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El Misterio de Saipan

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Naacal es el nombre de un pueblo antiguo y la primera civilización que existió según algunos como Augustus Le Plongeon y más tarde James Churchward.
Según James Churchward, la lengua madre (el naakal o naacal) nació en la cuenca del Tarim (China) en el corazón de Asia, de una civilización de aspecto caucasiano europeo que desapareció hace unos 1500 años hasta que hace pocos años los restos momificados de sus habitantes fueron descubiertos asombrando a los científicos al comprobar que su aspecto no tenía nada que ver con los chinos, sino con los europeos.
El primer uso registrado de la expresión “naacal” está contenida en la obra de Augustus Le Plongeon a partir de 1896, “la reina Moo y la Esfinge de Egipto.” :
“Tal vez también se sintió la necesidad de recuperar las bibliotecas de los sabios mayas (oculta sobre el comienzo de la era cristiana para salvarlos de la destrucción a manos de las hordas devastadoras que invadieron su país en aquellos tiempos), y aprender de su contenido la sabiduría de los filósofos antiguos, que se conservan en los libros de los brahmanes y es el reflejo de la sabiduría que llegó a la India, y desde allí a Babilonia y Egipto en tiempos muy remotos a través de los adeptos Maya (naacal – “los exaltados”), que, a partir de la tierra de su nacimiento como misioneros de la religión y la civilización, fueron a Birmania, donde se hicieron conocer como Nagas y se establecieron en el Decán (es una gran meseta que se extiende por la mayor parte del territorio centro-sur del subcontinente indio), donde se llevó a su labor civilizadora en todo el la tierra. “
Nota: Los nagás en la mitología hinduista, son un tipo de seres o semidioses inferiores con forma de serpiente. En el gran texto épico Majábharata (siglo III a. C.), la representación de los nagás tiende a ser negativa. Se los retrata como las víctimas que merecían la muerte en el sarpa iagñá (el sacrificio de serpientes) y la predación en manos del hombre ave Garudá. El texto los llama «perseguidores de todas las criaturas».
De acuerdo con Augustus Le Plongeon, los Naacals fueron los misioneros de la religión maya y la civilización.
Le Plongeon abogó por una gran civilización original, en América Central, que contrasta con la opinión de Churchward.
Descripción de James Churchward de Naacal:
El uso del término aparece en su libro “El continente perdido de Mu, patria del hombre” publicado en 1926. De acuerdo a James Churchward, el naacal eran las personas y de la civilización del continente perdido de Mu, así como el nombre de su lengua.
De acuerdo a Churchward, la población de la civilización naacal era de unos 64 millones. Su civilización, que floreció hace 50.000 años, era tecnológicamente más avanzada que la civilización de la época de Churchward, y las antiguas civilizaciones de la India, Babilonia, Persia, Egipto y los mayas no eran más que los restos descompuestos de colonias naacal .Churchward afirmó haber obtenido su conocimiento de los Naacals después de hacerse amigo de un sacerdote indio, que le enseñó a leer la antigua lengua de los muertos Naacals, hablado por sólo tres personas en toda la India. El sacerdote reveló la existencia de varias tablas antiguas, escritas por los Naacals. Churchward, y tuvo acceso a estos registros tras superar las reticencias iniciales del sacerdote. Su conocimiento sigue siendo incompleta, ya que las tabletas disponibles eran meros fragmentos de un texto más grande, pero Churchward afirmó haber encontrado la verificación y la información en los registros de otros pueblos antiguos.
“Las enseñanzas de Buda procedían de la misma fuente, al igual que las de Osiris, pero de una manera diferente. Las enseñanzas con las que Buda estableció contacto venían Birmania, llevadas allí por los Naacals. Enseñanzas de Osiris se recibieron directamente,pues sus antepasados vivieron en la Madre Patria y cuando él era un hombre joven que había ido a ella a estudiar. “
David Bruton, el biógrafo de Spalding se revela en “Baird T. Spalding como sabía él” que los libros de Spalding eran una autobiografía y la ficción mágica esencialmente.
André Norton, escritora norteamericana novelas de ciencia ficción hace referencia a dos personajes asiáticos supuestamente Nacaals. Identifica a Draupadi del Mahabharata y el dios hindú Ganesha como sobrevivientes Nacaal que asesoraban a la Humanidad. Describe dos facciones en guerra entre los Nacaals que tienen diferentes objetivos y actividades. Su civilización Nacaal existía como islas en un mar interior de Asia, que finalmente perecieron.
En “El Morador en la tumba”, Lin Carter, escritor de novelas fantásticas describe piezas grabadas de jade negro llamadas las Tablas Zanthu, que están escritas en Nacaal.

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Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú

Casi 1300 kilómetros al sureste de Lima, Perú, a orillas del Lago Titikaka, se encuentra un sitio que confunde a los visitantes de todo el mundo. Los chamanes visitan este lugar para realizar rituales y ofrecer oraciones a la pared de roca situado en la meseta, como lo hacen por generaciones.

El sitio es conocido como la “Puerta de Hayu marca”, o también como “La Puerta de los Dioses”. Es desconcertante verlo: una puerta gigante, excavada en roca sólida. Parece de facil acceso, pero no esta en cualquier lugar.


El sitio se encuentra literalmente en medio de la nada, a más de 4.000 metros de altura, en donde en una enorme roca ha sido labrado un rectángulo gigante y, en la parte inferior, hay una hendidura que parece una especie de puerta. Los nativos peruanos lo llaman la “puerta de los dioses”. Pero ¿Por qué construir una puerta en la piedra que no llevan a ninguna parte?.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú

La antigua leyenda peruana dice que una vez todas las Américas se unieron bajo un solo líder y bajo una tradición espiritual común. El nombre “América” se deriva de “Amaru-ca-ca” o “Población”, “Ameri-ca”, que significa “Tierra de la Serpiente”, denominada así después del suceso relacionado con un portador de cultura y tecnología conocida históricamente como Sasan Muru o Amaru (serpiente/sabiduría).

Sasan Muru provenía del antiguo continente de Mu. Tenía consigo muchos objetos tecnológicos, incluyendo el poderoso “disco sagrado de oro”. Según los nativos del Perú, el rey sacerdote, en la antigüedad habría asistido a muchas tribus primitivas, después de llegar tras la destrucción de Mu y la Atlantis. Gracias a su ayuda, las tribus fueron capaces de construir los impresionantes templos megalíticos que son todavía visibles en el territorio mesoamericano.

Según la leyenda, este primer rey sacerdote cruzó el portal gracias a un objeto especial que desencadena la apertura transformando la piedra en un puerta estelar. Cuenta la leyenda que en el momento en que los conquistadores españoles llegaron a Perú y saquearon el oro y las piedras preciosas de las tribus incas un sacerdote inca del templo de los Siete Rayos llamado Amaru Meru (Aramu Muru) huyó de su templo sagrado con un disco de oro conocida como “la llave de los dioses de los siete rayos”, y se ocultó en las montañas de Hayu Marca. De algún modo llegó hasta la puerta que había sido cuidada por los sacerdotes chamanes. Les mostró la llave de los dioses y realizó un ritual que concluyó con un acontecimiento mágico iniciado por el disco de oro que abrió la puerta, y de acuerdo con la leyenda una luz azul emanaba de un túnel interno. El sacerdote Amaru Meru entregó el disco de oro a los chamanes y luego pasó a través del portal “para no ser visto de nuevo”

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
Interpretación artística del portal de destino por donde Amaru Meru salió.

Los arqueólogos que examinaron la puerta de los dioses, han descubierto una pequeña depresión circular en el centro. Hay quienes creen que, quizás, esta depresión fue donde se colocaba el disco de oro. Según Philip Coppens, autor y periodista de investigación, parece una historia de ciencia ficción. Dice que el dispositivo se hizo de oro y otras piedras preciosas. Quien estaba en posesión, podría llegar a la puerta y activarla, para así establecer contacto con los dioses, o invocarlos.

La mayoría tiende a pensar que esto es solo coincidencia o imaginación. Sin embargo parece que algo se oculta detrás de esta leyenda histórica: este disco de oro tenía un vínculo con alguna civilización extraterrestre y era un dispositivo con el que era posible viajar entre mundos diferentes. Esto tomaba a una persona físicamente, lo llevaba a otro lugar o dimensión y lo traía de regreso.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
Puerta con el orificio en donde posiblemente se colocaba el disco de oro.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
Vista ampliada del orificio.

Según la leyenda local, estos sacerdotes reyes, conocidos como “hermanos del espacio”, parecían provenir de otros mundos. ¿Pueden haber llegado a la Tierra a través de la puerta de los dioses?

Pero, ¿En realidad el disco de oro era un dispositivo capaz de activar esta puerta?. Según los teóricos de “antiguos astronautas”, la puerta de los dioses es el final de un túnel espacio-temporal, una especie de portal que se conecta a otra parte del universo o a otra dimensión.

El túnel gravitacional es una construcción teórica basada en relatividad general. El concepto es que realmente existe la posibilidad de que el espacio y el tiempo están conectados y que varias partes del espacio y el tiempo están conectadas por un pequeño canal. Si se crea esta estructura, obtendrías un atajo entre porciones del universo muy lejanos.

Puerta de Hayu Marca: Un ancestral portal estelar de los dioses en Perú
El túnel gravitacional es, por lo tanto, un elemento aceptado por la física teórica. Los antiguos dioses podrían haber llegado a nuestro planeta no gracias a un platillo volador, sino gracias a los portales estelares.

La leyenda ya mencionada concluye con la profecía que la puerta de los dioses se abrirá un día “muchas veces más grande de lo que es actualmente” y permitirá que los dioses regresen en sus naves solares.

¿Podría ser esta leyenda real? La leyenda Inca señala también que héroes pasaban por la puerta para unirse o ver a sus dioses y de vez en cuando volvían con sus dioses para “inspeccionar todas las tierras del Reino”.

Quizás todas las leyendas tengan algo de verdad en ellos. De lo contrario, ¿Por qué ellos tallarían una puerta de alguna clase en el medio de la nada? ¿Una pequeña puerta en la roca sólida? ¿En qué estaban pensando en esos tiempos? ¿Y qué decir de la leyenda del disco de oro como el factor clave? ¿Ellos realmente tallaron una espacio en la puerta para la llave?.

¿Podría algún tipo de seres extraterrestres haberles ayudado a construir esta puerta y darles una llave mágica que abre algún tipo de puerta o un portal? Tal vez nunca lo sabremos. Es difícil imaginar que no tenían algo en mente cuando estaban construyendo estas estructuras. Tubo que ser por algo más que “por el placer de hacerlo” o “rituales religiosos”.

http://alternativa11.blogspot.com.es/2013/03/puerta-de-hayu-marca-un-ancestral.html

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¿LA EVIDENCIA DE ESA ESTIRPE EN MEXICO?

Por: Roberto S. Contreras Esparza
Cuando uno tiene la oportunidad de visitar algunas de las impresionantes obras arquitectónicas del pasado arqueológico de México y mira las asombrosas construcciones, la perfección y los imponentes monumentos que realizaron nuestros antepasados, casi siempre se pregunta… ¿Cómo lo hicieron?, ¿con qué herramientas contaban?, ¿qué conocimiento tenían?, ¿qué función tenían? Muchas preguntas más que surcan nuestra mente al maravillarnos ante tales evidencias. El conocimiento y sabiduría que nos legaron la gran cantidad de pueblos antiguos, en gran parte fueron concebidos por medio de la evolución natural, por un conocimiento que poco a poco creció con los años y la experiencia. Para la ciencia oficial es un hecho, una verdad comprobable, que sus procedimientos ortodoxos, científicos y años de estudio -así se afirma- sólo fueron producto de la evolución. ¿Pero será esa la verdad?
CONOCIMIENTOS SUPERIORES EN EL PASADO

Entre los interesados e investigadores y sobre todo por los estudiosos de la astroarqueología, se han manejado diversas teorías para explicar de algún modo todo ese conocimiento de nuestros antepasados, aportando como prueba tradicionesreligiosas y orales, grabados, figurillas o antiquísimos relatos de libros sagrados que hacen alusión a posibles visitantes del espacio. Ellos habrían convivido con nuestros antepasados, dejando parte de sus conocimientos y avances en algunos pueblos del antiguo mundo. Fueron esos dioses quienes habitaron en enigmáticas civilizaciones de territorios míticos, posible cuna de estirpes de habitantes superiores de conocimiento avanzado en lugares como Agharta, Hiperbórea, la fabulosa Atlántida. Sitios que entre la historia y la leyenda han hecho suponer a muchos investigadores sobre el origen de una raza madre, un lugar en donde se tenía el dominio sobre las fuerzas de la naturaleza, con un impresionante adelanto tecnológico que diseminaron por todo el planeta y que ha llegado hasta nosotros de forma velada. Y es sobre una de estas increíbles razas, de una extraña civilización y su probable establecimiento en México de la que hablaremos en este artículo, la enigmática Lemuria. Sobre la fabulosa civilización de Mu o Lemuria se ha escrito mucho, se ha especulado más y es muy probable que a través de los años esta civilización se confunde entre la realidad y la ficción. Veamos cómo da inicio esta historia.

LA HISTORIA DE LEMURIA, NA O NAACAL

A principios del siglo XX, un coronel inglés de nombre James Churchward, al estudiar antiquísimas civilizaciones en India, por casualidad encontró una referencia sobre una vieja cultura de nombre Naacals, cuyos integrantes llegaron a India desde un misterioso continente ubicado en medio del Pacifico. Con creciente interés sobre lo que había descubierto, el coronel poco a poco ganó la confianza de un sabio sacerdote hindú, de los pocos que aun existían y que conocía la historia de esa hasta ahora desconocida raza, los Naacals. El sacerdote le entregó a Churchward unas arcaicas tablillas de barro que se creía habían sido hechas en Birmania y llevadas después a India, donde fueron custodiadas celosamente en templos religiosos. Las tablillas contenían fragmentos de la historia de una súper isla de nombre Lemuria, y contaban sobre su esplendor y su destrucción por fuerzas telúricas que ocasionaron el hundimiento de esa civilización en medio de una indescriptible tormenta, perdiéndose en el mar en una sola noche, debido a un increíble y extraordinario desastre natural. El interés del coronel James Churchward por saber más sobre esta misteriosa cultura le motivó a una búsqueda que lo llevaría por varias regiones del mundo, donde consiguió más información en escritos de culturas muy distantes entre sí. Encontró referencia sobre Lemuria en escritos como el Ramayana, el Chilan Balam, el Libro Egipcio de los Muertos, el Popol Vuh, la Biblia, el Códice Chimalpopoca, el Códice Troyano y otros escritos, en los que según el coronel Churchward se afirmaban y describían los acontecimientos de una gran catástrofe que ese investigador identificó como el fenómeno que hundió a Lemuria. Además entendía que las civilizaciones maya, egipcia, hindú, griega y judía y otras más guardaban en su historia testimonios y pruebas de gran trascendencia que aportó en sus investigaciones con el fin de probar la existencia de esta súper cultura e incluso llegó a afirmar que Lemuria era el lugar donde se hallaba el mítico “Jardín del Edén”, y que ese relato bíblico procedía de ese continente perdido. Más o menos esto fue lo que descubrió y dejó James Churchward para la posteridad, para los investigadores interesados en estos temas, el de las súper civilizaciones del pasado.

LOS LEMURIANOS, LA TERCERA RAZA MADRE

Al buscar más información sobre Lemuria, el equipo de Tercer Milenio encontró sobre este continente, en la página 416 del Glosario Teosofísico de la polémica investigadora de lo oculto, Helena P. Blavastky, que hay una clara descripción: “Lemuria, término moderno empleado por algunos naturalistas y que actualmente usan los teósofos para designar un vastísimo continente que según la Doctrina Secreta del Oriente, precedió a la Atlántida. Su nombre Oriental no revela gran cosa a los oídos europeos”. (La Lemuria constituía un antiquísimo y gigantísimo continente anterior a África y a la Atlántida. Fue destruida por los efectos de terremotos y de los fuegos subterráneos y sumergida en el fondo del océano desde hace algunos millones de años, dejando como recuerdo de ello varios picos de sus más altas montañas, que ahora son otras tantas islas, entre las cuales figuran la llamada isla de Pascua, famosa por sus estatuas gigantescas. Este continente comprendía el sur de África, Madagascar, Ceilán, Sumatra, Océano Índico, Australia y Nueva Zelanda, extendiéndose hasta gran parte del Océano Pacífico. Fue cuna y residencia de la tercera Raza-madre, o sea la primitiva humanidad física y sexual que en aquellos remotos tiempos tenían estatura gigantesca. Una vez desaparecida la Lemuria, surgió la gran Atlántida.)

LA LEMURIA Y SU EVIDENCIA EN MÉXICO

Según varios investigadores, una colonia de sobrevivientes de este magno continente se estableció en pleno centro de la planicie central de México. Nosotros, al tratar de averiguar un poco más sobre esta posibilidad, rastreamos los datos de James Churchward y de un minerólogo y arqueólogo de nombre William Niven, quien habló en sus libros -que fueron varios tomos- de este súper continente. Averiguamos la supuesta ubicación de esa colonia y algo sobre lo que sucedió después. Según Churchward, quien se basó en los descubrimiento arqueológicos del investigador William Niven, el asentamiento de Lemuria en México abarcó una superficie de 200 millas, desde Texcoco hasta Haluepantla, (Tlanepantla). En su libro El Continente Perdido de MU, en la página 226, referente a unas excavaciones específicas, se lee textualmente: “Las ruinas en las que encontré la imagen china se hallaban en los restos de la tercera o más baja civilización, a 30 pies de la superficie, en el pozo que yo (Niven), había excavado en San Miguel Amantla, cerca de Haluepantla, a 19 millas del Palacio Nacional, de la Ciudad de México”.

LA UBICACIÓN DE ESA INTELIGENTE SÚPER RAZA

Como se aprecia, Niven menciona el lugar de donde se extrajeron las figurillas y tablillas de barro de los Naacals. En la actualidad en esa zona (lugar que Churchward y Niven localizaron los vestigios de Lemuria), se encuentra una colonia que lleva el mismo nombre, San Miguel Amantla, y que se ubica a un costado de la ya desaparecida refinería 18 de Marzo, en la delegación Azcapotzalco. En las descripciones que hace el coronel en sus escritos, se encuentra más evidencia que prueba (si esto es cierto) la verdadera localización de los sobrevivientes del gran continente lemuriano. En otro párrafo más adelante de su libro El Continente Perdido de MU, el coronel Churchward hace más menciones al describir uno más de sus hallazgos, una tablilla de barro: “Tablilla número 1, fue encontrada esta tablilla en San Miguel Amantla, que esta muy cerca de Santiago Ahuizoctla (Ahuizotla), donde fue hallado el altar con su pintura descrita anteriormente”. Las colonias San Miguel Amantla de Tlapizac y Santiago Ahuizotla son lugares colindantes e incluso parte de la colonia Santiago Ahuizotla pertenece al Estado de México, en Naucalpan. Entonces por medio de estos datos podríamos pensar que muy cerca del Distrito Federal se estableció una colonia de los lemurianos, los Naacals. Sobre la zona que nos ocupa, las colonias Santiago Ahuizotla y San Miguel Amantla, averiguamos que en tiempos prehispánicos este lugar fue asentamiento de un pueblo mexicano, los matlanzincas, grandes orfebres y muy ágiles artesanos tributarios de Tenochtitlán. Los historiadores cuentan que los mismos emperadores de México-Tenochtitlán mandaban a ese lugar a hacerse sus vestimentas, ornamentos y joyas. Fue un lugar de grandes artífices.

JAMES CHURCHWARD Y WILLIAM NIVEN

En la actualidad, Santiago Ahuizotla y San Miguel Amantla son dos colonias como muchas otras del Distrito Federal. Cuando la zona fue visitada para esta investigación, se supo que hace varios años en San Miguel aún se podían ver vestigios de monumentos prehispánicos que debido al desconocimiento e ignorancia de las personas hace tiempo que se perdieron por desgracia. Sólo quedaron los recuerdos de las personas mayores, además de una buena cantidad de fragmentos, figurillas y otros objetos de cerámica, que los pobladores de esa zona al levantar sus casas y en otro tipo de excavaciones- han logrado rescatar y que ahora guardan celosamente como un tesoro personal y en secreto. Los habitantes de la zona se han unido para defender parte de ese terreno, pues donde antiguamente había unos campos de fútbol, han dado parte a las autoridades para que lo declaren como zona arqueológica y así evitar la invasión de gente de otras colonias y la construcción de unidades habitacionales. El problema lleva varios años y ni el Instituto Nacional de Antropología e Historia ni otras dependencias encargadas, lamentablemente, han hecho algo relevante al respecto. Pero volviendo con Lemuria es muy posible que entre esos hallazgos quede uno que otro objeto, mucho más antiguo que los elaborados por el pueblo de los matlanzincas y tal vez -como aseguraba James Churchward- que William Niven había descubierto esa mítica cuidad a mas de 30 pies de profundidad, lo que hace por ahora imposible saber más debido a la profundidad sobre ella. Para fortuna de los interesados en esta civilización, tal vez algún día, en un futuro próximo y con una tecnología más avanzada se hagan nuevos estudios, nuevas excavaciones y a lo mejor se logre desenterrar y descubrir más de esa gran civilización. El fin es que esto pueda ser la prueba fundamental de la estancia y ocupación de una colonia sobreviviente de los lemurianos en nuestro territorio. Pero, ¿quién sabe?, tal vez nunca lo sabremos. Por ahora seguiremos tratando, buscando y continuaremos hipotetizando sobre este mítico y enigmático continente hasta que no suceda algún descubrimiento interesante que nos diga lo contrario sobre Lemuria. ¿No cree usted?

