocaron, y como por órdenes de su padre, ella era quien debía proveerles de sabiduría y protección; decidió ayudar a los seres humanos. Así ayudó a escapar a los habitantes y a los animales subiéndolos en su lomo y llevándolos a los cerros; y a los que quedaban atrapados por las aguas, los transformó en aves para que escaparan volando; a los que se ahogaban en peces y mamíferos marinos (siendo uno de ellos el origen del cahuelche), y a los ahogados en sumpall. Los seres humanos que quedaron inmóviles por el terror que sentían, se habrían transformado en mankial. Pero como el mar seguía subiendo de nivel, Trentren tuvo que ordenarles a los cerros que aumentaran de altura para contrarrestrar el poder de Caicai. Enojada, Caicai empezó a luchar contra Trentren en una titánica batalla que duró mucho tiempo, hasta que ambas serpientes se cansaron, con lo cual Trentren venció parcialmente al no haberse inundado toda la tierra, sin embargo, las aguas no volvieron totalmente a su nivel antiguo; con lo que Chile obtuvo su actual geografía.

Posteriormente, según la tradición chilota, Caicai se conformó con la porción de tierra obtenida que logró inundar, y delegó sus funciones referente al mar, al gran Millalobo.

Según la tradición mapuche, luego del cataclismo, todos siguieron su vida tranquila; hasta que un día fue Trentren quien posteriormente se encolerizó por la actitud que tenían los hombres, e hizo que todos los volcanes entraran en erupción y la población tuvo que mudarse a otros lugares más seguros. Desde ese momento, Trentren continúa manifestándose mediante temblores, terremotos y erupciones volcánicas, mientras que Caicai causa los maremotos e inundaciones cuando se revuelve en medio de su sueño.
mapuches

Read Full Post »

