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Una colaboración de linterna blanca

El maravilloso Brian Weiss… habla en una entrevista para el canal Infinito, sobre sus descubrimientos y experiencias sobre la Vida Eterna… También, ¿Qué podemos aprender de los niños? Para el que no ha escuchado hablar de Brian Weiss, es un psiquiatra que descubrió y comprobó la inmortalidad del alma humana, por medio del recordar de existencia en vidas anteriores en miles de pacientes.

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Se aconseja escuchar el video mientras se lee

Cuando tenía unos doce años, era repartidor de periódicos en el norte de Wisconsin. Una noche, estaba bajo cero, sentí que prácticamente me estaba muriendo de frío. Cavé un hoyo al lado de un gran banco de nieve y me metí en el interior del espacio que había hecho. La nieve se apilaba unos seis metros de altura al lado de la autopista, y me metí en este refugio y me acurruqué con el fin protegerme del intenso e implacable viento. En pocos segundos, empecé a experimentar un estado de relajación y un estado de profunda calidez comenzó a llegar sobre el cuerpo. Fue un estado de placer exquisito, y empecé a olvidarme del cuerpo. El cuerpo no parecía existir más, y en su lugar, un increíble y maravilloso estado de paz me invadió. Estaba rodeado de luz, pero la luz tenía la cualidad de tocarme y estar conmigo como una conciencia infinitamente amorosa que estuvo envolviendo y disolviendo. Acabe disuelto y me volví uno con ese campo infinito ya que no tenía principio ni fin; no tenía dimensiones y estaba fuera del tiempo.

El estado de la verdadera experiencia del Ser se prolongó por eones en lo atemporal. La experiencia fue sumándose, y en cada instante, fue todo abarcante, atemporal, serena, y completa. Nada se había perdido, nada faltaba y nada quedaba por ser consumado. Era un estado de profundo Amor, Paz y plenitud que estaba más allá de la descripción.

Al principio, hubo una sensación interior de alivio, seguida de una tranquila alegría y éxtasis, y luego fue más allá de éxtasis. Fue más allá de la felicidad y se convirtió en un estado eterno, infinito, mucho más allá de la conciencia ordinaria. Curiosamente, el Ser es verdaderamente más personal que el ego del yo. Algún tiempo después, mi padre descubrió dónde estaba y me abrazó. Él tenía una mirada muy molesta y ansiosa en su rostro y dijo: “¡No vuelvas a hacer esto otra vez! ¿No sabes que podrías morir de frío?”

Yo no tenía el contexto en el que considerar esta experiencia, o incluso saber cómo llamarla. Fue una experiencia muy profunda, y en la mente del adolescente, no había nada que pudiera ser dicho al respecto. No pude mencionar nada al respecto a mi padre porque él no habría tenido ninguna manera de considerarla. Además, estaba asustado en ese momento, así que ninguno de nosotros sabía como sentir la experiencia o lo que significaba.

Ningún libro sobre la “experiencia cercana a la muerte” estaba por lo general disponibles de momento. La única película Resurrection llegó al final de la década. (Por cierto, la película era clínicamente precisa.) Todos los que han tenido ese tipo de experiencia verifican la verdad de lo que la mujer de la película experimenta. Ella murió en un accidente de automóvil. Es la historia real de una persona que fue declarada muerta en la mesa de operaciones. Dejó el cuerpo y experimentó ese mismo estado increíble, infinito que acabo de describir.

Ni mi padre no yo teníamos ningún contexto en el que considerar esta experiencia, o entenderla, y aunque lo mencioné brevemente con él, no supo qué hacer con ella tampoco. Además, estaba demasiado asustado en ese momento, así que la experiencia nunca fue mencionada de nuevo. Yo no la entendí hasta que fui mucho mayor.

Más tarde, cuando estaba en la treintena, me estaba muriendo de una enfermedad muy grave y progresiva. Mientras yacía en la cama en un estado moribundo muy grave, de repente, para mi sorpresa, “yo” estaba unos tres metros sobre el cuerpo físico. Ahí estaba yo, en el espacio, en un cuerpo perfecto que era transparente y etérico. Era ingrávido, sin embargo, tenía todas mis facultades. Podía pensar, razonar, ver y oír. Miré hacia abajo al cuerpo físico que yacía en la cama como a dos a tres metros por debajo de mí, y parecía que estaba a punto de expirar. Ahí estaba yo, fuera del cuerpo físico, mirándolo desde arriba, consciente de que lo que realmente soy es algo distinto del cuerpo físico. (Hasta ese momento, nunca había oído hablar de una experiencia extra corpórea.) Durante esta misma enfermedad crítica, me encontré totalmente fuera del cuerpo, pero no era mi momento para despedirme, por lo que en un momento posterior, tuve que regresar al cuerpo.

Me recuperé de ese episodio en particular de la enfermedad y seguí viviendo, pero después recaí, y la enfermedad se agravó de nuevo. Esta vez, era grave de verdad, y estuve a las mismas puertas de la propia muerte. Estaba en un estado de profunda desesperación, un estado de infierno, un estado absoluta y total indefensión y desesperación, a sólo un par de segundos de abandonar de nuevo el cuerpo.

Hasta ese momento, había sido agnóstico veinte años. A pesar de haber tenido estas experiencias increíbles de ser algo más que el cuerpo, todavía no tenían un contexto en el que considerarlas. Seguía siendo agnóstico, y me estaba muriendo. De repente dije: “Si hay un Dios, le pido que me ayude”, y entonces caí en el olvido.
Cuando recobré la consciencia, había habido una importante y total transformación. Ya no había ninguna identificación con un cuerpo físico personal. Caminó por ahí e hizo todas las cosas que se suponían, pero ocupó un campo de energía que era infinito. El poder y dimensión del campo estaba
más allá de la descripción. Me sostuvo con absoluta seguridad; era como una roca. Al mismo tiempo, era exquisitamente suave y apacible. Su exquisita delicadeza y suavidad me mantuvo en su infinito y amoroso abrazo. El cuerpo se movió espontáneamente ya que no había voluntad personal, mente, o entidad, tampoco un yo persona. Anduve así, en ese estado durante algunos meses y todavía no tenía realmente un contexto en que considerarlo. No se lo mencioné a nadie ya que no había nada que yo pudiera decir al respecto.