ENRIQUE MERCADO ORUE, CONTACTADO

En varias de las pláticas sostenidas con el contactado mexicano Enrique Mercado, éste aseguraba haber estado en conexión con cierto grupo de visitantes del espacio y que esto lo llevara a escribir un interesante libro llamado “28 Horas a bordo de un OVNI“, en el que narraba algo de lo mucho que había vivido en sus múltiples encuentros con cierto grupo de extraterrestres. Mercado relató lo que ellos le habían contado sobre varias sucesos en relación a la raza de Lemuria. La Tierra habría sido visitada por cuatro razas predominantes que de alguna forma se dividieron el planeta; dos de esas razas eran los Zarios (Atlantes) y los de Mu o Lemurianos que por ciertos intereses internos tuvieron una confrontación entre ellos, dando por resultado la desaparición de sus respectivas súper civilizaciones. Según Mercado, por estirpe, nosotros, los latinos, descendemos de los Lemurianos, y el tipo caucásico-ario europeo es de los descendientes de los Atlantes. También hace mención este contactado, que otra de las cuatro razas visitantes, era de sólo mujeres (las Amazonas). Y si se busca bien en la historia y construcciones antiguas, se podrá encontrar con la evidencia de estas súper civilizaciones y su influencia que hay hasta nuestros días.

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Existen en la mitología, en las leyendas en el inconsciente humano…

Un conocimiento que perdura en la historia. Se trata de un conocimiento tan antiguo que se asocia a cuento, fantasía y no realidad.

La mayor parte de las personas ni siquiera han oído hablar de estas historias. Sólo ya por eso merece la pena conocerlas, para seguir siendo depositarios de ese conocimiento y trasmitirlo, tal y como se ha hecho durante generaciones.

Existieron a lo largo de la historia una serie de civilizaciones perdidas, civilizaciones mitológicas, civilizaciones olvidadas por la historia, pero que según nos cuentan, representa la base de nuestra propia cultura.

La primera de esa civilizaciones fue: Lemuria

Yonaguni, Japón.

Según varias fuentes esotéricas, la primera civilización se presentó hace 78,000 años en un continente gigante conocido como Mu o Lemuria, el cual perduró 52,000 asombrosos años. Se dice que este continente fue destruido en los terremotos generados por el cambio de ubicación de los Polos, suceso que algunos estiman ocurrió hace unos 26,000 años, es decir hace aproximadamente 24,000 AC.

Mientras que Mu no alcanzó, supuestamente, una tecnología tan avanzada como lo hicieron otras civilizaciones más tarde, se dice que lograron una cierta tecnología avanzada particularmente en la construcción de edificios megalíticos duraderos, que podían soportar terremotos. Sin embargo, fue la ciencia de gobernar lo que se considera a menudo como el logro más grande de Mu.

Supuestamente existía un lenguaje y un gobierno. La educación era la nota clave del éxito del imperio, y debido a que cada ciudadano estaba versado en los leyes del Universo, además de que era entrenado cuidadosamente en alguna profesión o comercio, resultó una magnífica prosperidad. La educación de un niño era obligatoria hasta la edad de 21 años, cuando entonces era elegible para asistir a la escuela de la ciudadanía. Este período de entrenamiento duraba siete años; por lo cual la edad más temprana en la cual una persona se convertía en un ciudadano del imperio era a los 28 años

Según los partidarios de la existencia de Mu, las referencias supuestamente encontradas por Churchward sobre una tierra más allá del gran mar oriental, el océano Pacífico, patria de una gran civilización solar, cuna de la antigua cultura del valle del Indo, se convirtió en un importante descubrimiento para Mu sumado al de Le Plongeon; y la hipótesis de Churchward estaría confirmada, ya que los jeroglíficos de la cultura del Indo eran sorprendentemente parecidos a los de la isla de Pascua, cercana a la ubicación más conocida de Mu.[cita requerida].

Igualmente se dice que se habrían hallado gran cantidad de textos budistas que mencionan una tierra que, según parece, se encontraba en el océano Pacífico.[cita requerida].

Se alude a su vez sobre la existencia de una prueba bastante contundente. Parece ser la serie de indicios de una supuesta emigración masiva ocurrida hace miles de años desde la zona este del Pacífico, cerca de la costa sudamericana.Plantilla:(Teoria del poblamiento temprano).

Estos indicios (que constituían hechos aislados) sugerirían que varias civilizaciones antiguas tendrían un origen común en Mu. Estas son el antiguo EgiptoAsiria, la civilización del valle del Indo, el Perú preincaico, la isla de Pascua y, en menor medida, las culturas pre-mayas. Compartirían similitudes artísticas, arquitectónicas y lingüísticas (todas ellas utilizaban un sistema de escritura jeroglífica), creencias comunes (de tipo solar), y Egipto, Asiria y los nativos pascuenses conservarían una leyenda bastante similar: en Egipto y Asiria se trataba del mito originario de la Atlántida, y en Pascua existe la memoria de una antigua patria llamada Hiva, que se hundió por un cataclismo, y que produjo una emigración a la isla de Pascua.[cita requerida].

El testimonio de los aymaras de Perú y Bolivia constituye otra evidencia de esta memoria común, ya que también hacen referencia a esta tierra perdida y en la misma ubicación, aunque en este caso la isla-continente se llama Atl-Antis (tierra antigua), de cuyo nombre no puede negarse el enorme parecido con Atlántida.1 Lo cual no tiene sentido, ya que Mu y la Atlántida son dos continentes distintos.

Los defensores de esta teoría afirman que más al sur del continente americano, las leyendas sobre la desaparecida tierra ancestral se realzan en la mitología del pueblo indígena mapuche, del sur de Chile (y en la actualidad también en la Patagonia Argentina), quienes incluso mencionarían ser descendientes de una raza venida de una tierra tragada por las aguas, la cual justamente según su historia llevaría el nombre de Mu. Además esta tradición se podría apreciar en la leyenda de Ten Ten y Cai Cai, quienes luchan representando el bien y el mal por la existencia de la “gente de la tierra” (mapuche). Según los mapuches hace mucho tiempo existieron dos serpientes, llamadas Ten ten Vilu y Cai cai Vilu, Ca Cai era la que dominaba las aguas y Ten Ten la que dominaba el fuego. Un día Cai Cai se enojó y con su cola (que era como la de un pez) comenzó a golpear las aguas, las cuales inundaron toda la región. Como la población y los animales estaban desesperados, pues ya casi no quedaba terreno sin agua y las aguas seguían subiendo, invocaron desesperados la ayuda de Ten Ten, quien vino en su ayuda y subió a todos (humanos y animales) sobre su lomo y llevándolos hacia los montes y lugares altos, salvándoles de morir ahogados. Bajaron las aguas y todos siguieron su vida tranquila, pero sin embargo, las aguas no volvieron del todo a su lugar original, y se le da esta razón a la existencia de muchas islas pequeñas (que hacen de Chiloé un gran archipiélago); y por la misma subida de agua, hubo mucha gente que no alcanzó a ser salvada por Ten Ten Vilú, por lo que fueron arrastrados por las aguas, pero según el mito, en vez de morir ahogados, se convirtieron en toninas y lobos marinos (especies de la zona). Hasta que fue esta vez Ten Ten quien se encolerizó y comenzaron a hacer erupción todos los volcanes y la población tuvo que mudarse a otros lugares más seguros. Sin embargo, dentro de las leyendas y mitos que conforman la Mitología mapuche no existe mención alguna a una tierra ancestral que haya sido tragada por las aguas ni mucho menos que su nombre haya sido Mu, ni que su pueblo haya provenido de tal tierra inexistente.

El hundimiento de estas tierras, sin embargo, parece haberse producido por la inminente colisión de esta isla con la placa sudamericana, que está deslizándose continuamente sobre el fondo del océano Pacífico, dando lugar al hundimiento de Mu bajo la corteza y la formación del altiplano boliviano, de formación bastante reciente.[cita requerida]. No obstante, desde la aparición del Homo sapiens hace 200.000 años en África hasta la actualidad, la subplaca de Nazca se ha deslizado sólo 500 metros bajo el continente americano (a razón de 2.5 cm anuales), lo que invalida esta teoría[cita requerida].

Michel Desmarquet en su libro Thiaoouba Prophecy (1993) informa que Mu (Lamar) fue colonizada hace 250,000 años por extraterrestres, quienes serían ancestros de la actual raza polinesia, trajeron el perro, el armadillo y el puerco. Eran muy avanzados espiritual y tecnológicamente, fundaron 19 ciudades, 7 de ellas sagradas y en la capital Savanasa construyeron una pirámide 3 veces mas grande que La Gran Pirámide de Giza. Hace 200,000 años se expandieron por Nueva Guinea y el sudeste de Asia (el oeste de Mu), también en Centroamérica y Sudamérica no muy lejos del lago Titicaca). En Tiahuanaco se construyó un enorme puerto, en ese entonces había un mar interior (ahora Brasil) que conectaba con el océano Atlántico. Llegaron a la Atlántida hace 30,000 años y a Europa hace 17,000. Influyeron en los griegos (el alfabeto griego es el mismo de Mu), en el norte de África dieron conocimientos materiales y espirituales a los árabes (los números arábigos provienen de los mayas-atlantes de Mu), construyeron la Gran Pirámide en Egipto (cada vez que ellos consideraban que una nueva colonia tenía el potencial de ser grandiosa, tanto espiritual como materialmente hablando, construían una pirámide). Luego hace unos 14,500 años atrás un cataclismo volcánico, en el que se crean las montañas en toda América, destruye el continente de Mu. Nunca más se volvió a ver el esplendor de esta civilización.

Todas las similitudes de culturas y leyendas argumentadas para apoyar esta hipótesis son compatibles con la teoría de la Llegada del hombre a América a través del Puente de Beringia durante una glaciación, cuya fusión da lugar a las leyendas del hundimiento continental en las culturas a ambos lados del estrecho de Bering.

Historia

El primero en proponer la existencia del continente Mu como una posibilidad fue el coronel James Churchward, oficial del ejército británico en la India. Todo empezó cuando se hizo amigo de un sumo sacerdote de un templo hindú que tenía en su poder unas tabletas de barro que habían sido guardadas y olvidadas a lo largo de los años por los sacerdotes hindúes. Con el paso del tiempo, Churchward y el sacerdote hindú fueron descifrando la existencia de una civilización madre que había crecido, florecido y repentinamente decaído. Churchward siguió recopilando datos de este enorme rompecabezas cuyo resultado fue una extensa imagen de Mu narrada en el libro Mu el continente perdido.

Sin embargo, otra versión de la historia, mucho más escéptica, dice lo siguiente: Que todo habría sido originado por un error de traducción.

En 1864, el abate Brasseur estaba intentando traducir un códice maya usando un “alfabeto” compilado por el conquistador Diego de Landa.

Ahora bien, la escritura maya era algo similar a la japonesa o la egipcia, ya que usaba ideogramas que también tenían valor fonético: por lo tanto carecía de alfabeto. Lo que el español había encontrado era un conjunto de símbolos que, leídos en voz alta, sonaban como las letras del alfabeto español.

Brasseur entendió que el códice narraba una catástrofe volcánica que había destruido un continente entero. Su nombre se expresaba en dos símbolos que correspondían a las letras “M” y “U”. Nacía Mu.

Apenas cuatro años después apareció en escena el coronel James Churchward. Churchward decía haber descubierto en las bóvedas de un templo hindú toda una biblioteca de tablillas escritas en una lengua desconocida. En ellas había logrado descifrar toda la historia, la ciencia y la filosofía de Mu.

Posteriormente Churchward escribiría una decena de libros sobre Mu. En ellos convertiría a Mu en la Atlántida del Pacífico, atribuyéndole una antigüedad que oscilaba entre los 25.000 y los 20.000 años. Mu desplazaba a la Atlántida como origen de todas las civilizaciones conocidas, desde la egipcia hasta la maya, incluyendo también a los atlantes. En la sabiduría de Mu se habían originado tanto la Biblia como los principios de la masonería. Sus habitantes habían ido tan lejos como para hacer revelaciones acerca deJesucristo, que recién iba a nacer muchos milenios después.

En la actualidad los libros de Churchward se siguen reeditando y ofreciendo en Internet. En algunas páginas de “turismo energético”, Lemuria y Mu aparecen encarnando “el espíritu de Hawái”.2

http://es.wikipedia.org/wiki/Mu_(continente_perdido)

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Borneo es (en los años 20-30) uno de los últimos lugares exóticos y casi desconocidos del mundo, una gigantesca selva virgen donde aún hay mucho por descubrir. Situada al sur de la península malaya y rodeada por Sumatra, Java y las islas Célebes (además de un sin fin de diminutas islas sólo parcialmente cartografiadas) atrae a muchos aventureros por sus promesas de riqueza y a científicos por sus misterios aún por descubrir. También hay rumores sobre antiguas ruinas y criaturas aún más extrañas en lo más profundo de las selvas que pueden atraer a los buscadores más exóticos. En la ficción de los años 20 y 30 Borneo es el epitome del territorio salvaje e indómito, así aparece en películas como East of Borneo o en las revistas pulp,  como los relatos ambientados allí de Carl Jacobi  y Hugh B. Cave o The Spottef Panther de James Francis Dwyer.
Cierto que la era dorada de la piratería en esta zona ha quedado ya muy atrás para los años 30, lejos quedan las expediciones españolas de la década de 1850, desde sus bases en Filipinas, o los enfrentamientos entre los piratas, particularmente los temidos tigres de Mompracem, y el ya mencionado James Brooke. Sin embargo no es una lacra que haya desaparecido totalmente, aunque ahora los piratas utilizan naves de vapor (e incluso en alguna ocasión aviones) más que los tradicionales praos de fondo plano para llevar a cabo sus asaltos, en ocasiones desde algunas de las múltiples islas sin explorar antes mencionadas, sobre navíos de línea y barcos mercantes.
La mayor parte de la isla es una posesión colonial holandesa,  mientras que el extremo norte está dominado por los británicos,  estando dividido en tres provincias o regiones separadas: Sabah, que es administrada por la North Borneo Chartered Company, el sultanato de Brunei,  actualmente un protectorado británico aunque aún es gobernada por un sultán,  y Sarawak, que se trata de un caso mucho más curioso. Fue  un estado vasallo de Brunei hasta 1841, cuando la recibió en posesión el aventurero británico James Brooke como premio por colaborar en ahogar una revuelta local, utilizándolo como base para  su lucha contra los piratas y los cazadores de cabezas. Hoy  es gobernada de forma absoluta por su  sucesor Charles Vyner Brooke, un personaje mucho menos pintoresco que su antepasado,  un gobernante absoluto al modo oriental, pero  nacido y criado en Londres, además de educado en Oxford y que mantiene buenas relacionados con el Imperio.
Mientras que la costa de Borneo ha recibido diversas influencias y establecido contactos comerciales con la India o China desde la antigüedad y con occidente desde el siglo XVI, el interior ha permanecido más aislado, desarrollándose un fuerte contraste entre una y otra región.  En especial los chinos, y sus descendientes nacidos en Malasia (normalmente de madre nativa) conocidos como chinos de los estrechos o Peranakan,   ocupan aún posiciones importantes en el comercio, sobre todo de Sabah y Sarawak, mientras que los occidentales (especialmente en la parte holandesa)  dominan las instituciones coloniales, militares  y educativas.  El término malayo se utiliza a menudo para referirse a todos los borneanos de religión musulmana  que residen en la costa, mientras que dayak se reserva a las más independientes tribus del interior (de las que hablaremos más adelante).
La forma más sencilla de acceder a estas regiones aisladas es a través de alguno de los grandes ríos de la región, que en muchos casos sirven como única posible arteria de comunicación, pero aún entonces son ríos plagados de peligros, de los cuales los cocodrilos y los rápidos no son los menores.  En la costa y cerca de la desembocadura de muchos ríos, especialmente en la costa oriental, aparecen los manglares, territorio incierto entre el mar y la tierra  en que los mangles (árboles con gran resistencia a la sal) prosperan. El norte y, especialmente el  centro de la isla, es muy montañoso y de aún más difícil acceso lo que hace que allí el dominio colonial sea más nominal que real. En algunas zonas sin embargo se han abierto, con gran esfuerzo, precarias líneas de ferrocarril de mercancías ganando con gran esfuerzo terreno a la selva.
La isla cuenta con abundantes riquezas naturales, incluyendo las maderas exóticas, el caucho e incluso diamantes (normalmente diamantes pequeños arrastrados por los ríos y cribados cerca de la desembocadura) también es importante el comercio y producción de copra (pulpa de coco de la que se extrae aceite), realizada aún en gran medida de forma artesanal por los nativos.
La flora y  fauna de Borneo es muy variada, y muy imperfectamente conocida por los científicos. Posiblemente el más famoso habitante de estas junglas sea el orangután, el único simio antropoide nativo de esta región del globo (si exceptuamos claro el caso polémico  del Megaprimatus y su refugio en la cercana Isla Calavera) aunque si existen multitud de especies de monos y macacos.  También podemos encontrar en sus junglas elefantes asiáticos y  rinocerontes de Sumatra, osos malayos, jabalíes y ciervos de diversa especie; pero el mayor peligro pueden ser las múltiples variedades de serpientes que pueblan el área: tanto de las variedades venenosas, que incluyen la cobra real,  como las constrictoras, especialmente la pitón reticulada, que puede superar los seis metros y, se dice ,tragarse a un hombre entero. Sin embargo no existen tigres en Borneo y  el único gran felino de importancia es la esquiva pantera nebulosa, un cazador nocturno casi desconocido por los científicos y que raramente ataca al hombre.
Cazadores de cabezas…
Pese a que la costumbre de la caza de cabezasentre los  habitantes del interior de Boreno, los dayaks, está oficialmente prohibida y perseguida por todas las administraciones que gobiernan alguna parte de Borneo (y ha sido especialmente perseguida por la dinastía Brooke y sus soldados, los conocidos como Sarawak Rangers) , pero ni mucho menos está erradicada. La mayoría de estas se producen en luchas entre tribus y entre clanes pero ocasionalmente el cráneo de un occidental ha pasado a decorar la baranda de una longhouse,casa comunal,  dayak.
Los clanes y las tribus guardan disputas étnicas y territoriales que estallan con facilidad. Es una creencia generalizada que la cabeza es la residencia de una de mas múltiples almas que posee el ser humano y que al hacerse con la cabeza de un enemigo se obtiene fuerza y poder. En algunas tribus era costumbre que una muchacha no aceptara a un pretendiente que no hubiera conseguido uno de estos trofeos. Se valora más la astucia y la sorpresa que la mera fuerza a la hora de hacerse con ellas. Las cabezas posteriormente eran expuestas en postes, durante el proceso de descarnación, y después exhibidas en lugares privilegiados de la longhouse de la tribu. El arma tradicional para estas prácticas es el mandau, o parang en indonesio, unos terroríficos machetes con elaboradas decoraciones, a menudo realizadas con cabellos humanos.
El  término dayak (también dayakos o dyaks) se utiliza para referirse a diversas poblaciones y tribus nativas (Iban, llamados también dayaks del mar, Bidayuh, Kayan, Kenyah y Ngaju son los más importantes, pero ni mucho menos los únicos)  que pueblan amplias regiones de la isla de Borneo, para distinguirlos de las poblaciones más afectadas por otras culturas; en realidad se trata de un grupo muy heterogéneo que proviene de distintas migraciones a lo largo de los siglos desde el continente, Sumatra o Java y muestran una variedad interna considerable, pero a ojos de los extranjeros a menudo es difícil distinguirlos. Los nativos, salvo los iban que según parece constituyen la última oleada migratoria en llegar a la isla, no utilizan el término dayak para referirse a si mismos e incluso lo consideran peyorativo o ofensivo.
Existen decenas de idiomas hablados por las distintas tribus   a su vez divididos en dialectos, derivados del aislamiento casi total de muchas de estas poblaciones  (en términos de juego esto suele representar un problema grave, ya que los personajes suelen poseer únicamente un número muy limitado de idiomas, aconsejo dejar el realismo a un lado en este punto y permitir una única habilidad de “Idiomas dayakos” para representar un conocimiento general de todo este babel selvático).
La mayoría viven en “longhauses” comunales, construcciones de madera y palma sobre postes elevados que agrupan a todo un clan bajo un único techo, con dependencias unifamiliares, separadas  en su interior (llamadas en iban bilek). Estas longhouses están gobernadas por un jefe, hereditario en algunas tribus, electo en otras, pero no existe unidad política más allá de este nivel fuera de laxas alianzas y lazos de amistad tradicionales.
La principal actividad económica es el cultivo de arroz en las colinas que rodean los ríos, así como la caza; crían también cerdos (que suelen vivir debajo de la longhouse y se  alimentan de los desperdicios que caen de ella), perros y gallinas. También cultivan pequeñas parcelas de tabaco, que utilizan para mascar o para liar gruesos cigarros, a menudo deficientemente secados. También producen un fuerte licor de arroz (llamado borak entre los kanyan) que consumen en grandes cantidades durante alguna de las múltiples celebraciones religiosas o profanas.
También existen algunas poblaciones, como los punams, berusu y basap, que siguen siendo nómadas, es decir  que no residen en longhouses ni cultivan arroz (viviendo únicamente de la caza y la recolección), y que los mismos dayaks consideran  primitivos y salvajes, aunque magníficos cazadores.
Para la caza, y también para la guerra,  utilizan largas cerbatanas, de más de dos metros, cargadas con dardos de bambú impregnados de un veneno paralizante (aunque una dosis lo bastante alta puede provocar la muerte al detener la respiración o el latido del corazón), cuya formula de elaboración varía de una tribu a otra. Estas cerbatanas también cuentan con una punta metálica, que permite usarlas como lanzas si es necesario. Los dayaks no desprecian el uso de una buena emboscada y son maestros moviéndose por la selva, a menudo un miembro de la partida de guerra atraerá la atención hacia él, mientras sus compañeros se acercan en silencio desde otro lugar.  Además de para obtener cabezas-trofeo, la guerra puede servir como fuente de esclavos, pero estos suelen ser poco numerosos y su situación (en comparación con los hombres “libres”) no demasiado dura.
El vestuario también varía mucho, y en gran medida está siendo sustituido por modas foráneas en los últimos años. Tradicionalmente utilizan taparrabos, sombreros hechos de palma y diversos tipos de  turbantes; también suelen llevar, collares, anillos,  pendientes (los guerreros a menudo realizados con dientes de depredadores)  y a menudo dilatadores;  es bastante común la práctica de limarse los dientes en punta  o el empaste con oro o cobre. En tiempos de guerra utilizan vestuarios más llamativos, con escudos ovalados pintados, sombreros a los que añaden plumas y placas de piel de animal curtida, para proteger el pecho y la espalda.
Los tatuajes, en ocasiones de cuerpo entero, tienen también una significación mágica y espiritual para los dayaks, aunque las costumbres concretas varían mucho de un pueblo a otro. Los motivos incluyen aves, plantas, diseños abstractos y figuras antropomórficas y  reflejan las hazañas y victorias de su portador, entre otras cosas indican el número de cabezas obtenidas en la guerra. El primer tatuaje, a menudo en el cuello,  normalmente se obtiene en la adolescencia tras sufrir un ritual de iniciación que puede ser bastante cruento e identifica al portador como miembro, y guerrero, de una tribu determinada.
A lo largo de los siglos muchos dayaks se han convertido al islam (y más recientemente el cristianismo, en alguna de sus múltiples denominaciones), especialmente en la costa; pero una parte significativa siguen siendo fieles a la religión tradicional, que entre los iban se conoce como kaharingan  y entre los kenyha como Bungan Malan Peselong Luan. Se trata de creencias de tipo animista: una visión del mundo en que espíritus, buenos, malos y neutrales, animan cada elemento de la existencia, sean lugares, animales, plantas, rocas o seres humanos, vivos y muertos. Por ello existen multitud de normas, ritos y costumbres para llevar a cabo todas las acciones cotidianas, especialmente la caza, sin ofender a estos seres inmateriales que pueden descargar sobre el ofensor la enfermedad y la desgracia. También por eso algunas de las zonas de la selva son consideradas tabú y cualquiera que penetre en ellas (por ejemplo antiguos cementerios) puede arriesgarse a provocar la ira de cualquier comunidad dayak.
Durante décadas algunos dayaks, aunque se desconoce la etnia concreta, han servido como asesinos y sicarios de la siniestra organización llamada Si-Fan y el más famoso de sus líderes, el conocido como Doctor Fu Manchú. Esto nos lleva a suponer que dicha organización poseé alguna clase de base o establecimiento en la isla.
…y cazadores de orquídeas
Aunque para los años 30 ya ha pasado la “orquideomanía” de finales del siglo XIX lo cierto es que aún se pueden obtener pingues beneficios por una de estas plantas, si pertenece a una especie rara o (aún mejor) desconocida hasta el momento. Muchas personas de buena posición económica (entre ellos el famoso detective Nero Wolfe)  poseen  invernaderos dedicados al “coleccionismo” de estas plantas exóticas, procedentes de diversos países tropicales. Suelen ser plantas de colores y formas espectaculares, pero  en muchos casos de olor más bien desagradable, se cuenta incluso la historia de una orquídea con un olor tan fuerte que podía provocar la muerte al infortunado que la oliera.
Aunque el principal campo de los buscadores de orquídeas sea centro y Sudamérica (especialmente Colombia)  las junglas de  Borneo son un  lugar perfecto para encontrar muchas  especies de orquídeas y, debido a su inaccesibilidad, también el lugar ideal para que se esconda alguna especie aún por descubrir (y por tanto de precio desorbitado).
En ocasiones se habla de la esquiva Orquídea Sangrienta, una planta rarísima que sólo crece en una región excepcionalmente remota del centro de la isla y que los dayaks, que la conoce como kling,  consideran una panacea para todos los males, e incluso capaz de alargar la vida. Sin embargo también se dice que esa misma región está poblada de pitones excepcionalmente desarrolladas debido al consumo de dicha planta por sus presas.
Monolitos y dragones
Cerca de la frontera interior de Sarawak, en una región de tierras altas de difícil acceso habita la tribu kelabit, uno más de los múltiples pueblos que se agrupan bajo el paraguas de “dayak”. Son, por su situación en tierras altas (más de 1200 metros de altitud media) de difícil acceso y siguen manteniendo la mayor parte de sus costumbres tradicionales. Entre ellas se encuentra la práctica, única entre los habitantes actuales de Borneo, de elevar monumentos megalíticos en honor a sus difuntos, cubiertos con intrincados símbolos de origen incierto. Y aún más curioso, a menudo (cuando pueden conseguirlas a través de un largo proceso de intercambio intertribal) los huesos son enterrados dentro de antiguas jarras de origen chino conocidas como jarras de dragón. En realidad los dragones son presencia constante en la iconografía y la mitología de este pueblo remoto.
Esta unión de construcción megalítica y simbolismo dracónico haya llamado ya la atención de alguno de nuestros lectores más versados en los asuntos de lo oculto. De ser así no será necesario mencionar las similitudes con historias y mitos que relacionan megalitos y dragones en otras partes del globo, como las recogidas en puntos de Gales,  Iraq, el Líbano, Ceilán o Providence (Rhode Island). Mitos que en muchos casos han demostrado tener una directa vinculación con las criaturas conocidas como lloigor. Debemos recordar que en el cuerpo de los Mitos los lloigor (no confundir con la divinidad conocida con el mismo nombre, gemela del terrible Zhar) están vinculados al supuesto continente antiguo de Mu,cuya localización especulativa en el pacífico lo situaría cerca de la isla de Borneo. En el mismo sentido también se puede señalar supuestos avistamientos de grandes saurios en las selvas de Borneo.
Por supuesto estos monolitos, casi perdidos en la jungla, son considerados un lugar sagrado por los kelabit, y la investigación en cualquiera de ellos se ve dificultada increíblemente por los prejuicios y supursticiones que convierten estos lugares en tabú, además de los otros peligros naturales y sobrenaturales que conllevaría dicha pesquisa.