EL POPOL VUH, Y LOS EBES

En el Popol Vuh, de una manera totalmente original e independiente, vemos confirmada la tesis de que las religiones han sido una gran estrategia de los «dioses» o extraterrestres a lo largo de los siglos para tener sometidas las mentes de los humanos. Con ellas evitan, por una parte, que evolucionen —y no lleguen a «ser como dioses»—. y por otra logran que los hombres hagan lo que a ellos les interesa, lo cual no es nada fácil, ya que lo que a los dioses les interesa que hagamos es con frecuencia muy desagradable para nosotros.
Pero antes de entrar en materia digamos que el Popol Vuh es. dentro de la gran cultura maya, el libro sagrado de una de las tribus de esta cultura, los quichés, que florecieron en el sur de la península de Yucatán y sobre todo en la actual Guatemala. El Popol Vuh original fue destruido por el piadoso y feroz fanatismo de los misioneros franciscanos que ingenuamente querían suplantar los mitos paganos con el mito cristiano.
En la enorme pira de documentos indígenas que el obispo Landa hizo en Mérida, en la que se perdieron para siempre inestimables tesoros de la cultura maya, probablemente había alguna copia del Popol Vuh original. El que hoy poseemos fue reescrito ya en tiempos del coloniaje, basándose en el recitado de algunos de los viejos sacerdotes u hombres sabios que sabían el texto de memoria.
La traducción que usamos es la de Adrián Recinos, publicada por la Editorial Universitaria Centroamericana, que es más completa y mejor hecha que otras publicadas anteriormente por diversos autores.
Popol Vuh significa «El libro del Consejo o del pueblo», y curiosamente, como una débil señal de la relación que en épocas remotas existió entre todos los pueblos del planeta, las dos palabras tienen raíces similares en las lenguas del otro lado del Atlántico. Popol significa Consejo o Reunión del pueblo, y a lo que parece es la misma raíz latina que «populus». Vuh o Vuj, significando libro o compendio de sabiduría, nos lleva en seguida a la palabra germánica «buch» o inglesa «book».
Pero, raíces aparte, digamos que la lectura del libro sagrado de los quichés nos deja desde un primer momento perplejos por dos motivos: En primer lugar, por la similitud de los mitos que en él se narran con los mitos que leemos en la Biblia, y en segundo lugar, porque en él nos encontramos a los dioses mayas haciendo con el pueblo quiché lo mismo que los EBEs hacen con los hombres del siglo XX.
Los quichés, más ingenuos que nosotros, veían a aquellos seres que se les aparecían, como auténticos «dioses», y se postraban ante ellos y voluntariamente cumplían las órdenes —a veces terribles— que les daban. Nosotros, en cambio, con más siglos encima de nuestras espaldas y mucho más conocedores de las leyes de la naturaleza, ya no los vemos como «dioses», sino que tratamos de penetrar en los secretos de su tecnología, dándonos cuenta de que no vienen de ningún cielo sobrenatural, sino que son un poco más avanzados que nosotros, con un cuerpo físico, aunque en muchos de ellos sea más sutil.
En la Biblia, Yahvé se presentaba como un clásico «Dios Universal y Único», pero en el fondo pedía las mismas cosas —aunque un poco más disimuladas— que los dioses de los quichés y cahiqueles, y las mismas que en la actualidad nos están imponiendo los extraterrestres. Y las piden porque aunque se presenten como dioses o entidades de un tipo o de otro, en el fondo tienen las mismas necesidades hoy que en tiempos pasados; y estas necesidades son las mismas en unos y en otros, porque a pesar de los siglos de distancia y de los diversos disfraces, los personajes son genéricamente los mismos: unas entidades no humanas, habitantes de otras moradas del Cosmos, con cuerpo físico, más inteligentes que nosotros, que nos usan igual que nosotros usamos a los animales.
Este es el gran mérito del Popol Vuh: que nos esclarece los propósitos verdaderos de estos rufianes siderales que ahora se nos presentan como astronautas, ya sin el disfraz de dioses, pero con las mismas necesidades, a juzgar por sus acciones.
Por tanto, en los textos que voy a presentar, saltaré de la semejanza del Popol Vuh con el Yahvé bíblico —otro rufián sideral que engañó y exprimió al pueblo hebreo— a las semejanzas con los EBEs de hoy; poniendo de manifiesto que no importa el disfraz con que se presenten, muchos de ellos tienen las mismas necesidades y todos vienen por su propio interés, y no por el nuestro.
Los paralelos que encontramos del Popol Vuh con la Biblia, o mejor dicho, con el «extraterrestre» disfrazado de Dios, Yahvé, son abundantísimas. Nada más comenzar a leer nos saltan a la vista no una, sino varias Trinidades y oímos a «Dios creador» decir:
«¿Cómo haremos para ser invocados y para ser recordados sobre la tierra? ¡Hagamos al que nos sustentará y alimentará!… Probaremos ahora a hacer unos seres obedientes y respetuosos que nos sustenten y alimenten. Así dijeron…»
Y aquí comienza ya a aflorar algo que estará presente en todo el libro y de lo que nos ocuparemos en seguida.
Los paralelos son demasiado abundantes como para detenernos en cada uno de ellos, aparte de que no es éste el propósito de este apéndice.
Dejaremos, por tanto,
otro «paso del mar a pie enjuto» por haberse retirado las aguas al igual que le sucedió a Moisés;
otra confusión de lenguas como en Babel;
otras «arcas» en donde los dioses moraban y se comunicaban con los jefes de las tribus;
otras concepciones virginales;
otros «reyes magos» que en vez de ser tres eran cuatro, pero que dan la impresión de haber leído lo que sus congéneres evangélicos habían hecho:
«Grandemente se alegraron Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam cuando vieron a la Estrella de la mañana. Salió con la faz resplandeciente cuando salió primero delante del sol. En seguida desenvolvieron el incienso que habían traído desde Oriente y que pensaban quemar, y entonces desataron los tres presentes que pensaban ofrecer.»
Dejemos asimismo la creación del hombre, tan paralela a la de Adán:
«Entonces fue la creación y la formación. De tierra y lodo hicieron la carne del hombre…»; y dejemos la creación de las «Evas» «durante el sueño».
Y entremos en la consideración de los pasajes que nos entroncan directamente con lo que hemos tratado en este libro: Me refiero en concreto a la constante petición de sangre que Tohil, Avilix y Hacavitz, la Trinidad de los quichés, les hacía a los sacerdotes; a las matanzas de reses que ellos tenían que hacer para sacrificárselas de modo que estuviesen satisfechos; a los sacerdotes como «alimentadores» de los dioses, y, por último, a la desaparición constante de personas sin que el pueblo supiese a ciencia cierta quién era el que las llevaba.
Las frases con que la «Trinidad», representaba muchas veces por Tohil, pedía a los sacerdotes que les sacrificasen hombres y que derramasen su sangre delante de sus estatuas —estatuas que normalmente se convertían en apuestos jóvenes vivos— son verdaderamente intrigantes, y se repiten constantemente a lo largo de todo el libro sagrado:
«Dominaréis a todas las tribus; traeréis su sangre y su sustancia ante nosotros; y los que vengan a abrazarnos, nuestros serán también… Venid a darnos un poco de vuestra sangre; ¡tened compasión de nosotros!… De esta manera nacieron los sacrificios de los hombres ante los dioses… En seguida empezaron a sacrificarlos…, los de Illocab fueron sacrificados los primeros ante el dios…»
Los sacerdotes-sacrificadores obedecían puntualmente las órdenes de sus dioses:
«… se decían en sus corazones: sólo la sangre de los venados y de las aves tenemos para ofrecerles… Y luego se punzaban las orejas y los brazos ante la divinidad, recogían su propia sangre y la ponían en el vaso junto a la piedra. Pero en realidad no era piedra, sino que se presentaba cada uno en la figura de un joven. Y se alegraban los dioses con la sangre de los sacerdotes… y les decían: seguid el ejemplo de los animales sacrificados, ¡ahí está vuestra salvación!… Y cuando la sangre había sido bebida por los dioses, al punto hablaba la piedra cuando llegaban los sacerdotes y sacrificadores.»
Esta sed de sangre se manifiesta en que no sólo piden que les sacrifiquen hombres y animales, sino que les mandan que ellos mismos se saquen sangre y se la ofrezcan:
«Disponed lo necesario para sangraros las orejas; picaos los codos, haced vuestros sacrificios; éste será vuestro agradecimiento a Dios.» «Está bien, dijeron. Y se sacaron sangre de las orejas.»
¡Cómo nos recuerda este pasaje a aquel del Éxodo en que Yahvé les manda a los amos que perforen con una lezna las orejas de sus esclavos contra la puerta!
Y a aquel otro en que le manda al sacerdote que unte con la sangre de la res sacrificada su propia oreja! Estos ritos, que nos parecen absurdos y sin explicación, pertenecen a la magia cósmica que desafía toda lógica humana y de la que nada sabe nuestra engreída ciencia.
Este es el pago que Tohil le pedía a su pueblo para ayudarlo. Y, al igual que Yahvé, si no cumplían sus peticiones y sus mandamientos, los castigaba con una fiereza nada propia de un padre o de un protector. Y, por el contrario, si obedecían, les daban poder sobre las otras tribus.
He aquí las frases de una oración:
«Que se multipliquen y crezcan los que han de sustentarte y mantenerte… Que sea buena la existencia de los que te dan el sustento y el alimento a ti, ¡oh Tohil!… Este es el precio de la vida feliz; el precio del poder y del mando.»
Como hemos visto a lo largo de todo el libro, y aparte de ser a estas alturas algo perfectamente conocido entre los investigadores del fenómeno ovni, las heridas que se ven en los cuerpos mutilados de las reses que aparecen muertas pueden variar, lo mismo que las vísceras que les faltan, pero el denominador común es la falta de sangre. Y no sólo en el ganado, sino en las personas que de vez en cuando han aparecido muertas tras el avistamiento cercano de ovnis; el dato de la falta de sangre está prácticamente siempre presente.
En alguno de los documentos aducidos a lo largo del libro hemos podido ver el aprecio que los Tohil, Avilix y Hacavitz de hoy —los EBEs— tienen de la sangre. La usan no sólo de alimento, previamente procesada, sino como materia prima para fabricar sus androides. En uno de ellos leíamos que un testigo había presenciado cómo ellos meten las manos en ella como si fuesen una esponja, para absorber algún tipo de energía.
Y hace ya años que John Keel nos comunicaba la noticia de que en el Estado de Ohio un ovni hizo esfuerzos desesperados para llevarse por el aire, mediante unas largas pinzas que sacaba de los costados, una ambulancia que transportaba todo el cargamento de sangre recién obtenida en una campaña de donación para la Cruz Roja. La serenidad del chófer, que aceleró todo lo que pudo hasta entrar en un área poblada y la ayuda indirecta de otros automovilistas, evitaron que los alienígenas se salieran con la suya.
Yahvé no pedía directamente sacrificios de hombres. Pero los pedía indirectamente cuando le decía a Moisés antes y después de las batallas que no dejara a nadie de los vencidos con vida:
«Encendióse la ira de Yahvé porque los guerreros habían dejado con vida a las lactantes con sus hijos.»
Pero si no se atrevía a pedir directamente sangre humana, la pedía por toneladas de animales:
«El día de la consagración del templo Salomón ofreció 20.000 bueyes en sacrificio y 200.000 ovejas.»
Todo un río de sangre que había que derramar con un rito especial alrededor del altar y que nadie podría tocar bajo ningún concepto, «porque la sangre es sólo para Yahvé». Y por lo que vemos hoy, a los EBEs también les gusta la sangre.
En páginas anteriores nos decían que el número calculado de reses aparecidas muertas y desangradas en los últimos años sólo en los Estados Unidos se aproxima a las 300.000, mientras que en el mundo entero pasa de los dos millones.
Naturalmente, a los habitantes de la ciudad, embotados de fútbol y de las chusmerías de las «estrellas» y empachados con las mentiras de los políticos, todo esto les suena a pura anécdota rural. Pero yo he visto llorar en silencio a un campesino absorto ante sus dos vacas muertas inexplicablemente en medio del campo. Ellas eran la mitad de su capital. A los EBEs esto les tiene sin cuidado, como a nosotros nos importa poco quitarle a la cerda sus crías y venderlas en el mercado.
El resumen y la conclusión de todo esto es que a ciertas «entidades biológicas» o «divinas» les gusta igualmente la sangre. ¿No será que son las mismas aunque con diferentes disfraces?
Pasemos ahora a otra característica interesante que asemeja a los dioses del Popol Vuh con los EBEs de nuestros días: La desaparición de gente, hecha además de una manera solapada.
En la actualidad todavía hay muchas personas, empezando por la dignísimas autoridades, que no se han percatado del fenómeno y por eso no le dan importancia. En las autoridades es casi lógico que así sea, porque la feroz lucha que tienen entre ellos para mantenerse en sus puestos y la febril actividad que desarrollan para oficiar la liturgia del poder no les deja tiempo para encarar ciertos hechos ocultos que amenazan a la sociedad y aun al planeta entero.
Pero lo que es triste es que otras personas cultas no se hayan dado cuenta aún de este fenómeno tan curioso y tan preocupante. Es cierto que en algunos países sucede más que en otros y es cierto también que en alguno de ellos por ejemplo, en los Estados Unidos con relación a los niños desaparecidos ya ha empezado a notarse alguna preocupación en este sentido.
Pero la verdad es que, de vez en cuando, hay oleadas de desapariciones, que si bien afectan mucho a los familiares perjudicados y causan un gran alboroto en los lugares en que suceden, a los pocos meses ya casi nadie habla del hecho que, por otra parte, habrá pasado totalmente desconocido para la mayor parte de los habitantes del planeta.
Los que en nuestros días perpetran semejantes crímenes saben salpicarlos muy bien a todo lo ancho de la geografía terráquea, de modo que quede como un hecho aislado y no inquiete demasiado. En páginas anteriores hemos señalado desapariciones masivas —alrededor de cien personas de cada vez— en lugares tan apartados entre sí como Nueva Zelanda, Ecuador, Estados Unidos y el mar Mediterráneo.
Y ¿qué sabemos de las desapariciones de tribus primitivas y apartadas que no tienen manera de hacérselo saber al mundo y ni siquiera a sus propias autoridades?
De vez en cuando llegan noticias de la desaparición de algún pueblo entero —de un pequeño poblado de esquimales desaparecidos se llevaron hasta los mismos cadáveres congelados de sus difuntos y no dejaron atrás ni a los perros—; pero ese tipo de noticias sólo les interesan a los indagadores de lo paranormal, mientras que para las personas «serias» sólo son cuentos de camino.
Las estadísticas del Lloyd’s de Londres acerca de barcos desaparecidos misteriosamente son impresionantes. Y no se crea que éste es un fenómeno de siglos pasados. En la actualidad siguen desapareciendo barcos, de una manera inexplicable, en todos los océanos del mundo con una cierta regularidad.
¿Quién se los lleva?
En el caso de los niños, existe la fácil explicación, y aún la posibilidad, de que los rapten personas desalmadas para utilizarlos en trasplantes o comerciar de alguna manera con ellos. Los niños son débiles y por tanto fáciles de manejar. Pero la tripulación de un barco es gente aguerrida y nada fácil de manipular, aparte de que sus órganos y tejidos probablemente ya no están en demasiado buenas condiciones.
Pero, dejando a un lado las personas, ¿a dónde han ido a parar los propios navíos que han desaparecido con un mar en plena calma?
Este solo detalle debería hacernos pensar que la causa de las desapariciones de personas no es normal, ya que no sólo es capaz de llevárselas a ellas, sino al propio barco con toda su ingente mole. Y a los que crean que lo lógico es decir que el barco se hundió con todos sus pasajeros, les preguntaríamos ¿qué tenemos que pensar en los muchos casos en que el barco ha aparecido intacto pero a la deriva y sin ninguno de sus pasajeros?
Veamos ahora lo que el Popol Vuh nos dice de la desaparición de personas y observemos la astucia que los EBEs de aquel tiempo usaban para aprovecharse de la ingenuidad de aquellos pueblos.
«He aquí cómo comenzó el robo de los hombres… y la matanza de las tribus. Cogían a uno solo cuando iba caminando o a dos cuando iban caminando y no se sabía cuándo los cogían y en seguida los iban a sacrificar ante Tohil y Avilix. Después regaban sangre en el camino y ponían la cabeza por separado en el camino. Y decían las tribus: “El tigre se los comió”. Y lo decían así, porque eran como pisadas de tigre las huellas que dejaban, aunque ellos (los sacerdotes) no se mostraban.»
«Y eran muchos los hombres que habían robado; pero no se dieron cuenta las tribus hasta más tarde. ¿Si serán Tohil y Avilix los que se introducen entre nosotros? Ellos deben ser aquellos a quienes alimentan los sacerdotes y sacrificadores. ¿En dónde estarán sus casas? ¡Sigamos sus pisadas!, dijeron todos los pueblos.»
«Entonces celebraron consejo. A continuación comenzaron a seguir las huellas de los sacerdotes y sacrificadores, pero éstas no eran claras. Sólo eran pisadas defiera, pisadas de tigre lo que veían, pero las huellas no eran claras. No estaban claras las primeras huellas, pues estaban invertidas, como hechas para que se perdieran y no estaba claro su camino. Se formó una neblina; se formó una lluvia negra y se hizo mucho lodo, y empezó a caer una llovizna. Esto era lo que los pueblos veían ante ellos. Y sus corazones se cansaban de buscar y de perseguirlos por los caminos, porque como era tan grande el poder de Tohil, Avilix y Hacavitz, se alejaban hasta allá en la cima de las montañas, en la vecindad de los pueblos que mataban.»
«Así comenzó el rapto de la gente cuando los brujos cogían a las tribus en los caminos y los sacrificaban ante Tohil, Avilix y Hacavitz…»
«Reuniéronse todos en gran número y deliberaron entre sí. Y dijeron preguntándose los unos a los otros: ¿Cómo haremos para vencer a los de Cavec, por cuya culpa se están acabando nuestros hijos y vasallos? No se sabe cómo es la destrucción de la gente. Si no tenemos más remedio que perecer por estos raptos, que así sea; y si es tan grande el poder Tohil, Avilix y Hacavitz, entonces que sea nuestro dios este Tohil…»
En tiempos pasados, al igual que en la actualidad sucede con las tribus más primitivas, los «dioses» se mostraban más descaradamente y se atrevían a pedir cosas que hoy rechazaríamos de plano si nos las pidiesen de la misma forma descarnada.
Hoy las matanzas de hombres ya no las hacen los sacerdotes-sacrificadores; hoy las hacen los políticos y los militares sacrificadores que estúpidamente montan guerras sin sentido, y no caen en la cuenta de que sus mentes están siendo manipuladas. Pero los «dioses» de hoy siguen obteniendo en los campos de batalla y en las ciudades bombardeadas su ración de sacrificios y de tejidos humanos.
A lo que parece, los Tohil de los quichés, al igual que los Zeus, Júpiter, Osiris, Yahvé, Baal o Indra de los pueblos antiguos euroasiáticos, eran más poderosos que los enanos macrocéfalos de nuestros días. Aquéllos se presentaban con formas bellas que inducían a la adoración, mientras que éstos se presentan normalmente con su fea forma y necesitan usar vehículos materiales para moverse entre nosotros.
(Aunque no debemos olvidarnos que algunos de ellos, tal como leímos en algún documento, tienen la capacidad de cambiar su apariencia física y presentarse como altos y rubios en determinados momentos.)
Como resumen de este apéndice diremos que si se nos hacía muy extraño que los ovninautas de hoy, constructores de unos vehículos tan enormemente avanzados y capaces de vencer distancias tan enormes en el Universo, tuviesen unas necesidades tan rudimentarias y se comportasen de una manera tan inexplicable y tan irrespetuosa con los derechos de los seres humanos, más extraño se nos hace todavía el encontrarnos con estas mismas necesidades y gustos y con esta falta de respeto en todos los dioses de la antigüedad, prácticamente sin excepciones.
Todos piden el dolor y el sacrificio humano como una ofrenda espiritual y todos quieren carne y, sobre todo, sangre de reses, y en no pocas religiones, de hombres.
No importa que envuelvan sus peticiones con palabras melifluas de amor y perdón y armen tremendos tinglados teológicos y litúrgicos con los que arropar y disimular sus macabros deseos y gustos: En fin de cuentas, todos quieren dolor, tejidos biológicos y sangre.
Toda la teología cristiana gira en torno a la sangre vertida por un hombre clavado en una cruz.