Fue como pasar de una oscuridad absoluta, sintiéndose totalmente separado de Dios, a un estado en el que lo que se había interpuesto entre Dios y yo había sido eliminado, y ahora era eterno en esa Presencia Infinita. Sólo en las últimas décadas las experiencias cercanas a la muerte se han vuelto más comúnmente conocidas. Las clásicas historias escritas en la época victoriana se conocían sólo por un número muy limitado de personas, pero ahora hay muchos libros sobre el tema. Las encuestas han demostrado que aproximadamente el sesenta y cinco por ciento de la población recuerda experiencias cercanas a la muerte o extra- corpóreas.

Más tarde, me enteré de que esta era una técnica que podíamos aprender a hacer a voluntad. Aprendí que hay todo tipo de personas que abandonan el cuerpo espontáneamente o a voluntad. Algunas personas nacen con este don, mientras que otras pueden sentarse a meditar e
inmediatamente tienen esta experiencia. Como médico y científico, me interesé por este fenómeno y descubrí una organización de orientación científica, donde esto estaba siendo estudiado. Leí Viajes fuera del cuerpo de Robert Monroe y luego visité el Instituto Monroe donde participé en una formación de diez días. Tenían cintas de audio con una frecuencia que arrastra al cerebro a alcanzar un cierto estado de conciencia alterada, en la que puedes dejar el cuerpo a voluntad.

También aprendí que las personas que no nacieron con la capacidad de llegar a este estado o que no lo desarrollan espontáneamente pueden aprender a hacerlo. El propósito fue aprender que somos algo más que el cuerpo, que son más grandes que el cuerpo físico, y que el cuerpo físico nos pertenece pero no estamos limitados a el.

Dr David Hawkins

El Dr. Hawkins es un autor  y conferenciante reconocido internacionalmente, especializándose en  el tema de los estados espirituales avanzados  de  conciencia y la comprensión de la presencia de Dios. Sus obras publicadas, así como conferencias grabadas, han sido ampliamente reconocidas como únicas en por la consciencia espiritual que expresan .

http://comunidadconsciencia.ning.com/group/experiencias-conscientes/forum/topic/show?id=6536266%3ATopic%3A290137&xgs=1&xg_source=msg_share_topic

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La colaboradora Salva Monet me envía el primer artículo de David Icke y me pide más información al respecto, por lo que añado los dos siguientes artículos de este tema tan interesante.


por David Icke
traducción de Cráser y Kath

del Sitio Web DavidIcke

recuperado a través el Sitio Web WayBackMachine

Versión original

Yo solo quiero pasar una información con la que me he cruzado, la cual bien podría explicar los Cambios de Forma (shapeshifting) y mucho más, también.


He estado hablando hoy con Brian Desborough, mi amigo científico en California, y hemos estado discutiendo sobre el oro mono-atómino. Esto viene en la forma de polvo blanco y tiene una estructura atómica bidimensional (uno o dos átomos trabajando juntos), mientras que el oro común tiene una estructura tridimensional (diez o más átomos trabajando juntos).


Sin ir a todos los detalles científicos, cuando tú consumes este oro mono-atómico por la boca o por inyección, incrementa la actual capacidad de acarreo del sistema nervioso por diez mil veces.


Esto permitiría a una persona procesar fantásticas cantidades de información como un súper computador y cuando haya sido absorbido lo suficiente, le permitiría conscientemente moverse a través de otras dimensiones y cambios de forma, porque de repente el cerebro está activado para abrir esas vastas áreas que nosotros no usamos en el mundo de hoy. Alinea las células del cerebro para que ellas comiencen a hablarse entre ellas de nuevo.


Más que eso, si consumes suficiente de este oro mono-atómico, tu cuerpo físico se volverá luminoso, me han dicho, así que explicando las antiguas cuentas de los dioses reptilianos e hijos de los dioses, quienes “brillaron como el sol”. El oro mono-atómico puede hacerse con oro común y puede ser procesado con ciertos minerales, muchos de los cuales son encontrados en lugares como Arizona en Estados Unidos.

Esto, yo sugiero, es el verdadero significado de las referencias de oro y minería de oro en las Tablas Sumerias y no minería literal de oro normal, a menos que haya sido para crear la variedad mono-atómica.


Esta sustancia dio – da – a los reptilianos increíbles habilidades para procesar información y cambiar de forma debido a asombrosas cantidades de energía que ellos pueden contener y procesar. Estoy seguro que los antiguos Egipcios, Sumerios, Babilonios y Fenicios, etc. usaron esto, o más preciso, su elite gobernante lo hizo, así les daba un potencial mental negado a la población general.


Lo mismo continúa hoy. Este fue uno de los grandes secretos guardados en las Escuelas de Misterio y pasados a los niveles más altos de la red moderna de sociedades secretas.

El Oro Mono-Atómico también tiene increíbles propiedades de curación en eso, alinea las células para llevar fenomenales cantidades de energía de luz, y así dispersando los bloqueos y desequilibrios que llamamos enfermedad o dolencia.

https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CDcQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.bibliotecapleyades.net%2Fciencia%2Fesp_ciencia_oro22.htm&ei=-r_WULeCNceI0AWN9YHYCA&usg=AFQjCNFoBKnK_5aqhOF5hccbtyaGcsBH3A&sig2=5pMpdRx-GQ6V1OQ6a8swIw&bvm=bv.1355534169,d.d2k


por Jim Marrs, Septiembre 2004
traducción de Ben Fishold
Enero 2010, Versión original
del Sitio Web JimMarrs

El descubrimiento casual, realizado por un granjero algodonero del área de Phoenix, de elementos compuestos de un solo átomo en los años 1970 puede haber abierto la puerta a: la energía libre ilimitada, la cura del SIDA y el cáncer, longevidad, velocidades más rápidas que la de la luz, antigravedad y mucho más, quizás incluso viajes en el tiempo o ínter-dimensionales.

¿Pero puede precipitar este descubrimiento nuevas políticas e incluso la guerra en la lucha para ganar el control sobre esta nueva tecnología? Y además, mientras este hallazgo ha sido asombroso para la ciencia moderna, parece que no es nada nuevo.

Como afirmaba el Eclesiastés 1:9 (Edición Nueva Internacional),

“Lo que ha sido será otra vez, lo que ha sido hecho será hecho otra vez; no hay nada nuevo bajo el sol.”

Hoy en día, varios eruditos han relacionado este alucinante descubrimiento con la mitología y las leyendas del pasado más lejano, especialmente las de la antigua Mesopotamia conocida actualmente como Irak.