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Kumari Kandam o Kumarikhandam nombres dados a una gran isla o continente legendario, sumergido, supuestamente, al sur de Kanyakumari, en la extremidad meridional de la India. Kumari Kandam ha sido modernamente asimilada a la también mítica Lemuria. En cualquier caso la leyenda supone que está hundida bajo el océano Índico.
Según las tradiciones tamiles, los drávidas procederían de Kumarikhandam, una isla sumergida hace milenios al sur de la India. Las epopeyas como el Shilappadikaram y el Manimekhalai describen a la ciudad sumergida de Puhar. De acuerdo con la leyenda existían dos ríos principales en Kumari Kandam; el Pagliyaru y el Kumari, y también se encontraban montañas. El primer “Sangam” de los tamiles, Idai Sangam, se considera situado en Kumari Kandam.
En Mahabalipuram, cerca de Chennai, se han descubierto ruinas sumergidas que pueden haber sido uno de los factores para el origen del mito actual de Kumari Kandam.

Cientos de miles de años, los continentes comenzaron a la deriva, y de diferentes continentes se formaron. Y después de mucho tiempo, los primeros seres humanos nacieron en la tierra alrededor de 400.000 años atrás. Durante el final de la última edad de hielo, la temperatura de la tierra comenzó a subir, las grandes masas de hielo y los glaciares comenzó a derretirse, y por lo tanto el nivel del mar comenzó a subir. Durante este período, 12.000 años atrás, Dravidian la India península fue tragado por el mar siempre en aumento. Diversas investigaciones oceanográficas han demostrado que el nivel del mar en la península de la India ha aumentado en 100 metros en los últimos 14.500 años. No había habido tres episodios principales de las fluctuaciones del nivel del mar resultante de la sumersión del continente Kumari que existía en el sur de Kanya Kumari (Sobre 14.500 años atrás, Sri Lanka estaba conectada con la Península India!)
El área había sido gobernado por el rey Pandya , y hay un montón de evidencias dispersas literaria a esta tierra perdida de los tamiles. Como por Adiyarkunallar, una masa enorme que se extiende desde Kanyakumari a una distancia de 700 kavatams (unidad desconocida, en desuso) se hundida en el mar. En esta civilización, Kumari Kandam tierra fue dividida en 49 territorios (Nadu). Había montañas, y también tenía dos principales ríos Pahruli y Kumari.

La primera civilización que conocemos hoy en día es la civilización sumeria establecido en Mesopotamia (actual Irak) alrededor de 4000 AC. Después de esto fueron la civilización egipcia , y luego la civilización del valle del Indo . Sin embargo, la civilización Tamil alrededor de Kumari Kandam había sido mucho antes que esto, que lo pondría a la primera en la escala de tiempo de la civilización de la humanidad. Lo que es aún más interesante es que, muchos de renombre mundial investigadores también afirman haber descifrado el guión del Indo de Tamil.
Sin embargo, muy lamentablemente, lo único que se conserva hoy en día es la literatura Tamil obras de la tercera Sangam. Todo lo demás se pierde en el mar, y en el tiempo, la gente de la civilización fueron tragados por el mar. Es una tragedia de una magnitud enorme. La calidad de vida de los antiguos tamiles en Kumari Kandam debería haber sido extraordinariamente sublime.

misterios-ancestrales

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Según James Churchward, coronel británico retirado, que había servido en los Lanceros de Bengala en la India, conoció a un rushi, o sumo sacerdote indio, que tenia en su poder una biblioteca de tablillas de piedra escritas en naacal la lengua nativa de Mu. Según la teoría de Churchward , fundada en las tablillas naacal y en las tradiciones orales de las islas del Pacifico y de partes de América central y del sur ,los primeros seres humanos tuvieron su origen en Mu , hace unos dos millones de años, su ciencia, incluida la capacidad de manipular la gravedad, había avanzado mucho más que la actual. Pero hace aproximadamente 12.000 años, se produjo la tragedia….Hercólobus ?. A consecuencia de ella , el Continente Mu , se sumergió en el océano Pacifico, lo unico que quedo , fueron unas pocas islas desparramadas, que sobrevivieron sobre las aguas. Los grandes e inexplicables restos encontrados, en varias islas del Pacifico y las grandes estatuas de cabezas en la isla de Pascua, no pudieron ser construidas , por la fuerza humana, en unas islas de población limitada como las actuales. De los pobladores del antiguo Mu, se presume que murieron 60 millones de personas, los que sobrevivieron colonizaron en definitiva los otros continentes. Se dice que hay una gran cantidad de textos budistas, que mencionan una tierra que según parece se encontraba en el océano Pacifico. Se alude a su vez , sobre la existencia de una prueba bastante contundente, hay una serie de indicios de una emigración masiva ocurrida, hace miles de años desde la zona este del Pacifico. Estos indicios sugerirían que varias civilizaciones antiguas tendrían un origen común en Mu. Esta son el antiguo Egipto, Asiría, las civilizaciones del valle del Indo, el Perú preincaico, y en menor medida las culturas pre-mayas. Compartían similitudes artísticas, arquitectónicas y todas ellas utilizaban un sistema de escritura jeroglifica. Existen muchas ruinas en las islas de los mares del sur como la isla de Easter, Mangiagia, Tonga, Ponape y las islas Marianas que parecen recordar los tiempos de Mu. En Uxmal, Yucatán, hay una inscripción en un templo en ruinas que conmemora a “ Las Tierras del Oeste , de donde venimos “ y una pirámide fue construida en el suroeste de la ciudad de Mexico, con unas inscripciones en memoria de “Las Tierras del Oeste” mito o realidad ? …………….

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El planeta Tierra esconde los más antiguos secretos entre sus mares y sus montañas y aún le queda mucho a la humanidad por descubrir. Sin embargo hay algunos mitos que ya han sido desmentidos aunque las respuestas a sus preguntas no han sido contestadas. este es el caso del continente perdido Lemuria.

Los secretos de la Tierra

El planeta Tierra ha visto tantas civilizaciones nacer, crecer, dominar y caer que entre sus restos alberga los más preciosos tesoros. Existe un mundo de exploración aún para aquellos que disfrutan de la arqueología y los misterios ocultos.

Hace poco escribimos sobre un nuevo descubrimiento de una pirámide milenaria escondida bajo una montaña en Bosnia y también sobre los misterios sin resolver de la Atlántida, pero estos son solo algunos casos de los misterios que se guardan en el interior de nuestro planeta.

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Continentes perdidos: Lemuria

Lemuria es un continente perdido propuesto por Philip Lutley Sclater en el siglo XIX, más precisamente en 1864. Se ubicaba en el Océano Índico y conectaba y comprendía tierras actuales como las de Sudáfrica, Madagascar, Sri Lanka (Ceilán), Sumatra, Australia, Nueva Zelanda y alguna parte del Océano Pacífico.

Philip Lutley Sclater era un geólogo inglés que se dedicó a explorar e intentar entender estos extraños mundos como eran África, Asia y Oceanía. En uno de sus trabajos postuló que debía existir un continente que conectase las tierras de Sudáfrica y las de la India ya que la presencia de lemures en ambos continentes era algo imposible.

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Está claro que los animales pueden emigrar de una parte del planeta a otra, pero la falta de otros tipos de lemures en la ruta que debían haber recorrido para alcanzar desde un punto a otro hacen pensar que deben haber viajado de otra forma.

Está claro que el nombre Lemuria fue propuesto ya que la principal hipótesis nace de la explicación de como estos pequeños mamíferos están presentes en los dos continentes.

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El continente perdido desmentido

Después de que la ciencia siguió avanzando y los estudios geológicos consiguieron nuevos logros la teoría sobre la existencia de Lemuria fue desmentida. La explicación de la imposibilidad de este continente perdido se explicó mediante la teoría de las placas tectónicas.

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La teoría de las placas tectónicas explica que la creación de los continentes tal y como los conocemos son en realidad el fruto de una separación de un gran continente conocido como Pangea.

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A pesar de que la explicación de la no existencia de este continente es totalmente válida no se han encontrado explicaciones para la existencia de lemures tanto en Sudáfrica y la India. Esta es una incógnita que sigue abierta hasta el día de hoy.

http://www.ojocientifico.com/3775/continentes-perdidos-el-mito-de-lemuria

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por momofuko

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Hace más de 10 mil años la geografía de la Tierra era diferente a como es en la actualidad. Existieron dos continentes más, uno de ellos ubicado en medio del océano Pacífico y que en las leyendas es conocido como “Tierra de Mu” o “Lemuria”, y el otro ubicado en el océano Atlántico en el hemisferio norte y que corresponde a la legendaria “Atlántida”.

En cada uno de esos dos continentes habitaba una raza de hombres con una civilización muchísimo más avanzada que nuestra civilización actual y su poderío abarcaba todo el planeta. Esas dos razas fueron rivales en una lucha de poder que los llevó a protagonizar una terrible guerra, con poderosas naves aéreas y armas atómicas, que trajo una consecuencia fatal que fue el hundimiento de esos dos territorios bajo las aguas del océano, además del emergimiento de otras masas de tierra antes sumergidas provocando una modificación de la morfología en las costas de los continentes y un cambio climático global producto de la alteración del eje magnético de la Tierra. El día del desastre está descrito en la “Crónica de AkakoR”* de Karl Brugger:

      “…El crepúsculo cubría la superficie de la Tierra. El sol brillaba todavía, mas una bruma grisácea, grande y poderosa, comenzaba a oscurecer la luz del día. Signos extraños se mostraban en el

cielo

      Un sol rojo y un sendero negro se cruzaban entre sí. Negro, rojo, las cuatro esquinas de la Tierra estaban rojas…

      Las dos razas de dioses, comenzaron a disputar. Quemaron el mundo con calor solar y trataron de arrebatarse el poder la una a la otra…

      El

curso

     de los ríos quedó alterado, y la altura de las montañas y la fuerza del sol cambiaron. Hubo continentes que quedaron inundados…”

Además de la destrucción de Atlántida y Lemuria, la desolación llegó a las civilizaciones de los planetas Marte y Venus.
La Isla de Pascua y sus alrededores es vestigio de la Tierra de Mu o Lemuria.

Lemuria o Tierra de Mu

El “coronel” inglés James Churchward en 1868 descubrió en un templo-colegio en la India unas tablillas con inscripciones antiguas en bajo relieve. Se hizo asistente del Sumo Sacerdote para poder revisar los archivos secretos del templo donde se ocultaban las tablillas de arcilla, redactadas por los Naacales (Hermanos Santos), en la Madre Tierra desaparecida llamada Mu.
Las Tablillas contaban la génesis del mundo y la historia de la sumersión de Mu, doce mil años antes de nuestra era.
El pueblo de Mu llamábase Uighur y su capital se situaba en Asia. Su apogeo habria sido hace 75 mil años, pero el imperio se remontaría a 150 mil años y más. El coronel jamás brindó pruebas de la existencia de esas tablillas indostánicas.
Otro investigador, el profesor Koslov, bajo las ruinas de Khara-Khota en el desierto de Gobi encontró un sarcófago que tenía los emblemas de Mu: una M, el Tau y un círculo atravesado verticalmente por un diámetro.
El escritor J.J. Benítez en su libro “Los Visitantes” cuenta la historia del científico Daniel W. Fry, quien fue abducido por una nave extraterrestre el 4 de Julio de 1959. Cuando el científico se encontraba abordo trató de memorizar cada detalle del interior de la nave, y le llamó mucho la atención un emblema grabado en el respaldo del asiento con una representación simplista de un árbol y una serpiente. Los seres se comunicaron en forma telepática con él y le dijeron lo siguiente:

      “Nuestros ancestros vivían en la Tierra, como se lo habrá imaginado al ver el emblema; estaban muy avanzados y vivían en el sitio que las leyendas de los terrestres llaman Lemuria o Mu. Por otra parte, el desarrollo científico del continente de la Atlántida también era muy avanzado, al extremo de que sus científicos aprendieron a

manejar

     la energía atómica con más habilidad de la que ustedes tienen actualmente. Había cierta rivalidad entre ambas naciones y el desastre era inevitable…”

En relación a esto mismo, el gran científico Albert Einstein poco antes de su muerte tuvo una conversación con un amigo suyo:

      “Einstein: – Los platillos voladores existen, y el pueblo que los posee es un pueblo de seres humanos partidos de la Tierra hace veinte mil años.

      Su amigo: – ¿Por qué vienen aquí?

    Einstein: – Les gusta regresar a la Tierra para estar al corriente de la historia de los hombres. Es el retorno a las Fuentes…”

La Atlántida

La información sobre la civilización Atlante fue entregada por primera vez por Platón, y toda la demás información proviene de Edgar Cayce, sanador holístico y psíquico, y de fuentes de información “canalizada”, como es el caso de los Cassiopaeas:

      “la civilización Atlántida (o Atlante) existió por mucho tiempo y se extendía bastante por todo el globo, no necesariamente confinada al semi-legendario “continente de Atlántida”.

      Aparentemente, el viaje interplanetario era tan fácil para los Atlántidas como es para nosotros hacer un viaje a la tienda. Tenían bases en la Luna, bases en Marte; los monumentos de la Luna y Marte son de origen Atlántida; también tenían allí algunos de sus cristales gigantes, y éstos eran utilizados para recolectar energía cósmica y solar como fuente de poder…

    “…la población del mundo era de más de 6 mil millones, y después de la destrucción sobrevivieron 19 millones.”

Imagen enviada

Fuentes:
“Die Chronik von Akakor” (Crónica de Akakor), Karl Brugger, Econ Verlag, Dusseldorf, ©1976
“Histoire Inconnue des Hommes Depuis Cent Mille Ans” (Historia Desconocida de los Hombres desde hace cien mil años), Capítulo VII. © Robert Charroux, Empresa Editora Zig-Zag, S.A. 1966, Santiago de Chile.
“Los Visitantes”, ©1982 J.J. Benítez, Editorial Planeta, S.A.
“Cassiopaea Experiment”, © 1997-2004 Arkadiusz Jadczyk and Laura Knight-Jadczyk

http://ccoo-chilecomparte.blogspot.com/2012/02/la-guerra-fatal-entre-la-atlantida-y.html

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Según la arqueología tradicional, la llamada “civilización” tuvo origen en Mesopotamia y en Egipto, hace aproximadamente 3000 años antes de Cristo. La concepción histórica clásica hace coincidir la aparición de la civilización con el inicio de la Historia, o bien, con el comienzo de la escritura.
Antes de eso, según los historiadores “académicos”, había sólo un conglomerado de tribus, escasamente identificadas, que pertenecían oficialmente al neolítico. La Historia oficial también asevera que estas tribus no practicaban la agricultura, no observaban las estrellas y no conocían la escritura. En efecto, de repente, alrededor del 3000 a.C., surgieron civilizaciones casi simultáneamente en Mesopotamia y en Egipto (y, después de pocos años, también en Caral, Perú; en el valle del Indo y en China).
A esta teoría tradicional se opusieron otras en los últimos años, las cuales consideran la hipótesis de que el nacimiento de las civilizaciones sobre la Tierra es mucho más antiguo.