por Salvador Freixedo
del Sitio Web Scribd

http://veritas-boss.blogspot.com.es/2013/12/el-popol-vuh-y-los-ebes.html

Read Full Post »

Mientras recorría ensimismado el magnífico parque nacional Talampaya, en la Provincia de La Rioja (Argentina) , con sus tesoros paleontológicos y arqueológicos, recordé haber leído sobre una supuesta ciudad intraterrestre bajo aquella zona, inclusive la nombraban como ciudad intraterrena de Ankar.
Este pensamiento me volvió a surgir cuando nuestro guía Sergio nos contó sus particulares experiencias.
Nos dijo que al parque lo visitaban grupos de personas para hacer meditaciones y además le habían comentado que existe un mantra especial para
Talampaya. Una de las anécdotas más atractivas que nos reveló es la siguiente: cierto día cuando los guías realizaban la primera excursión a tempranas horas de la mañana, se encontraron con un grupo de personas vestidas con túnicas plateadas que salían del cañón; los guías les preguntan cómo habían entrado y por qué estaban allí, y ellos les relatan que venían siguiendo desde la noche anterior una nave luminosa.
 Habían pedido permiso para dormir sobre el techo de una casa en el pueblo cercano de Pagancillo, desde donde se podía ver dicha luz .
Entrada la madrugada, la nave, comienza a desplazarse hacia la zona de Talampaya; este grupo de personas la sigue, ingresan al parque sin autorización pasando el resto de la noche allí.
Los guías les dicen que no podían hacer este tipo de incursiones sin permiso y ellos les contestan que no responden a las leyes de los hombres, sino a las leyes del universo.
Habían estado meditando en el lugar llevando consigo un instrumento de viento llamado Didjeridú.(1)
Los mismos guías también nos contaron de un grupo de monjes extranjeros que contrataron una excursión exclusivamente para ellos, desde la mañana hasta la tarde, y que meditaban frente a una formación rocosa llamada “La chimenea”, que consideraban una puerta inter dimensional.
Otra de las historias que compartieron con nosotros, tal vez la más interesante, fue la que ellos mismos (los guías) experimentaron personalmente: vieron durante una madrugada, desde la ruta, yendo hacia la provincia de San Juan, luces esféricas sobre el parque nacional, similares a las de”una ciudad de noche”.
Aseguran que muchos lugareños suelen verlas.
Todos estos relatos nos hacen suponer que hay algo fuera de lo normal en el cañón de Talampaya, más allá de su atractivo turístico por su imponente belleza.
No quiero dejar de mencionar los enigmáticos petroglifos, cuyas figuras algunos investigadores consideran que representan “antiguos astronautas”, sumándoles una conexión no solo intra sino extraterrestre.
 Son llamativas las similitudes con otros petroglifos milenarios encontrados en otras partes del mundo:
Fotos en Talampaya: Mariel Cuello
(1) El didgeridoo,”didjeridu”, diyiridú es un instrumento de viento (o aerófono) ancestral utilizado por los aborígenes de Australia. Básicamente es un tubo de madera, el cual se hace sonar al hacer vibrar los labios en el interior. Se supone que tiene unos 2.000 años de existencia], de acuerdo con la datación de algunas pinturas rupestres en las que aparece el instrumento, aunque los propios aborígenes le dan una antigüedad de hasta 40.000 años

Read Full Post »

El camino chamánico es una caja de sorpresas constante. Cada recodo, cada reunión, cada entrevista, cada práctica, cada ritual conlleva  el desafío (que, en sutil pero sublime reverencia al Albedrío, omnipresente y tangible,  verdadera deidad de la imperfecta naturaleza humana, susurra su presencia) de atravesarle como una anécdota más en el rosario de imponderables, o profundizar, deteniéndose, en el  Conocimiento necesariamente esotérico que se oculta tras bambalinas.

Paráfrasis de la Vida misma, cualquier camino tiene el perfil microcósmico del Camino. Hace rato que aprendí que salvo extrema necesidad -o escasez de tiempos- mejor que tomar la vía rápida, el avión, la autopista directa, el bus “puerta a puerta” es, si se puede, hacerlo lentamente. Deteniéndose donde la curiosidad -o la magia- requieran nuestra atención. He llegado a muchos destinos sólo para recordar, con mezcla de placer y añoranza,  cómo había disfrutado la huella dejada atrás.

Y en el campo de la Toltecayotl, mal traducida como “Toltequidad”, uno puede acumular experiencias e información, recorrer sitios sagrados y museos, hablar con maestros -de los “ascendidos” o no- y creer que tomó la “pole position” de la Trascendencia, o detenerse a hurgar donde quizás pocos, tal vez nadie, lo ha hecho antes.

Así, mucho se ha escrito y devocionado sobre las “deidades” mexikas y poco se ha profundizado filosóficamente en ellas. No es barruntar intelectual el que propongo, no es agotar la escasa paciencia del lector internáutico. Es arar en un concepto al cual me he referido en muchas ocasiones, siempre necesario de testificación con hechos, aquello que de que “la Sabiduría Ancestral no era una religión, menos aún un culto. Era -es- una Tecnología Espiritual”

Uno de los procesos que lleva a ese escalón siguiente en la comprensión es hacer el esfuerzo de desprendernos del condicionamiento netamente judeocristiano de las “deidades personificadas”. Fue el problema, tic repetido históricamente, de los frailes de la Conquista cuando buscaban comprender la cosmopercepción de los Ancestros. En el caso del Anahuac, sus pininos de traducción encontraron un obstáculo para ellos insalvable: Teotl. ¿Qué era eso?. Y partiendo del axioma que los aborígenes eran necesariamente incultos y primitivos, incapaces ad hoc de riqueza intelectual, suspendieron el esfuerzo de los tlataninime (“transmisores de conocimiento”) supervivientes por hacerles comprender la idea y buscaron en su vocabulario algo que, por semejanza, se correspondiera. Y lo encontraron en el prefijo “teos”. ¡Ah, ya!. Por lo tanto, “teotl” tenía que ser “dios” y claro, como los locales mostraban tantas imágenes de estos “teotl” deberían ser sucesivos, diferentes dioses de una creencia politeísta. Y hasta el día de hoy en todos los manuales escolares (con el silencioso visto bueno de los académicos universitarios, claro) esta concepción persiste. No es extraño, en una América donde aún muchos tratan de disimular sus genes autóctonos…

Desfaziendo renacentistas entuertos castellanos…

“Teotl” simplemente se traduce (¡simplemente!) como “esencia cósmica”. Para decirlo en palabras del maestro Tlakaélel: es un Principio Ordenador Inteligente. Nada de dios antropomorfizado, nada de luengas barbas o colmillos sangrantes, nada de armas mayestáticas o emplumadas, etéreas alas. Quienes han incursionado en el apasionante campo de la Geometría Sagrada comprenderán, sin duda, más fácilmente este concepto.

El único Dios, en todo caso -aún hay quienes se sorprenden al enterarse que los mexikas eran monoteístas- es Ipalnemouani, “Aquél por lo que Existimos”. Como Ipalnemouani es Increado e Inmanifestado, para actuar sobre la naturaleza material del Univero se desdobla en Ometeotl. Ometeotl es una “emanación”: Ome= dos. Masculino y Femenino, polaridades opuestas y necesariamente complementarias, Sí, sí, Yin y Yang.

Pero como la vibración de esta Emanación (cualquier semejanza con el Árbol de la Vida y los Sefirot cabalísticos no sólo es aceptable, sino también bienvenida) es demasiado elevada para su impregnación en la naturaleza espiritual humana, Ometeotl se desdobla a su vez, en otras Cuatro Emanaciones principales: Quetzlcoatl (Inteligencia), Tezcatlipoca (Inconsciente), Huitzilopochtli (Voluntad), Xipec Totec (Acción). Sí, las mismas que fueron malinterpretadas (si accidental o voluntariamente, júzguenlo ustedes) como “dioses”.

¿Por qué la representaciòn antropomorfa de estos conceptos, entonces?. Porque estas representaciones codifican simbólicamente esa esencia. Son, a su manera, “mandalas”.

Es posible -sólo posible- que haya contribuido a la confusión el hecho que algunos pueblos o grupos étnicos, tardíamente y por haber perdido las claves de la Enseñanza tolteca ancestral, realmente creyeran que se trata de “dioses” por sí mismos, de manera similar a como algunas piadosas señoras en el mundo católico se enojan un día con la Virgen de Fátima porque no les cumplió un pedido y se van a orar a la Virgen del Rosario… La comparación no es ociosa: si empleamos con los católicos el mismo tipo de extrapolación que se emplea con los Ancestros, podríamos decir que la sacrosanta iglesia es politeísta y necromántica. Politeísta, porque si bien tienen un dios superior hay trinidad, ángeles, santos y un largo etcétera. Y necromántica por la “intercesión” de los santos, personajes de carne y hueso que deambularon sobre la Tierra antes de tener su parcela en la urbanización cósmica, intercesión que p0co los distingue de los espiritistas.

En este orden de ideas, hay que saber, ahora, que luego de esas cuatro Emanaciones de orden superior había otras emanaciones secundarias. “Ehecátl”, el mal comprendido “dios del viento” es indistinguible, en un análisis serio, de Ruah Elohim, el Aliento de Dios en tanto Acto Creador. Y aquí aparece Tlazolteotl, “La Que Come Suciedad”.

“Diosa” femenina, que es sugestivo. La que, a estar de trasnochados historiadores, sería la que redimiría en el último aliento los pecados en este mundo. De poca presencia en las crónicas, quizás en tiempos contemporáneos sólo  Gary Jennings, albacea literario de los Illuminati que en su deplorable ¿novela histórica? “Azteca” (de la que hablaremos en su ocasión) le da cierto protagonismo. Producto, una vez más, de la confusión castiza de la Conquista, siempre quedó relegada al umbroso limbo de las deidades menores , en el mejor de los casos, anotadas en lista de espera para reemplazar a Caronte.

Pero resulta que Tlazolteotl es otra cosa. Es una herramienta espiritual, una de las que hemos hablado.

tlazolteotlRepresenta, es, algo innato en la naturaleza humana. La capacidad de resurgir de las cenizas. El Ave Fénix. Es la Fuerza que destruye para regenerar. Es la basura, los residuos, los detritus pero en su faceta fecunda, cuando abona algo que crece sobre él, sobre aquella, sobre éste. Es comprender que si nuestra casa está sostenida peligrosamente con alambres y tablones, no podremos nunca mejorarla de forma permanente si primero no la derrumbamos en su totalidad -antes que caiga sorpresivamente sobre nuestras cabezas mientras dormimos- y levantamos desde cero sus cimientos tras haber limpiado el terreno. Son los miedos que tenemos en el temascal, especialmente, quizás, esa primera vez, cuando casi por instinto de conservación sentimos que queremos escapar, que nos falta el aire, que nos quemamos. A veces, así actuamos, corremos fuera, algunos al grito de “¡me quemo!”, para descubrir después, si insistimos, que no sólo es soportable sino también agradable. Cuando los miedos se metabolizaron en introspección. Porque sólo son los miedos -o, mejor aún, el miedo al miedo- lo que actúa como disparador haciéndonos correr del lugar en que queremos estar en la vida.