El interés por esta nueva tecnología creció rápidamente y allá por el 2003, algunos investigadores incluso estaban afirmando que la invasión de Irak había tenido que ver más con este nuevo descubrimiento que con el petróleo, las armas de destrucción masiva o con un cambio de régimen. Esta historia de hallazgos nuevos asombrosos, su conexión con los relatos del pasado antiguo y el posible papel que todo esto juega en los acontecimientos mundiales actuales esta ganando más y más el interés del publico.

Parece como si estos secretos primordiales fueran perdidos hace siglos, aunque vestigios de este conocimiento pueden haber sido conservados a través de los años por una serie de sociedades secretas.

La presente historia empezó con David Hudson, un algodonero de Phoenix Arizona, que se definía a si mismo como Republicano conservador. A mediados de los 70, Hudson había encontrado arando en el suelo cocido y seco una tarea dura. Empezó a buscar otras maneras de darle vida al suelo incluso empezó inyectando ácido sulfúrico dentro del suelo en un intento de abrir la corteza seca.

Descubrió que rociando sus muestras de suelo con una solución de cianuro, podía obtener trazas de metales de la mena, incluso de oro.

“Habíamos estado haciendo análisis del suelo [cuando se nos ocurrió] esta idea de literalmente amontonar la mena en una pieza de plástico y rociarla con una solución de cianuro, que disuelve el oro selectivamente y lo saca de la mena,” dijo Hudson al publico congregado en Dallas en 1995.

“Este se escurre de la mena hasta que golpea el plástico y entonces se vierte en el estanque de sedimentación. Es bombeado hacia arriba a través de carbón activado donde se adhiere al carbón y entonces la solución liquida vuelve al montón… La idea parece bastante simple. Decidí, como saben muchos granjeros tienen avionetas, otros muchos caballos de carreras, otros muchos coches de carreras… Yo decidí que iba a tener una mina de oro.”

Después de comprobar varios lugares, incluyendo minas de oro abandonadas, Hudson encontró cerca de Phoenix el sitio que estaba buscando.

“Tenía un montón de palas excavadoras, camiones cisterna, maquinas niveladoras, orugas (tipo de maquina excavadora) y ese tipo de cosas que se tienen en una granja y tenia también a los operarios, así que decidí que iba a preparar uno de esos sistemas de filtración con cianuro.”

Hudson obtuvo más de lo que había imaginado.

“Empezábamos a recuperar el oro y la plata y llevaríamos el carbón a nuestra granja. Lo extraeríamos con una solución de hidróxido de sodio y cianuro caliente. Lo haríamos pasar a través de una “célula de ganancia-eléctrica” para sacar el oro fuera. Y entonces haríamos lo que se llama un “ensayo de fuego”, donde lo diriges a un horno de reducción para obtener cuentas (bolitas) de oro y de plata… Este es el procedimiento honrado por el tiempo para recuperar oro y plata y básicamente se ha utilizado durante 250-300 años. Es el estándar aceptado en la industria,” explicó.

Pero, junto con pequeñas cantidades de oro y plata, Hudson también recuperó pequeñas cuentas de un material que frustraba los intentos de análisis.

“Algo que no podíamos explicar se estaba recuperando con el oro y la plata” dijo.

Este “algo” resultaron ser elementos hasta ahora desconocidos para la ciencia moderna, elementos compuestos por un solo átomo. Esta materia monoatómica se encuentra prácticamente en cualquier cosa a nuestro alrededor incluido los alimentos que comemos y el agua que bebemos. Hudson descubrió que estos elementos podían ser recuperados de los metales nobles como el oro, plata, cobre, cobalto y níquel junto con el platino, paladio, rodio, iridio, rutenio y osmio.

También descubrió que el núcleo de esta materia monoatómica se comportaba de una manera insólita. Bajo determinadas circunstancias, empezaban a girar y creaban extrañas formas deformadas. Extrañamente, cuando estos núcleos giraban empezaban a separarse por si solos.

Se encontró, por ejemplo, que en el elemento Rodio 103, el núcleo se deformaba en proporción de dos a uno, el doble de largo que ancho parecido a una botella de coca-cola y entraba en un estado de alto espín*.

“Es algo inherente al material”, anoto Hudson. “No es algo que tu hagas desde el exterior.”

* espín. (Del ingl. to spin, girar como un huso). m. Fís. Momento intrínseco de rotación de una partícula elemental o de un núcleo atómico.

Después de estudiar durante dos años este material, un químico analítico de Arizona informó a Hudson,

“Puedo decirte, sin lugar a duda, que no es ninguno de los elementos de la Tabla Periódica.”

Refiriéndose a una muestra el químico dijo,

“Tenemos aquí algo que sé que es rodio puro y aun así ninguno de estos análisis espectroscópicos muestran que sea rodio… Esto no tiene ningún sentido. Esto desafía todo lo que me han enseñado en la universidad, todo lo que me han enseñado en la licenciatura. Voy a enviar esto a mi profesor de licenciatura en el estado de Iowa.”

Sin embargo, el erudito profesor de la universidad no pudo identificar el material de la muestra.

Una muestra fue enviada a los laboratorios Harwell en Oxfordshire, Inglaterra, para realizar un análisis de activación por neutrón pero también ellos fracasaron a la hora de identificar el elemento. Hudson finalmente encontró una fuente de información en la Academia de las Ciencias Soviética en Rusia. Mediante equipos especializados, los científicos determinaron que esta misteriosa sustancia blanca estaba compuesta enteramente por metales del grupo del platino en una forma desconocida hasta entonces por la ciencia moderna.

Algo claramente nuevo e inaudito estaba revelándose.

Trabajando con “United Technologies” (Tecnologías Unidas), el nuevo material de Hudson se colocó en pilas de combustible desarrolladas recientemente. Aunque los análisis mostraban que el material no contenía rodio, cuando se añadía a carbón y se colocaba en una pila de combustible, se comportaba como solamente podría hacerlo el rodio.

Se le dijo a Hudson que si podía explicar como obtener su extraño polvo blanco a partir de materiales disponibles comercialmente, podría patentar el proceso. En 1988, hizo exactamente eso, cumplimentando patentes tanto de EE.UU. como del resto del mundo sobre 11 elementos monoatómicos.

Acuñó el término “Orbitally Rearranged Monatomic Elements” or ORMEs (Elemento Monoatómico Reordenado Orbitalmente) para describir esta nueva materia encontrada. Este material en un estado puro monoatómico forma una sustancia en polvo blanca como la nieve, que se parece a la harina para cocinar común.

Entonces el estudio de este raro material tomo un giro todavía mas extraño.

“Lo asombroso del asunto”, explicó Hudson, “es el peso del material. Era muy difícil pesarlo… en la oficina de patentes quieren cosas muy precisas [pero] no podíamos obtener resultados consistentes con el material. Se mantenía ganando peso y ganando peso.”