Los sostenedores de estas teorías piensan que antes del acontecimiento hoy llamado “diluvio universal”, casi mundialmente reconocido como un período de trastornos y catástrofes de excepcional escala, que se sitúa del 12.000 al 9000 a.C. y que coincidió con el fin de la glaciación de Wisconsin-Würm, se desarrollaron civilizaciones antediluvianas en varias zonas del planeta, las cuales quizá no sólo mantenían contacto entre ellas por vía marítima, sino que también conocieron la agricultura y alcanzaron importantes resultados en lo que concierne a la astronomía y las matemáticas.
Estas teorías de las civilizaciones antediluvianas están basadas en fuentes escritas y en hallazgos arqueológicos. Las primeras son abundantes, aunque las más conocidas son la Lista Real Sumeria, la Biblia (Génesis), los Manuscritos del Mar Muerto y la Historia de Babilonia de Beroso.
Todas ellas narran sobre reyes legendarios que gobernaron durante períodos larguísimos, el primero de los cuales tuvo que haber sido Alulim, rey de Eridu, quien, según Beroso, gobernó a partir de 432.000 (1) años antes de su tiempo. Además, hay otras fuentes, como por ejemplo el Papiro de Turín o la Piedra de Palermo, de las cuales se deduce que no sólo en el área mesopotámica, sino también a lo largo del valle del Nilo, gobernaron numerosos reyes en tiempos antediluvianos.
 Naturalmente, los historiadores tradicionales negaron la veracidad y precisión de estos textos, reduciéndolos a leyendas.
Como durante el extenso período glacial (de 110 a 11 milenios atrás) el nivel de los mares era más bajo del actual hasta 160 metros (según algunos climatólogos, hasta 200 metros), se puede proponer que probables civilizaciones ante-diluvianas se desarrollaron en lugares costeros que hoy están completamente sumergidos bajo las aguas marinas.
Existen evidencias o restos arqueológicos de civilizaciones desaparecidas bajo los mares. Los más importantes son: los muros de Bimini, las ciudades sumergidas de Canopus y Herakleion en la costa egipcia de Aboukir, los hallazgos arqueológicos en los lechos marinos frente a la ciudad de Alejandría de Egipto, las evidencias arqueológicas descubiertas en las costas hindúes, frente a Khambhat y Bet Dwarka, y el Monolito de Yonaguni, enigmático monumento sumergido y descubierto en 1987 por el buzo Kihachiro Aratake, el cual se encuentra cerca a las costas de la isla de Yonaguni, perteneciente a las islas Ryukyu, que corresponden al Japón, si bien son relativamente cercanas a la isla de Taiwán.
 Se trata de un paralelepípedo de roca, de unos 150 metros de largo y 40 metros de ancho. Su altura, respecto al lecho, es de aproximadamente 27 metros. La cima del monumento se encuentra a 5 metros bajo el nivel del mar.
Los investigadores que estudiaron el monumento, particularmente el especialista japonés Masaaki Kimura, sostienen que la inmensa roca sumergida fue modificada por el hombre en tiempos remotísimos por motivos ceremoniales.
En efecto, se ven bloques cuadrados, rampas, escalinatas, espacios destinados a ofrendas votivas y otras extrañas formaciones líticas, como la llamada “tortuga”, “la piscina triangular”, un muro divisorio de unos 10 metros de longitud, el “tótem”, una columna de alrededor 7 metros de altura.
Según Masaaki Kimura, quienes modificaron el monolito de Yonaguni, haciéndolo muy similar a un zigurat mesopotámico, debieron haberlo efectuado antes del fin de la era glacial, cuando el nivel de los mares era mucho más bajo del actual. Kimura también afirma que los autores de la obra pudieron haber sido los llamados “hombres de Minatogawa”, de quienes fueron hallados restos en la isla de Yonaguni que se remontan a hace 18.000 años. Cabe notar que los restos humanos más antiguos de las islas Ryukyu fueron encontrados en Okinawa y que se remontan a hace 32.000 años.
Si bien el Monolito de Yonaguni sigue siendo, para muchos escépticos, no más que una formación natural, no hay duda de que sus formas cuadradas y regulares hacen pensar que se trata, por lo menos, de una enorme roca modificada por el hombre por motivos ceremoniales, como es el caso de Quenco, un altar ceremonial situado cerca a Sacsayhuamán, en Cusco, Perú.

Sólo ulteriores estudios y excavaciones en las cercanías de las Estructuras de Yonaguni podrán arrojar luz sobre su verdadera naturaleza. En efecto, hasta ahora no se han descubierto restos de carbón fósil, cerámica u otros residuos de origen humano que puedan ser sometidos a la prueba de carbono 14, como en cambio sí sucedió en Khambhat, India.

YURI LEVERATTO
 Copyright 2011

Se puede reproducir este artículo indicando claramente el nombre del autor y citando la fuente http://www.yurileveratto.com/

Bibliografia: estudios del profesor Masaaki Kimura, Japon.

Copyright de las fotos: Morien institute de Masaaki Kimura.
Copyright of the pictures: Morien institute of Mr. Masaaki Kimura

(1) El valor 432.000 es muy importante en numerología. De hecho, es un múltiplo de 4320, el tiempo, en años, necesario para que el Sol surja durante los equinoccios teniendo al fondo dos constelaciones distintas

 

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YONAGUNI

En el año 360 a. C., el filósofo griego Platón describió lo que por primera vez hasta entonces no era más que un mito oral en Occidente: la leyenda de la Atlántida, una civilización muy avanzada tecnológicamente que había florecido hacia el décimo milenio a. C. Pero esa visión no es exclusiva de Platón, en todos los continentes existen leyendas similares a ésta. En Asia y el pacífico Sur hay numerosos textos antiguos que cuentan una historia asombrosamente similar. Los escritos chinos más antiguos describen un lugar llamado Peng Jia, una isla situada al este y habitada por seres humanos capaces de volar y que poseían una poción que les daba la vida eterna. Un antiguo cántico hawaiano narra la llegada de una raza mágica, venida de una isla flotante situada en el oeste y llamada Mu. Son numerosas las leyendas de una civilización prehistórica en el Pacífico. Además, los japoneses llamaban a sus emperadores prehistóricos Jim – Mu, Tim – Mu, Kam – Mu, etc., lo que quizá significa que sus ancestros fueran supervivientes de esta civilización.Sin prestar atención al nombre dado, todos esos lugares legendarios tienen algo en común: que la gran civilización de la que hablan fue destruida por una gran inundación. Hancock cuenta que durante el deshielo hubo tres grandes inundaciones. En una ocasión el nivel del mar subió hasta treinta metros. Tras las inundaciones hubo supervivientes que emigraron y extendieron su leyenda y los conocimientos de su civilización por todo el mundo. West cree que el hecho de que las grandes civilizaciones, que nacieron hace más de siete mil años, construyeran estructuras similares no es una coincidencia. Una especie de semejanza universal de diseños que se repite en emplazamientos distintos y alejados: pirámides de Egipto, templo de Angkor en Camboya, Templo del Sol en Perú, etc.Pero no sólo todas estas estructuras tienen una forma arquitectónica parecida, sino que muchas de ellas poseían una función similar. Es un hecho que muchas de las estructuras megalíticas antiguas, ya sean en Stonehenge en Inglaterra o los templos megalíticos en Malta, no sólo constan de grandes rocas cortadas y talladas por el ser humano, sino que están organizadas y orientadas según una relación astronómica o solar. Cuando Yonaguni debió de estar sobre tierra firme, se encontraba exactamente en lo que era entonces el Trópico de Cáncer.
Cerca del monumento hay una piedra a la que los científicos llaman la Piedra del Sol que podría haber sido usada como reloj o con algún propósito religioso, con una orientación en sentido norte-sur. Hancock sostiene que la arqueología es una ciencia muy limitada, ya que centra su atención exclusivamente en las cosas halladas en la superficie de la Tierra. Según él, se deberían estudiar las áreas donde pudieron vivir seres humanos antes de la gran inundación.En septiembre de 1997, Robert Schoch con Kihachiro Aratake, John Anthony West y Graham Hancock, se propusieron investigar las ruinas de Yonaguni. El equipo realizó una serie de filmaciones de estas estructuras, una de las cuales mostraba una enorme formación piramidal de 80 metros. Algunas estructuras tenían 25 metros de alto, y ángulos rectos perfectos formando escaleras enclavadas en la roca.
Otras se encontraban a sólo 10 metros de la superficie de las aguas. Descubrieron que, a cada lado de una especie de pasillo se veían dos filas de megalitos, unos encima de los otros, y los bloques horizontales tenían la misma forma que los de Stonehenge. Al salir del pasillo divisaron dos megalitos asombrosamente regulares, que la naturaleza difícilmente podría haber colocado.
Imagen 24: mapa de las ruinas de Yonaguni. Para los partidarios de que las estructuras de Yonaguni están realizadas por la mano del hombre hay más indicios, como poco, asombrosos. Por ejemplo, en la terraza superior del monumento hay formas que parecen haber sido esculpidas; la combinación de estos diseños distintos en una misma zona podrían significar una prueba de la poca probabilidad de que hayan sido formadas naturalmente. A pesar de todo esto, Schoch afirma que hay ciertas marcas que podrían ser artificiales y que no se puede excluir la hipótesis de que el hombre le diera alguna utilidad, aunque originalmente fuera una estructura natural.En julio del año 2000, un equipo de filmación de Canal Historia se sumergió en Yonaguni para ver las ruinas de cerca.
Los buzos vieron una gran estructura plana con dos lados elevados: el denominado Escenario, que puede que fuera un altar, un escenario o un trono. Aseguraron que junto al Escenario había un rostro muy similar a las antiguas representaciones de América Central, sobre todo parecido a algunas esculturas mayas.En uno de los cementerios más antiguos de la isla, situado en una colina, las tumbas excavadas en la roca no fechadas muestran una semejanza estilística con los monumentos submarinos que yacen a un kilómetro de la cosa de Yonaguni. Esto da a pensar que la civilización que construyó y habilitó las ruinas por entonces en tierra firme, bien podrían ser las mismas que construyeron un cementerio en, lo que para ellos fue entonces, sobre una montaña.

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El personaje principal de la siguiente historia es un elusivo hombre llamado J.C. Brown, quien, en 1904, era un empleado de la Lord Cowdray Mining Company de Londres, Inglaterra. El fue empleado para buscar metales preciosos en esta región de de vetas de oro, y mientras que estaba aquí, se topó con una sección de roca en el frente de un peñasco que parecía no concordar con la formación que lo rodeaba. Mientras que estaba examinando esta piedra curiosa, notó que bloqueaba la entrada a lo que parecía ser una cueva. Brown, que era un geólogo, pensó que toda la escena no era natural y comenzó a cavar en la entrada de la cueva, la cual se hallaba llena de basura y vegetación. Él comenzó a ver que no era una cueva pequeña y después de mucho cavado se encontró a si mismo en un túnel que formaba una curva hacia abajo dentro de la montaña. Equipado con linternas y los utensilios de minería, salió para explorar.
Más tarde contó que “a tres millas de la entrada del túnel me encontré con un cruce mostrando mineral con contenido de oro y más adelante, me encontré con otro cruce en donde una raza antigua aparentemente habían trabajado cobre”. El creía que los otros cruces aparecían en alguna otra parte de la montaña. El declive continuó por aproximadamente unas 11 millas dentro de la montaña donde encontró lo que él llamó “El Depósito de la Aldea” (The Village Blets), donde se encontraron muchas piezas y cuartos.
Los cuartos estaban literalmente llenos con láminas diversas, todas prolijamente inscriptas. Las paredes se hallaban forradas de cobre laminado y había colgando escudos y piezas decorativas para la pared, hechas de oro. Algunas de las láminas doradas notó que estaban grabadas con ciertos dibujos y jeroglíficos. Las piezas se abrían hacia otros cuartos, uno de los cuales parece haber sido un lugar de adoración. Además de ello, había 13 estatuas hechas de cobre y oro y un diseño de un gran sol del cual sobresalían irradiaciones doradas. La forma en la que los objetos se hallaban apiladas, le dio la sensación de que los ocupantes de la ciudad subterránea se fueron bajo el impulso del momento. Y luego se encontró frente a una escena macabra – en una pieza contó 27 esqueletos, el menor de los cuales era de unas 6’6” y el más grande alcanzaba a más de 10 pies. Dos de los cuerpos se hallaban momificados, cada uno vestido con túnicas ornamentadas y de colores. Brown pasó muchos días explorando, estudiando los jeroglíficos e imprimiéndolos indeleblemente en su mente. El estaba muy excitado acerca de este gran hallazgo arqueológico y decidió abandonar el túnel y su contenido, dejando todo exactamente tal como lo había encontrado. Él pensó que iba a regresar. Pero, en primer lugar, diestramente disimuló la entrada al túnel y marcó en su mapa exactamente donde se hallaba en la montaña.
Durante las siguientes tres décadas, las que van desde 1904-1934, las actividades de Brown parecen ser rodeadas de misterio, pero se ha sabido que él estudió la literatura y la filosofía correspondiente al continente perdido de Mu y a la civilización Lemuriana perdida, entre otros conocimientos de razas prehistóricas. Años de estudio y comparación de los jeroglíficos y pictográficos que él encontró en el túnel lo convencieron de que ciertamente, eran registros de la raza Lemuriana. Y así, después de 30 largos años, Brown salió a la superficie. Él decidió que la gloria de aquellos Lemurianos y de los artefactos dorados que aún se encontraban tranquilamente colgados en la cueva de la montaña, tendrían que ser compartidos con otros. En 1934, a la edad de 79 años, Brown apareció en Stockton, California. Era su idea organizar un grupo de gente interesada en acompañarlo, por su cuenta, hasta el Monte Shasta, y que una vez allí, ellos seguirían explorando más allá del antiguo túnel que había encontrado en 1904.
Ocho ansiosos residentes de Stockton, incluyendo al editor de un diario, un guardián de un museo, un impresor retirado, varios científicos y otros ciudadanos sólidos formaron un grupo para investigar el túnel junto a J.C. Brown. Durante seis semanas se encontraban en la noche para planear la expedición, y también para escuchar los fabulosos cuentos de Brown acerca de continentes perdidos, jeroglíficos, y las seductoras descripciones del tesoro, que parecía estar justamente al alcance de su mano. Algunos incluso abandonaron sus empleos y algunos vendieron cantidad de su propiedad personal durante estas seis semanas, tan seguros se sentían de que sus vidas se verían alteradas y enriquecidas después de sus descubrimientos notorios. El editor y el guardián del museo cuestionaron a Brown intensamente, repasando una y otra vez los detalles de su historia tan rara. Brown dio a conocer que él había pasado una gran parte de los 30 años previos buscando registros antiguos correspondientes a los Lemurianos, y su cuadro mental de los jeroglíficos en el túnel de la aldea subterránea lo habían convencido de haber encontrado el eslabón perdido en la historia de la civilización.
Y él les dijo que creía que las antigüedades de oro que había encontrado eran las de los Lemurianos o de sus descendientes. Brown incluso prometió suministrar un yate para transportar al grupo hasta tan al norte como pudiesen ir por agua. Ellos partirían el 19 de junio a las 1:00 p.m. El día amaneció claro y hermoso, y 80 ciudadanos de Stockton estaban esperando a la hora señalada la llegada de su líder. Ellos se habían reunido la noche anterior a fin de finiquitar los detalles finales, después de lo cual J.C. Brown les dijo adiós hasta la tarde siguiente. Sin embargo, Brown nunca más fue visto por alguien del grupo, y lo que le sucedió es una adivinanza de cada uno. Los miembros del grupo temieron por su vida, ya que previamente había mencionado que una vez había sido secuestrado por gente que no deseaban que esta información salga, (generalmente agencias guvernamentales); y de que apenas pudo escapar con vida. Ellos involucraron a la policía de Stockton, pero no se encontró rastro del hombre. Había desaparecido totalmente. Pero las 80 personas que esperaron en vano que apareciera en ese día de junio, creyeron en la autenticidad de su historia y ellos creen en la existencia del amplio túnel en el Monte Shasta, lleno con artefactos de oro.
Lamentablemente, J.C. Brown nunca reveló la ubicación exacta del túnel secreto en la montaña, y es altamente probable que estos tesoros de una era prehistórica nunca más volverán a deleitar la vista de otro ser humano. Envuelto en las nubes y la niebla y sellado a través de las eras en hielo y nieve, el Monte Shasta mantiene su secreto para sí, como siempre.

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El comentario de un lector hizo que me plantease realizar un artículo sobre algunas de las fuentes que ilustran esta primera gran civilización

Los relatos antiguos y arcanos declaran que la primera civilización de la Tierra tuvo su origen en el lejano Norte antes que la era glacial tomara forma y se expandiese a lo largo de gran parte del planeta. Encontramos en los manuscritos antiguos referencias de los ancestros del hombre como descendientes de la “Tierra de los Dioses”, “Monte Meru”, alude a los lejanos lugares del Norte.

 

Los chinos creían que su emperador obtenía sus poderes del dios dragón relacionándolo con el norte celestial y por ende con la estrella Draco, la estrella polar. Al relacionarlo con la estrella polar del norte, es una referencia a que los antepasados del emperador eran reyes provenientes del Espacio, esa es la verdad encerrada detrás de la coordenada del Norte. El templo solar y el trono imperial estaban dirigidos hacia el Sur mientras que el pueblo y los adoradores estaban orientados hacia el Norte; una clara señal en cuanto a su creencia de que sus reyes eran descendientes de razas superiores que una vez descendieron en las zonas lejanas del Norte. Los chinos veneraban la constelación de la Osa Mayor.

El Papiro de Ani hace referencia a los seres luminosos y sagrados que estaban en la presencia de Osiris y refieren su morada como la constelación de la Osa Mayor en el hemisferio norte del plano celeste. Los habitantes de Hiperborea estaban concentrados mayormente al norte de los Himalayas. Las convulsiones de la tierra fueron incrementando haciendo estragos y quebrantando la corteza terrestre del norte la cual era sostenida en el fondo por enormes capas de hielo que fueron derritiéndose produciendo el hundimiento de la superficie. El hombre tuvo que salir de este lugar viajando hacia el sur en busca de un mejor clima. Esta fue la civilización de Lemuria donde el ser humano era aproximadamente de unos ocho a nueve pies de estatura.

 

Muy contrario a como se ha enseñado el ser humano de esta época se encontró con las grandes bestias, los dinosaurios al descender a las áreas tropicales llenas de enormes valles de vegetación. El hombre vivió juntamente con algunas de estas criaturas. Esto se comprobará con la Ciencia en un futuro no muy lejano. Charles Fort y otros estudios han encontrado bloques con metales adentro sugiriendo la presencia humana en estas épocas remotas.

En el Gran Canyon en Colorado se han descubierto petroglíficos con dinosaurios impregnados, se puede apreciar a un Tyrannosaurus Rex erecto con su boca abierta. Aquí hay un problema para la Ciencia. Estos dinosaurios vivían mayormente en terrenos pantanosos o lugares con aguas, ya que dependían enormemente de esta sustancia para poder vivir. La Ciencia declara que esta parte del Gran Canyon no ha estado bajo agua por los últimos 40 millones de años. Esto requiere una nueva revisión acerca de estos estudios

Los lemurianos creían que los maestros cósmicos habían llegado a nuestro planeta a través de estaciones planetarias entre ellas el planeta Saturno, y Venus. La confusión de las religiones del pasado veneraban a los maestros venusianos acreditándolos como los creadores del Universo. Aquí comenzó el culto del “dios padre” que “mora en los cielos” confundiendo de esta manera el culto a Dios, el Absoluto, el Supremo, en el cual vivimos y existimos. La confusión de Dios Creador y el dios cósmico (proveniente del Espacio) ha capturado la confusión de las religiones y se refleja aún en nuestros días.

En 1868, el coronel James Churchward, quien era un oficial de la armada británica en la India, se hizo amigo del sumo sacerdote de un templo Hindú, quien le enseñó varios sets de antiguas tabletas de barro que estuvieron escondidas en las bóvedas del templo por varios siglos, abandonadas por los sacerdotes del templo a través de los años.

Con la ayuda de su nuevo amigo, Churchward aprendió como descifrar las inscripciones de las antiguas tabletas. Mientras las traducía, se dio cuenta que se había tropezado con la increíble historia de un gran continente perdido, que fue la primera gran civilización sobre la tierra. Hablaban de una gran civilización que se había alzado, florecido y decaído mucho tiempo antes que todas las conocidas por los estudiosos. Era el gran continente de Mu, la madre patria de todas las razas de la tierra.

Por largos años, Churchward siguió los pasos de esta nueva civilización misteriosa por los confines de la tierra, poniendo juntas todas las piezas de un gran rompecabezas. Después fue adquiriendo más y más información y una maravillosa imagen se empezó a formar. La impresionante figura de un vasto continente del océano pacífico y sus habitantes se juntaron. El resultado final de la inmensa labor de Churchward fue su sorprendente libro “El continente perdido de Mu”

Tristemente, después de su primera aparición en 1926, fue objeto de burla y críticas por los arqueólogos de esos días, y muy pocos tomaron sus descubrimientos y teorías de una manera seria. Fue clasificado más como ciencia ficción que como un estudio científico serio. Pero ahora afortunadamente, vivimos en una sociedad con la mente menos estrecha y se están tomando en cuenta varios trabajos monumentales como el de Churchward. Claro, no estoy tratando de decir que tenemos que estar completamente de acuerdo con su idea de que Mu era un gran continente a la mitad del pacífico, como la idea de que la Atlántida era un gran continente a la mitad del atlántico— nota mía… algunas personas llamaban a Mu pacífica =D -, pues no puede estar apoyada por los descubrimientos de la exploración con submarinos modernos y las investigaciones geológicas.

Sin embargo, de los estudios de los mapas batimetricos y las cartas geográficas del fondo del océano pacífico hechos por Gerry Foster aprendemos que hay un apoyo geológico razonable para la existencia de un gran número de islas grandes y extensas que formaron una serie de cerros a través del pacifico, que pudieron ser sumergidas por la actividad de las placas tectónicas hasta el fondo del océano. Es sabido que existe una región altamente inestable, rodeada por el llamado “anillo de fuego” de volcanes, y regiones propensas a terremotos, donde las placas tectónicas chocan entre si, además de que existen cadenas de montañas en el fondo del mar, de las que casi la mayoría son volcánicas, también hay profundos abismos conocidos como las “fosas”. También, el concepto de Churchward de cámaras de gas bajo tierra que se colapsaron después de perder su presión de gas interna suena enteramente creíble.