Cuando los amigos en que con fiamos nos traicionan, en esa confianza y a veces en otras cosas menos importantes también, como el dinero, la credibilidad, el honor. A veces en todo eso junto. Y es cuando podemos dejarnos doblegar por la decepción, la ira, el desánimo, o encontrar en esa basura moral que alegremente echaron sobre nosotros el fermento vital de un nuevo emprendimiento.

Al perder todo. Confundiendo esto con el final del Camino, cuando en puridad es sólo el comienzo de uno nuevo.

Tlazolteotl. Cuando todo esté perdido, menos el honor, aún está todo por hacerse.

 Publicado por Gustavo Fernández

Read Full Post »

Santa Muerte 1

Aunque la Iglesia de la Santa Muerte es relativamente actual, el culto a la muerte en México es tan antiguo como nuestra historia misma.

Ya desde el México Prehispánico tenemos referencias a cultos a un Dios de la Muerte, donde se le dedicaban ofrendas y se realizaban sacrificios de animales o personas para venerarla; los mayas, por ejemplo, rendían culto a Ah Puch, dios de Xibalá, el inframundo. Los aztecas, por su parte, rendían a Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, señores de la muerte, a quienes además se les erigió un templo en la antigua Tenochtitlan al que llamaban Tlalxico. Los Tzompantlis son también otra forma de culto a la muerte por parte de los aztecas, los Tzomplantli eran palos de los cuales colgaban cráneos y los colocaban en los distintos templos donde los sacerdotes les rendían culto.

No obstante que la muerte ha jugado un papel importante en la cultura de México, lo que actualmente se denomina el Culto a la Santa Muerte es un movimiento surgido alrededor de 1960 en Catemaco, un municipio de Veracruz, México (famoso por sus brujos y shamanes), cuando un shaman reportó que vio la figura de la Santa Muerte dibujada en las tablas de su choza; cuando le pidió al cura local que revisara la imagen para después canonizarla, éste se negó y la tachó de satanismo.

No obstante el rechazo de la Iglesia Católica, la creencia en la Santa Muerte fue cobrando fuerza y se da a conocer el culto en 1965 en Hidalgo, México, abanderado por la Iglesia Santa Católica Apostólica Tradicional Mex-USA, Misioneros del Sagrado Corazón y San Felipe de Jesús (ISCAT Mex-USA) y que obtuvo su registro ante la Secretaría de Gobernación el 4 de abril de 2003; y perdiéndolo el 29 de abril de 2005 por infringir algunos estatutos de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público de México.

Santa Muerte 2

A pesar de que no está reconocida como una iglesia o religión por parte de la Secretaría de Gobernación, y de que la iglesia Católica rechaza rotundamente este culto por considerarlo pecaminoso, peligroso y en cierto grado diabólico, el culto a la Santa Muerte está fuertemente arraigado en estados como Veracruz, Hidalgo, Guerrero, Morelos, Campeche, Nuevo León, Chihuahua, Tamaulipas, el Estado de México y el Distrito Federal. En un inicio era un movimiento exclusivo de criminales, narcotraficantes y pandilleros; sin embargo, actualmente tiene todo tipo de adeptos, incluyendo militares y policías, que en total suman cerca de 2 millones de practicantes en México y, con la constante inmigración de México a Estados Unidos, ha alcanzado más de 1.5 millones en Estados Unidos. Por curioso o contradictorio que parezca, los adeptos a este culto son, en su mayoría, católicos practicantes.

La Santa Muerte está representada como una figura femenina y esquelética que van de los 15 centímetros a la altura de una persona normal, viste una túnica elegantemente decorada y generalmente blanca, que la cubre de pies a cabeza; en la mano derecha sostiene la guadaña con la que segará todas las vidas; y en la mano izquierda sostiene al mundo, que representa su omnipresencia; porta también una balanza, que representa la imparcialidad y la equidad que caerá sobre cualquier persona; por último, trae consigo un reloj de arena, que simboliza el tiempo que todos tenemos en la tierra.

Los practicantes del culto a la Santa Muerte, que suelen portar un escapulario o un tatuaje con su imagen, acuden a ella para pedirle milagros relacionados con el amor, la salud o el trabajo y se refieren a ella como La Niñala flacala Señorala Comadre y, en casos extremos Virgencita; lo cual revela el sincretismo de las creencias y cultos religiosos en México. Acostumbran además colocar ofrendas con tequila, fruta, arreglos florales, velas, puros que deben estar siempre encendidos y un pedazo de pan.

http://lascosasquenuncaexistieron.com/Articulos/198/culto-a-la-santa-muerte

Read Full Post »

Cuentan los últimos macuxíes (del norte del Amazonas), que hasta el año 1907 entraban por una caverna y andaban entre trece y quince días, hasta llegar al interior. Allí, “del otro lado del mundo”, viven los “hombres grandes”, que miden entre tres y 3,5 metros. Son muy buenos pero hay que respetar sus indicaciones. La consigna de los macuxíes del lugar, era custodiar la entrada de la caverna, impidiendo el acceso a todo otro ser que no fuera alguno de los autorizados de la tribu. Cuando el gran viento que recorría el enorme túnel empezaba a soplar hacia afuera, (tenía ritmos de cinco días hacia afuera y otros tanto hacia adentro) podían comenzar a descender las escaleras (de 82 cm. de altura cada escalón), y las escaleras terminaban al tercer día (contaban los días con el estómago y los períodos de sueño, lo que resulta sumamente exacto).
Allí dejaban también los breos (antorchas hechas con palos embebidos en brea de afloramientos petrolíferos cercanos), y continuaban iluminados por luces que simplemente estaban colocadas allí, grandes como una sandía y claras como una lámpara eléctrica. Cada vez andaban más rápido, puesto que iban llevando menos peso e iban perdiendo el peso corporal. Atravesaban cinco lugares que estaban muy bien delimitados, en medio de unas cavidades enormes, cuyo techo no era posible ver. Allí habían -en una de las salas- cuatro luces como soles, imposible mirarlos, pero que seguramente no era tan altas como el sol. En ese sector crecían algunos árboles de buenos frutos, como cajúes, nogales, mangos y plátanos, y plantas más pequeñas. Por la descripción comparativa con ciertos lugares de la zona macuxí, esa sala tendría unos diez kilómetros cuadrados de superficie “transitable” y vegetada, y otros sectores inaccesibles y muy peligrosos, con piedra hirviendo, así como unos arroyos de azogue (mercurio, que los macuxíes conocieron en el presente siglo su uso para amalgamar el polvo de oro, merced a los garimpeiros que hoy contaminan con él las aguas amazónicas). Luego de estas cinco grandes cavidades, en un punto situado más allá de medio camino, debían tomarse de las paredes, y con cuidado impulsarse porque “volaban” (es decir que estaban ingrávidos como un astronauta).
El viento que había comenzado a soplar hacia afuera, no era obstáculo al iniciar el descenso, pero si lo intentaban al revés, la violencia del remolino les podía arrastrar al abismal túnel, y el cadáver -golpeado mil veces- no se detendría hasta un día de marcha, cueva adentro. Respetando este ciclo, iniciando la marcha con viento en contra (que era a favor de su seguridad) bajaban tres días por escaleras; y luego de dos días de marcha por túnel angosto, ya sin escaleras, el viento volvía hacia adentro, de modo que cuidaban los pasos desde el día de la partida, para no dejar arena removida o guijarros sueltos que luego se estrellarían en sus espaldas. Aún con viento a favor -ya en el séptimo u octavo día de marcha-, llegaban a la zona “donde todo vuela”, es decir al medio de la costra del planeta (el medio de la masa, magnéticamente hablando, que no es el centro geométrico de la Tierra, sino cualquier punto en medio del espesor de la corteza).
A veces el viento era muy fuerte, y en vez de tomarse de las paredes para impulsarse, debían hacerlo para frenarse y no ser golpeados. Generalmente duraba desde poco menos de un día hasta día y medio, la travesía sin gravedad. Algunas veces debieron aferrarse a las salientes pétreas o a hierros que habían “desde antes” clavados en la roca, y esperar dos días a que amainara el viento. Luego seguían el camino caracterizado por arroyos con aguas muy frías que atravesaban la caverna, y entraban a una especie de gran vacía, mayor que las anteriores, donde habían unas cosas brillantes, de forma similar a los panales de abejas, de unos diez metros de diámetro, situados sobre un vástago, como un tronco de árbol, a una altura imprecisable por la memoria de los últimos macuxíes que viven recordando aquello, aún con cierto temor a las represalias de “los hombres grandes”.
Los viajeros iban recobrando el peso, pero no llegaban a recobrarlo totalmente, porque aparecían en “la tierra del otro lado”, donde todo es un poco más liviano, el sol es rojo y siempre es de día, sin noche, ni estrellas ni luna. Allí permanecían unos días, disfrutando de unas playas cercanas, volviéndose más jóvenes. (Lo que recuerda a Apolo, que iba al Olimpo a rejuvenecerse) Los macuxíes conocían muy bien el Atlántico, pues estaban -”afuera”- a unos trescientos kilómetros de la costa, y no era éste el mar). Los gigantes les daban unos peces muy buenos y grandes, cuya carne no se descomponía hasta dos o tres meses de haber sido pescados. Con esa preciosa carga, manzanas más grandes que una cabeza y uvas del tamaño de un puño, además de mucha energía corporal, volvían acompañados de algunos gigantes que les ayudaban con el enorme peso que traían. El viaje de vuelta se iniciaba con viento a favor, para volver a tenerlo a favor también en la última etapa, al subir los tres últimos días por las escaleras, cuyos últimos restos existen actualmente.
La creencia -o conocimiento- de los macuxíes, es que si respetan las pautas dadas por los gigantes, luego de morir aquí afuera, nacerán entre ellos, allá adentro. Cuentan que algunos macuxíes no morían, sino que se transformaban (¿transfiguraban?) en casi-gigantes y se quedaban en el interior. Esto requería principalmente, no tener hijos aquí afuera.
La tragedia para los macuxíes sucedió en 1907. Tres exploradores ingleses, llegaron en nombre de su reina, buscando diamantes. La zona macuxí es aún actualmente un poco diamantífera, pero ya se la ha explotado desde 1912 tan intensamente que casi no hay diamante, siendo poco o nada rentable su búsqueda. Cuando llegaron los ingleses, había lo suficiente como para conformar a la reina y a muchos ambiciosos que se enriquecieron luego, explotando a los nativos, pero uno de aquellos “viajeros autorizados al Centro de la Tierra” cometió la terrible imprudencia de violar la consigna de secreto, e indicó el lugar de entrada a los extranjeros. Uno de ellos envió una carta a Su Majestad, repitiéndole una narración como ésta, con algunos detalles más. En las arenas de las playas interiores, abunda el diamante, al igual que en algunos enormes bloques carboníferos de mineral de serpentina, de antiguos calderos volcánicos, que hoy son, justamente, esos túneles hacia el interior del mundo.
Los tres hombres salieron -o mejor dicho entraron- de expedición, pero no regresaron jamás. En vez de ello, salieron los gigantes, reprendieron a los macuxíes y les prohibieron para siempre el ingreso al interior. Luego de dos años de angustia y pobreza (esa zona, en esta superficie externa tenía diamantes -sin valor entonces para ellos-, pero no mucha fruta ni muchos peces), decidieron intentar un nuevo contacto con los gigantes, a pesar de la prohibición. Viajaron esperanzados durante dos días, pero llegaron a un punto del camino donde el viento venía de otra caverna que ellos no conocían. El camino original estaba derrumbado. Algunos volvieron inmediatamente, pero otros decidieron seguir el nuevo y desconocido túnel. Varios meses después, uno de ellos regresó y dijo al resto que podían entrar; los gigantes les autorizaban, pero sería para no volver nunca afuera, porque otros ingleses irían al territorio y les dañarían. Algunos se negaron a partir, porque el lugar asignado era una de aquellas grandes vacuoides. Otros aceptaron irse y no regresaron jamás.
Unos años después, comenzaron a llegar garimpeiros, a enturbiar los ríos con zarandas, resumidoras y mercurio, y a enturbiar los cerebros de los macuxíes que se quedaron “afuera”, con caña, caipiriña y macoña (droga). También les enturbiaban las espaldas -con látigos- y la raza, violando a sus mujeres. En junio o julio de 1946 hubo un enorme derrumbe en el túnel, cayendo casi toda la escalera. Hoy sólo quedan algunos escalones del inicio, y un enorme precipicio inescalable, donde el viento sopla con ritmos diferentes. Algunos viejos macuxíes que escaparon al látigo inglés, y aún viven contando su edad por lunas, no se resignan totalmente a olvidar el Paraíso Perdido.
Nunca mejor expresado, pues ellos lo conocieron… Y lo perdieron