Utilizando análisis-termo-gravimétricos, se descubrió que cuando se redujeron muestras del material al estado de polvo blanco, este perdió el 44 por ciento de su peso original. Respectivamente al calentar o al enfriar el material, este ganaría o perdería peso.

“Mediante enfriamientos y calentamientos repetidos podíamos hacer que el material pesara menos que el peso de la cacerola en la que estaba”, dijo Hudson.

“…O podíamos hacer que su peso fuera 300 o 400 veces su peso inicial dependiendo de si lo estábamos calentando o enfriando… si tomas este polvo blanco y lo pones en un recipiente de cuarzo y lo calientas hasta el punto en el que se fusiona con el cuarzo, se vuelve negro y vuelve a ganar todo su peso. Esto no tiene lógica, es imposible, no puede pasar. Pero así es.”

A principios de la década de 1990, fueron publicados documentos científicos por el Instituto Niels Bohr, “Argonne National” y “Oak Ridge National Laboratories” que apoyaban la existencia de estos elementos monoatómicos de alto-espín y su poder como superconductores.

Hudson también se reunió con el Dr. Hal Puthoff director del Instituto de Estudios Avanzados de Austin, Texas. Puthoff realiza investigación puntera en los campos de la energía de punto-cero y la gravedad como fuerza de fluctuación de punto-cero. Tanto él como otros científicos han teorizado que existe energía suficiente en los átomos contenidos en el espacio de una taza de café vacía para hervir todos los océanos de la Tierra si se utilizara totalmente.

Puthoff también había teorizado que una materia al reaccionar en dos dimensiones debería perder sobre un 44 % de su peso gravitatorio, exactamente la pérdida de peso hallada por Hudson.

Cuando se halló que los elementos de Hudson, al calentarlos, podían acumular una atracción gravitatoria menor que cero, Puthoff concluyó que el polvo era “materia exótica” capaz de curvar el tiempo y el espacio. Las propiedades antigravitatorias del material fueron confirmadas cuando se mostró que un platillo de pesaje pesaba menos cuando se ponía el polvo en él que cuando estaba vacío. La materia había pasado sus propiedades anti-gravitatorias al platillo.

Para su mayor asombro, se halló que cuando el polvo blanco era calentado hasta cierta temperatura, no solo su peso desaparecía sino que el polvo se desvanecía de la vista. Cuando fue utilizada una espátula para remover en el plato, aparentemente no había nada allí. Sin embargo, cuando se enfrió el material, reapareció en la misma forma que tenía originalmente cuando se depositó en el plato. El material no había desaparecido simplemente se había movido dentro de otro plano dimensional.

Como si todo esto no fuera lo suficientemente mágico, un pariente orientó a Hudson hacia un libro de alquimia. Como era un hombre practico, un granjero, un metalúrgico, Hudson desdeño cualquier referencia a lo oculto. Sin embargo rápidamente quedó intrigado por las similitudes entre sus elementos monoatómicos recientemente descubiertos y las descripciones del pasado.

La Alquimia es un intento de siglos de antigüedad de descubrir la relación existente entre el hombre y el universo y beneficiarse de la comprensión de los principios básicos de la vida.

La teoría Alquimica determinó que debe existir alguna sustancia que puede ocasionar la transmutación de ciertos metales. El principal entre estos metales era el oro. Este misterioso catalizador fue llamado algunas veces como “la tintura”, pero más a menudo como “el polvo”. Este término, cuando pasó de la lengua Arábiga al Latín, pasó a ser conocida como el “elixir de la vida” y más comúnmente como la “Piedra Filosofal”.

Según la Enciclopedia Británica, esta piedra “que no es una piedra” era llamada a veces,

“una medicina para la purificación de los metales “base” o “malos”, y de ahí había un pequeño paso para verla como una medicina para la curación de las enfermedades humanas.”

Esta visión fue confirmada por Eirenaeus Philalethes, un alquimista del siglo XVII, que escribió,

“Nuestra Piedra no es nada más que oro disgregado al más alto grado de pureza y fijación sutil…”

Todo el mundo sabe de la búsqueda de los alquimistas de la formula para cambiar los metales viles en oro pero pocos se han preguntado porque realmente querían oro. Se ha asumido que los alquimistas querían riquezas.

Pero un estudio más profundo de la alquimia y del ocultismo revela que estos hombres y mujeres del pasado estaban intentando recuperar el conocimiento antiguo perdido hacia mucho en las neblinas del tiempo.

¿Acaso había David Hudson hallado la deseada Piedra Filosofal?

El granjero de Phoenix se asombró todavía más cuando consultó al rabino local,

“¿Ha oído hablar alguna ver del polvo de oro blanco?”

“Oh, si,” fue la respuesta inesperada, “pero según nuestro entendimiento nadie ha sabido como hacerlo desde la destrucción del primer templo [El Templo de Salomón]. El polvo blanco es la magia, que puede ser usado tanto para la magia blanca como magia negra.”

Por el año 2004, David Hudson había desaparecido de la vista después de prometer al público que se proponía producir su polvo blanco monoatómico para el beneficio de toda la humanidad.

Su desaparición de la escena pública generó mucha especulación. ¿Había sido solo un estafador que se deslizó en las sombras antes de que fuera descubierto? ¿O había descubierto, la gente que tenía mucho que perder con su descubrimiento, la manera de neutralizarlo? ¿O se había tomado un poco de su maravilloso polvo áureo y se había elevado hacia otra dimensión?

Entre tanto, la conexión entre su polvo de oro y las leyendas antiguas capturaron la atención de un creciente numero de eruditos e investigadores.

El autor Británico Laurence Gardner en un reciente libro titulado “Lost Secrets of the Sacred Ark” (Secretos Perdidos del Arca Sagrada), escribió que el libro completo más antiguo del mundo – El libro Egipcio de los Muertos – habla de los faraones comiendo “el pan de la presencia”, también llamado “comida schefa”, cuando realizaban el viaje ritual a la otra vida.

(more…)

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El cardiólogo Pim Vam Lommel analiza y especula sobre este extraño fenómeno en su libro “Conciencia más allá de la vida”

La teoría de Kuhn sobre las revoluciones científicas contempla la aparición de las llamadas “anomalías científicas”. Así parece que habría que calificar hoy las llamadas “Experiencias Cercanas a la Muerte” (ECM), sobre las que se ocupa el cardiólogo holandés Pim Vam Lommel en su libro “Conciencia más allá de la vida”. Durante 25 años, Vam Lommel ha investigado este tipo de experiencias en pacientes recuperados tras un estado de muerte clínica, y a ellas trata el investigador de dar explicación desde la física cuántica. Por Gonzalo Haya.