Es razonable poner credibilidad en la teoría de Churchward de que ha habido una gran cantidad de elevaciones y hundimientos en tan inestable océano, y que, en el reciente pasado geológico, muchas de las cadenas de islas pudieron estar en un nivel más alto sobre el nivel del mar, para formar cadenas montañosas continuas alargándose a través de una gran parte de la mitad oeste, talvez tres terceras partes, del pacífico. Si se estudian las últimas descripciones del fondo del océano pacífico como si estuviera sin agua, se encontraría que es plausible que las cadenas de islas pudieron ser continuas sobre el nivel del mar extendiéndose entre mil y dos mil millas de longitud. El grupo de islas Midway y Hawai en el pacífico norte, que forman la cadena montañosa submarina de Hawai, es un típico ejemplo de lo que quiero decir. Ellas pudieron formar una conexión entre las cadenas de la isla Line por la cadena centro-pacífica y más abajo con las cadenas de islas contiguas en el pacífico sur.

Siguiendo esta línea de pensamiento, uno puede ver fácilmente como pudo haber un grupo interconectado o de fácil acceso de montañas terrestres extendiéndose desde Japón y la India del este, cruzando por la isla Pitcairn, o la Isla Easter, in el sur, las marquesas cercanas al ecuador, y Hawai en el norte. No debemos ignorar la placa del sureste del pacífico sumergida en esta consideración, que corre por el nornordeste, hacia la costa oeste de centro América, en el medio de la cual encontramos a la isla Easter: de aquí es solo una distancia menor a dos mil millas para la costa de Perú. Esta pudo ser una navegación muy cómoda para un imperio de marineros como la gente de Mu debió haber sido seguramente, de acuerdo con la teoría de Churchward.

A parte de la inclinación de Churchward hacia la necesidad de un gran supercontinente que ocupase la mitad del océano pacífico, personalmente encuentro la base de su teoría muy intrigante, especialmente porque encaja muy bien con otras anomalías a las que se le atribuye el origen y los movimientos de varios pueblos antiguos. Incluyendo a los atlantes y los naacales, que junto con los lemurianos forman las tres principales razas de la humanidad.. Talvez si Churchward hubiera tenido acceso al conocimiento de geología y topografía del fondo del océano con el que contamos ahora, la proporción de su continente, puedo haber sido modificado y pudo haber tenido una mejor aceptación que la que tuvo por los estudiosos de sus días.

En su libro, Churchward se propone probar la existencia de Mu. En primer lugar por medio de las tabletas de Naacal, después menciona registros escritos en Maya –— Nota mía: como lo es el manuscrito Troano al que se refirió Mu de Aries—, Egipto y la India, que cuentan la destrucción de Mu: cuando la corteza terrestre se quebró por terremotos y después se hundió en un abismo. Después las aguas del Pacífico la cubrieron, dejando solamente agua donde una civilización poderosa existió.

En segundo lugar, el menciona que hay una confirmación amplia de Mu en otros manuscritos antiguos, como el Ramayana hindú mencionado anteriormente, como dijo Narrat, el sumo sacerdote del templo de Rishi en Ayhodya. En un punto, se menciona a los Naacals viniendo a Burma—-Nota mía: También se le conoce como Myanmar— “de la tierra de su nacimiento en el este” que es la dirección del pacífico: También se menciona a Mu en el manuscrito Troano, un libro Maya antiguo, escrito en Yucatán, y que ahora se encuentra en el museo británico. Éste se refiere a Mu usando los mismos símbolos que fueron encontrados en Egipto, India y Burma. También otro libro Maya tan viejo como el manuscrito troano- El código cortesano- lo menciona, además de un libro tibetano en Lhasa, y hace anotaciones de otros registros de Egipto, Grecia, Centroamérica, México y hasta las inscripciones Anasazi en el sur de USA.

En tercer lugar, existen muchas ruinas en las Islas del Mar del Sur, como la isla Easter, Mangiagia, Tonga, Ponape y las islas marianas, que parecen recordar los tiempos de Mu. En Uxmal, Yucatán, hay una inscripción en un templo en ruinas que conmemora a “Las Tierras del Oeste, de donde venimos” y una pirámide fue construida en el suroeste de la Ciudad de México, de acuerdo con sus inscripciones, en memoria de la destrucción de “Las Tierras del Oeste” ––Nota mía: creo que se refiere a Xochicalco— –

En cuarto lugar, Churchward encontró que había universalidad de ciertos símbolos y costumbres antiguas, que fueron encontradas en varias ciudades antiguas como Egipto, India, Burma, Japón, China, las Islas del Mar del Sur, Centroamérica y Sudamérica y entre las tribus aborígenes de Norteamérica. Eran tan idénticos que pareciera que todas vienen de una misma fuente.

En su tiempo, Churchward no podía haber sabido de ruinas submarinas encontradas por los arqueólogos modernos. En la costa de la isla japonesa de Yonaguni, el arqueólogo británico Graham Hancock exploró las estructuras hechas por la mano del hombre talladas en roca, con terrazas y escaleras que parecen de pirámide, con una longitud de 200 metros, precisamente en el eje norte-sur. En otros lugares del pacífico, cerca de las islas de Tahití, Tongo, Ponape, Kosrae, Guam, Rota y Tiñan, hay construcciones similares que aguardan una investigación más cercana.

Todavía falta más pero es muy extensa, trataré de mandarles otro post a lo posible, espero les guste.

La Destrucción de Mu

La destrucción final de Mu arribo como un desastroso imprevisto. Aunque hubieron conglomeraciones de señales de peligro un par de siglos atrás, en la región del sur, cuando un gran terremoto azoto sin advertencia, acompañado de arrebatos volcánicos (¿explosiones de yacimientos de gas subterraneo?) y enormes marejadas. La gente eventualmente se recupero del choque y reconstruyeron las ciudades en ruinas y reanudaron su comercio.

En este tiempo aconteció el suceso real. De acuerdo al antiguo manuscrito troano, el continente entero (o todos los tres sectores del el) fueron repentinamente sacudidos por asombrosos terremotos, y se balancearon y subieron como olas del océano. La tierra tembló y se agito como las hojas de un árbol en la tormenta. Templos y palacios cayeron destrozados a la tierra y monumentos y estatuas fueron volcados. Las ciudades se convirtieron en montones de escombros. Aquello entonces paso a ser el relato de cómo la tierra se levanto y cayó, se estremeció y se agito, y de cómo las “llamas de las profundidades” se arrebataron desde entonces, cortando las nubes en flamas rugientes y furiosas, a tres millas alrededor.

Continuando después con una descripción general del verdadero infierno viviente en que Mu se convirtió, debajo de una espesa nata de humo negro, con enormes marejadas cruzando a través de las planicies, destruyendo todo ante ellas. Los llantos agonizantes de la gente llenaron el aire así como el sol rojo se hundía furiosamente por debajo del negro horizonte. Durante la horrenda noche que fue ocupada por enormes rayos deslumbrantes y truenos ensordecedores, la tierra maldita se hundió en un gran abismo de fuego. “Las flamas fueron disparadas alrededor y la envolvieron” Mu y 64 millones de personas fueron sacrificadas.

“Mientras Mu se hundía en un abismo de fuego”, dice Churchward, “otra fuerza la reclamaba” 55 millones de millas cuadradas de agua. De todos lados enormes olas o muros de agua vinieron avanzando sobre ella. Se unieron donde una vez fue el centro de la tierra (¿o tierras?). Aquí se enfurecieron e hirvieron. De esta forma fue el continente de Mu destruido. Por cerca de 13000 años, la destrucción de esta gran civilización trajo una densa nube de oscuridad sobre la parte mas grande de la Tierra.

Después Churchward comienza a explicar como después del cataclismo, riscos y cimas de tierra aquí y allá, quedaron protruyendo fuera del agua y como estos se convirtieron en islas, las cuales fueron muy fracturadas y agrietadas por la severa actividad volcánica sobre ellas. Todas ellas fueron pobladas por tanta gente como pudieron escapar del hundimiento de Mu, la cual se encontraba ahora rodeada de una ardiente y vaporosa cama de agua lodosa. El agua gradualmente se detuvo, se calmo y descanso como si estuviera satisfecha por su ardua labor destructiva, y esta es el Océano Pacifico. ¡Nunca hubo un nombre mas irónicamente aplicado a cosa alguna sobre la Tierra!

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El Popul Vuh libro sagrado de los mayas quichés hace referencia sobre una civilización antiquísimamente remota que conocía sobre la nébula y todo el sistema solar. Pasar por alto todos estos escritos y la información que provee es muestra de ocultamiento de la verdad. Tal conducta es el claro reflejo de que muchos intentan de ocultar no solamente la realidad sino la propia historia de nuestro planeta.


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Las pruebas de que hubo varios ciclos en la historia de la humanidad se están acumulando, pero su evolución es para nosotros aún un enigma. Equipos de geógrafos, arqueólogos e historiadores, trabajan sin cesar en indagaciones, análisis, y en ese difícil y peligroso arte de “atar cabos”. Se piensa que cataclismos, evoluciones geológicas o el uso indebido de los extraordinarios conocimientos que poseían, acabaron con aquellas civilizaciones.
Un sinfín de vestigios hablan de aquellas civilizaciones perdidas, de mundos de otrora, arrasados por cataclismos, sumergidos bajo los océanos, destruidos. Islas que en realidad son picos de cerros de antiguos continentes desaparecidos, semejanzas culturales que hablan de traslados de población hoy inconcebibles, razas cuyo origen constituye un misterio, conocimientos difíciles de explicar, etc., son pruebas contundentes de la existencia de civilizaciones anteriores.
Basándonos en la labor de varios estudios anteriores, luego en los descubrimientos del arqueólogo William Niven en el Yucatán, y por fin en las importantísimas tablillas existentes en el Tíbet, tablillas que relatan una parte de la historia de la humanidad e inclusive contiene mapas que corroboran las evidencias descubiertas por Niven, podemos trazar “grosso modo” un probable esquema de lo que fue nuestro mundo en otro momento.
William Niven descubrió en 1921, mas de dos mil grabados en piedra,en el Valle de México, concretamente en Acambaro, Gto., y en Santiago Ahuizoctla, una aldea cercana a Amantla, se les atribuye una antigüedad de 12,000 años. Las piedras son llamadas tablillas, por su relación con las tablillas naacals de arcilla que muestran grabados o dibujos muy similares.Las “tablillas”, fueron examinadas por el Dr.Morlay, del Carnegie Institute, quien dictamina que la escritura o símbolos que ahí aparecían, no-tenia nada en común con lo conocido en la arqueología precolombina .
Las piedras narran la historia de otra humanidad, anterior a la nuestra, ubicada en la llamada Tierra de Mu, un continente que de acuerdo a los estudiosos del tema, se ubicaba desde el punto norte de Hawai, hasta la Isla Fidji y la Isla de Pascua. Se desprende de esas piedras que ahí se ubica la cuna de la humanidad y nosotros los pobladores de ciertas partes de América y otras culturas como la Egipcia, somos sus descendientes.
Estas piedras son como una biblioteca, en donde se narran diferentes temas, zoología, herbolaria, medicina, astronomía, geografía, todas las ciencias conocidas hasta el presente están reconocidas en esas piedras grabadas. Lo asombroso es que ubican de manera perfecta el sistema solar, pero visto desde fuera, como quien viene de otro sistema al nuestro, y en materia de medicina, están descritos trasplantes y operaciones de órganos que incluso aun no realizamos en el presente, como por ejemplo un trasplante de cerebro. Aparecen gran numero de animales extintos, que se supone no fueron conocidos por la actual humanidad..

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Existe otro triangulo más peligroso y amenazante que el de Las Bermudas,  en las costas japonesas del pacifico conocido como “El triángulo del dragón”.

Adéntrate en la intensa investigación acerca de estos extraños desvanecimientos.

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En la pág. 6 de los focos de civilización, se explica cómo los annunakis tomaron el control del planeta antes del Diluvio Universal.

Una documentación extraordinaria y desgraciadamente incompleta, Los Edda, nos ilustra sobre la reacción de los nórdicos y los hombres para recuperar el planeta.

Los arios surgen del interior de Europa. Es una época de leyenda donde todo es posible.

Nos dice el V.M. Samael Aun Weor en el capítulo XXIX de “El Matrimonio Perfecto” que “podemos considerar el Edda alemán como la Biblia germánica. En este arcaico libro está contenida la Sabiduría oculta de los Nórdicos”.

Es indudable que fueron muchos los pueblos y razas que en algún momento recibieron una enseñanza de tipo superior, sin embargo, hoy en nuestros días se tiende a creer que la cuna de la espiritualidad fue el Asia, la India, el Tíbet o el Egipto. Pero hay que decir que mucho antes de que la Sabiduría de la Serpiente hubiera llegado a estos lugares, estaba ya entre los Nórdicos.

Sigue diciendo el V.M.: “La Mitología Germánica es Nórdica. La Sabiduría viene del Norte…, la cuna de la humanidad está en el Norte… La Sabiduría oculta vino del Norte a la Lemuria, y de la Lemuria pasó a la Atlántida. Después de la sumersión Atlante, la Sabiduría quedó en aquellas tierras que formaron parte del continente Atlante.”

Según esto, ¿es posible que la Mitología Nórdica que hoy conocemos sea la que contiene la línea más pura de las enseñanzas esotéricas, tal como fueron enseñadas en la Raza Hiperbórea? Seguramente es así, aunque con el paso de los siglos haya sufrido también muchas modificaciones.

Casi todo el material que existe actualmente sobre la Mitología Nórdica proviene de Islandia.

Este material se divide en dos grupos: Los Eddas (sobre cuyo significado los estudiosos no se ponen de acuerdo, mas nosotros nos permitimos sugerir que podría derivar de la raíz “Ed” que significa “acto solemne, juramento”) y los poemas Skaldicos (del noruego antiguo “Skáld”, “poeta”).

Los Eddas se componen de dos manuscritos: El primero, llamado “Codex Regius”, consta de 29 poemas completos o fragmentarios y se guardó en Copenage (Dinamarca) hasta 1971 que fue devuelto a Islandia. El segundo consta de 7 poemas, uno de los cuales no está incluido en el Codex Regius. Estos poemas contienen mitos religiosos, historias sobre los héroes antiguos y consejos sobre la vida diaria. Entre ellos tenemos el Völuspá (que significa “las profecías de la Sibyla”), el Hávamál (“Las palabras de Altísimo”), etc.

Los poemas Skaldicos como el de “El marino” recogido anteriormente, por el contrario contienen eventos históricos, relatos de la vida diaria, sucesión de reyes, batallas, etc.

Finalmente, tenemos las “sagas” (relatos) en prosa, atribuidas la mayor parte de ellas a un gobernante y poeta de Islandia en el siglo XIII, llamado Snorri Sturluson, que recogió en dichas “sagas”, entre otras cosas, aclaraciones y explicaciones sobre los poemas Eddas, lo cual sirvió de gran ayuda para comprender mejor estos mitos.

Cuando uno estudia los Eddas se da cuenta que la tradición esotérica del pueblo Nórdico fue profunda y riquísima, pero desgraciadamente mucho se ha perdido. Algunos de los poemas de contenido esotérico son incompletos y están mezclados con muchas partes intrascendentes. Así, por ejemplo, en el Hávamál (“Las palabras del Altísimo”) tan solo hay un pequeño fragmento de profundo contenido esotérico (más adelante está recogido) que sin duda era parte de un texto mucho más amplio. El resto del Hávamál son consejos sobre el diario vivir, pero sin mayor trascendencia.

Pese a todo, lo que nos ha llegado es suficiente para que nuestra alma sedienta de sabiduría pueda deleitarse con “Las palabras del Altísimo”.

ODÍN

ODÍN, el KETHER de la Kábala, también llamado Woden o Wotan es el “Padre de los Dioses”, se le conocía también como el “Señor de la guerra” (interior) y como padre de los “muertos gloriosos” (muertos psicológicos). Su residencia era el Valhalla y desde su trono se contemplaban los nueve mundos. Dos pájaros (Ravens) le acompañan y le informan de todo lo que ocurría en los nueve mundos.

Odin - La Mitología Nórdica

Era también el más sabio de los Dioses, pero lograr la sabiduría no le fue fácil. En muchos grabados se le representa con un solo ojo. Veamos por qué conociendo su historia:

Desde su nacimiento se sintió ávido de alcanzar la Sabiduría; tras buscar donde la podría hallar, supo que en las raíces del árbol sagrado (el Yggdrasil) se encontraba un pozo cuya agua daba la Sabiduría. Dicho pozo estaba guardado por la cabeza de Mimir, una Diosa que había sido decapitada. Tras conseguir descender hasta el pozo en las raíces del gran árbol (el descenso a la novena esfera), se encontró con la cabeza de Mimir (la decapitación psicológica) que le puso como condición el que debía darle uno de sus ojos (el sacrificio) para dejarle beber del pozo de la Sabiduría.

Odín no lo duda, sacrifica uno de sus ojos para poder beber de la fuente de la Sabiduría. Conoce cosas inefables y adquiere la Sabiduría (la Maestría), pero necesita más, poder sobre la vida y la muerte (la Cristificación)…

Sé que estuve colgado de aquel árbol que el viento azota,
balanceándome durante nueve largas noches,
herido por el filo de mi propia espada,
derramando mi sangre por Odín,
yo mismo una ofrenda a mí mismo:
atado al árbol
cuyas raíces ningún hombre sabe
adónde se dirigen.

Nadie me dio de comer,
nadie me dio de beber.
Contemplé el más hondo de los abismos
hasta que vi las runas.
Con un grito de rabia las agarré,
y después caí desvanecido.

Nueve terribles canciones
del glorioso hijo de Bolthor aprendí
y un trago tomé del glorioso vino (*)
servido por Odrerir.

Obtuve bienestar
y también sabiduría.
Salté de una palabra a otra palabra
y de un acto a otro acto…

(Las palabras del Altísimo: Hávamál)

En este relato Odín cuelga del , Yggdrasil, herido de muerte en un sacrificio voluntario para después resucitar lleno de poder y sabiduría. Después de esta experiencia, cuenta la leyenda, adquiere poder sobre la vida y la muerte.

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Este relato ha sorprendido a los estudiosos por sus semejanzas con la crucifixión del Cristo Jesús. Mas, como nos dice el V.M. Samael Aun Weor, la vida de Jesús son simbólicamente los procesos de la Cristificación por los que todo Iniciado ha de pasar hasta lograr la resurrección del Cristo en su corazón.

Es, pues, natural encontrarnos un relato así en una enseñanza de la Vía directa, que deviene de la Raza Hiperbórea, donde en remotos tiempos estaban encarnados los grandes Maestros de este Maha-manvantara.

Este relato es parte de uno más amplio y seguramente de un gran valor iniciático, pero que desgraciadamente se perdió en el curso de lo siglos.

Después muchas serán las batallas que mantienen Odín, con su espada mágica, y sus guerreros contra los gigantes de hielo. Además, conocedor del destino que les espera a los Dioses, va reuniendo en el Valhalla a las almas de los héroes muertos en combate para formar un ejercito en espera de la batalla final en Ragnarok.

De aquí se deriva que los Vikingos fueran muy audaces, ya que tenían la creencia de que si morían heroicamente en combate irían al Valhalla (la residencia de los Dioses) a formar parte del ejército de Odín.

No vamos a hacer en este trabajo referencia a las RUNAS citadas en el poema anterior, ya que entonces se haría demasiado extenso. Remitimos al lector interesado al libro “Magia Rúnica” del V.M. Samael Aun Weor.

BALDER

Balder, MITOS Y LEYENDAS NÓRDICAS, Odin - La Mitología Nórdica

Balder es el Cristo en la Mitología Nórdica, hijo de Odín y padre de FORSETI (Dios de la justicia).

Cuenta la leyenda que desde pequeño sufría terribles pesadillas que presagiaban su muerte. Entonces su madre decide hacer algo. Recorre los nueve mundos haciendo prometer a todo ser viviente, animal, vegetal y mineral que no dañarían jamás a Balder. Todos los seres vivientes hacen tal juramento excepto la planta del muérdago. Su madre no le da importancia a este hecho y cree que ha resuelto el problema.

De esta manera Balder se vuelve inmortal. Los Dioses del Valhalla se divierten disparándole flechas que no le hacen la más mínima herida.

Pero LOKI, el Dios del Fuego, traiciona a los Dioses; engaña al Dios ciego HODR: le da una flecha en cuya punta ha puesto una planta de muérdago. El Dios ciego dispara a Balder y éste cae herido de muerte.

Vemos aquí en este pasaje como el Dios del Fuego, traicionando a los Dioses (la fornicación), asesina al Cristo Íntimo dentro de nosotros, hecho éste similar al de otras enseñanzas esotéricas: Osiris asesinado por Seth, Hiram Abiff por los tres traidores, etc.

Cuando Balder está en su lecho de muerte, Odín le dice unas palabras al oído. Nadie sabe lo que le dice, pero cuenta la leyenda que son la promesa de la resurrección después de la purificación del mundo tras la gran catástrofe en Ragnarok

THOR

Thor, Odin, MITOS Y LEYENDAS NÓRDICAS - La Mitología Nórdica

Pero no todos los Vikingos eran aventureros, navegantes y guerreros. Lógicamente los había granjeros, agricultores, amantes de la tierra y la familia.

Así como los primeros sentían una predilección por ODIN, al que llamaban “Padre de la guerra”, los segundos preferían a THOR por su carácter noble y bonachón.