Read Full Post »

POR EL TIEMPO de las Cruzadas, se habían desplegado importantes dramas al lado opuesto del globo. Grandes civilizaciones habían venido y se habían ido en los continentes americanos.
Es difícil de estudiar la historia de las antiguas civilizaciones americanas, porque casi todos los registros originales de esas civilizaciones fueron destruidos hace siglos. Como resultado, los historiadores, a menudo son confrontados con disputas acerca de los hechos más básicos, como fechas. Por ejemplo, los estimados de tiempo respecto a la gran civilización maya la han puesto en cualquier tiempo desde hace 30,000 años hasta hace 12,000 años, y aun hasta hace sólo 700 años. Para propósitos de este libro, normalmente usaré las fechas aceptadas por la mayoría de los historiadores y arqueólogos modernos.
Muchos arqueólogos creen que la primera civilización norteamericana importante era la sociedad Olmeca de México. Se estima que floreció aproximadamente de 800 A.C. hasta 400 A.C. Muy poco es conocido sobre los Olmecas sólo que dejaron atrás impresionantes ruinas incluyendo una gran pirámide. La existencia de la pirámide es una fuerte evidencia que había interacción entre el Viejo y el Nuevo Mundo en los años A.C.
Se cree que los Olmecas dieron nacimiento a la famosa civilización Maya que les siguió. La cultura Maya se extendió de México a Centroamérica y duró de aproximadamente desde 300 A.C. hasta las 900 D.C. Como los Olmecas, los Mayas eran aficionados a construir pirámides. Sorprendentemente, algunas pirámides mayas fueron cubiertas con una faz de piedra caliza como las más tempranas pirámides de Egipto. Los mayas también copiaron a los egipcios, momificando los cuerpos y sosteniendo similares creencias acerca de la vida física después de la vida.
Según el historiador Raymond Cartier:
Otras analogías con Egipto son discernibles en el admirable arte de los mayas. Sus pinturas murales y frescos, y decoración de jarrones muestran una raza de hombres con rasgos Semíticos [Mesopotámicos] fuertemente marcados, comprometidos en toda clase de actividades: agricultura, pesca, construcción, política y religión. Solamente Egipto ha pintado estas actividades con la misma cruel verosimilitud [apariencia de verdad]; pero la alfarería de los mayas recuerda a la de los etruscos [una antigua civilización de Italia]; sus bajorrelieves recuerdan algunos de la India, y las grandes escaleras empinadas de sus templos piramidales son como aquellos en Angkor [Camboya, dedicado al culto del hindú].
A menos que hubieran obtenido a sus modelos de fuera, sus inteligencias deben haber sido construidas de tal manera que adoptaron las mismas formas de expresión artística como todas las otras grandes antiguas civilizaciones de Europa y Asia.
¿Saltó, entonces, la civilización, de una región geográfica en particular a otra y luego se extendió gradualmente en cada dirección, como el fuego en el bosque?
¿O apareció espontánea y separadamente en varias partes del mundo?
¿Algunas razas eran las maestras y otros los alumnos, o fueron todos autodidácticos?
¿Semillas aisladas, o un tallo madre emitió retoños en cada dirección?
Las coincidencias son demasiado fuertes para que las civilizaciones americanas hayan surgido independientemente de las sociedades del Viejo Mundo. Las teorías de Jung, de un “inconsciente colectivo” son escasamente satisfactorias. Las llamativas similitudes indican que las civilizaciones americanas eran parte de una sociedad global, aun cuando los antiguos habitantes americanos no eran conscientes de ello. Una situación similar existe hoy.
En diferentes ciudades alrededor del mundo, encontramos rascacielos modernos que parecen notablemente iguales, sin importar donde están ubicados en el globo: de Singapur a África a los Estados Unidos. Podría ser más bien una sorpresa ver, en una remota nación africana, un rascacielos vítreo alto que sea casi idéntico a un rascacielos en Chicago.
La cultura circundante, sin embargo, puede ser sumamente diferente en cada país, indicando que el rascacielos en África no es un producto de la cultura nativa africana, sino que es el producto de una influencia global independiente. Una influencia global similar existió claramente hace más de un milenio, como es evidente por las notables similitudes entre las antiguas culturas mayas y egipcias. Esa influencia global parece haber sido la sociedad Custodial, porque en cuanto repasemos las escrituras americanas antiguas, encontraremos una vez más a nuestros amigos Custodiales.
Los Custodios fueron adorados por los antiguos americanos como “Dioses” semejantes a los humanos en apariencia que vinieron de otros mundos. Como en el Hemisferio Oriental, los Custodios en América fueron eventualmente ocultados con una capa de mitología. Como en Egipto y Mesopotamia, los sirvientes Custodiales en América eran los sacerdotes que mantenían considerable poder político, debido a su relación especial con los amos extraterrestres reportados por la humanidad.
Por consiguiente no es sorprendente encontrar evidencia de que la Hermandad existió en las antiguas Américas. Por ejemplo, la serpiente era un importante símbolo religioso a lo largo del antiguo Hemisferio Occidental. Varios historiadores francmasones exigen que existe evidencia de tempranos ritos Masónicos en las sociedades precolombinas.
El símbolo de la Hermandad, la esvástica, también era prominente, como lo señala el Profesor W. Norman Brown de la Universidad de Pennsylvania, en la página 27 de su libro, La Esvástica: Un Estudio de las Demandas Nazis de Su Origen ario:
Hay un curioso problema con la presencia de la esvástica en América antes del tiempo de Colón. Es frecuente en América del Norte, América Central y América del Sur, y tiene muchas formas variantes.
Las civilizaciones americanas tenían una historia similar a aquellas del Viejo Mundo. Estaban llenas de guerras, genocidios, y calamidades. Las ciudades y centros religiosos en la antigua América vinieron y se fueron. Una cosa que permaneció consistente fueron las construcciones de pirámides. Los Toltecas, una civilización que se levantó de la sociedad maya, continuaron la tradición de la construcción de pirámides, y construyó la fabulosa Pirámide del Sol en México. Esta pirámide es más grande que la Gran Pirámide de Egipto en el puro volumen, y es construida con la misma precisión de corte de piedra que caracteriza a su contraparte egipcio.
Cuando los españoles invadieron América en el siglo 16, deliberadamente destruyeron casi todo lo que pudieron de las antiguas culturas americanas, salvo el oro y metales preciosos, que fueron enviados a España. En ese momento de la historia, la Inquisición estaba en su auge y España era su abogado más celoso.
Los antiguos americanos fueron considerados paganos, y por eso, misioneros cristianos emprendieron una enérgica campaña para destruir todos los registros y artefactos relacionados a las religiones americanas. Desgraciadamente, esos registros incluían historia sin precio y textos de ciencia. El efecto de esta eliminación fue muy parecido a la destrucción de la Biblioteca de Alejandría por los cristianos: creó una sustancial “censura” (o pérdida del conocimiento), concerniendo gran parte de la antigua historia de la humanidad. Esto ha dejado un gran vacío y muchas preguntas sin contestar, sobre los mayas.
Por ejemplo, los mayas construyeron muchos fabulosos centros religiosos y luego los abandonaron. Algunos historiadores creen que el abandono fue repentino, y la causa de ello sigue siendo un misterio. Otros concluyen que sucedió gradualmente, al deteriorarse la sociedad maya. Los Mayas también fueron conocidos por practicar sacrificios humanos. Algunos historiadores creen que los sacrificios eran rituales poco frecuentes; otros piensan que los sacrificios se sumaron hasta la escala del genocidio, exigiendo 50,000 vidas por año. ¿Dónde esta la verdad?
Ha aparecido un libro que pretende ser un registro de antiguas creencias mayas. Es conocido como el Popol Vuh (“Libro del Concilio”). El Popol Vuh no es un trabajo genuinamente antiguo.
Fue primero escrito en el siglo XVI por un maya desconocido. Después fue traducido al español por el Padre Francisco Ximenez de la Orden dominicana. La traducción de Ximenez fue primero publicada en Viena en 1857 y es la versión sobreviviente más temprana del Popul Vuh.
Se dice que el Popol Vuh es una colección de creencias mayas y leyendas que ellos pasaban oralmente de una generación a otra a través de los siglos. Sin embargo está claro que muchas ideas cristianas están incorporadas en el trabajo, ya sea por el desconocido autor maya original, por su traductor, el Padre Ximenez, o por ambos. También es obvio que el Popol Vuh contiene muchos cuentos de pura ficción mezclados con lo que se dice que es la verdadera historia de la creación del hombre.
No obstante, varios segmentos del Popol Vuh merecen la pena considerarse, porque repiten importantes temas religiosos e históricos que nosotros hemos visto en otras partes, pero con mucha mayor sofisticación de lo que se encuentra en las escrituras cristianas. Esos temas son expresados por el Popol Vuh dentro del contexto de los múltiples Dioses de los antiguos mayas.
El Popul Vuh declara que la humanidad fue creada para ser un sirviente de los “Dioses.” Los “Dioses” son citados:
“¡Permítanos hacer a quien nos nutrirá y nos sostendrá! ¿Que haremos para ser invocados, para ser recordados en la tierra? Ya lo hemos intentado con nuestras primeras creaciones, nuestras primeras criaturas; pero no pudimos hacerlos alabarnos y venerarnos. Así, entonces, permítanos intentar hacer a seres obedientes, respetuosos que nos nutrirán y nos sostendrán.”
Según el Popul Vuh, los “Dioses” habían hecho criaturas conocidas como “figuras de madera” antes de crear al Homo sapiens. Se decía que se parecían y hablaban como los hombres, estas raras criaturas de madera “existían y se multiplicaban; ellos tenían hijas, ellos tenían hijos…”
Ellos eran, sin embargo, sirvientes inadecuados para los “Dioses”. Para explicar porqué, el Popol Vuh expresa una sofisticada verdad espiritual no encontrada en la Cristiandad, pero que se encuentra en las escrituras Mesopotámicas más tempranas. Las “figuras de madera” no tenían almas, relata el Popol Vuh, por lo que caminaban en todas las cuatro (¿patas, pies?) “sin objetivo.” En otras palabras, sin almas (seres espirituales) para animar los cuerpos, los “Dioses” encontraron que ellos habían creado criaturas vivientes que podían reproducirse biológicamente, pero que les faltaba inteligencia para tener metas o dirección.
Los “Dioses” destruyeron sus “figuras de madera” y celebraron largas reuniones para determinar la forma y composición de su próximo intento. Los “Dioses” finalmente produjeron criaturas a las que podrían atar seres espirituales. Esta nueva y mejorada criatura era el Homo sapiens *
* Según los textos sumerios, los Homo sapiens se parecían a los cuerpos Custodiales. Esto puede explicar porque los “Dioses” del Popol Vuh tuvieron éxito con el Homo sapiens, pero no con otros tipos de cuerpos: los seres espirituales estaban más dispuestos a habitar cuerpos que se parecieran a aquellos que ellos ya habían animado antes.
Sin embargo, crear al Homo sapiens no acabó con los dolores de cabeza Custodiales. ¡Según el Popol Vuh, los primeros Homo sapiens eran demasiado inteligentes y tenían demasiadas habilidades!
Ellos [los primeros Homo sapiens] fueron dotados con inteligencia; ellos vieron y al instante podían ver lejos, ellos tuvieron éxito viendo, ellos tuvieron éxito sabiendo todo lo que hay en el mundo. Cuando ellos vieron, al instante vieron a su alrededor, y contemplaron el arco de cielo y la faz redonda de la tierra a su vez.
Pero el Creador y el Fabricante no oyeron esto con placer.
“No está bien que nuestras criaturas, nuestro trabajo lo hablen; ellos saben todo, lo grande y lo pequeño,” dijeron ellos.4
Algo tenían que hacer. Los humanos (y por implicación, los seres espirituales que animaban los cuerpos humanos) necesitaban que se les redujera su nivel de inteligencia.
La humanidad tuvo que ser hecha más tonta:
“¿Que haremos ahora con ellos? ¡Permitamos que su vista alcance solo lo que está cercano; permitamos que sólo vean un poco de la faz de la tierra! No está bien lo que ellos dicen. ¿Por casualidad, no son ellos por naturaleza simples criaturas de nuestra fabricación? Tienen ellos que ser también Dioses?”
El Popol Vuh dice entonces, en simbolismo, lo que los Custodios le hicieron al temprano Homo sapiens para reducir la inteligencia humana y su visión intelectual:
Entonces el Corazón de Cielo voló una llovizna en sus ojos,
la cual nubló su vista como cuando se respira sobre un espejo.
Sus ojos fueron cubiertos y ellos podían ver solamente lo que estaba cerca,
sólo eso era claramente visible a ellos.
De esta manera la sabiduría y todo el conocimiento de los cuatro hombres
[los primeros Homo sapiens]… fue destruido. 6
El pasaje anterior le hace eco a la historia bíblica de Adán y Eva, en la cual “espadas rotativas” habían sido puestas para bloquear el acceso humano al importante conocimiento. También hace pensar en una intención Custodial de que los seres humanos nunca deben aprender acerca del mundo más allá de lo obvio y superficial.
El Popol Vuh contiene otro elemento que vale la pena mencionar, porque refleja la “confusión de idiomas”, tema de la historia bíblica de la Torre de Babel. El Popol Vuh relata que varios “Dioses” hablaban idiomas diferentes que las antiguas tribus mayas fueron compelidas a adoptar cuando caían bajo el gobierno de un nuevo “Dios.” Incluso en el Nuevo Mundo, los humanos fueron divididos en diferentes grupos lingüísticos por los “Dioses” Custodiales.
Para el tiempo en que los españoles aterrizaron primero en las Américas, a finales del siglo 15, los “Dioses” Custodiales ya no eran directamente visibles en los asuntos humanos, y no lo había sido ya durante siglos. Aunque se continuaron observando OVNIs alrededor del mundo, las personas ya no los vieron como vehículos de los “Dioses.”
La raza Custodial asumió un perfil bajo, lo que hizo parecer como si hubieran dejado la Tierra y se hubieran remontado de regreso a su hogar. Desgraciadamente, ellos todavía permanecían aquí, como lo revela el próximo, y quizás más ominoso capítulo.