El cardiólogo Pim Van Lommel trata de dar una explicación a las ECM desde la física cuántica, en su libro "Conciencia más allá de la vida". Fuente: pimvanlommel.nl.

El cardiólogo Pim Van Lommel trata de dar una explicación a las ECM desde la física cuántica, en su libro “Conciencia más allá de la vida”. Fuente: pimvanlommel.nl.
Durante muchos siglos se pensó que sólo existían los objetos físicos que había descrito la mecánica clásica. Ese mundo clásico estaba regido por la diferenciación de los objetos, su ubicación delimitada en el espacio-tiempo, y el determinismo.Con el nacimiento de la mecánica cuántica se descubrió la existencia de una realidad profunda de la materia donde regían una serie de incuestionables fenómenos extraños. El mundo psíquico estaba lleno de fenómenos extraños. La conciencia animal y humana es sin duda un fenómeno real, pero extraño.

Para los creyentes, la existencia de Dios como conciencia que llena el fondo del universo es también algo extraño. Existen evidencias de otros muchos otros fenómenos psíquicos extraños que no pueden negarse como tales, pero ante los que la ciencia puede callar (anomalías) o puede intentar emprender una explicación. Pueden aventurarse, como hace Pim Vam Lommel en su libro “Conciencia más allá de la vida” (Atlanta, 2012), explicaciones posibles, aunque arriesgadas, pero que, en el fondo, nos hacen caer en la cuenta del enorme misterio de la realidad que todavía está más allá de cuanto la ciencia puede decirnos.

Pim Van Lommel ha estudiado las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) en la bibliografía actual (75 páginas de notas bibliográficas), en los estudios retrospectivos y en los estudios prospectivos iniciados a pie de cama con todo el protocolo científico.

Reconoce que el título de ECM, que se le ha dado a estas experiencias, no es exacto, porque se presentan las mismas características en otras situaciones en que no se corre peligro, como en experiencias religiosas.

Él mismo habla en algún momento de “experiencias extracorpóreas”, pero prefiere considerarlas “experiencia de Consciencia no local o infinita”, y las considera algo “bastante común”. Consciente de la novedad de su explicación reconoce: “No espero que las nuevas ideas encuentren aceptación inmediata, pero deben ser cuando menos examinadas más de cerca”.

Datos experimentales de las ECM

Algunos pacientes que han sido reanimados después de una muerte cerebral (muerte clínica y legal, encefalograma plano, sin actividad electromagnética ni riego sanguíneo durante más de diez minutos) han contado experiencias que responden a un patrón común, y que resultan inexplicables con el paradigma materialista.

Estas experiencias narran visiones de cosas acaecidas durante su muerte clínica, incluso fuera de la habitación o del quirófano, y es imposible que el paciente pudiera haberlas percibido aun estando consciente.

Un ciego de nacimiento tuvo una experiencia de visión de luces y de personas a las que reconoce. Una mujer conoce a su padre biológico del que nunca le habían hablado y ve allí a otra persona que había muerto mientras que ella estaba en coma. Otros no sólo tienen una instantánea panorámica de su vida sino que tienen una prognosis de su futuro, que luego se confirma.

También se producen experiencias semejantes en estado normal. Es bastante común ver a personas que están a gran distancia, o ver a un familiar o amigo poco después de su muerte; sobre estos fenómenos existen datos estadísticos, denominados “experiencias perimorten o postmortem”. Una mujer vio con uniforme militar a un antiguo amigo sacerdote que le comunicó que había muerto. Después supo que murió como capellán militar. Este tipo de experiencias han sido recogidas por diversas culturas (capítulo V), aunque han sido desestimadas porque no pudieron ser registradas con nuestro aparato científico actual.

Como consecuencia de una ECM, el autor señala una sensibilidad intuitiva agudizada, mayor capacidad de empatía, visión remota, genialidad, influjo de la mente sobre la materia (perturbación no local, psicoquinesia, teleportación), y sueños premonitorios.

Explicación reduccionista del paradigma materialista

La medicina actual mantiene que la Consciencia es una actividad del cerebro. Van Lommel se plantea cómo puede darse una Consciencia –incluso más lúcida que la Consciencia habitual- en una situación de total inactividad cerebral. Considera que las experiencias constatadas son inexplicables con el paradigma materialista, pero que la medicina actual lo acepta como un dogma inapelable.

El autor dedica los capítulos centrales de su estudio a analizar el funcionamiento del cerebro y los protocolos seguidos en las investigaciones de las ECM. Rechaza, en base a experiencias comprobadas, la principal objeción que atribuye estas visiones a la falta de oxígeno en el cerebro.

Tampoco se trata de meras alucinaciones, porque puede comprobarse su adecuación con la situación real que describen y porque provocan un cambio permanente en el sujeto en el sentido de empatía, comprensión y amor incondicional a los demás. Aumentan el sentimiento religioso (la espiritualidad) pero disminuyen el interés por la religión institucionalizada. A consecuencia de una ECM, algunos descubren que tienen poderes curativos.

En el capítulo XI el autor enumera y expone ampliamente las diversas explicaciones de las ECM según los modelos materialistas o los modelos inmateriales. Constata que, aunque expertos en diversas especialidades de medicina o de física superan las explicaciones materialistas, “en el ambiente académico se considera que hay una explicación materialista para todo. Algunos científicos no creen en las preguntas sin respuestas”, y el autor termina definiendo su posición: “Yo me inclino firmemente por el panprotopsiquismo”.

Lo que nos aporta la física cuánticaLa explicación presentada por el autor se basa en los estudios cada vez más avanzados de la física cuántica. Nos resulta difícil cambiar la visión del mundo que nos ha inculcado la física clásica, según la cual la realidad percibida en el mundo físico equivale a la realidad objetiva, las cosas se mueven de maneras predecibles dentro de un espacio vacío, y la interacción entre ellas tiene que producirse por un contacto directo.

Los principios de la física cuántica trastocan esta visión del mundo. La esencia de la física cuántica es el principio de incertidumbre. Predice posibilidades, no certezas.

La teoría implica que todos los sistemas materiales (partículas subatómicas, electrones…) tienen entre sus propiedades dos características opuestas, pueden manifestarse como ondas o como partículas. Sucede algo semejante a la información emitida por la radio o la televisión. Los objetos no están aquí o allí, están como ondas en todo el espacio (no están en un sitio concreto) y sólo son localizados en un punto –y su función de onda se ‘colapsa’ en un estado de partícula– cuando el receptor, un observador (el cerebro), los hace presentes.