Thor era hijo de Odín al igual que Balder, y era muy venerado. Era el Dios del rayo y del trueno y su parecido con Zeus-Jupiter es tan grande que cuando los anglosajones adoptaron el calendario romano le asignaron el quinto día de la semana, jueves (día de Júpiter), “Torsdag” (día de Thor) en sueco.

 

Thor es el más fuerte de hombres y dioses. Se le llama Okuthor (Thor del carro) por el carro que posee, que es tirado por dos chivos, Tanngnjóst y Tanngrisnir. Las ruedas del carro al avanzar por los cielos producen el ruido de los truenos. Su martillo Mjolnir es viejo conocido de los gigantes, y con sus guantes de hierro jamás se le escapa el mango. un cinturón mágico acrecienta su fuerza. Su reino se llama Trudvangar y su palacio es Bilskirnir.

Las Aventuras de Thor y Loki

Thor está casado con Sif, la cual tiene poder para prever el futuro (como las sibilas), y sus dos hijos son Magni y Modi, quienes sobrevivirán al Ragnarok y heredarán el martillo Mjolnir.

Cuenta Snorri que Ökuthor y Loki viajaban en el carro guiado por chivos de Thor y llegado el anochecer se resguardaron en la cabaña de un granjero. Una vez allí, Thor sacrificó a sus dos chivos, los despellejó y los llevó a la olla para cocerlos. Thor, Loki y la familia del granjero los comieron, pero Thor les advirtió que no dañasen los huesos, aviso que no escuchó uno de los hijos del granjero, que rompió un fémur con su cuchillo. Thor ordenó a los campesinos echar los huesos en las pieles de los chivos. Por la mañana Thor se vistió, tomó al martillo Mjölnir y consagró las pieles de los chivos, que aparecieron entonces vivos de nuevo, más Thor se dio cuenta que uno cojeaba por tener el fémur roto, por lo cual Thor reprendió al campesino por haber sido su familia poco cuidadosos. Al saber lo que el hijo del granjero había hecho, Thor “dejó caer las pestañas sobre sus ojos”, lo cual hizo por sí sólo que los campesinos se aterrorizaron y pidieran perdón, ofreciéndose a darle todo lo que tenían, pues Thor podía matar sólo con la mirada. Thor, iracundo, apretó el mango de Mjölnir hasta que los nudillos se le pusieron blancos, más al ver su miedo se calmó y aceptó que el hijo y la hija de los granjeros se convirtieran de entonces en adelante en siervos suyos, y así Thjálfi y Röskva siguieron siempre a Thor.

Continuando el viaje hacia Oriente, llegaron al Jötunheim (la tierra de los gigantes) y al mar, y se embarcaron. Al tocar tierra, encontraron un enorme bosque por el que caminaron todo el día. Al anochecer se resguardaron en una cabaña enorme, cuya puerta era tan ancha como la misma cabaña. A medianoche hubo un gran estruendo, la tierra tembló bajo ellos y la casa se estremecía. Encontraron una celda y allí se resguardaron mientras esperaban la llegada del día escuchando gruñidos y estrépitos. Al amanecer, Thor salió martillo en mano y vio a un enorme hombre que dormía y roncaba fuertemente, explicándose así qué eran los ruidos de la noche. Thor se ciñó su cinturón, que aumenta su fuerza divina, pero en ese momento se despertó el gigante. Por una vez dudó Thor antes de golpear y le preguntó su nombre. Así descubrió que se llamaba Skrymir, y que la cabaña en la que se resguardaron era el guante del gigante y la celda el pulgar del guante. Skrymir preguntó a Thor si querían acompañarle, a lo que el as respondió que sí. El gigante abrió su bolsa y comenzó a devorar su comida. Les preguntó que si querían juntar las provisiones, y aceptaron pues tenían pocas. Skrymir las guardó en su bolsa y echó a andar a grandes zancadas. Al anochecer les buscó refugio bajo un gran roble, y se echó a dormir invitándolos a comer lo que quisieran. Thor intentó desatar la bolsa, pero increíblemente no pudo mover ni un nudo. Enfadado, se fue hacia donde dormía el gigante y le asestó un martillazo. Skrymir se despertó y preguntó si es que le había caído una hoja en la cabeza, si habían comido y si se iban a acostar ya, cosa que hicieron, aunque no pudieron dormir sin miedo… A media noche, Skrymir se puso a roncar de tal manera que el bosque retemblaba. Thor se levantó molesto y le golpeó de nuevo hasta clavarle medio martillo en el occipucio. Skrymir se volvió a despertar y achacó el golpe a alguna bellota que le hubiese caído… Thor, impresionado, le conminó a dormirse y se volvió a la cama. Cuando vio que el gigante dormía de nuevo le volvió a golpear en la sien, clavándole el martillo hasta el mango. Skrymir se despertó de nuevo y, frotándose la cabeza se quejó de los “pajarillos que habían echo caer sobre él alguna ramita”. Viendo a Thor creyó que ya era hora de levantarse. Cogió su bolsa y continuó viaje, no sin antes recomendarles que si iban a la ciudad de Utgard no se hicieran los bravucones, pues allí había hombres que lo empequeñecían.

Caminando Thor con sus compañeros, se toparon con una fortaleza tan alta que tuvieron que doblar el cuello sobre las espalda para verla en toda su longitud. Una verja les cerraba el paso y Thor no consiguió abrirla, pero era tan grande que pudieron entrar por entre los barrotes. Vieron una gran sala, y allí fueron.

En la sala había dos bancos en los que estaban sentados enormes hombres. Se dirigieron al Rey Utgard-Loki (sin relación aparente con el otro Loki), que tardó en mirarlos y lo hizo con una sonrisa burlona, adivinando quién era Thor y retándolos a exponer sus mayores habilidades, pues Utgard estaba seguro que entre su gente habría quien los superara en todo.

Loki se adelantó y lanzó su desafío: Nadie podría comer más rápido que él. Llenaron dos artesas de carne y llamaron a un tal Logi, y Loki comió la carne tan rápido como pudo, pero en el mismo tiempo Logi devoró además los huesos y la artesa!

Entonces Thjalfi, el criado de Thor se ofreció para probar sus fuerzas haciendo una carrera con quien Utgard designara. Salieron a unas pistas y Utgard llamó a Hugi de los suyos. Echaron a correr, y Hugi iba tan por delante que dio la vuelta cuando Thjalfi aún no había salido. Utgard se burló diciendo que había visto hombres con pies más ligeros, y ordenó una segunda carrera, de tal manera que cuando Hugi fue y volvió, había la distancia de un tiro de flecha hasta su perseguidor Thjalfi. En una tercera carrera, para cuando Hugi llegó a la meta, Thjalfi aún no había llegado a la mitad.

Acabada esa competición, Utgard preguntó a Thor en qué quería competir, eligiendo Thor batirse en la bebida con cualquiera de los hombres de Utgard. Utgard ordenó que le trajeran un cuerno de bebida y le dijo a Thor: “Pensamos que beber bien este cuerno es hacerlo de un sólo trago, pero hay algunos hombres que lo terminan en dos tragos, y no hay ninguno que sea tan mal bebedor que no lo apure en tres…” Thor miró el cuerno y no le pareció muy grande, aun que sí algo largo. Tenía mucha sed así que empezó a beber y dio un gran trago pensando que no tendría que volver a empinar el cuerno. Pero cuando se quedó sin respiración, Dejó el cuerno y para su sorpresa ¡el nivel casi no había variado! “Creía que Asathor podría dar un trago mayor”, dijo Utgard. sin decir nada, Thor volvió a empinar el cuerno y bebió hasta la congestión, viendo que el extremo delgado no se empinaba todo lo que él hubiese querido. Cuando miró el interior del cuerno, vio que el nivel había descendido menos que antes… “No podrás decir que eres tan grande como dicen los hombres si no das en otros juegos más que en este”, se burló Utgard. Thor se enfadó, y bebió de nuevo tanto como pudo, pero volvió a comprobar que el nivel del cuerno no descendió. Como no podía beber más, Entregó el cuerno.

Utgard lo desafió a probarse en otros juegos, y Thor intrigado aceptó. Utgard le ofreció que probase a levantar del suelo a su gato, algo que hasta los niños de allí conseguían. Era un gato grande, y Thor le puso la mano en la tripa y tiró para arriba, pero cuanto más subía la mano, más arqueaba el lomo el gato. Cuando Thor llegó tan alto como pudo, todo lo que consiguió es que el gato levantase una de sus cuatro patas…

“Tal como suponía, Thor es demasiado pequeño comparado con nuestros hombres”, se seguía burlando Utgard. “Tan pequeño como dices que soy, ¡que venga alguien a luchar conmigo!”, gritó Thor enfadado. Utgard dijo que entre todos sus hombres no había ninguno que fuese adecuado para luchar con Thor. A menos que Thor quisiera luchar con Elli, la vieja madrastra de Utgard, que había vencido a hombres más corpulentos que Thor. Y así ocurrió que cuanto más empeño ponía Thor en derribarla, más firme permanecía la anciana. La vieja comenzó a hacerle presas, y Thor no tardó en hincar la rodilla. Entonces Utgard le pidió que cesaran la lucha, y como ya era de noche dio a Thor y a sus compañeros un sitio donde sentarse y allí pasaron la noche.

Al día siguiente, cuando se disponían a marchar Utgard les sirvió en la mesa comida y bebida, y después de eso los acompañó hasta fuera de la fortaleza, donde les confesó que ya se cuidaría él de que no volviesen por allí, pues había puesto a su pueblo en grave peligro, ya que Utgard se descubrió como Skrymir, y confesó que desde su encuentro les había causado alucinaciones: cuando Thor creía que le estaba golpeando la cabeza, Utgard confesó que le hubiese matado de acertarle, pero que en su lugar puso tres colinas que por los poderosos golpes de Thor quedaron convertidas en tres fosas. Loki comió rápidamente, pero no podía vencer a Logi, que era el Fuego, y que quemó también la artesa. Thjalfi compitió contra Hugi, que era el Pensamiento, y era normal que no pudiese vencerle pues no hay nada más rápido. El cuerno del que bebió Thor tenía un extremo en el mar, y los sorbos de Thor hicieron que se produjese un reflujo que llaman “médanos”. Y al ver como el gato levantaba la pata todos se asustaron, pues ese gato era la serpiente de Midgard., que rodeará toda la tierra y que Thor levantó hasta el cielo. Y en cuanto a la pelea contra la vieja, Elli era la Vejez encarnada, y nadie puede vencerla. Así Utgard protegió su fortaleza con encantamientos para que nunca más la encontraran ni tuvieran poder sobre ella. Y cuando Thor oyó esta historia levantó iracundo el martillo dispuesto a aplastar a Utgard y a su fortaleza, pero habían desaparecido…

 

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LA SENTENCIA DE LOS MAYORES

El aplastamiento de la Rebelión provocó jolgorio en la mayor parte del Cosmos, no obstante faltaba lo más importante: decidir qué se hacía con los insurrectos. Voces iban y venían, cada cual proponiendo hacer justicia a su manera, e incluso se inventaban los castigos más crueles. Pero los únicos que podían establecer una decisión correcta eran los Mayores.

Otro de los Mayores, de nombre Archer, expresó que la mejor forma de que los disidentes aprendieran era enviarlos a uno de los Planetas que estuvieran dentro de los proyectos que ellos mismos negaron, y así aportaran a su desarrollo.

Entonces, los Rebeldes fueron apresados astralmente en Ergomenones especialmente programados para «atar» sus Esencias a la Tierra: unos con forma de Pirámide de base cuadrada (colectivos), y otros con forma de Octaedro (individuales); éstos últimos de menor número en nuestro Planeta, debido al fuerte poder que emanan.

Esos Cristales de Retención fueron instalados por los Vigilantes en cavernas. De esta forma, se evitaba que Satanel y sus seguidores encarnasen en los cuerpos adultos que tenían ocultos en Orión —y que la Confederación Galáctica buscaba infructuosamente para «confiscarlos»—. La medida era lógica. De lo contrario, desde allí se habría iniciado una nueva Guerra Cósmica…

Para todos los presentes fue una buena idea, sabia y conciliadora, pero para los que no pertenecían a las Altas Jerarquías de la Evolución, la decisión era absurda y contraria a los ideales de preservación de mundos como el nuestro.

Aunque la Guerra, en verdad, no terminó.

La raza de pequeños hombres grises, creada durante la Guerra Antigua, fue controlada por Satanel. Estos seres se convertirían más tarde en la posibilidad de escape para los Orionitas atrapados en la Tierra.

EL «BRAZO DERECHO» DE SATANEL

Además, hubo una mujer, Vigilante de Orión y «brazo derecho» de Satanel en la Rebelión, que logró escapar de la Guerra al mando de un importante colectivo de seres de aspecto reptiloide.

La Confederación, les había perdido el rastro.

Ellos viajaron a Antares para pedir una suerte de asilo. Fueron recibidos, y hasta intentaron convencer a los poderosos Jerarcas Antarianos de plegarse a una nueva Guerra. Y aunque sus antiguos enemigos no aceptaron participar directamente, sí convinieron en otorgar tecnología bélica que pudiese convertir a esta Vigilante y su pequeño Ejército de Reptilianos en una avanzada invencible.

Con esto, los Antarianos estaban violando el Tratado de Paz Galáctica que, a consecuencia de la Guerra Antigua, señalaba que no debían producirse máquinas destinadas a planes bélicos o de agresión.

Pero la suerte de aquel grupo orionita en Antares no fue tan abundante. Sus cuerpos adicionales —o réplicas físicas— fueron finalmente hallados por la Confederación en Orión, y por tanto controlados.

Así, este pequeño ejército fiel a Satanel tenía tan sólo un cuerpo físico —el que llevan «puesto»— para llevar a cabo sus planes, y congelaron sus únicos cuerpos disponibles en Antares, para ser despertados en el momento indicado en que se llevaría a cabo la «Guerra de las Guerras».

Este punto en contra frente a las Fuerzas de la Confederación, había sido superado por la posesión de poderosísimas armas. Entre ellas, una terrible y prohibida. Se trataban de Cañones de Antimateria, que habían sido adaptados por los Antarianos para no sólo destruir el cuerpo físico, sino también la «Memoria Virtual», que involucra todo lo aprendido a lo largo de vidas sucesivas.

Las criaturas alcanzadas por estas terribles armas, a consecuencia, «olvidarían» todo y empezarían de cero. Un arma, desde luego, muy conveniente para ser utilizada no sólo contra los Vigilantes de la Confederación, sino contra la misma Humanidad de la Tierra…

ÉXODO A LAS LUNAS DE JÚPITER

La Rebelión de Satanel, afectó muchísimo la vida y organización espacial en Orión, que sumada a la fuerte crisis que significó la destrucción física del Consejo de los 14, creó un ambiente de incertidumbre e inseguridad, a pesar que la Confederación Galáctica tenía ya el control.

Finalmente, un importante sector de los Orionitas —que no participaron de la Guerra Cósmica que desencadenaría Satanel— sumados al Consejo Galáctico, abandonaron Ahelón y otros mundos de Orión en un viaje espacial que los llevaría a las Lunas Mayores de Júpiter, en nuestro Sistema Solar, a las que ellos denominaron:

ANETA (Ío): Base Militar de la Confederación.
ANATIA (Europa): «Mundo de Cultivos y Creaciones Bellas».
MORLEN (Ganímedes): «Mundo de Perfección».
CALONIA (Calixto): «Mundo de Capacitación».

En Morlen, se establecería la nueva Sede del Consejo. Renunciaron a su pasado guerrero, y dejaron atrás los abusos tecnológicos de la Clonación. Volvieron a los orígenes, hasta el punto de procrear nuevamente niños.

DEPORTACIÓN DE LOS REBELDES

Los Rebeldes fueron deportados a nuestro Planeta en cerca de 30 Naves oscuras, con forma circular, pero con la parte superior puntiaguda. El primer grupo aterrizó junto a lo que hoy es el Volcán Rano Raraku, de Rapa Nui. Y ahí mismo, dentro del volcán, fue instalado el primer Cristal de Retención.

(Ronald Hubbard, fundador de la Cienciología, hablaba de una deportación masiva de seres extraterrestres realizada por la Confederación Galáctica a fines de la Era Secundaria, hace 70 millones de años. Según su versión, millones de seres fueron arrojados a los volcanes de Hawai, y otras partes del mundo, quedando desde entonces sus Esencias atrapadas en la Tierra).

Pero un fenómeno que se registró en este primer grupo, alertó a la Confederación. Se trataba de un envejecimiento prematuro, fruto de poseer cuerpos clonados y estar bajo una influencia energética extraña para ellos: nuestro Planeta.

Finalmente, Satanel y Luzbel fueron dejados en el Asia Central. Lo que no sabían aún es que ese era un punto en donde había enterrados dos Cristales de Retención, por lo que era más fácil aún el control de estos legionarios interestelares.

Cuando empezaron a envejecer rápidamente los primeros en venir, muchos de estos Orionitas intentaron hallar en los Laboratorios que pudieron construir, una alternativa o «antídoto» para prolongarse. Mas la mayoría de estas iniciativas fueron suprimidas por los Vigilantes de las Pléyades, que seguían pacientemente las indicaciones de la Confederación Galáctica.

Sin embargo, una vez más no fue suficiente. Los Orionitas Deportados, totalmente ajenos a la Misión de Ayuda para la cual fueron enviados en primera instancia a la Tierra, seguían generando peligrosas tensiones en los diferentes puntos donde se establecieron.

REPTILIANOS TERRESTRES

Según Talmir, cuando los Rebeldes vieron que nuestro Planeta estaba habitado también por dinosaurios —que de alguna manera eran como sus parientes primitivos—, hallaron en ellos una forma ideal para acabar con la floreciente Civilización Humana.

Para esto debieron intervenir genéticamente a los reptiles gigantes —del tipo de los carnívoros—, reduciendo considerablemente su tamaño y dotándolos de un alto nivel intelectual, convirtiéndolos rápidamente en sus «discípulos», los cuales eran aleccionados con el fin de aniquilar a los humanos y ser ellos los nuevos Modelos de Evolución Alternativa del Cosmos.

Fue de esta forma como surgió un verdadero ejército de Reptiles Inteligentes… hasta que se desató una grotesca guerra, la cual no resultó en lo que los Reptilianos de Orión habían esperado. Por el contrario, la batalla fue una carnicería de reptiles, debido a la superioridad tecnológica desarrollada por los humanos.

EXTERMINIO DE LOS DEPORTADOS

Los Vigilantes recibieron tarde la orden de destruir las pocas Colonias que habían logrado establecerse y operar en el Planeta. No intervinieron en un principio, porque dentro de los propios Orionitas que participaron en la Rebelión, y que ahora se hallaban deportados con Satanel en la Tierra, había un grupo que no deseaba participar de la nueva revuelta; al contrario, deseaba ayudar sinceramente a la Humanidad, con la cual se sentía identificado por proceder todos de la misma Fuente de Vida.

Esta tensión fue tan intensa que se estaba convirtiendo en una disputa interna entre los Deportados.

Entonces, los Vigilantes de las Pléyades recibieron la orden de destruirlos a todos. El foco de tensión era tal, que no se podía esperar más… Los lugares donde se intervino bélicamente las pequeñas instalaciones y Laboratorios Subterráneos, incluían enclaves como Paititi, Monte Shasta, Sakkara, el Monte Sinaí, y Talampaya.

A los Rebeldes Deportados a la Tierra, y que deseaban ayudar a la Humanidad —pero que fueron alcanzados por esta intervención bélica de los Vigilantes Pleyadianos— se les dio la oportunidad de encarnar en el futuro como seres humanos, y así participar en las diferentes Misiones de Ayuda que procurarían la concreción del Plan Cósmico. Pero siempre, luego de cumplir con cada existencia en la Tierra, sus Esencias volverían a Orión.

Este misterio, desde luego, no tiene explicación alguna en nuestro Plano Físico, sino en una determinación de los Guardianes del Destino, Seres Ultraterrestres que desde el Universo Mental, siguen los pormenores del Plan Cósmico.

No obstante a ello, y viéndose atrapados en el Plano Astral o Cuarta Dimensión de la Tierra, los disidentes declararon una Guerra Psíquica a la Humanidad. Y se constituyeron en un Gobierno Interno Negativo Planetario, que procura manipular a aquellas personas débiles de voluntad y de carácter, encendiendo sus carismas, para ejercer a través de ellas, una fascinación sobre el resto de la Humanidad que conduzca a la colectividad hacia la Autodestrucción.

RUMBO AL DESASTRE

Mientras tanto, en un gesto de nobleza, los humanos habían perdonado a los Reptilianos Terrestres sobrevivientes, permitiéndoles vivir entre ellos, siempre y cuando cooperaran con el progreso de la Civilización, que para ese entonces estaba conformada por grandes Ciudades-Estado, las que eran gobernadas por un Consejo Regente.

Empero, los sobrevivientes no sólo no cooperaron, sino que empezaron a librar otra batalla, pero esta vez utilizando un arma distinta: su alto Poder Psíquico, en combinación con el de los Deportados en el Astral. Fue una guerra lenta pero segura, sembrando discordia al interior de la sociedad, creando un clima de gran negatividad y tensión, que buscaba desintegrar desde dentro la Civilización que ingenuamente los cobijaba.

El clima de negatividad llegó a tal, que incluso las buenas relaciones que mantenían los humanos con los Sunkies se tornaron hostiles. Éstos últimos fueron dominados y utilizados por los de superficie, cuyos afanes y ansias de poder provocaban serios estragos, desestabilizando las Energías Planetarias.