bibliotecapleyades.net/

Read Full Post »

Read Full Post »

Preludio de la bomba atómica.

(Traducción de la transcripción del documento público)

Albert Einstein
Old Grove Rd. Nassau Point
Peconic, Long Island

2 de Agosto de 1939

F. R. Roosevelt
President of the United States
White House
Washington, D.C.

Señor;

Algunos recientes trabajos de E. Fermi y L. Szilard, los cuales me han sido comunicados en manuscritos, me llevan a esperar, que en el futuro inmediato, el elemento uranio puede ser convertido en una nueva e importante fuente de energía. Algunos aspectos de la situación que se han producido parecen requerir mucha atención y, si fuera necesario, inmediata acción de parte de la Administración. Por ello creo que es mi deber llevar a su atención los siguientes hechos y recomendaciones.

En el curso de los últimos cuatro meses se ha hecho probable -a través del trabajo de Loiot en Francia así comotambién de Fermi y Szilard en Estados Unidos- que podría ser posible el iniciar una reacción nuclear en cadena en una gran masa de uranio, por medio de la cual se generarían enormes cantidades de potencia y grandes cantidades de nuevos elementos parecidos al uranio. Ahora parece casi seguro que esto podría ser logrado en el futuro inmediato.

Este nuevo fenómeno podría ser llevado a la construcción de bombas, y es concebible -pienso que inevitable- que pueden ser construidas bombas de un nuevo tipo extremadamente poderosas. Una sola bomba de ese tipo, llevada por un barco y explotada en un puerto, podría muy bien destruir el puerto por completo, conjuntamente con el territorio que lo rodea. Sin embargo, tales bombas podrían ser demasiado pesadas para ser transportadas por aire.

Los Estados Unidos tiene muy pocas minas con vetas de uranio de poco valor, en cantidades moderadas. Hay muy buenas vetas en Canadá, la ex-Checoslovaquia, mientras que la fuente más importante de uranio está en el Congo Belga.

En vista de esta situación usted podría considerar que es deseable tener algún tipo de contacto permanente entre la Administración y el grupo de físicos que están trabajando en reacciones en cadena en los Estados Unidos. Una forma posible de lograrlo podría ser comprometer en esta función a una persona de su entera confianza quien podría tal vez servir de manera extra oficial. Sus funciones serían las siguientes:

a) Estar en contacto con el Departamento de Gobierno, manteniéndolos informados de los próximos desarrollos, y hacer recomendaciones para las acciones de Gobierno, poniendo particular atención en los problemas de asegurar el suministro de mineral de uranio para los Estados Unidos.

b) acelerar el trabajo experimental, que en estos momentos se efectúa con los presupuestos limitados de los laboratorios de las universidades, con el suministro de fondos. Si esos fondos fueran necesarios con contactos con personas privadas que estuvieran dispuestas a hacer contribuciones para esta causa, y tal vez obteniendo cooperación de laboratorios industriales que tuvieran el equipo necesario.

Tengo entendido que Alemania actualmente ha detenido la venta de uranio de las minas de Checoslovaquia, las cuales han sido tomadas. Puede pensarse que Alemania ha hecho tan claras acciones, porque el hijo del Sub Secretario de Estado Alemán, von Weizacker, está asignado al Instituto Kaiser Guillermo de Berlín donde algunos de los trabajos americanos están siendo duplicados.

Su Seguro Servidor,

A. Einstein

 

Respuesta de Roosevelt:

“Mi querido profesor, le agradezco su reciente carta y su interesantísimo e importante alegato. He encontrado sus datos tan importantes que he reunido una junta… “. La convocatoria de esta junta señaló un momento crucial, el verdadero acto de nacimiento de la bomba atómica.
Paradójicamente fue el propio Einstein quien reclamó este nacimiento. El, el científico que a partir de ese instante quedó al margen de todo: fuera del cerco que protegía los secretos nucleares. El mismo hombre que, seis años después, ante el anuncio de Hiroshima comentó melancólicamente: “Si lo hubiese sabido… no hubiera escrito jamás esa carta.” Por una burla del destino la construcción del arma “decisiva” había sido propuesta por un pacifista. Y quien, involuntariamente, había puesto en movimiento aquella gran máquina que destruyó Hiroshima era el mismo que escribió:
“Mi pacifismo es un sentimiento instintivo, un sentimiento que me domina porque el asesinato del hombre me inspira profundo disgusto. Mi inclinación no deriva de una teoría intelectual; se funda en mi profunda aversión por toda especie de crueldad y de odio “

.

“Por toda especie de crueldad y de odio”: hasta el día de su muerte, Albert Einstein no olvidó jamás la carta del 2 de agosto de 1939.

http://www.enlabuhardilla.com/Sabiasque/tabid/866/articleType/ArticleView/articleId/28/Una-Carta-Historica.aspx

 

 

Read Full Post »

En una zona desértica al norte de Lima, entre el valle del río Supe y la costa de Perú hace 5.000 años reinaba la esplendorosa civilización Caral, cuyos restos urbanos con numerosas pirámides, descubiertos hace 19 años, son considerados pertenecientes a la ciudad más antigua descubierta en América.

Entre el 8 y 9 de noviembre fue su aniversario, y la responsable del área arqueológica, Ruth Shady, junto con las autoridades de Gobierno aprovecharon la ocasión para mostrar al público sus últimos descubrimientos y destacaron que esta sociedad se formó casi en simultáneo con las civilizaciones de Mesopotamia, Egipto, China e India”, informó el Gobierno. (Ver galería)

La civilización Caral en Sudamérica, en el centro de Perú, se desarrolló casi en total aislamiento, adelantada por más de 1.000 años a la civilización Olmeca de Centro América.