Antes de ser observada, sólo podemos calcular la probabilidad de que la partícula se encuentre en un punto dado y no podemos saber dónde terminará en realidad (Principio de incertidumbre y ondas de probabilidad). La Consciencia determina de qué modo experimentamos la realidad.

Si tomamos un átomo y lo dividimos en dos, cada parte será homóloga de la anterior y decimos que están“entrelazadas” porque en algún momento pasado han estado en contacto. Si separamos estas partes y actuamos sobre una de ellas, la otra responde instantáneamente de la misma manera.

Por ejemplo si se cambia el sentido de giro de un electrón en una de las partes, cambia de la misma manera el sentido de giro del electrón de la otra parte. Cualquiera que sea la distancia a la que se separen, unos metros o cientos de kilómetros, se cumple el principio de no-localidad (no localización) o acción a distancia.

También se han realizado experimentos aislando en jaulas de Faraday a dos personas, que han estado previamente vinculadas entre sí; al estimular aleatoriamente a uno de los sujetos aislados, se produjeron los mismos efectos en el otro.

Se han documentado pruebas de la resistencia a ciertos antibióticos por parte de variedades de bacterias alojadas en animales que viven en estado salvaje en áreas extremadamente remotas, lo que descarta cualquier contacto con el antibiótico en cuestión. Lo único que podemos suponer es la transmisión de la información a través del espacio no local.

Tenemos pruebas de comunicación instantánea y no local entre la conciencia de un sujeto y sus glóbulos blancos aislados en un medio de cultivo a una distancia considerable en jaula de Faraday (Experiencias de Backster). En algunos transplantes de corazón se ha comprobado que el sujeto receptor puede sentir retazos de sentimientos e ideas propias del donante, porque ese corazón tiene el ADN específico del donante (“memoria transplantada”).

Más aún, se han realizado experimentos en los que un objeto, o un insecto vivo, encerrado en un recipiente de vidrio ha desaparecido sin romper el recipiente y ha sido “teletransportado” a otro lugar; es decir, su función de onda no se materializó ya (no se “colapsó”) en ese recipiente sino en otro lugar. Estos fenómenos constan en el informe de la Fuerza Aérea Norteamericana “Teleportation Physics Study”. Para todo esto es necesario un potente receptor-transmisor de esas ondas.

Durante la guerra fría, la CIA financió una investigación sobre la “visión remota” para obtener datos sobre Rusia. Estas experiencias se han confirmado incluso en sujetos aislados en una jaula de Faraday o en un submarino a 170 metros de profundidad. El “Instituto para la Investigación de Anomalías de Ingeniería de Princeton” ha estimado que la posibilidad de que los resultados de la visión remota fueran mera coincidencia es de una entre mil millones. Algunas visiones han anticipado el descubrimiento de un anillo alrededor de Júpiter o han orientado posteriores descubrimientos arqueológicos. En esta línea habría que entender también la inspiración genial de los artistas y de los inventores.

Aplicación de la física cuántica a la ECM. Explicación del autor

¿Cómo se explica la consciencia durante una ECM? Para Vam Lommel la Consciencia no es producida por el cerebro. “La Consciencia no puede localizarse en ningún lugar, ni siquiera en el cerebro. Es no local (es decir, está en todas partes) en forma de ondas de probabilidad. Por esta razón no puede ser demostrada ni mensurada en el mundo físico”.

El autor sostiene que nuestra Consciencia es una parte de la Consciencia universal no local; una parte en la que, como sucede en las holografías, se encuentra el todo. “Nuestro cerebro funciona como interfaz” entre nuestra Consciencia individual y la Consciencia universal no local; envía y recibe información.

“La Consciencia en vigilia” funciona como corpúsculo de la Consciencia no local (que funciona como onda). En las ECM, cuando el cerebro queda inactivo, se desbloquea el interruptor de entrada y permite el paso de un estado superior de “Consciencia expandida, que atesora tanto información personal como universal”. El cerebro se comportaría como un receptor y como un transmisor de televisión; no produce la imagen sino que la recibe o la emite.

“Cuando el cuerpo muere, la Consciencia no puede seguir comportándose como una partícula… por tanto existirá para siempre en forma de funciones de onda en el espacio no local”.

Profundizando más, el autor se pregunta por el origen de esa Consciencia no local. “La esencia o fundamento de la Consciencia (protoConsciencia) probablemente descansa en el vacío o plenitud del universo, desde donde tiene una conexión no local con la Consciencia en el espacio no local (panprotopsiquismo)”.

Y reseña tres modelos (complementarios) que se han propuesto para explicar el interfaz entre la Consciencia no local y el cerebro; él se decanta por la transferencia de información recíproca mediante la coherencia cuántica del espín con la posible intervención de los fotones virtuales.
Avanzando un paso más en su explicación se pregunta: ¿cómo puede darse la continuidad de la interconexión de la Consciencia no local con un cuerpo continuamente cambiante? El problema se plantea porque cada dos semanas todas las moléculas y átomos de las células de nuestro cuerpo son reemplazadas. ¿Cómo podemos explicar la memoria a largo plazo?

Para Vam Lommel, el ADN es el único elemento permanente de cada célula del cuerpo y debe desempeñar un rol esencial como interfaz para la continuidad de todas las funciones del cuerpo, así como para la interacción entre la Consciencia no local y el cuerpo; especialmente lo que se ha denominado como el ADN basura. También en la epigenética el principio básico es que la función del ADN viene determinada por información externa al propio ADN.

Citando a diversos físicos cuánticos el autor considera que el desarrollo del ADN en los organismos es un proceso cuántico no local, no estadístico y, como tal, incognoscible; al contrario que los procesos mecánicos, estadísticos, predecibles. El ADN funcionaría como una “antena cuántica” para recibir la información almacenada en forma de funciones de onda en el espacio no local.

Y pone el ejemplo de los enjambres de abejas, hormigas, termitas, que funcionan coordinados por la reina, aunque ésta se encuentre aislada de su colonia; pero si la reina muere lejos de su colonia sobreviene el caos y todos los trabajos se detienen. La reina coordina a distancia, de un modo no local, probablemente mediante su ADN. De acuerdo con esta teoría, el ADN no contiene material hereditario pero es capaz de recibir información hereditaria desde la Consciencia no local.