Todo esto, finalmente desembocó en la Gran Catástrofe: hace 65 millones de años, la Luna que se encontraba más próxima a la Tierra, se precipitó violentamente sobre ésta, destruyendo por completo no sólo las ciudades, sino prácticamente toda la vida de superficie. La modificación de la órbita y el eje del Planeta, y el serio daño a la Atmósfera, acarreó el congelamiento casi total del mismo.

No obstante, según Talmir, muchos humanos que no se habían corrompido, lograron escapar de la hecatombe refugiándose en las entrañas de la Tierra, mediante la apertura de aquel gran Portal Dimensional, en lo que actualmente es el Polo Norte.

Pero éstos no cerraron completamente el umbral, sino que quedó abierto en parte para regresar cuando las condiciones fueran apropiadas. Sin embargo, más tarde éste sería utilizado por todo tipo de seres provenientes de las más diversas Civilizaciones y con los más variados fines.

RESURGIMIENTO DE LA VIDA

Continuando con el relato de Talmir, luego del desastre y después de mucho tiempo —en que se sucedieron repetidos congelamientos y des-congelamientos del Planeta, Lluvias Meteóricas y Cataclismos varios—, reapareció nuevamente la vida en la superficie.

(Por lo que sabemos por fuentes científicas, la última Lluvia Meteórica que azotó la Tierra, ocurrió hace 27 millones de años).

Pero los habitantes retornados tenían ahora un aspecto renovado: su piel era oscura (como cobriza) y su aspecto como una mezcla entre la raza negra y la roja, de elevada estatura, espigados, con miembros largos y delgados. Incluso su cráneo tenía una forma alargada y pronunciada hacia atrás.

Con el tiempo, la zona donde se había asentado la Cultura Lemuriana (sur oriente de África y Madagascar, Océano Indico) se tornó inestable por una cadena de movimientos sísmicos. Ello les empujó a explorar el mundo.

ANATEYLÁN

El panorama que ofrecía entonces la Antártica era distinto. Un clima templado, con un paisaje de ensueño esgrimiendo importantes cadenas montañosas; numerosos ríos serpenteando en su extensa geografía, regando inmensos valles y planicies hasta llegar al Océano circundante.

Allí se fundó una ciudad que reuniría a todas las Colonias Lemures. Le llamaron Anateylán, un nombre propio de su cultura y que significa: «Todos somos uno».

Los Lemurianos la fundaron originalmente allí, en las cercanías de un gran lago, donde acorde a sus leyendas, se había originado la vida. Y no se equivocaban. Era el lugar donde se había sembrado la Molécula de Vida Auto-Replicante, y donde se había instalado la Máquina de Kayona, millones de años atrás.

(Nordac afirma que los Lemurianos llamaron Kayona a su ciudad, lo que probablemente es una confusión. Talmir en cambio, indica que el nombre de la ciudad era Anateylán, lo que parece más acertado).

Anateylán era una ciudad majestuosa, una mezcla de tecnología avanzada con construcciones de orden piramidal que parecían haber sido levantadas en un material similar al mármol. Se apreciaban varios jardines y caídas de agua, en medio de una gran paz.

Una vía muy ancha, conducía a una Pirámide mayor, rodeada de varias cúpulas en el centro de la ciudad. Era el «Templo del Principio», un Monumento erigido al Origen de la Vida en la Tierra.

Esta ciudad, con el tiempo, sería frecuentada por visitantes estelares que servían a la Confederación de Mundos de la Galaxia. Pronto, Anateylán se convertiría en un enclave que agrupaba a diferentes culturas de la Tierra y a colonos de otros mundos, en una época en que la Tierra recibía frecuentes visitas extraterrestres. Llegó a convertirse en una zona protegida por la propia Confederación.

LA CIVILIZACIÓN ANTÁRTICA

Así, la Civilización Antártica se estableció rápidamente, formando ciudades muy avanzadas y sofisticadas: sus construcciones eran redondeadas, algunas muy altas, y todas ellas dentro de una gigantesca cúpula a modo de escudo protector.

Sus habitantes eran también muy avanzados: podían moverse a voluntad entre las Dimensiones, pues eran conscientes de sus vehículos sutiles.

En ese momento, en que habían alcanzado un alto desarrollo evolutivo y científico, desde Anateylán, se enviaron avanzadas que empezaron a establecerse en otros puntos del Planeta. Algunos de estos bien conocidos hoy en día, como Rapa Nui, que por aquellos tiempos no era una isla, sino una gigantesca montaña cónica, en cuya cima a modo de sombrero —utilizada a modo de altar ceremonial— ya habían Moais…

Otros de los lugares de «avanzada» de esta Civilización, y que actualmente guardan vestigios arqueológicos, eran el Desierto de Atacama y El Enladrillado, en el Norte y Sur de Chile, respectivamente. Otros puntos estaban en la actual Polinesia y Australia, como también Asia y sur de África. Incluso, algunos habían emigrado fuera del Planeta, pero dentro del Sistema Solar.

Todavía no nos imaginamos los alcances de esta Civilización, anterior a la Atlántida y superior a ésta en muchos aspectos, como uno en particular y muy especial: ni más ni menos que la encarnación del Espíritu Crístico. Éste se manifestó por primera vez en el Planeta, en medio de una fulgurante luz que descendió del cielo, llenándolo todo…

(Según Javier Cabrera, las Piedras de Ica hablan de un Cristo que existió en una época en que los caballos tenían 3 dedos en cada pata. Según fuentes científicas, el Mesohippus —antecesor del caballo, y con tres dedos en cada pata—, vivió durante el Oligoceno, época que se extiende entre los 33 y 23 millones de años, aproximadamente).

No obstante, la Civilización Antártica perecería en un Cataclismo posterior, que para Nordac es el mismo que destruyó la Atlántida. A pesar de que la Confederación sugería una evacuación, los colonos humanos de Anateylán, se mantuvieron firmes en permanecer en la ciudad hasta el final de la misma, tanto por los secretos que protegía y que no debían ser trasladados a otro lugar, como por su simbolismo de esperanza y unidad.

Muchos se reunieron en los subterráneos que se hallan bajo el Templo del Principio, momentos previos a la catástrofe. Eligieron estar allí, bajo uno de los Templos más antiguos de la Tierra: un templo que era respetado por todos, incluyendo a los Visitantes Extraterrestres.

Con la Catástrofe, nuestro mundo experimentó un violento e inesperado cambio de eje, que sepultó tierras otrora templadas bajo el manto de un hielo polar. Anateylán quedó ubicada más al sur, a cientos de metros bajo el paisaje blanco de la actual Antártica.

EL ARRIBO DE LOS 32 MENSAJEROS

Para contrarrestar el Gobierno Interno Negativo de Satanel, los 32 Mensajeros de la Paz restantes, llegaron a la Tierra para establecer un Gobierno Interno Positivo. Es decir, plasmar en nuestro Planeta un orden que ya existía en el Universo, y que se veía reflejado en la Confederación de Mundos de la Galaxia. Era el inicio de la Hermandad Blanca de la Tierra.

La Gran Nave Campana, de aspecto triangular y de un color blanco tan puro como la nieve, se instaló en lo que hoy es el Desierto de Gobi, en Mongolia. La ubicación había sido estudiada previamente, pues en esa área del mundo, en el pasado, diversas expediciones extraterrestres se habían asentado construyendo inmensos túneles para la explotación mineral.

Los 32 Enviados aprovecharon la existencia de esas galerías abandonadas para adaptarlas a su misión de preservar y proteger la Verdadera Historia de la Tierra, que fueron «leyendo» del Registro Akáshico o Memoria Matriz del Planeta, y archivándola en una impresionante colección de planchas metálicas de ingeniosas aleaciones, semejantes al legendario «Oricalco» Atlante.

Este procedimiento era más que importante, ya que cada cierto tiempo, poderosas energías provenientes del Espacio afectan el Campo Magnético de la Tierra alterando la información contenida en su «Registro». En términos sencillos, los 32 Enviados procuraron una «copia de respaldo» de toda esa información para que ningún fenómeno externo la perdiese para siempre.

También fue allí, en los «Salones de Amenti», donde se construyó el Gran Disco Solar Ilumana, un Plan Maestro que procuraba «unir» los otros 12 Discos creados para conectarse con el Universo y comprender su naturaleza. El Disco representa al Sol Central de la Galaxia.

LA RED DEL TIEMPO

Los 13 Discos de la llamada «Red del Tiempo», se encuentran actualmente distribuidos en Templos Subterráneos a lo largo de América y la Antártida. Sus nombres y ubicaciones son las siguientes:


01) Emanashi (Monte Shasta, USA).
02) Sipenbó (Valle de las 7 Luminarias, México).
03) Aromane (Ciudad Blanca, Honduras).
04) Xemancó (Laguna de Guatavita, Colombia).
05) Urinam (Monte Roraima, Venezuela).
06) Jasintah (Cueva de Los Tayos, Ecuador).
07) Ilumana (Ciudad de Paititi, Perú).
08) Demayón (Lago Titicaca, Bolivia).
09) Ramayah (Volcán Licancabur, Chile).
10) Mitakunah (Cañón de Talampaya, Argentina).
11) Omsarah (Sierra del Roncador, Brasil).
12) Ulimen (Estancia de Aurora, Uruguay).
13) Íon (Lago Vostok, Antártida).

«ALUMBRAMIENTO» DEL GRIAL

Pero la misión de los 32 poseía un ingrediente secreto: habían traído con ellos el Gran Cristal que fue hallado en la Nebulosa de Orión. Lo depositaron en una galería subterránea especialmente acondicionada para su protección, bajo el suelo del silencioso Gobi.

Y cuando el Gran Cristal fue colocado, se «activó», iluminándose con un brillo esmeralda que parecía provenir de otro plano más allá de la materia. Entonces se produjo el «alumbramiento» del Gran Cristal: un pequeño objeto, de similar naturaleza, se desprendió de su madre.

Aquella nueva piedra cósmica, con forma de copa, lucía de primera impresión como un cuenco por su boca ancha. Sin embargo, al observarla de cerca, se apreciaba el aspecto pentagonal de su circunferencia.

Era el nacimiento del Grial.

Ese objeto, al igual que el Gran Cristal que lo engendró, era indestructible. Pero ambos eran intensamente custodiados para que no cayeran en manos equivocadas.

LA FUNDACIÓN DE SHAMBHALA

Los 32 Enviados sabían que sólo la Humanidad de este Planeta podría revelar el Misterio y Mensaje del Gran Cristal, por tanto cierta tranquilidad reposaba en sus mentes cuando se produjo el despertar y alumbramiento de su tesoro secreto. Fue así que decidieron mover la Gran Nave hacia el extremo oeste del desierto, donde dominan las altas y sagradas montañas del Altai. Desde allí vigilarían cada rincón del antiguo Gobi.

Hallaron en el macizo del Belukha el lugar perfecto para ocultar su Nave bajo su corpulenta estructura. Luego aprovecharon la Tecnología de Navegación de su ingenio espacial para congelar sus cuerpos —como si fueran a emprender un largo viaje— quedando en estado de Animación Suspendida. Lo hacían así, pues al morir en la Tierra —donde seres de otros mundos experimentan un envejecimiento prematuro— sus almas deberían volver a sus Planetas de origen, y ellos aún no habían terminado su misión.

De esta forma quedaron físicamente «dormidos» en sus Cápsulas de Hibernación, pero espiritualmente activos y vigilantes desde otro plano. Mientras la luz del Gran Cristal permaneciese encendida, cual rayo dador de vida desde su escondite secreto en el Gobi, ellos permanecerían aquí.

Este proceso supuso un traspaso de postas: desde que llegó el Gran Cristal a la Tierra los hombres más elevados del mundo, muchos de ellos supervivientes de la catástrofe de la Atlántida, emprendieron viaje hacia el Gobi y el Altai, sintiendo fuertemente el llamado de los 32 y la energía de aquel objeto cósmico que ahora latía, cual Luz Maxin o antorcha eterna de cada Retiro Interior.

Así, el remanente de antiguas culturas antediluvianas, todos ellos seres sabios que habían comprendido el error de sus semejantes cuando se generó el divorcio entre la Ciencia y la Espiritualidad —como ocurrió con la Atlántida— se constituyeron en los nuevos Guardianes Materiales del Gobi y las altas cadenas montañosas adyacentes.

Era el inicio de Shambhala. La Ciudad Luz, la Semilla de la Paz.

(Los Misioneros Rahma suelen situar la fundación de Shambhala tras el hundimiento de la Atlántida, ocurrido hace unos 12.500 años. Sin embargo, textos tibetanos afirman que Shambhala fue fundada hace más de 18 millones de años por un grupo de 7 seres venidos desde Venus. Tal vez la llegada de los 32 Mensajeros, corresponda en realidad a un capítulo posterior en la historia de Shambhala).

EL CUMPLIMIENTO DEL PLAN

El Gran Cristal se había enlazado mágicamente con la Red Nodal del Planeta, conectando incluso túneles y espacios subterráneos, inundando todo con su brillo verde brillante de creación.

Durante varios miles de años, los habitantes de esta Humanidad Subterránea, vigilante y protectora de los Secretos del Gobi y las montañas, permaneció activa físicamente. Hoy en día, la mayoría de aquellos Maestros ha emigrado a otros planos, en donde continúan su magna labor.

Esto está sucediendo porque se aguarda otro cambio de postas, tal como ocurriera con el deseo de los 32 Enviados de perpetuar la cadena, quedando por voluntad propia a vanguardia de que todo lo anunciado se cumpla.

Los Mensajeros Extraterrestres conocían bien su Misión, pues en anteriores oportunidades, su Consejo había enviado diferentes Misiones a lejanos mundos para sembrar la Semilla de la Paz. La visita de estos seres a la Tierra suponía la Décima Cruzada. Y quizá la última y definitiva.

De allí en adelante, el Grial estaría al cuidado de los Guardianes del Mundo Subterráneo, quienes en determinadas épocas, permitían que la piedra salga a la superficie a través de sus Emisarios y sea infiltrada en gravitantes momentos de nuestra historia. Aquella suerte de Esmeralda Espacial, en su estado natural, lucía similar a un cuenco, por ello no resultó difícil moldearla para darle una apariencia de copa humana y hacerla pasar desapercibida. Luego sería cubierta de metal, oro o piedra para ocultar su procedencia, poderes y misión.

No hay que olvidar que la piedra era algo más que un elemento de poder. Se trataba de un poderoso Oráculo que sintetizaba el Misterio de la Creación, y que seguía almacenando gran cantidad de información donde estuviese. Por esta razón los Maestros la exponían en ciertos momentos claves a la superficie, sin perder de vista su cuidado y protección.

De hecho aquel pequeño cristal ha vuelto una y otra vez a los diferentes Retiros Interiores de Asia y de todo el mundo, pero sin integrarse nuevamente al gran objeto viviente que lo desprendió. Ello ocurrirá cuando la magna obra de la Hermandad Blanca termine.

Los 32 «Hijos de la Luz», como los describe Toth el Atlante en «Las Tablas Esmeralda», están aguardando ese momento, cuando llegue el Anrrom, el «Día de la Gran Luz», y el Universo sea redimido.

FUENTES PRINCIPALES:

  • «El Libro de los Guardianes y Vigilantes de Mundos» (Sixto Paz).
  • «La Humanidad y los Interventores después del Edén» (artículo de Sixto Paz).
  • «El Plan Cósmico» (Grupo Onanel, Misión Rahma).
  • «Informe Talampaya» (Cristian Sánchez).
  • «Viajando por los Albores del Tiempo» (Mauricio García).
  • «La Revelación Atlante» (Camilo Valdivieso).
  • «Informe Mintaka» (Ricardo González).
  • «Informe Kayona» (Ricardo González).
  • «Los Ojos de Shambhala» (Ricardo González).
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    LOS ELOHIM DE ORIÓN Y LAS PLÉYADES

    Hace 260 millones de años, una Nave procedente del Sistema Rigel de Orión, aterrizó en lo que hoy es el Cañón de Talampaya (La Rioja, Argentina). De ella primero descendió un Cosmonauta y luego lo hicieron dos más. Todos estaban vestidos con escafandras debido al clima imperante que en ese tiempo todavía resultaba inestable.

    Tomaron distintas muestras del suelo, e hicieron ensayos con todo tipo de vida del lugar, para comprobar su avance y desarrollo en ese punto del Planeta.

    Entonces, el paisaje era bastante peculiar: era como una selva frondosa, pero el tamaño de los árboles era realmente impresionante, superando en mucho a los más altos árboles de nuestros días. El cielo era también distinto, pues tenía una intensa coloración rojiza, destacando en él varias Lunas. Algunas parecían de enorme tamaño, debido a su cercanía a la Tierra.

    Los nativos, mucho después, a través de Grandes Iniciados, pudieron ver en los archivos de la historia este momento y lo dejaron grabado en la piedra como símbolo del principio de todo en Talampaya. El Petroglifo de los Astronautas que aún se conserva allí recuerda que «Del cosmos bajaron a la Tierra los padres y luego regresaron al su hogar más allá de las estrellas».

    Los llegados eran Elohims y Guardianes y Vigilantes elegidos por ser los más aptos para las condiciones del Planeta, ya que su mismo componente genético de Orión, también estaba en las esporas sembradas por los Padres Antiguos.

    Este grupo originario de Orión, primero ubicó el sitio y después instaló una Base-Laboratorio permanente. Luego en diferentes tiempos llegarían más contingentes.

    Los Elohim de Orión produjeron más de un toque genético, ayudando al desarrollo de los reptiles. Buscaban así generar un tipo especial de éstos con el fin de lograr un ser inteligente con las características propias de Orión, pero a su vez con algunos componentes de este Planeta, del producto de la Evolución Natural.

    (Según fuentes científicas, hace 250 millones de años, «apareció» —justamente en Talampaya— , el Lagosuchus Talampayensis, una de las primeras especies de dinosaurios).

    Por millones de años y en diferentes épocas, los Orionitas continuaron manteniendo allí la Base-Laboratorio, pero llegó un momento en que hubo diferentes opiniones acerca de cómo seguir trabajando para lograr un ser inteligente originario.

    Fue cuando la Confederación decidió agregar al Plan un nuevo enfoque, que llevó a enviar a un nuevo grupo de 7 Elohim.

    Entonces, una gigantesca Nave-Laboratorio de 50 Kms de diámetro —que funcionaba, además, como invernadero—, aterrizó en Talampaya. Su forma era cilíndrica pero abultada en el medio, y más angosta en sus extremos, que eran redondeados y luminosos. Su procedencia era pleyadiana.

    Éstos nuevos Elohim comenzaron a realizar otras combinaciones genéticas —ayudando al desarrollo de los mamíferos—, alejándose con ello del proyecto original de los Orionitas.

    Esta variante del experimento trajo aparejado desavenencias y tensiones crecientes entre los seres de Orión y Las Pléyades. Tantas, que en un momento dado, los Elohim Pleyadianos abandonaron la Base, y con sus experimentos a bordo de la Gran Nave-Laboratorio en la que llegaron, se marcharon lejos de los Orionitas para continuar su proyecto.

    LOS GUARDIANES HIPERBÓREOS

    Por entonces, y para salvaguardar el proceso terrestre, hace 245 millones de años fue enviado a la Tierra un contingente de Guardianes y Vigilantes, procedentes principalmente del Planeta Apu, del Sistema Alfa Centauro. Con esto se inicia lo que conocemos como la Era Secundaria.

    Debido a la inestabilidad del Planeta, los Guardianes y Vigilantes se ubicaron en el llamado Continente Hiperbóreo, llamando Thule a su capital. Groenlandia, Islandia, las islas de Spitzberg y el Norte de Europa serían los vestigios geológicos de la fabulosa Hiperbórea, que disfrutaba de un clima tropical, con una vegetación extraordinaria.

    Los llamados Guardianes Hiperbóreos eran gigantes en comparación con el terrestre actual, pues medían más de 3 mts de altura. Su constitución física y energética les permitía soportar las intensas radiaciones que emitía la actividad volcánica.

    Pese a todo, las tensiones y desavenencias entre los Elohim continuaron, hasta que el proceso volvió a quedar interrumpido hace 65 millones de años, cuando la Tierra atrajo sobre sí el impacto de una de las Lunas —de unos 10 Kms de diámetro—, sumergiendo al Planeta en terribles terremotos, inundaciones, nubes de polvo y gases… El colapso planetario fue tal, que acabó con la mayor parte de la megaflora y la megafauna.

    Los Guardianes Hiperbóreos, sabiendo del desenlace fatal que se acercaba, empezaron a organizar la evacuación, poco antes de que esto pasara. Pero todo se aceleró, lo cual llevó a abrir una Puerta Dimensional de emergencia en el extremo norte del mundo, por la que lograron fugarse los remanentes que no pudieron huir de otra manera.

    Hoy en día, la Puerta abierta en el Espacio y el Tiempo continúa actuando para quienes se acercan a ella, como una ventana a otra época, y permite vislumbrar cómo era el Planeta hace tantos millones de años.

    DESCARTE PREMATURO

    Entonces, nuestro mundo quedó allí, sólo y abandonado a su suerte. Un mundo envuelto en las tinieblas de sus propias convulsiones, en medio de las cuales se retorcía como un indefenso animalito desamparado, condenado a muerte por la naturaleza.

    Como habían sido 8 los Planetas programados para el Proyecto, el descartar uno no resultaba significativo, por lo que se continuó trabajando con los otros 7. Pero más adelante se repitieron problemas similares con otros 3 más, llegando al punto en que a pesar de los cuidados dispensados se destruyeron estos totalmente, sin dejar en la actualidad restos visibles de ellos. Esto obligó a un trabajo más concienzudo con los 4 sobrevivientes.

    Cuando los otros 3 Planetas se destruyeron, y se pensó en lo peligroso que era la rápida reducción de posibilidades, el Helel Enmanuel hizo recapacitar sobre el caso de la Tierra, donde la destrucción se había atenuado, y por lo tanto existía la conveniencia de darle una segunda oportunidad.