El equipo de arqueología destacó el descubrimiento de un sendero, al que denominaron “integración social”, que une la parte nuclear de la ciudad, con las estructuras y viviendas periféricas, donde vivía la gente más humilde.

“Se trataba de una vía de uso compartido entre los habitantes del extenso sector de residencias menores y los conductores de los imponentes edificios monumentales del área nuclear de la ciudad, que favorecía la interacción e integración social entre los mismos”, destacaron los arqueólogos en el informe del Gobierno.

Los arqueólogos creen que por estar ubicada en el extremo noroeste de la Ciudad de Caral, fue destinada al desplazamiento de los agricultores y estaba conformada por una alineación de edificios en sus costados.

En la parte alta de la zona nuclear, estaban las construcciones públicas y residenciales más grandes de la ciudad: siete edificios monumentales, dos plazas circulares hundidas, dos espacios de congregación colectiva, unidades residenciales de los funcionarios, así como un extenso conjunto residencial de especialistas y servidores. (Vista a pirámides) (Pirámide menor)

A su vez en la zona más baja, se descubrió este año un edificio público, similar a los mayores del centro, pero de menores dimensiones. De ahí partían los otros edificios monumentales menores hasta llegar a la parte nuclear.

La mitad baja, tenía un complejo arquitectónico del Anfiteatro, el edificio del Altar Circular y un conjunto residencial, de menor extensión.

Según el reporte, la zona de la periferia, contenía residencias agrupadas y distribuidas, a modo de archipiélago, a lo largo de la terraza aluvial que colinda con el valle.

Desarrollo de la civilización Caral

La Ciudad de Caral es considerada y reconocida como el testimonio de una de las más grandes civilizaciones, la más antigua de América, declarada Patrimonio Mundial en el año 2009 por la UNESCO y para los investigadores peruanos, alcanzó un impresionante desarrollo y alto nivel cultural y científico.

Caral ”se reveló francamente extraordinaria: por la dimensión espectacular de sus construcciones, por la belleza de su plan urbanístico, por sus avances tecnológicos que permitieron una técnica de construcción antisísmica cuya concepción supera la tecnología actual”, dice un mensaje de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), difundido por el Gobierno de Perú.

En las construcciones piramidales los arqueólogos postulan que utilizaron conocimientos de aritmética y geometría en el diseño y en la ejecución arquitectónica.

Además los caraleños usaron estudios astronómicos en la medición del tiempo y la predicción del clima; y un sistema codificado en el registro de la información.

El desarrollo agrícola fue notable y les permitió producirsemillas de algodón de varios colores, apreciado internacionalmente.

En la ciudad se observa una ausencia de fortificaciones, las cuales caracterizaron a las demás civilizaciones conocidas.

Se cree que la civilización “Caral fue venerada por los pueblos originarios que desarrollaron alcances tales como la lengua quichua cuyas formas pre-quichuas ya estaban presentes”, dice el mensaje de ALAS.

Se estima que fue la “madre de la fantástica colonización de todo un continente, Caral se convierte a su vez en un símbolo de nuestra identidad histórica”, dice ALAS.

Es “una de las primeras civilizaciones que crearía la Humanidad contemporánea”, agrega ALAS y “un orgullo para los peruanos; que nos obliga a conocer y tomar conciencia de la responsabilidad de preservar la valiosa herencia que hemos recibido de nuestros antepasados”, según el Gobierno.

El sector arqueológico incluye los asentamientos Caral, Chupacigarro, Miraya, Lurihuasi, Allpacoto, Era de Pando, Pueblo Nuevo, El Molino, Áspero, Vichama y Piedra Parada.

En cada uno de los asentamientos se recuperaroninstrumentos que fueron usados en actividades cotidianas, como la preparación y consumo de alimentos. Las ofrendas en cambio, algunas como “el ojo de Dios” ( ver imagen) son similares a as contemporáneas de Amazonas, o aquellas de los Mapuche en el sur de Chile.

“El registro arqueológico demuestra que los caralinos usaron mates como contenedores, botellas, tazas y platos; también, cucharas de madera tallada, platos, tazones y morteros de piedra. Para contener algunas sustancias también usaron valvas de moluscos”, destacan los arqueólogos.

Al igual que en las sociedades más tardías, los estudios reportan que se organizaban grandes festines y banquetes por parte de la clase gobernante.

Para Caral  las acciones de la vida social, en la política, religión, economía y ciencia, estaban relacionadas entre sí, señalan los antropólogos, y “los líderes religiosos eran, a la vez, líderes políticos especializados en astronomía o medicina, entre otros campos”.

Se cree que esta sociedad  tuvo una cosmovisión del mundo en armonía con la preservación del medio geográfico y sus recursos y el espacio sideral.

Su economía era de intercambio agrícola-pesquero. Los pobladores del litoral pescaron y recolectaron principalmente la anchoveta, choros y machas, y los agricultores del valle produjeron algodón, mates y especies alimenticias como achira, frijol, camote, zapallo, calabaza, papa, maní, palta, ají, pacae, guayaba, maíz, etc.

En el período tardío de Caral, (2100 a. C. a 1800 a. C.), los edificios fueron remodelados usando piedras más pequeñas que en períodos anteriores. Algunas estructuras de la ciudad fueron enterradas y la ciudad finalmente es abandonada.

La música 

La música formó parte importante de su cultura, algo perdura en las sociedades andinas de hoy. Se recuperaron tres conjuntos musicales, conformados por instrumentos de viento. La práctica musical era colectiva e incluía caracoles, como instrumentos de percusión. (Flautas encontradas)

La música era incluida en las actividades religiosas y sociales  a cargo de grupos especializados en esta elaborada expresión artística.

Otros descubrimientos

Entre otros descubrimientos de este año 2013, se destaca el hallazgo de “una figura de un personaje con rasgos felinos en una actitud vigilante y amenazante”, en el sitio arqueológico de Piedra Parada, según el arqueólogo Gustavo Espinoza, de acuerdo al reporte de abril.

Se cree que fue fabricada en barro no cocido, y modelada manualmente con detalles acabados con la ayuda de un objeto menor. Originalmente llevaba colores verde, rojo, rosado, negro y blanco, logrados con pigmentos. El personaje llevaba la cara roja y el cuerpo verde, y estaba trepado en un tronco blanco.

El objeto se encontró en un depósito de unos de los edificios (A-5), que contenía ceniza, cuarzo, “y allí, el arqueólogo Luis Fernández hizo el registro de la figura con todos sus materiales asociados”, dice el reporte.

“El contexto arqueológico del objeto, en este caso las cenizas y los cuarzos, indican que la figura fue cuidadosamente depositada. Probablemente formó parte de un “ritual o una ceremonia” de enterramiento. Esta actividad era típica cuando construían una nueva edificación sobre una anterior”, señala Gustavo Espinoza.

Con motivo del último aniversario de Caral, en noviembre, en un acto multitudinario se inauguró el Museo Comunitario de Supe y la presentación de la ciudad iluminada.

http://www.lagranepoca.com/30030-caral-peru-ciudad-mas-antigua-america-festeja-sus-nuevos-hallazgos

Read Full Post »

Imagen
Cráneos de humanos híbridos con forma cónica de Paracas, Perú
Examinación de posibles cráneos de híbridos Alieligena-Humano de Paracas Perú.

Los cráneos de Paracas son únicos. Tienen características específicas, tales como dos pequeños agujeros en la parte de atrás de los cráneos que no están presentes en los cráneos humanos normales. Estas características físicas indican que estos cráneos ya eran alargados al nacer.

¿La cuestión sigue siendo entonces, en donde se hizo el código genético para que estas calaveras se originaran de esta forma, o, realmente son cráneos humanos en su totalidad?

En los dos primeros vídeos, podrás ver claramente las diferencias entre los cráneos alargados de la cultura Paracas y los cráneos humanos.

http://conspiraciones1040.blogspot.com/ … forma.html

Cráneos alargados

http://ahoraeseltiempo.wordpress.com/2013/11/10/craneos-de-humanos-hibridos-con-forma-conica-de-paracas-peru/

Read Full Post »

Volvemos a recuperar un cuento de don Ernesto Cabrejo,

Ernesto Cabrejo

misterioso personaje, considerado como un auténtico maestro; patrono de un milenario conocimiento, que pocos han recibido de su parte. Es nuestra intención seguir buceando en su obra y en su vida. En eso estamos. Por lo tanto disfrutemos de su literatura (¿ficción?):

De su libro inédito “Hombres, Paisajes y Acontecimientos Desconocidos”