Existe una Consciencia humana universal o colectiva que liga a cada ser humano con cuanto existe, ha existido o existirá y esto se produce por el ADN universal humano con código de acceso compartido (comparable al código de acceso internacional) diferente al de los animales o las plantas. La Consciencia humana compartida es similar al inconsciente colectivo de Jung.

Resumiendo. La Consciencia individual (el sí-mismo) es parte de la Consciencia humana colectiva o universal que trasciende lo individual y conecta a cada individuo, más allá del espacio y del tiempo, con todo cuanto existe, ha existido y existirá (inconsciente colectivo). Esa Consciencia universal recibe diversos nombres como Consciencia no local, Consciencia transpersonal, Consciencia infinita, eterna, unitaria.

“Este vacío absoluto (pleno cuántico), este espacio no local, podría constituir la base de la consciencia”. “Este espacio no local es mucho más que una descripción matemática: es un espacio metafísico en el que la conciencia puede ejercer su influjo”. “Hay quien no aprueba este punto de vista, pero sin duda merece la pena explorarlo con más detalle”.

La investigación de la ECM no nos proporciona pruebas científicas de que, después de la muerte, pasemos a formar parte de la Consciencia infinita no local, pero sí ha demostrado que se puede experimentar la Consciencia independientemente del cuerpo, sin función cerebral. “Tenemos un cuerpo, pero somos Consciencia”.

 

Subida al Empíreo de El Bosco. Fuente: Wikimedia Commons.

Subida al Empíreo de El Bosco. Fuente: Wikimedia Commons.
Reflexión filosófico-teológicaEsta obra de Vam Lommel puede estimular una reflexión filosófica y teológica ya que, como decía Max Born, “La física teórica es en realidad filosofía”. La física cuántica tiene un precedente filosófico en el noumenon de Kant. La Consciencia infinita de Vam Lommel hace pensar en las ideas platónicas, expresadas en el mito de la caverna.

¿En qué consiste la realidad? Van Lommel nos dice que la realidad está en la ondas de la Consciencia no local o, quizá, más allá en la protoConsciencia, el vacío absoluto o plenitud, agujero negro de la energía, del que proceden las ondas de la Consciencia no local que capta nuestro cerebro. Esta explicación viene a coincidir con la intuición que había sido desarrollada de algún modo, desde hace milenios, por la filosofía oriental, los chamanes y la mística cristiana.

¿En qué consiste nuestra orgullosa individualidad? Si nuestra Consciencia se basa en la Consciencia no local, sin ella, ¿se perdería nuestra memoria? ¿Se perdería la coordinación y la directriz en el desarrollo de nuestras células que se renuevan continuamente? El yo, ¿puede aislarse del nosotros o del universo? ¿Quién soy yo? Ya Angelus Silesius en el siglo XVII había reconocido que “no sé quién soy. No soy lo que sé”.

La ciencia, tras largo y laborioso trabajo de análisis, está llegando a lo que había percibido la intuición filosófica –la intuición artística o la religiosa- y que había expresado mediante los mitos.

También la teología cristiana quedó encapsulada desde el principio en la racionalidad griega y se ha replegado después a la defensiva, temerosa del racionalismo científico de la Ilustración. Ambos nos han aportado mucho, pero vamos “Hacia un tiempo de síntesis” (Javier Melloni) de la cultura oriental y occidental. Quizás ahora la teología encuentre en la física cuántica una comprensión realista de “el cuerpo místico” y vuelva al mensaje del evangelio que, antes que “logos”, es “vida”.

Quizás las curaciones que realizaba Jesús fueran el efecto de su potente interfaz emocional que le conectaba con la Consciencia infinita. Quizás la fe profunda –así como el “go for it” de la “Programación Neurolingüística”– pueda mover montañas. Quizás la resurrección de Jesús –y la nuestra– sea la permanencia en la Consciencia no local. Quizás el intenso amor de María Magdalena potenció su interfaz para sentir la presencia del resucitado. Quizás el vacío absoluto –campo unificado, campo punto cero, éter, Consciencia cósmica– coincida con la plenitud de la energía, con la matriz divina, con la “dynamis tou Theou” (la energía de Dios), con el Espíritu Santo, con el inabarcable Dios.

Artículo elaborado por Gonzalo Haya, médico y psiquiatra, colaborador de Tendencias21, comentando el libro de Pim Vam Lommel “Consciencia más allá de la vida”.

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‘Una nueva idea primero es condenada como ridícula y luego descartada como trivial, hasta que finalmente se convierte en algo que todo el mundo conoce.’William James
A través de todo el presente siglo se han publicado libros detallando observaciones hechas por doctores y enfermeras sobre pacientes moribundos.
Aunque las visiones en el lecho de muerte se pueden encontrar en la literatura y en el conocimiento popular de todas las épocas, ellas eran raramente mencionadas en la literatura científica hasta los finales de 1920, cuando fueron estudiadas por Sir William Barrett, un profesor de física del Royal College of Science, en Dublin.
El se interesó en este tópico cuando su esposa, quien era cirujano obstetra, llegó a casa una noche y le contó de una mujer que había muerto en el hospital ese día de una hemorragia después de dar a luz.
Justo antes de morir la mujer, Doris, se sentó y se mostró muy excitada por haber visto un paisaje maravilloso y dijo que su padre había venido a escoltarla para ir al otro lado.
Lo que resultó mas sorprendente para los Barretts fue el hecho de que la mujer súbitamente expresó sorpresa de ver a su hermana, Vida, con su padre. Parece que la hermana de Doris, Vida, había muerto sólo tres semanas antes. Pero como Doris había estado tan enferma, la muerte de su querida hermana había sido mantenida en secreto para que ella no lo supiera.
Esta historia resultó ser tan edificante para Barrett que él emprendió un estudio sistemático de las visiones en el lecho de muerte. El suyo fue el primer estudio científico que concluyó que la mente del paciente moribundo en muchas ocasiones es clara y racional. Él también reportó un número de casos en los cuales el personal médico o los familiares presentes compartieron la visión del paciente moribundo.
Su libro, publicado en 1926 fue titulado Deathbed Visions (Visiones en el lecho de muerte). En él se destaca que:
• Muchas veces en el momento de la muerte las personas ven a un amigo o familiar al lado de su cama quien ellos pensaban que aun estaba vivo
• En todos los casos, cuando se comprobó, la persona que ellos vieron había muerto antes sin su conocimiento
• Niños moribundos frecuentemente expresan sorpresa porque los ángeles que ellos ven esperándolos no tienen alas.
En los años 1960 el D.r Karlis Osis de la Sociedad Americana para la Investigación Psíquica hizo un estudio piloto de visiones en el lecho de muerte que confirmaron las conclusiones de Barrett y que más tarde fueron verificadas a través de diferentes culturas. Sus descubrimientos fueron:
• La más común clase de visión era de personas que habían muerto antes que ellos• Las visiones usualmente eran de corta duración, cinco minutos o menos• Los pacientes moribundos decían que el visitante había venido con el propósito de llevarlos consigo• Las creencias en la vida póstuma no tienen significado en la frecuencia o en la clase de aparición vista• La mayoría de los pacientes en el estudio no habían recibido drogas que pudieran causar alucinaciones.
En 1977 el Dr. Osis y su colega, D.r Erlenddur Haraldsson, publicaron At the Hour of Death (A la hora de la muerte). Este libro extendió el estudio original e incluyó reportes de más de 1.000 doctores y enfermeras en India así como de Estados Unidos. En total se reportó sobre la muerte de más de cien mil personas. Estos estudios se encontraron en buena correlación con los trabajos pioneros hechos en un período de 30 años y reportados en varios trabajos del Dr. Robert Crookall de Inglaterra.
De acuerdo con la información que le fue dada por el personal médico:
• Solo el diez por ciento de las personas están concientes poco antes de su muerte • De este grupo solo la mitad o dos terceras partes tiene visiones de muerte cercanas• Estas visiones toman la forma de visitas y apariciones de seres queridos, vistazos del próximo mundo e inexplicables estados de ánimo exaltados.
El Dr. Melvin Morse plantea que el historiador francés, Philippe Aries, ha documentado que antes del año 1.000AD los moribundos solían contar visiones de Dios y decir que veían a los que habían muerto antes que ellos. El se lamenta que hoy los pacientes que tienen tales visiones son tratados por ‘ansiedad’ con narcóticos y Valium, los cuales borran la memoria a corto plazo y evitan que los pacientes recuerden cualquier visión que hayan tenido (Morse 1993: 60). Él también afirma que cerca del noventa por ciento de las personas que mueren en hospitales son ‘fuertemente sedadas, interminablemente resucitadas y medicadas’ y que los doctores ven las visiones en el lecho de muerte como un problema que hay que medicar hasta que desaparezca (Morse 1993: 63).
En su libro Closer to the Light—Learning from the Near-Death Experiences of Children (Más cerca de la Luz—Aprendiendo de las experiencias cercanas a la muerte de los niños) Morse plantea el punto de vista de que las visiones en el lecho de muerte son ‘un aspecto olvidado del misterioso proceso de la vida’ el cual puede tener un maravilloso efecto confortante y curativo tanto para los pacientes moribundos como para la familia (1993: 65). El recuerda varios casos donde los niños antes de la muerte comenzaron a ver visiones de la vida póstuma durante los últimos días de sus vidas. Describieron asombrosos colores, hermosos lugares y familiares fallecidos los cuales ellos no sabían que existían.
VICTOR ZAMMIT

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Una creencia ampliamente practicada en Islandia dicta que un recién nacido debe recibir el nombre del difunto que visitó en sueños a los familiares del niño, so pena de recibir un castigo por despreciar la tradición.

(Escultura de Einar Jónsson)

No parece casualidad que en algún momento de su vida Borges se haya sentido atraído por la cultura islandesa, rica en fábulas, mitologías, leyendas y símbolos que parecen pervivir en la prehistoria más alucinante.

Un buen ejemplo de esto es la manera en que se conciben los sueños en la vieja cosmovisión de Islandia, en cuyo lenguaje hay varias denominaciones para sendos tipos de sueños que por alguna razón parecen significativos para el soñante, sea porque, por ejemplo, parecen un atisbo al futuro (berdreymi ) o porque son ricos en visiones vívidas (draumspa). Una pequeña muestra de lo importante que son las fantasías oníricas en el pensamiento del país nórdico.

Adrienne Heijnen ha publicado recientemente en una revista académica especializada un artículo en que explora un motivo específico del folclor islandés: las visitas que los difuntos hacen a los vivos en sueños, sobre todo para aconsejar el nombre de un bebé que esté en camino. Según Heijnen, es bastante popular la creencia de que el pariente muerto busca a sus familiares en sueños (aðvitja nafns) “para encontrar un tocayo”.

De acuerdo con una encuesta llevada a cabo por el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la Universidad de Islandia, 1 de cada 10 islandeses aseguran haber experimentado la visita en sueños de un difunto con el deseo manifiesto de que su nombre lo comparta un niño que todavía no ha nacido. Asimismo, casi un 75% de la población piensa que esto es posible.

“Al nombrar a un recién nacido con la ayuda de un sueño la sustancia puede fluir del muerto al vivo, quienes casi siempre, pero no necesariamente, están genéticamente relacionados”, explica la investigadora.

Además de los familiares directos e inmediatos, algunos islandeses aseguran que el visitante onírico también puede ser un amigo muerto, marineros que naufragaron, vecinos cuya vida terminó en accidentes trágicos e incluso “seres ocultos” (Huldufólk o alfar) que viven en montañas y colinas. Un caso que también participa de esta tradición es el de un niño llamado Gabriel porque según su madre el arcángel homónimo se le apareció en sueños.

La contraparte de esta creencia es que aquellos que se niegan a seguirla y bautizar con este procedimiento a sus hijos, se ganan así un castigo para sí mismos o su descendencia, quizá a morir a manos de aquel cuyo nombre despreciaron.

Sea como fuere, lo irrebatible y evidente es sin duda el inmenso valor que lo sueños tienen para el pueblo islandés, una especie de reflejo —quizá más claro, más preciso, más significativo— de la realidad de la vigilia. Como concluye Heijnen: “En Islandia soñarno se considera un retiro hacia uno mismo, sino una manera de revelar el mundo y relacionarse con él”.

[Beliefnet]

http://pijamasurf.com/2012/03/en-islandia-los-muertos-regresan-en-suenos-para-bautizar-a-los-recien-nacidos/

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En los videos se muestra la historia de un anhelo del hombre. Alguno parece que lo consiguió.

La inmortalidad sería la peor pesadilla de nuestra especie. Somos seres esencialmente egoístas. Si fuéramos eternamente egoístas nuestra raza no tendría futuro. Nos destruiríamos.

Sólo la juventud es sinónimo de ayuda al otro. A medida que los años pasan parece que nuestro egoísmo crece.

Tenemos que morir y volver a nacer hasta que estemos preparados para recordar que somos inmortales

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