    El Planeta no sólo continuaba en su lugar, sino que por sí mismo se estaba recuperando de la gran destrucción, ingresando prometedoramente en una nueva etapa que nosotros conocemos como la Era Terciaria, con vida adaptada por la propia naturaleza a las condiciones imperantes.

    Los Helel Serafines se dieron cuenta de que se habían apresurado en descartar a un participante, por lo que de inmediato se dispuso que los Elohims viniesen y procurasen acelerar el proceso, recuperando el tiempo transcurrido y nivelando los avances para equipararlo al de los otros.

    LA HUMANIDAD LEMURIANA

    Entonces, los Genetistas Pleyadianos se establecieron con su gran Nave-Laboratorio en Lemuria —un continente hoy desaparecido ubicado en el Océano Índico—, trayendo consigo diferentes especies de insectos y plantas de otros Planetas para instalar y ampliar la gran gama que existía en este mundo.

    También traían consigo plantas con propiedades alucinógenas, que usaban para anular el proceso de envejecimiento acelerado que la Atmósfera de nuestro Planeta les hacía sufrir.

    A partir de primates relativamente evolucionados, con una dosis de genes pleyadianos, y mediante el uso de la alta ingeniería genética de estos últimos, fue creada la primera raza humana, cuyo fin sería alcanzar un alto desarrollo evolutivo, como estaba contemplado en el Plan Cósmico.

    Aunque hay quienes creen haber recibido información de que esto habría ocurrido hace un millón de años, otros hablan de 60 millones de años. E incluso, la información recibida por Talmir, sugiere que esto ocurrió, no durante la Era Terciaria, sino a finales de la Secundaria: hace 65 millones de años, o más.

    (Según fuentes científicas, a finales de la Era Secundaria, ya existía el Purgatorius Ceratops, los más antiguos primates conocidos – llamados así por ser contemporáneos del triceratops).

    Así, fruto del experimento, los Elohim consiguieron una variedad de andróginos y hermafroditas; es decir, seres que poseían ambos sexos. Sin embargo, esta nueva raza no estaba correctamente adaptada para soportar las condiciones de la Tierra en ese momento.

    La inestabilidad del planeta, manifestada en continuas y violentas erupciones volcánicas, sumadas a la irrespirable atmósfera sulfurosa y aguas ácidas, impidieron que estos frágiles seres —carentes, además, del muy necesario sentido de supervivencia, debido a la apacible vida que llevaban dentro de la Nave Laboratorio— pudieran prosperar al ser llevados a la superficie.

    Por esta razón debieron ser reacondicionados, separando los sexos mediante alta cirugía, y modificando nuevamente su genética para tornarlos más resistentes.

    LA TRAICIÓN DE GADREEL

    Una vez creada la base de la primera Humanidad Terrestre, los 7 Ingenieros Genéticos se reunieron con los grupos de Lemurianos en la Nave Laboratorio —no olvidemos que el gigantesco vehículo extraterrestre funcionaba como invernadero—, y les dijeron:

    —De toda planta, de todo fruto o semilla podréis comer sin que ello os contamine, pero por ningún motivo probaréis de las plantas que se encuentran en el Área Reservada, porque aquellas especies de vegetales son Plantas Alucinógenas. Y éstas podrían provocar a ustedes visiones y percepciones para las que no están preparados aún, e impedirían que en un futuro cercano, desarrollaran las facultades que les corresponden para dominar y controlar, aquello que va más allá de vuestros sentidos físicos.

    »Además, consumir estas Plantas traería consigo el deterioro de sus neuronas, iniciando un proceso irreversible de muerte y destrucción celular, que ni aún nosotros podríamos detener. Sus Auras serían igualmente afectadas al quedar rasgadas y estarían a merced de Entidades que siempre están al acecho…».

    Los primeros Lemurianos aceptaron muy disciplinadamente la recomendación de no acercarse a estas plantas dañinas. Pero uno de los Ingenieros Genéticos, un médico extraterrestre llamado Gadriel o Gadreel, se había unido en secreto a Luzbel, y siéndole fiel a sus intereses, buscó la forma de boicotear el programa, induciendo a los primeros seres humanos a usar estas plantas prohibidas.

    Se reunió aparte con nuestros antepasados y les dijo:

    —Probad de aquellas plantas, de las que se os recomendó guardar reserva. No hagáis caso a mis compañeros que son temerosos de que rápidamente podáis conseguir poder y conocimiento. Además, ¿Cómo avanzaría la Ciencia sin la Experimentación?

    Los avaló a escondidas, auspiciando la primera experiencia de consumo de drogas por parte de la Humanidad.

    Los primeros Lemurianos la pasaron muy mal: se les bajó la presión, sintieron frío, y cuando los demás Ingenieros se dieron cuenta del problema, pensaron que definitivamente los humanos eran seres impredecibles, que la curiosidad de ellos era muy peligrosa y que inclusive podía poner en peligro la seguridad de ellos mismos.

    Así, deciden abortar por segunda vez el Proyecto Tierra y se marcharon en su gigantesca Nave.

    LA CREACIÓN DE LOS SUNKIES

    Tiempo después, cuando el resto de los Ingenieros Genéticos se entera de lo que había hecho, Gadreel es abandonado en nuestro mundo, en una especie de prisión subterránea en Talampaya, de la cual no saldría hasta que sus compañeros volviesen por él, al ver que comprendió su error. Y así fue.

    Durante este período, Gadreel, con la intención de enmendar su equivocación, crea una raza de criaturas humanoides, los Sunkies, como iniciativa paralela a la humana, siendo ellos los principales moradores del Mundo Subterráneo.

    Los Sunkies, son seres pequeños de aspecto humanoide, de apenas un metro de estatura. No poseen cabello, y sus grandes ojos negros, oblicuos, resaltan en un rostro redondeado que no muestra nariz, orejas, ni labios, sino una suerte de orificios en su lugar. El color de su piel luce como un gris-terra cotta.

    Estos seres de su creación, seguirían cumpliendo con inducir al ser humano al consumo de toda clase de plantas prohibidas de consumo directo, como supuesta y a la vez engañosa vía de protección, a toda clase de acechanzas, y para facilitar su contacto con estos seres y lograr de ellos sus favores, los cuales serían siempre cobrados a muy alto precio: el pago finalmente sería la dependencia, el bloqueo natural de las facultades y la gradual autodestrucción del propio ser humano.

    Pero no todas estas entidades tienen una tendencia hacia el mal. Siendo nuestro mundo parte de un Universo donde prima la Dualidad, existe la tendencia hacia ambas direcciones de la Polaridad en todos los seres. Por ello hay seres también benéficos refugiados en el Mundo Intraterrestre.

    DESORIENTACIÓN DIMENSIONAL

    Una vez que se consideró que el Proyecto Tierra había fracasado, el Planeta fue abandonado a su suerte, siendo el primero de los 8 Planetas seleccionados, que fue descartado del Plan Cósmico.

    Al poco tiempo del abandono y del olvido al que fue sumido el Planeta, llegaron Naves a nuestro hábitat, declarándolo «Tierra de Nadie», lo cual les permitiría extraer una variedad de metales, entre ellos Oro.

    Pero el Oro de la Tierra no era de la calidad y refinamiento que se necesitaba para crear 12 Discos a manera de espejos metálicos, de un Oro casi traslúcido, que conectados entre sí, a través de un treceavo más grande, y que los ensambla a todos, debían ser ubicados en puntos estratégicos, para que pudieran plasmar un rumbo de conexión con la Puerta Cósmica de regreso al Real Tiempo del Universo, así como facilitar una energía portadora capaz de abrir puertas entre las Dimensiones.

    Para la confección de dichos Discos se requirió de la combinación de 7 metales, en un proceso alquímico. Pero no era suficiente la mera aleación de los metales, se requería que en su fabricación interviniera la combinación de voces y sonidos, mentes y corazones del Planeta y de éste Tiempo Alternativo.

    Al ingresar al Tiempo Alternativo de la Tierra, los Interventores iban dejando atrás una Puerta que rápidamente abrió otras, convirtiéndose en 7 en el Cosmos, y no menos de 12 en la Tierra, confundiéndolos en el proceso de retorno y arriesgándolos a perderse en el caso de escoger el portal equivocado. Porque sólo una es la correcta para volver a su tiempo y momento.

    Los 24 Ancianos de la Galaxia y los 9 de Andrómeda, que son el Gobierno de nuestra Galaxia y del conjunto o Grupo Local, sabían lo que significaba enviar a los experimentadores a ésta otra realidad, y a propósito lo previeron para que quienes llegaran a los Planetas de Intervención no pudieran echarse atrás, impidiéndoseles volver de inmediato sin completar antes su tarea, obligándoles así a que tuvieran el debido interés de que el Proyecto alcanzara el éxito.

    Por ello los Sembradores, los Guardianes y Vigilantes, y los Instructores, seres de Nivel 4.4, pagaron el precio del ingreso, con un trauma de olvido parcial, que llamaríamos DESORIENTACIÓN.

    Los Mayores y Mentores que son de un Nivel 6.6, no tienen corporeidad física, y se proyectan al Tiempo Alternativo, pero no están en él.

    Las 7 Puertas son como los 7 Sellos, para ubicar a la Puerta correcta había que usar a la Humanidad o dejarse guiar por ella de regreso a casa, acompañando su despertar. Pero esto vendrían a entenderlo mucho tiempo después los Interventores.

    Originalmente no se usó a los seres humanos de la Tierra para el trabajo de las minas, pero posteriormente algunos grupos humanos primitivos fueron empleados, o más bien diríamos: esclavizados para esas funciones, sin ningún remordimiento.

    (Esto se asemeja a los relatos sumerios sobre la esclavización de los primeros humanos, por parte de los Anunnaki de Nibiru hace 300.000 años, para la búsqueda de Oro. Sin embargo, cabe la posibilidad de que la utilización de homínidos para la extracción de Oro u otros minerales, haya ocurrido más de una vez, y por parte de más de una Raza Extraterrestre, en la Historia de la Tierra).

    EVOLUCIÓN LEMURIANA

    Posteriormente a todo esto, la Humanidad —en contacto con los Sunkies y con los Elementales—, avanzó de una manera desordenada, conectando fácilmente con distintas esferas y planos. Y llegó el momento en que la Raza Lemuriana empezó a refinarse y destacar.

    (Normalmente los Misioneros Rahma consideran que esto ocurrió hace 80.000 años, pero según la versión de Talmir, aún nos encontraríamos a finales de la Era Secundaria).

    En aquel entonces los humanos se conocían a si mismos, y se entendían entre ellos telepáticamente. También se comunicaban usando el Lenguaje de las Aves, e imitando sus cantos y sonidos a manera de silbidos. Todo esto, puso en alerta a quienes dirigían el Plan Cósmico.

    Se había logrado el avance de la Humanidad, al margen de la observación, supervisión, control y guía de los interventores, y todo ello era inaceptable. El Proyecto había sido dispuesto para que fuese una enseñanza y significara un aprendizaje para los Extraterrestres, y no podía o debía resultar exitoso sin la presencia, seguimiento y observación cercana de los Interventores.

    Además, porque se corría el riesgo que sólo la Humanidad de la Tierra diera el salto y se quedaran los Extraterrestres atrapados en aquella otra realidad. En tal sentido hubieran pasado los terrestres, pero no ellos. Por tanto se decidió bloquear la posibilidad de lograr un éxito inmediato, haciéndole olvidar al Ser Humano el conocimiento y recuerdo de sus facultades, produciendo en él un terrible adormecimiento y retroceso.

    El siguiente paso fue retomar la Tierra como parte activa del Proyecto, porque de los otros 7 Planetas escogidos, 3 se habían destruido totalmente, y 4 se habían estancado por el exceso de cuidados y dependencias. El único Planeta en el cual los experimentadores habían perdido el control sobre el experimento, y las posibilidades estaban dadas para lograr un buen resultado, era la Tierra.

    CIVILIZACIÓN LEMURIANA

    Entonces, bajo la tutela permanente de los Pleyadianos —quienes aún debían usar escafandras, según el relato de Talmir—, los Lemurianos comenzaron a organizarse en pequeñas comunidades, como aldeas familiares.

    Allí recibían instrucción directa de sus tutores: al principio conocimientos de agricultura, así como también a domesticar ciertos seres que había por aquel entonces: los dinosaurios… y éstos de todo tipo y tamaño.

    Por ejemplo, una especie de triceratops —más grande que el común, con la piel de un color algo rosada y con manchas—, era usada como animal de carga.

    Con el tiempo aprenderían también ciencias como Matemáticas, Astronomía y Astrología, las que les permitieran tener un gran avance y desarrollo en poco tiempo.

    (El Dr. Javier Cabrera Darquea, estudioso de las misteriosas Piedras de Ica en el Perú, defendió hasta su muerte la existencia de una Humanidad y Civilización anteriores a las nuestras, que habrían existido hace 75 millones de años).

    Las comunidades iban creciendo en número y tamaño, no sólo a lo ancho, sino también hacia lo profundo de la Tierra, como una forma de defensa ante aquellos animales indomables y a los desastres naturales. Construyendo túneles y galerías subterráneas, encontraron otras que ya existían y que se encontraban habitadas por los Sunkies, creando una estrecha y fraterna relación entre ellos.

    Por esto, los Pleyadianos comenzaron a darles más independencia, dejándolos solos y visitándolos cada breves períodos, que luego se espaciaban cada vez más.

    Su tecnología alcanzó un nivel tal, que eran capaces de crear Portales Dimensionales. También habían logrado un importante desarrollo y manejo de sus capacidades psíquicas.

    Ya para ese entonces, los Pleyadianos se habían retirado de la Tierra, dejando que sus pupilos continuaran desarrollándose solos, o casi solos…

    LA CAMPAÑA DE LUZBEL

    Pero llegó el momento en que la Sede del Consejo de los 14 de Orión recibió la visita de un extraño. Un ser altísimo, espigado, vestido con un traje rojo que parecía estar hecho de un grueso plástico. Llevaba una suerte de capa y un sombrero alargado sobre la cabeza, similar a la Corona Atef de los Faraones de Egipto.

    Aquel visitante que irrumpía sin previo aviso en el Consejo de Orión, disfrazaba hábilmente su secreto origen. Se trataba de Luzbel, que había logrado materializarse en Orión —algo que no es difícil para un «Padre Creador»— para influir directamente en el Consejo, y llevar nuevamente a los Orionitas a una Guerra. Una Guerra que buscaba destruir a «Los Hijos Prohibidos de Orión»: la Humanidad de la Tierra.

    El punto de conexión con la llegada de Luzbel a Orión fue una gigantesca Puerta Estelar, emanada desde la Estrella Mintaka: una grieta de luz que comunica los Universos, un fenómeno que sólo se da en el núcleo de algunas Galaxias y Estrellas.

    (Muchas fuentes indican que en Orión se encuentra uno de los 13 Portales Mayores de la Galaxia. Pero, como hemos visto, es posible que el Portal de Orión se trate, en realidad, de la Estrella Alnitak, y Nordac se haya equivocado al identificarla con Mintaka).

    El Consejo de Orión supo mantenerse ajeno a las oscuras intenciones del visitante. Esto llevó a que Luzbel buscara continuamente apoyo en las diferentes Constelaciones, tratando siempre de convencer de que todo lo implantado por las Confederaciones era un engaño para que en el futuro todas las Civilizaciones Cósmicas terminaran siendo esclavizadas por seres primitivos. Estas ideas iban ganando terreno y simpatizantes.

    LA CONVERSIÓN DE SATANEL

    El individuo que más podía verse influenciado por Luzbel era sin duda su discípulo más directo, Satanel, que ahora se hallaba embarcado en una empresa diferente: difundir el Llamado de Paz en el Universo.

    Nordac dice haber tenido una visión de Satanel en esta etapa de la Saga del Plan Cósmico. Pero lo describe como un humano: alto y esbelto, de tez blanca, largos cabellos negros, y ojos claros, profundos y penetrantes. ¿Por qué, si se supone que Satanel era un Hombre-Serpiente?

    Es posible que Satanel hubiese cambiado temporalmente su cuerpo reptiliano por uno humano, en una de aquellas Expediciones de los Emisarios de la Paz. Acaso como una señal de Buena Voluntad, para presentarse ante una Civilización que seguramente también era humana.

    No obstante a ello, aquel importante miembro del Consejo de los 33, caería en las tinieblas para transformarse en el principal seguidor de la causa de Luzbel.

    «RAH» fue nuevamente el punto importante de la discusión entre la corporización de Luzbel y Satanel, demostrándose que la lección pasada —el origen de la Guerra Antigua—, en realidad, no había terminado de ser aprendida.

    Los ojos de Satanel se tornaron oscuros como el espacio. Luzbel había logrado llenar su corazón de odio hacia los humanos de la Tierra, pues estos eran «Hijos Prohibidos» de «RAH».

    Sin embargo, el ser «hijos» de Orión no era lo más terrible, sino el estar dotados de algo que los mismos Orionitas no poseían: el Libre Albedrío.

    Luzbel, hábilmente, logró convencer a Satanel que la Humanidad de la Tierra debía ser destruida. Y por si fuera poco, llegó hasta afirmarle que constituíamos un peligro para los mismísimos Orionitas, por cuanto en un futuro, tarde o temprano, les destruiríamos al convertirnos en una Civilización más poderosa.

    Todo esto era un golpe muy estudiado, pues, si el Resplandeciente lograba polarizar a Satanel, sabía que el antiguo General de Vigilantes y ahora Maestro representante de todo Orión, contaría con miríadas de seguidores. Y así fue.

    De esta manera, poco a poco comenzaron a tensionarse las relaciones entre la Confederación y los Orionitas, ya que se habían convertido en los principales detractores de las decisiones de los Mayores, y todo esto amparado por la influencia directa de un Resplandeciente.

    LA REBELIÓN DE SATANEL

    En primera instancia, el propio Satanel intentó convencer al mismísimo Consejo de los 14 para enviar una Avanzada de Aniquilamiento a la Tierra. Y al igual que Luzbel, no tuvo éxito.

    Los Sabios Maestros comprendían que la propia existencia de la Humanidad era parte del Plan Cósmico, una estrategia que buscaba que nuevas formas de vida, pero con los mismos inconvenientes que ellos —como la tendencia guerrera y colonizadora— pudiese encontrar el Eslabón Perdido que permitiría restituir el orden quebrantado y por consecuencia alcanzar Grados Superiores de Evolución.

    Empero, Satanel no comprendía. Estaba lleno de odio. Había sido polarizado. Entonces, poseído de ira, e impotente de convencer al Consejo de destruir la Tierra, levantó su larga y extraña arma. Y de este aparato disparó espantosas energías —como si fuese un fuego eléctrico— hacia los miembros del Consejo. Les destruyó a todos.

    Fue entonces como de una oposición teórica y manifestada en opiniones divergentes, se pasó a una acción radical violenta. Era el inicio de la Rebelión de Satanel, a la que se plegaron Planetas de Orión y de otras Civilizaciones, como la de Zeta Retículi.

    (De acuerdo al Contactado colombiano Solraser, fueron 36 las Civilizaciones que se enfrentaron a la Confederación: Civilizaciones de Orión como las de Alnilam, Bellatrix, Betelgeus y Rigel, secundadas por otras como las de Barnard, Draco, Eridane, Lira, Marcab, Zeta Retículi, Zeta Tucane, y Zeta Zilón).

    Y los ecos de aquella disidencia, que llegó a tener alcances de una verdadera Guerra de las Galaxias, aún resuenan en el Cosmos.

    Urlasa —uno de los 24 Mayores de la Galaxia—, planteó la necesidad de terminar pronto con este conflicto bélico que ya estaba poniendo en crisis al Universo, llegando al punto de confundir a otras Confederaciones en lo que correspondía a su propio actuar.

    El planteamiento fue aceptado, y se decidió por una ofensiva total que tomó por sorpresa a las legiones de Satanel y Luzbel, reduciéndolas y dominándolas por completo.

    LA BATALLA FINAL EN TALAMPAYA

    En la Tierra, la Base Científica de Orión en Talampaya, que también era una Base Militar, pasó a formar parte de las Fuerzas de Satanel. Dentro de ella no existía un total consenso de ello, y hubo quienes desde el principio tomaron una posición ambigua. Principalmente entre los jefes no había una completa convicción a la Rebelión, pero muchos de ellos fueron sometidos por la influencia satánica.

    Fue cuando la Confederación de Mundos envió a un contingente de Naves a retomar la Base y fueron atacados. Entonces se produjeron grandes batallas, muchas armas fueron usadas, y finalmente una gran explosión destruyó todas las instalaciones de superficie. Pero no así lo que preventivamente se había reubicado tiempo antes en el interior del gran Monte Negro de Talampaya, protegido por un Escudo de Energía.

    Fueron muchos los muertos, tantos que cayeron 24.000 en el perímetro cercano a la Base, y dentro de ella, finalmente se desató una rebelión a los mandos que respondían a Satanel. Hubo una gran lucha cuerpo a cuerpo que posibilitó finalmente que la Confederación retomara el control.

    En aquel lugar quedó un gran Valle de los Caídos, donde aún hoy se encuentran los 24.000 seres muertos en la Gran Batalla Final. Como así también los 12 Jerarcas Orionitas retenidos dentro de Cristales.

    Además quedaron los equipos del Laboratorio y sus resultados, todo bajo la custodia de la Gran Hermandad Blanca, que fundaría allí mismo la Ciudad de Ankar, que significa «Luz de los Tiempos».

    (Tradicionalmente, los Misioneros Rahma han situado estos hechos hace unos 25.000 años, aunque Talmir los sitúa a finales de la Era Secundaria).

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