Llovía copiosamente, impregnándose la sedienta tierra del bendito alimento que da vida a sus hijos los arboles; así  como con la misma ansiedad acopiaba relatos, el ávido cerebro de un niño, para rendir sus frutos a quien deseare cosecharlos  Era el 1° de Febrero, víspera de Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de San Lorenzo de Llama, para cuya festividades fue designado mayordomo don Isabel Vega, quien reunió en la casa de su sobrina Vicenta, a un núcleo de viejos amigos, los que, entusiastas comentaban el sermón del “Taita Cura”, recargado de citas piadosas y morales.
“Está bien para el siglo pasado -decía el señor Montoya- narrar en un sermón los versículos del Génesis y terminar pidiendo que los ángeles buenos no nos dejen caer en manos de los demonios, pero hoy…en pleno siglo veinte… es cuento para criaturas…ángeles guiando a los mortales y un sol enseñorándose alrededor de la tierra!”.
 “Sin embrago -contestó el abuelo Antos- cosas y acontecimientos magníficos son juzgados impropios por mentes muy bien intencionadas, pero incapaces de comprenderlos en su grandeza…por favor les pido que valoren este trozo de prosa “alada” del “Uska Paukar” (1):
 ¡HOMBRE AMERIKANO, NO MATES AL CÓNDOR,
 …ES TU HERMANO.
 PORQUE EL HOMBRE, ANTES DE SER HOMBRE, FUE CÓNDOR
 Y ORGULLOSO HABITÓ EL ANTE (2) PERUANO!
  Los hispanos lo juzgaron ridículo  idealista fue para los filósofos alemanes, sin embargo, fue una realidad que en épocas lejanas llegaron al valle del Urin (3), hoyLurín, hombres raros, que surcaban los cielos como los cóndores, no porque lo fueran, sino porque eran impulsados por un raro báculo  al cual el lenguaje popular dio el nombre de “Tumi (4)” sin saber lo que decía, porque “Urín” y “Túrín” eran aparatos transmisores y receptores de ondas y no valles o herramientas o instrumental de cirugía como lo conceptúan en la realidad.
 ¿De donde vinieron estos privilegiados señores?…No lo sabemos. Los llamaron, sí, “Nayllyan”(5), que quiere decir “hombre alado“, igualmente la mitología germana lo llamó  “Alman“.
 ¿No les parece que en Medio Oriente llamaron ángeles o demonios -según fuera su comportamiento- a estos mismos hombres voladores?
 “Todo cabe en lo posible y en lo posible nada cabe”, acotó don Isabel Vega, mayordomo de La Candelaria.
 “A propósito -dijo don Arturo Montenegro- para mí, desde muy niño, ha sido un misterio El Rollo de la Plaza de Huambos (6), que es una enorme piedra con la exacta apariencia de un rollo de papel, notándose nítidamente donde empezaba y terminaba.
 Como estaba en la plaza, todos contemplábamos por igual -grandes y chicos- sin comprenderlas, sus raras inscripciones y sobre todo, un relieve que semejaba un cuadro, donde un sol radiante parecía iluminar a una humanidad mística por apariencia; con los brazos levantados, como mostrando un singular acontecimiento. Todos vestían túnicas y sandalias, eran barbudos y con cabellos largos, algunos tenían niños de la mano, deduciendo de ello que serian mujeres. Por su talla y su forma de vestir, no eran indios.
 Jugábamos en el “lomo” de esa hermosa piedra, resbalando sentados, como en un cómodo tobogán, sin sentir cansancio y como magnetizados no dejábamos de observar aquel singular cuadro, ¡mas nunca supimos quien nos instaló tan magnifico entretenimiento!
 Cierta mañana, no apareció el Rollo en la plaza de Huambos… solo nos enteramos de que un poderoso”hacendado” de Huarimarka, de apellido Lavera, a medianoche se lo llevó en una enorme rastra tirada por una yunta de bueyes.
 “¿Tú nada sacaste en limpio, Arturo, sobre un caso tan particular?” -preguntó don Lorenzo.
 “Consulté muchísimas veces, y siempre me respondían  ¡los indios eran adoradores del sol!…pero esos, no eran indios… los tales no son barbudos, ni llevan nuca bolsos colgados del hombro por un correaje, detalle que me olvidaba de exponer, ademas, todo parecía grabado por consumados artistas, rollo, inscripciones y cuadros, ¡lastima que por aquel tiempo no llegó ningún sabio por nuestros lares!…¡El nos hubiera hecho comprender su gran significado!…
-”¿Contemplaban al sol, o lo mostraban con sus manos, no es cierto?
-”Sí, don Santos, los que parecían hombres, tenían los brazos levantados; las que llevaban niños parecían enseñarles a éstos, el maravilloso espectáculo, ¿no es cierto?”
- “¿Calzados con túnica  cabello largo, barbudos, portando un equipo colgado de sus hombros?”
-”Así es”.
-”Muy parecido el caso a lo que conocemos por tradición como “el último día delKamak-Pacha”.
Por supuesto, salían estos bienaventurados de subterráneos refugios… quizás si eran nietos o más lejanos descendientes de los sabios que produjeron el desastre… Alimentados por luz y alimentos sintéticos e iluminados en subterráneas arcas construidas gracias a su gran ciencia, habiendo sido avisados que “Dios había puesto fin a ese castigo y había ordenado: Hágase la luz!!!” (como en el sermón del cura).
-”No lo comprendo” – dijo tío Julio.
-”La de aquel entonces no se si fue la tercera o cuarta humanidad, que habitaba en nuestro planeta -continuó el abuelo Santos. Sabia, hermosa y profundamente humana, cuyos adelantos científicos los asemejaban a los dioses…
 Es necesario que sepas, Julio, que nuestros actuales continentes y mares en nada se parecen a los de aquellos lejanos tiempos; los primeros estaban todos unidos y los mares desunidos, es decir, mediterráneos.
Seguramente hubo factorías donde se elaboraban productos por génesis elemental y cierto día se produjo un gran escape de carbono o quizás otro compuesto parecido, saturando la atmósfera e impidiendo penetrar en ella la luz del sol, menos aún de la Luna y las estrellas.
Que no pereció toda la humanidad, así se dice. Nuestro Señor Jesucristo, en el Sermón del Monte, afirmó: “Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerían la tierra por heredad”.
Faltaba Isabel Vega en aquel bendito sermón; posiblemente hubiera dicho: “¡Señor! no hay nada nuevo bajo el sol”, y a sus compadres les hubiera contado lo del sabio sacerdote de Sais, quien relató que muchas veces el planeta fue asolado por catástrofes  pero que siempre quedaban seres rústicos o pastores que , por ser incultos, deformaron la realidad, según lo cuenta Platón.

“Pero…¿qué se les dio a esos sabios por vaciar en la atmósfera que respiramos, gas venenoso, para que muriera la humanidad?” -dijo enojado don Adolfo, a lo que replicó enseguida el abuelo Santos:
-”Ellos manejaban a su antojo los elementos que nosotros llamamos simples o elementales, que componen nuestro universo, provocando, terribles reacciones exotérmicas,  de génesis elemental, aprovechando el calor a la vez que los compuestos.
-Se cree que utilizaron la energía magnética de la tierra; que se sirvieron de la antigravedad, el ultrasonido y muchísimas cosas raras, que molesto sería para Julio nombrarlas, porque está ansioso por conocer el fin!
-”Dígame, si inutilizaron la atmósfera, si destruyeron la tierra, ¿quién se las arregló para que pasara la luz del sol, si toda la humanidad pereció?…¿Fueron acaso esos sabios que quedaron enterrados?…O dijo Dios, como decía el cura, “Hágase la luz!!! -habló el Chongoyapano Patricio Ramos.
-”Ni más ni menos; Dios se vale de diferentes medios de orden para que  el hombre aquilate su existencia.
Existen unos microorganismos, que sin ellos seria imposible la vida tal como la conocemos en la tierra; se llaman infusorios. Su existencia dura solamente dos millonésimos de segundo, y en ese diminuto lapso transforma los carbonatos en bicarbonatos, purificando nuestra atmósfera del bióxido de carbono, cuyo limite es solamente del 3 x 10.000 necesario para nuestra vida.
-”¿Y esos sabios que fabricaron luz fría, que lograron transmutación y sonidos ultra, como Ud, dice, ¿cómo se llamaron y quién le contó de ello, si en ningún libro de historia ni en ninguna literatura se conoce?
-”Su pregunta es razonable, Señor Montoya: de ellos existen sus obras: hermosos refugios cavados en dura roca: palacios o arkas (7) suntuosos, en las profundidades de la tierra, iluminados con luz fría; escritos innúmeros, esperando que nazca quien pueda interpretarlos, piezas de máquinas realizadas en metales no conocidos; caminos de 15 metros de ancho, encauchados, diríamos, por gruesa capa de 40 cm de espesor; mapas dando razón de extraños dibujos para mirarlos, seguramente, desde el cielo, como los que se ven desde la cumbre de Llipta, en las laderas deSamulala; hombres o cráneos con diferente osamenta que la nuestra; piedras y cristales de roca talladas (o más bien parecen troqueladas); palacios y pirámides de granito retorcido y vitrificado; ídolos habladores dirigidos desde centrales inaccesibles y, sobre todo han quedado sus nombres, aunque deformados, en los labios de los bienaventurados!!!…
“Negar la presencia de ellos ante tales obras es como negar la existencia de Dios en parecencia de lo que llamamos Universo!…No olvide Ud. señor, el significado de los siguientes nombres:
Anti-luz o Luz de los Andes, Andaluz
Luci-feros o Faros de Luz
Fara-omes u Hombres Faros
Prud-omes u hombres prudentes, es decir, mutados en piedras.
Por ejemplo, en los peñascos de Tarapaká existen unas figuras y escritos o, mejor dicho, detalles de un éxodo o sacrificio humano originado por la invasión del mar a causa del hundimiento de una enorme llanura continental.
Se ven tres flechas que parecen indicar el N, el NE y el S. En la del norte hay una antorcha rayada o tabulada, en la del sur, la antorcha está hecha pedazos y dada vuelta, y en el noreste hay un sinnúmero de antorchas como dirigiéndose hacia ese punto cardinal. ¿Por qué tanto símbolo, dirán ustedes? ¿no podían narrarnos, como sabios que eran, en una escritura más racional?…Ellos pensaron: “Después de la catástrofe y ante una nueva humanidad, estos lugares serán visitados por seres simples y primitivos; estos símbolos son para ellos; sí, los podrán comprender”… Más, nosotros creemos estar muy adelantados, pero somos incapaces de descifrar ese lenguaje primitivo (hecho así ex profeso).
-”Pero entonces Usted, ¿qué sacó en limpio de las inscripciones de los humanoides de Tarapaká? – replicó el versado señor Montoya.
-”Las antorchas significan luz, sabiduría; que esté señalada en el Norte quiere decir que allí hay un templo de sabia iniciación  que esté tabulada significa la cantidad de años o tiempos que durará esa antorcha sin consumirse. Eso, la nueva generación quizás lo sabrá. Que la antorcha esté hecha pedazos y dada vuelta en el Sur, quiere decir que ese Santuario ya fue destruido y su nombre es anagrama silábico del Santuario del Norte. Como dicen os iniciados, “el que tiene oído, oye”.
Las que siguen al NE, las he vigilado con mi pensamiento desde mi juventud, es decir, huyen de la catástrofe desde las tierras australes de América. Huida es una deformación de nuestro lenguaje actual. En aquel tiempo se pronunciaba Kuit.
 Esas antorchitas o faritos son “los hombres faros” y Egipto es una deformación deKuit Ekuit, es decir Huída, nombre dado a este singular territorio en honor a semejante sacrificio de los sabios americanos.
 El “viejo” Vega hizo escuchar su voz:
-”Cuando lo cánticos gayan y los ladros me perran, hasta las tiemblas me piernan”. Y, en verdad, los gallos cantaban. Era la madrugada del 2 de Febrero, día de Nuestra Señora de la Candelaria. Se abrió la puerta y por ella penetró el Cura Cáseres. Algún de los asistentes delató a mi abuelo como “hereje” por hablar de Dioses voladores, mereciendo por semejante osadía la clásica excomunión.
Era alto el señor Cura, “vozarrón” e inteligente.
-”Me imagine que era Usted, don Santos -dijo apretando la mano de mi abuelo, y para los participantes de tan extraño dialogo, amable pero sentencioso, les dijo:
-”Don Santos es cristiano, tiene la suerte de ser como un manantial en un desierto. Nosotros sabemos, porque nos cultivamos, señor Montoya, pero en él fluye la sabiduría de profundidades aun desconocidas para la ciencia. Si bien pensáramos  lo encontraríamos natural. Lo espero mañana para almorzar, don Santos. Quisiera que me narre acerca de la naturaleza incorruptible de los constructores de las grandes pirámides o arkas amerikanas”.
  Y con una reverencia gentil, se despidió el Tayta Cura.
 ¡Apenas pude pensar!… ¡Es muy seguro que mi abuelo se ha confesado con el Cura!… De la calle Las Goyas llegaban aires de alegres marineras, porque la gente olvida sus sufrimientos con las fiestas, y las deposita en alas de la marinera peruana.
“Ya viene la montonera;
Dirige el Cura Chumán,
Y queman cañaverales
Por la hacienda de Tumán”.

(1) Contemporáneo de Ollantay

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 4.685 seguidores

%d personas les gusta esto: